domingo, 23 de abril de 2017

Trascender polaridades y ¡avanzar! Teoría U.



El enfoque binario tiene fuerza, e igual que un imán trata de arrastrarnos hacia uno de los dos polos: blanco/ negro, hombre/ mujer, presencia/ ausencia, cero/ uno, pasado/ futuro, adaptativo/ intencional, nacer/ morir, cambio/ permanencia... El enfoque binario tiene ¡tanta fuerza! que propicia dictaduras, revoluciones y cruzadas en las que las certezas de unos aplastan las verdades de otros cuando -en realidad- las necesitamos todas.

Las dicotomías son deficientes e incompletas y la historia está cuajada de ejemplos de sufrimiento innecesario provocado por esa miopía. ¿Cómo facilitar la evolución de los humanos?




Por cuarto año consecutivo he pasado unos días trabajando el cambio organizacional de una entidad perteneciente al cuarto sector en la que algunas tendencias se mantienen y otras cambian. Sabido es que la virulencia de las "fuerzas del cambio" excita la reactividad de las "fuerzas de la permanencia", y en esta ocasión ambas se han mostrado con descaro poniendo en evidencia la lucha fratricida de unas pulsiones que no pueden (o no quieren) comprender lo que explicó Darwin hace ya mucho tiempo: "... para que un sistema sobreviva es imprescindible que algunas cosas permanezcan ¡y otras cambien!".

Siguiendo la metodología de la Teoría U (Otto Scharmer, Peter Senge, Arawana Hayashi) del MIT-USA, hemos descendido hasta dejar marchar todo lo que lastra la organización. Los grupos de trabajo también han atrapado el ADN de la entidad de manera que han conectado con su esencia. Finalmente el plenario ha avanzado hasta un conjunto de propuestas de futuro a partir del prototipo creado durante mi estancia y que tutelará un "equipo tractor" compuesto por seis voluntarios de diverso nivel jerárquico.


La imagen puede contener: personas sentadas y tabla


La imagen puede contener: una o varias personas


¡Es impresionante ver en acción las fuerzas del cambio y la permanencia a través de las personas! Resulta abrumador comprender cuánto potencial se encuentra atrapado en las "ideas limitantes", las certezas irracionales, las tradiciones no revisadas y -sobre todo- en el miedo a perder el control, a ser excluido, a fracasar, a no ser querido... Miedo a perder poder e influencia. ¡Miedo!

Estoy muy contenta del trabajo realizado por los equipos de "reflexión para la acción" y de haber alcanzado el compromiso de un grupo de personas que lo llevarán a la vida para crear un futuro esperanzado, esencia de la Teoría U que aprecio al desplegarla en las empresas -donde adquiere profundidad y sentido-.

El enfoque binario tiene fuerza. Sin embargo, las dicotomías que plantea son primitivas e incompletas desde un punto de vista evolutivo. Propongo detectar y preservar la esencia de las organizaciones, estando dispuestos a modificar todo lo demás para explorar (y disfrutar) el máximo potencial.



miércoles, 12 de abril de 2017

Una extenuante y bella vocación.



Mi trabajo es duro. También bello. Siempre interesante hasta la extenuación. Llevo quince años en ello con una intensidad de kamikaze -sustantivo cariñoso que me otorga uno de mis mentores-. Lo quiero como a un amante y atiendo con devoción todo lo que me pide: tiempo, atención, mimo, energía, detalles, centramiento, dedicación y esfuerzo.

Bailo con mi oficio y me acompaso a sus necesidades que -como un perro de presa- persigue el objetivo del cliente hasta la frontera de la cordura y más allá. Vale que acompaño. Claro que apoyo. Y pregunto y sostengo y escucho, escucho, escucho.




Mi oficio consiste en hacerme a un lado y vaciar mi cabeza por completo para estar al servicio del cliente. Orillar mis temas me resulta extremadamente fácil y -desde ese vacío- la esponja de mi mente absorbe los matices, el tono, el dolor, la felicidad, los sueños, los fracasos, las necesidades, los nacimientos, las muertes, los divorcios, la apertura y cierre de negocios, la expansión y la contracción de las empresas... Lo absorbo todo y es un ajetreo enorme que a veces satura mi mente en la que las neuronas flotan como corchitos. 




Suele ocurrir cuando llevo muchas horas trabajando, muchos días consecutivos, en distintas ciudades, con poco o nulo margen de descanso. En esas circunstancias la cabeza me pesa mucho, tanto que quisiera desenroscarla y dejarla casi en cualquier lugar ¡encima de la mesa del despacho, por ejemplo! pero no lo hago, sigo con la tarea -hasta que termino- y entonces ¡me voy a casa!

Este mediodía estaba "fundida" y la situación ha sido más o menos como la cuento, así que después de comer he tomado algunas decisiones y me he puesto en marcha: he dado un paseo de 30 minutos por el parque que hay junto a mi casa; he pisado un montón de margaritas; he coqueteado con el sol y respirado con tranquilidad; me he tomado un cortado en la degustación del barrio, he visitado la biblioteca y ojeado unas revistas... Cabeza vacía. ¡Como nueva! Vuelvo a colocarla en su sitio y retomo el paso...



jueves, 6 de abril de 2017

Entrenar al sucesor ¡clave de sostenibilidad!



Estoy muy contenta por tres razones. La primera, porque una semilla de haya del bosque de Listorreta (Guipúzcoa) ha agarrado y emerge en una de las macetas grandes de la terraza. La segunda, porque en tres minutos he completado los ochos errores del comic del periódico. Y la tercera, porque mi oficio se confirma de utilidad para las empresas, según los expertos juristas de Elkargi.




