domingo, 14 de agosto de 2016

Contracorriente



Este hombre me fascina. Lleva treinta años fascinándome. Tan pronto nació mi hija (1984) comencé a devorar todos los libros que aludieran a la crianza en libertad. Crianza en Libertad ¡con fundamento! y ahí estaba Frato, el álter ego de Francesco Tonucci al que hoy hace una entrevista Anatxu Zabalbeascoa (El País semanal) con fotografía de Sofía Moro. 




En el puntal de Ondarreta -la playa de mi barrio- he leído la totalidad del documento después de ver peces (y nadar entre ellos mar adentro) llevándome en la piel más  plenitud que salitre. Dice el psicopedagogo, dibujante y pensador italiano que: "... la sociedad penaliza a los adultos que dejan a sus hijos en libertad acusándoles de ser malos padres...". Con el bañador todavía húmedo se me ocurre pensar que la sociedad también penaliza a los adultos que fueron niños educados en libertad porque el patrón miedo-autocensura-docilidad-ausencia de pensamiento crítico no soporta a los disidentes de los sistemas creados para el consumo.

Consumo de viajes, bebidas, objetos, relaciones, artilugios, tecnología, coches, joyas y ropas que no aportan la felicidad ni en fiestas ni de vacaciones y sin embargo son devorados con fiereza por las masas que Ortega y Gasset describió allá por el año 1929 en el volumen que me regaló mi padre siendo yo adolescente y él visionario de lo que era educar en libertad.

Y aquellos barros trajeron estos lodos, y en el puntal de la playa de mi barrio descanso tras haber nadado contracorriente a sabiendas de que todo esfuerzo tiene en sí mismo la recompensa y que las desmesuradas expectativas existenciales solo llevan al sufrimiento del que hablan los budistas...

Contrastes. La ciudad está hoy llena de contrastes: treinta grados en los termómetros de San Sebastián (que es mucho calor para la capital Guipuzcoana) mientras los escaparates exhiben ropas otoñales. Contrastes. Las familias queman nóminas en busca de la sensación de plenitud que es posible alcanzar a media tarde con un euro y treinta céntimos -precio de un cortado con nata y canela- en la céntrica Plaza de Guipúzcoa. Contrastes. Fiestas patronales mientras en el despacho avanzo-avanzo-avanzo algunos proyectos del último cuatrimestre del año. Hay muchos mundos ¡pero están en este! La lucidez, el centramiento y el pensamiento crítico de Ortega, de Tonucci... nos salvarán de la barbarie hacia la que avanzamos peligrosamente como especie...


Salgamos de esto ¡niños y adultos!
Recuperemos la libertad ¡en fábricas y escuelas!