jueves, 18 de junio de 2015

Pentimento


Casi nunca las cosas son lo que parecen y por eso no es justa la primera impresión que archivamos de una persona, ni completa la percepción de un proyecto que ojeamos con desdén, ni trascendente la misión de nuestra vida, ni exacto lo que registramos como causa de nuestra risa, llanto, enfado o sorpresa.



Percepciones ¿pura subjetividad?


A pesar de que buscamos certezas como los naufragos la costa, cuando arribamos a la tierra que soñamos firme con frecuencia se nos escurre entre los dedos como la reseca arena del desierto.

Retomo el paso: las personas, situaciones, cosas y proyectos no son o que parecen y ademas ¡cambian en fondo y forma! Las percepciones no son la realidad y como se sabe ¡el mapa no es el territorio! 

Titulo pentimento porque es un término que me gusta en sí mismo, con independencia de su significado que no es otro sino lo que sutilmente se observa en un cuadro por debajo de la apariencia definitiva de la obra porque en algún momento del proceso creativo el artista ¡cambio de idea! ¡vio las cosas con otros ojos! ¡escucho otras notas musicales! ¡hizo caso a otros duendes! y frotó más lámparas que la de Aladino. Pentimento.

Preparo el guión de algunas intervencionaes fechadas para el otoño de 2015 en lugares dispersos de la geográfia española: Vitoria, Zaragoza, San Sebastián, Bilbao y Granada. Escucho las necesidades que expresan los clientes, hago muchas preguntas, tomo notas, vuelvo a escuchar y finalmente formulo una propuesta artesana, un primer borrador, que captura las ideas germinales del cliente.




Así comienza un interesante proceso colaborativo mucho antes de que la intervención tenga lugar en la empresa mientras vamos biseccionando qué es causa y qué efecto, si el desafío es cuestión de fondo o de forma, si se trata de dificultades racionales o emocionales, si lo que nos proponemos es al mismo tiempo ambicioso y alcanzable... Cambiamos la idea inicial de la intervención sobre el cambiante rostro que el cliente va dibujando a partir del trabajo clarificador (casi arqueológico) de profundizar en lo que realmente, realmente, realmente quiere o necesita. Bellísimo. Complejo. Sutil. ¡Puro pentimento! 





Ayer por la tarde redacté el primer borrador para una intervención con un comité ejecutivo después de haber "buceado" durante horas de conversaciones telefónicas y por Skype con mi interlocutor a quien le encantó el texto que finalmente volqué al filo de las nueve de la noche. Esta mañana me ha dado el O.K. a todo lo planteado si bien me sugiere que incluya conceptos, dinámicas y referencias bibliográficas sobre la cohesión. ¡Claro! -pienso-  pero... la cohesión de un equipo -de un comité ejecutivo en este caso- ¿es causa o efecto de la transparencia, comunicación, valores, honestidad, confianza, liderazgo participativo...? Y ¡en esas estamos esta mañana! En cualquier caso incluyo en el guión el epígrafe ¡cohesión! y me pongo a frotar más lámparas que la de Aladino.