miércoles, 25 de junio de 2014

Comparto mi contento


La vida está hecha de tiempo. Es todo cuanto tenemos. Auto-exigente (casi tiránica) conmigo misma como soy, pocas veces cierro la persiana habiendo tachado todos los "pendientes" anotados en papel reciclado que acumulo con primor. 

Así que mi sensación permanente es que "no hago lo suficiente"... pero hoy he tenido una inesperada alegría que -como casi siempre- proviene de otros; en este caso de  Gemma Zelaia, innovadora social y polvorilla que el pasado seis de junio 2014 reunió en el edificio Lehiberri de Tolosa -incubadora guipuzcoana de empresas- a casi un centenar de personas durante más de cinco horas.


El contento emerge  del vídeo que en seis minutos resume parte de la ponencia que desarrollé titulada "Remando juntos hacia un objetivo compartido: la sociedad 4.0 " que fue bien acogida por el público y animada con sus preguntas y comentarios. Me permito compartir con ustedes sin pudor porque siendo de un tímido casi patológico me ha costado décadas de intentos fallidos disfrutar sobre la tarima de una universidad, un salón de actos o un escenario.

En Lehiberri disfruté y me divertí al mismo tiempo que compartía a chorro mi enfoque sistémico de las organizaciones empresariales. En esta ocasión utilicé metáforas (los oyentes y yo viajábamos en una trainera hacia el horizonte), objetos y cosificaciones que facilitaban la comprensión de los conceptos que en el tramo último de la ponencia (no aparece en el vídeo) se volvían más y más abstractos -casi etéreos - al abordar la sociedad 4.0 en la que tanto creo y hacia la que acaso sin saberlo avanzamos.

Esta mañana en la ducha -en uno de esos momentos llamados disruptivos- me ha dado por hacer balance mental de las cosas que he realizado durante el último año: los desafíos afrontados pese al miedo y al censor interno; las personas a las que he conocido -algunas francamente brillantes y exitosas-; las organizaciones con las que he colaborado y las firmas que han contratado mis servicios. Y he tenido que recordar a la tirana interna y al censor que si no he sido una "niña buena" ¡he estado cerca de serlo! porque he puesto en pie de guerra algunos sueños... Sueños que se cuelan en la vida que está hecha de tiempo y ¡es todo lo que tenemos!