sábado, 10 de noviembre de 2012

Cuisine et Santé

La austera campana situada en el jardín te mira en silencio porque sólo recibe órdenes de Daniel, el sabio jefe de cocina. El termómetro marca quince grados aunque la sensación es mucho más templada porque hace sol, es mediodía, y el bosque está completamente en calma. 

Hemos venido a Cuisine et Santé (Saint Gaudens, Francia) por referencias de amigos. Conocer a Itziar era escuchar alabanzas sin fin de este lugar al que he llegado quince años después de sus recomendaciones. Y hace unas semanas Rosa me explicó lo que hoy he vivido: la comida se sirve a las 12.30, y es idéntica para todos los huéspedes y visitantes. El almuerzo culmina el trabajo de la mañana: un taller de cocina macrobiótica en el que participan quienes se alojan en la casona que antaño fue un telar y con anterioridad una fábrica de cerámica. Todo dio un giro entorno a la escuyía cuando la descubrió René Levy -a comienzos de los ochenta- y se instaló a vivir y enseñar salud a través de la alimentación.

www.cuisine-et-sante.com

René Levy se enamoró de la especie que el National Geographic denomina "el gigante del bosque", la secuoya, que hay en el destartalado centro macrobiótico al que acuden en busca de conocimientos y salud visitantes de todos los lugares de Europa, especialmente de Francia, España e Italia. 

Levy, considerado un referente de la salud a través de la cocina, fue discípulo directo de George Oshawa, el filósofo japonés creador de la macrobiótica. Tras convivir a diario con Oshawa e integrar sus enseñanzas, abrió el centro cuyo corner de cocina vemos en la fotografía tomada hoy a las 13.05 en Cuisine et Santé de Saint Gaudens (Francia).

http://es.wikipedia.org/wiki/George_Ohsawa

Algunas de las personas que se alojan durante meses en la vieja casona padecen enfermedades crónicas y varios han sufrido cáncer. La leyenda dice que numerosas personas se han curado de esta mortal enfermedad gracias a la macrobiótica de Ohsawa y a las enseñanzas de Levy. Compartiendo mesa con Daniel  me ha hecho muchas preguntas entorno a mi alimentación, costumbres, energía, horas de sueño, humor... y hemos intercambiado contactos, información y lecturas. En ese momento es cuando le he hablado de la reciente publicación del bilbaino Jesús Llona Larrauri titulada El cáncer en el plato en el que se cita como alimentos mágicos el aceite de oliva virgen, la coliflor, la berza, el brecol, el huevo, las nueces y ¡hum! el chocolate negro. 


Tras despedirme de la secuoya -en la fotografía- le he sugerido a Daniel que eche una ojeada a www.bilbao.net en cuya página 46 hallará un reportaje sobre el libro de Llona Larrauri.


1 comentario:

Rosa Fernandez dijo...


Azucena, es un placer que existan personas curiosas como tu y nos faciliten esa información extra sobre un lugar maravilloso como Cuisine et santé.Yo también fui curiosa en mi estancia el pasado abril,aunque me dediqué a trastear más en los fogones y la nevera-armario sin electricidad(algo que no he podido sustituir).

Más allá de todas esas bonanzas que comentas pienso en la generosidad de quienes están ahí por compartir todo ese conocimiento valioso enfocado a la autogestión de la salud. Esto si que es código abierto!! La macrobiótica lleva su tiempo y nunca paras de aprender, para mi es el atractivo que tiene.Y aquí se aprende, y mucho.

Aprnder y poner en práctica, en tu cocina, con tus alimentos ricos locales y a gozar!!y eso sí, no nos olvidemos de masticar, algo que a mi me cuesta. alguna sugerencia?