domingo, 17 de enero de 2016

Casos de Éxito


Dos alumnos me han pedido que comparta "casos de éxito", así que repaso mentalmente mi trayectoria profesional de los últimos trece años mientras paseo por la bahía (San Sebastián), mi tierra de adopción. El oleaje se muestra manso, los surfistas anhelan la llegada de una ola haciendo gala de coraje en el Cantábrico, el mar del que me alejo para trabajar en otros lares... pero ¡vuelvo! y retomo los paseos a la escucha de respuestas del horizonte que absorbe la curiosidad de los humanos que no están muertos, es decir: que han preservado la curiosidad infantil original.




En 0,53 segundos mi ordenador ha encontrado 21.600.000 entradas en Google que responden a la búsqueda de "casos de éxito empresarial"... pero los alumnos quieren "mis" casos. Yo me pregunto si el consultor internacional que asiste a mis clases como alumno entenderá el éxito de la misma manera que sus compañeros: la dueña de la pequeña empresa familiar, el informático de una multinacional o la Ceo de una entidad bancaria.

Con las botas repletas de arena alcanzo el mirador de la cafetería donde los domingos estudio la prensa económica para alertar a mis clientes de algunas tendencias, cambios de normativa, oportunidades de negocio o amenazas. ¡Casos! Casos de éxito:

Dos socias que ¡por fin! conversan cara a cara viéndose y escuchándose hasta alcanzar no solo el consenso, sino un acuerdo empresarial y que terminan sonriendo -sonriéndose la una a la otra- dejando atrás meses de bloqueo e incomunicación que estaban dañando los resultados del equipo.




Caso. Caso de éxito: más de treinta responsables de una entidad en la que todos se conocen desde el año 2005 consiguen recuperar la motivación-ilusión y las ganas de poner en marcha cambios, proyectos y mejoras después de vivir meses de apatía causada por falta de comunicación interpersonal, reconocimiento y estrés por sobrecarga. Las primeras intervenciones se despliegan sobre una patina del silencio que va cediendo hacia el diálogo fluido y búsqueda de soluciones a los desafíos de la organización. Se establecen las bases para una comunicación empática, un reconocimiento acorde con la normativa (y las líneas rojas de la entidad) y un reparto creativo de las tareas alineado con hacer bien ¡lo que hay que hacer!




Caso de éxito: dos emprendedores en la veintena que en cinco años expanden su negocio de una delegación a cinco, de quince a cien trabajadores, de un sólo producto a más de treinta, de carecer de marca a ser un referente en su sector y de modestos beneficios a cifras casi obscenas y ¡en expansión!

Finalmente: conseguir que una empresa lastrada durante tres años por su equipo comercial volteé los resultados -en menos de doce meses- realizando diversos cambios conceptuales, de reparto de tarea, método, medios y seguimiento.

En los casos mencionados protejo la identidad de las empresas y los profesionales que he tenido el privilegio de acompañar (y que agradezco).



  • Para profundizar en un peculiar caso de éxito pinchar en este post.