viernes, 4 de diciembre de 2015

Cuerpo Pensante y Mente Danzante


El cuerpo es el gran olvidado de la civilización occidental, e incluso los deportistas trabajan el cuerpo como parte de la tiranía de la mente al servicio del laberinto del ego.

¿Qué hay, sin embargo, del cuerpo como recipiente del alma? ¿Cómo escuchamos su sabiduría?  ¿De qué modo cultivamos su vitalidad?

El cuerpo -el gran olvidado de nuestra civilización- ha de ocupar su lugar en el entramado de la vida como seres portadores de sentido en el pensar, sentir y hacer, desarrollado en múltiples disciplinas transversales que confluyen  en la Teoría U como el destilado de los conocimientos y experiencias de Peter Senge, Otto Scharmer y Arawana Hayashi -con quien estaré el próximo mes de enero de 2016 en Madrid.




Tengo tanta ilusión por el encuentro que preparo mi viaje con exquisita precisión (y alegría) de manera que propicie mi aprendizaje a partir de la sabiduría de Arawana como meditadora, artista, profesora universitaria del MIT y prototipo de un "cuerpo habitado".

¿Cuerpo habitado? Sí, ausente de fragmentación entre el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu. Cuerpo unificado-centrado-conectado a sí mismo, a los demás y al todo. Podemos observar a Arawana en diálogo con Otto Scharmer y sus revelaciones bien merecen el tiempo que dediquemos a una escucha plena.




La participación en el taller que ofrecerá en Madrid en enero de 2016 me sirve estas semanas de estímulo para retomar mis prácticas taoístas, los enérgicos movimientos de Chi Kung, algunas asanas de hatha-yoga y la re-lectura de los textos de Al Huang que -junto a otros sabios orientales- me acompañan desde hace cuatro décadas alentando la conexión entre el cuerpo pensante y la mente danzante.

Al cierre tomo una frase de Al Huang que me parece bella: "... el zen significa el corazón y la mente de una persona solitaria abriéndose para percibir la señal del cielo...".  Ojalá nos veamos en Madrid entorno al taller de Arawana Hayashi, un referente mundial de liderazgo en femenino que sintetiza toda la sabiduría y la  belleza de oriente y occidente.