sábado, 17 de octubre de 2015

Cambiar el Mundo ¿Es de Locos?


Estudio los entresijos de las empresas que han triunfado en busca de aprendizajes que se puedan aplicar a las organizaciones en las que trabajo. Entre otras, hoy leo la construcción-deconstrucción de Apple y su convulsa relación con Steve Jobs en cuyas declaraciones compruebo ¡que estoy loca!

No es algo que me desagrade, sobre todo al profundizar en el contexto en el que el magnate del sector informático formuló su diagnóstico de locura: anhelo de algunas personas de cambiar el mundo a mejor.

 

La frase aparece en la página 217 del libro publicado en septiembre 2015 titulado Liderar para el bien común, escrito por Javier García y Luis Huete, un consultor y docente con quien tuve el honor de coincidir en un congreso desarrollado en el Palacio de Miramar (San Sebastián) en el año 2013.

Además de la frase irreverente de Jobs, el volumen contiene mucho conocimiento y la sabiduría de quien interviene en las empresas y conoce su compleja realidad.

Dado que en los últimos años recibo algunos encargos formativos, me permito recordar la estadística: los humanos recordamos un 80% de lo que nos enseñan si además de ver, escuchar y leer algo nuevo ¡lo hacemos! así que planteo actividades que son una reflexión para la acción, una teoría (40%) para la práctica (60%), una provocación que busca una transformación y un enfoque co-co-co... ¡definitivamente colaborativo! que anhela el bien común, en palabras del profesor de IESE Business School.

Lo colaborativo no es sino la búsqueda del bien común
¡también en las empresas!


Leo este volumen al mismo tiempo que preparo un workshop para profesionales de un perfil emprendedor, creativo y gestor, tres pulsiones esenciales para triunfar en los negocios. Los emprendedores centrados en la acción; los creativos focalizados en idear nuevos productos y servicios y finalmente los gestores ocupándose de hacer todo ello viable y sostenible.

El libro me está gustando mucho: está acribillado de anotaciones en los márgenes y pasará a formar parte de la estantería vip del despacho donde acumulo los ensayos de especial interés para el mundo empresarial, sus líderes y equipos.


La perversión de la búsqueda del bien común
está acabando con nuestra civilización
  

Pero la magia no está en que me guste ni en que se trate de un gran libro, sino en que me ha permitido unir algunas piezas de un puzzle que trato de completar desde hace más de diez años.

Mi obsesión por los equipos (liderazgo compartido) responde a un enfoque horizontal y paritario de derechos, deberes, triunfos y fracasos y -sobre todo- responde a la búsqueda del bien común (Huete), del win-win (Covey), win for all (John Croft), del ego-system al eco-system (Otto Scharmer), la quinta disciplina (Peter Senge), la economía del bien común (Christian Felber) y del "amarás al prójimo como a ti mismo" en el que me educaron. La perversión de este simple precepto está acabando con nuestra civilización, produce infinito sufrimiento en las organizaciones y corrompe el potencial. Una de las claves que propongo para atajar este desastre es la creación de equipos de trabajo como prototipos colaborativos que cambien a mejor las empresas y la sociedad. ¡Poco importa que para algunos este anhelo sea un síntoma de locura!