jueves, 1 de mayo de 2014

Oleo sobre lienzo: paisaje interior, en Beasain


Hay días en los que me siento tan contenta que tendría que pellizcarme para estar segura de que no he muerto. Hoy, por ejemplo. Si además viajamos y ponemos Radio Tres Clásica, de Radio Nacional de España, entonces ya no tengo duda de encontrarme en el mismísimo cielo donde Dvorák toca al mismo tiempo el violín, el piano y el órgano encima de la iglesia de San Esteban en el municipio guipuzcoano de Larraul donde esta mañana hemos caminado durante tres horas monte arriba...


Me gusta observar los inequívocos signos del mundo salvaje que aún existe cerca, muy cerca, del lugar en el que vivo: la presencia del musgo que trepa por el tronco de las encimas y robles centenarios, la emergencia juguetona de los acebos, las pinchudas zarzas, las ortigas y los helechos que -en zonas húmedas poco transitadas por el hombre- alcanzan una altura gigantesca. 

También ocurre con frecuencia que una niebla densa y rápida cambia el panorama visual y perceptivo del entorno en apenas unos minutos dificultando la visibilidad de las señales y devorando los puntos de referencia de los montes más emblemáticos de la geografía vasca.


En medio de esa paz y sobrevolando la cima ha aparecido una poderosa y bella águila. No he podido evitar acordarme de Rosa, una mujer con la que he conectado profundamente a pesar de habernos conocido hace tan solo unas semanas. Incluso antes de conocerla ya había despertado mi interés con su dirección de correo electrónico que junto a su nombre incluye la palabra ¡artista!

En fin, que al igual que me gusta observar los inequívocos signos del mundo salvaje, me apasiona detectar el punto salvaje de las personas a las que aprecio, ese espacio interior que sobrevive (en algunos adultos) tras los mil golpes del destino. Me refiero a aquellas zonas del alma no contaminadas por el cinismo, así como a ciertos paisajes internos llenos de belleza y bondad.

En el caso de Rosa la bondad alcanza un límite extremo que en 2014 le coloca frente a un dilema de elevada intensidad: volar alto como el águila que es siguiendo su vocación, o quedarse casi a ras de suelo donde numerosos quehaceres propios y ajenos lastran su energía y creatividad. ¿Qué hacer?



















Rosa es una mujer sensata. Yo no lo soy tanto... pero comprendo que -como ya avanzó hace mucho tiempo el filósofo y ensayista Ortega y Gassettodos somos nosotros y nuestras circunstancias. Claro que mi parte salvaje se revela, patea, gime, argumenta y apunta en la dirección del águila que es Rosa animándole a retomar los pinceles de su arte, soplando las brasas de la ilusión, prosperidad, reconocimiento, exposiciones, éxitos y proyectos ya realizados y por realizar en Arteleku (Beasain), un estudio de pintura (útero y cobijo) en el que tantos niños y adultos han encontrado consuelo, alegría, autoestima y aprendizaje gracias al talento de Rosa y donde su vocación de artista y parte más genuina lucha por alzar el vuelo ¡renacer!


4 comentarios:

spòón dijo...

Hola azucena: Me han encantado las palabras que ha dedicado en este blog a una mujer que lleva el arte en sus venas.
Yo llevo 29 años diciéndole a Rosa que vale un montón y que nunca deje de luchar por sus sueños, que es una gran persona y que lo ha demostrado a lo largo de su vida.
Que voy ha decir yo de mi madre que siempre ha peleado por dar lo mejor a sus hijos.
Yo estaré siempre agradecida a ella por su gran labor.
Me alegra saber que Ud también opina como muchas personas que la conocen porque vale un montón.....
¡Gracias azucena!

Azucena Vega Amuchástegui dijo...

Hola, Spoon... gracias por participar en el blog, y por el sentir compartido hacia la creatividad, el desarrollo del potencial de las personas, de Rosa... Gracia también por la capacidad de agradecer un valor fabuloso... que hemos de reforzar... creo ;-D

Esther Roche Polo dijo...

Hola Azucena, solamente decirte que voy a nombrar tu blog, que me gusta mucho, en uno de mis posts, por si te sirve de algo saberlo.
Podrás verlo en el blog de end2endcoaching.es no pretendo hacer spam, así que no pongo el enlace.
un abrazo.
el post aparecerá seguramente hoy o mañana.
esther

Azucena Vega Amuchástegui dijo...

Gracias Esther. Me siento halagada. Un abrazo. Que todo vaya bien.