domingo, 22 de noviembre de 2015

La inteligencia colectiva del equipo


Un sueño, una cultura y un equipo ¡es cuanto se necesita para triunfar en los negocios! según el consejero delegado de AB Inbev Carlos Brito, informa el suplemento Negocios de El País dominical.

Casualmente "sueño, cultura y equipo" forman parte del temario que he desarrollado este fin de semana en Ibercaja (uno de los hosts de mi actividad docente) y auténtica incubadora de talento.



Un sueño, una cultura y un equipo 
¡es cuanto se necesita para triunfar en los negocios! 


Cada vez que planteo a las personas la elección de un sueño descubro que les resulta difícil conectar con el chispeante aleteo que produce un sueño en el alma de cualquier ser humano, y me pregunto si los adultos hemos perdido la capacidad de soñar despiertos, o si el realismo-pesimismo ha sepultado nuestro anhelo de belleza en estado puro, allá donde se encuentre. ¡Sería una pena porque la aportación de cada ser a través de un sueño aterrizado enriquece el planeta!

Después de ver el último vídeo del psicólogo y titiripeuta Fidel Delgado -que recoge su intervención hace unos días en  la localidad guipuzcoana de Zarautz- cobra mayor certeza la intuición de que la profesión (entendida como vocación al servicio de algo transcendente) forma parte del propósito del vivir y acaso la razón por la que nacemos. ?!



Equipo como Inteligencia Colectiva
¡al servicio de la totalidad!


Para soñar hay que atreverse a pensar-sentir en grande aunque después haya que trabajar en pequeño. La cultura empresarial marca el margen de maniobra que dificulta o facilita los cambios. Finalmente el equipo es el eslabón entre el yo y la totalidad; el puente entre el ego-system y el eco-system y el átomo suficientemente pequeño para encarnar el prototipo de la transformación organizacional, y suficientemente grande como para desarrollar el talento de cada persona, obtener resultados exponenciales, evitar errores innecesarios y disfrutar de la "inteligencia colectiva", muy bella cuando aflora: ayer (sábado 21), un ratito en Zaragoza, mientras mi grupo analizaba (con la metodología del "caso") cómo hacer evolucionar una pequeña empresa familiar liderada por Rosa.

Superadas las tres décadas de vida laboral construyo una visión global de conocimientos y experiencias al servicio de las  aulas o fábricas donde me otorgan el lujo de su atención y de su tiempo; y compruebo que la capacidad de escuchar de una manera global resulta esencial: escuchar las señales altas y las bajas, las del mercado y las personas, las que capturan el ojo y el oído y las que solo percibe la intuición. Sihhhhh! Escuchar.