martes, 23 de abril de 2013

¿Quién maneja tu barca?


Me gusta pensar que los humanos estamos al frente de nuestra vida, en el sentido de no transferir la responsabilidad de lo que nos acontece a la climatología, la coyuntura económica, el azar, la mala suerte o la familia disfuncional que todos decimos tener, desconociendo que las familias funcionales no existen.

El caso es que contagiada por mi amigo Asier, reportero más dicharachero de Facebook, voy por la vida con una cámara fotográfica con la intención de atrapar conceptos intelectuales (abstractos) a través de imágenes reales (concretas).

Este fin de semana he impartido un seminario en Bilbao con directivos jóvenes, llenos de energía, de preguntas y desafíos. Ha sido fantástico y un lujo que agradezco. En los ratos libres -camino del hotel o de la empresa anfitriona- descubrí un escaparate de Hugo Boss que refleja un concepto en el que me gusta creer: No siempre elegimos la nave de nuestra vida, ni el número de flotadores que porta nuestro barco existencial, pero casi siempre podemos dar un paso enérgico al frente y decidir que los elementos (circunstancias) no tuerzan el rumbo de nuestro destino.



Con fuerza y determinación me aferro al timón que me lleva hacia los objetivos que anhelo. No es menos cierto, sin embargo, que alguna vez fluyo placenteramente con el oleaje. Pero esa es... ¡otra historia! 

1 comentario:

Angel María Zamanillo dijo...

Hola Azucena, tu post me ha recordado la historia de aquel zapatero, que teniendo el mayor talento para hacer zapatos, por cosas del destino nació en un país donde no tenían pies y su libre albedrío le impulsó a hacer los mejor guantes que jamás se habían visto.
Gracias por compartir tu reflexión.