martes, 14 de septiembre de 2010

Magia en el aire

Diez horas intensas de trabajo. Un viaje de 200 kilómetros. Tres sesiones dobles de Coaching (de dos horas cada una). Más de treinta Emails contestados, archivados, leídos. Tengo un colapso: no de cansancio, sino de emociones. Sobredosis.

Una de las personas con las que trabajo acaba de quedarse embarazada ¡y era un sueño! Otra acaba de ser receptora de una vivienda de protección oficial ¡y era una utopía! Una tercera acaba de aprobar el Advanced (Cambridge). Además, un empresario ha cerrado un negocio con otro que le presenté. Un tercero ha abierto una nueva línea de producto y le va bien. Magia en el aire.

Según los chamanes podríamos hablar de la presencia del cuervo -el símbolo sagrado de lo oculto- y sin embargo no hablaré de ello porque entonces ustedes no me tomarán en serio. La cuestión es que lo que me colapsa de emoción ocurre, ¡es real! y sin ser protagonista tengo el privilegio estar muy cerca. Igual que Guardiola, a quien acabo de ver gritar a sus jugadores -que no pueden oírle- al borde del campo dibujado sobre el césped. El entrenador está totalmente presente y volcado en cuerpo y alma pero... fuera de campo. En este preciso instante los protagonistas absolutos son los jugadores con su vida, camiseta, número y colores encima, con sus manías, creencias y rezos (Messi dedicando el gol al firmamento). En fin, unos con embarazo-familia-ternura, otros con casa-independencia-proyectos, todos con objetivos-ambiciones-ideales... Sobre el terreno de juego con un tiempo limitado para cuidar "la parcela vital" que nos ha tocado en el reparto -como me ha dicho Nuria hoy-. Colapso hoy de emociones con mi gente: las personas con las que trabajo, río, lloro y sueño.

1 comentario:

guremy dijo...

Gracias Azucena, por este post. Y por que continúe la magia.