En el salón Aranzadi de la Universidad de Deusto -presidido por el busto que aparece en la fotografía- Mikel Alberdi ha compartido sus conocimientos y experiencia en procesos de sucesión en la empresa familiar. Al acto han acudido una treintena de personas, la mitad de las cuales tenían más de sesenta años (como cabía esperar).

Las empresas familiares son el 89% del tejido industrial español y la comunidad autónoma vasca registra un porcentaje similar. De ellas, el 45% están gestionadas por la primera generación (socios fundadores), un porcentaje casi idéntico son lideradas por la segunda generación, y tan solo un 7,4% de las empresas familiares sobreviven hasta la tercera. ¿Qué ocurre exactamente para que la mortandad de las empresas familiares sea mayor que la de hayas en maceta?

Las razones son numerosas y complejas, pero hay dos que se manifiestan como relevantes y competen a mi oficio. La primera: la transformación del líder orquesta (miembro fundador) en un equipo funcional o -si lo prefieren- eficiente. La segunda: la necesidad de entrenar al sucesor del líder carismático que -según la experiencia del experto y la mía propia- suele carecer de muchas de sus competencias, habilidades, e incluso triquiñuelas aprendidas por el fundador en la "escuela de la vida". 




Ambas dificultades se pueden solventar con la contratación de un coach profesional senior (experimentado) que -respetando la cultura de la empresa- entrene al sucesor en aquellas competencias esenciales para liderar al compás del mercado, las tendencias e incluso la legislación. Entrenar se convierte en la piedra filosofal para una transferencia fluida del primer directivo de la compañía a su sucesor.

Por otro lado, la creación de un equipo directivo entrenado por un coach de negocio es una garantía al aportar método y experiencia para aunar el talento y las formaciones diversas, los caracteres diferenciados y la variedad generacional. Entrenar al equipo directivo se revela como esencial en las empresas contemporáneas y resulta aún más necesario en las empresas familiares cuya emocionalidad es compleja.

Para terminar, los juristas recomiendan a los propietarios de empresas familiares que realicen un proceso de sucesión, que no improvisen, que redacten un protocolo familiar (sobre todo si hay más de un hijo) y que investiguen la Nueva Ley Civil Vasca -mucho más flexible que la anterior-.

(*) Mi amiga Begoña Etxebarria -directora de la Fundación Novia Salcedo- aporta un enlace de interés sobre tema de este post: Fundación Antonio Aranzabal.


martes, 4 de abril de 2017

Vidas Experimentales


Toda la mañana en Southwark (London), el área en la que la concentración de arte por metro cuadrado es muy alta junto a Támesis. El frontal de la Tate Gallery me parece adusto, así que hago una fotografía de las casas que hay frente a la sede de numerosas obras de Dalí, Picasso, Matisse y Warhol, entre otros.



Mi interés por Southwark emerge de mi pasión por la acuarela, así que he ido a la zona este de la ciudad para conectar con la Royal Watercolour Society y disfrutar de casi un centenar de cuadros de diferentes artistas integrados en la exhibición de primavera. Escondida en un recodo junto al río -y muy cerca del Teatro de Shakespeare-, la Royal Watercolour Society alberga una pequeña librería donde compro un delicioso librito ilustrado que orientará algunos de mis esfuerzos con la pintura al agua.  Pido permiso y hago una fotografía a una acuarela que me fascina...



Después tomo un bote de regreso a casa y viajo por menos de tres libras gracias a mi Oyster (la tarjeta que permite moverse cómodamente por Londres utilizando todo tipo de transporte). Cojo el bote en Swan Lane Pier y me bajo Charing Cross Pier tras haber disfrutado de unas vistas fabulosas...



Finalmente llego a casa. El primer piso es el del piano -porque viven y trabajan dos músicos profesionales-; el segundo piso es de una pintora cuya casa parece un museo porque hace obras de gran formato y apenas le quedan paredes para exponer. El tercer (y último) piso es el nuestro.

La verdadera aventura comienza en la fiesta que nos ofrecen los vecinos llena de complicidad, descubrimiento mutuo y risas británicas sobre tres idiomas originales diferentes: francés, iraní y español ¡una auténtica Torre de Babel! 

No sé cómo ni porqué acabamos hablando de trabajo, salarios y vocación y -entre todos- tratamos de alcanzar cierto consenso entre la búsqueda de los sueños (satisfacción plena y desarrollo del potencial) y la necesidad de ganar un sustento que haga posible pagar una casa en un barrio bonito de Londres, alimentarse y costear la tarjeta Oyster. Está claro que vivimos en un inmueble de artistas ¿casualidad? ¿causalidad? desde luego al instalarnos desconocíamos a los vecinos así que resulta difícil saber si la vida está enviando algún mensaje secreto en una botella. ?!

Sea como fuere, bebemos un poco de champagne y charlamos durante tres horas en las que la pintora explica que ejerció durante veinte años como médico especializado en psiquiatría infantil y dimitió para dedicarse a lo que le hace feliz ¡pintar! La profesora francesa de piano fue periodista de la BBC durante una década. En la actualidad se dedica en exclusiva a compartir con niños y adultos su enorme pasión por el impacto liberador de la música. Después me preguntan por mi historia y les cuento que ejercí veinte años como periodista de informativos en RTVE y que en 2002 me reciclé como coach de negocios -a lo que me dedico-. Me preguntan si soy feliz y contesto con radical honestidad que ¡me apasiona!

Nos despedimos hacia las once de la noche con la sensación de haber tenido una conversación de calidad -en un idioma que ninguno de los seis tenemos como lengua materna- y haber contrastado nuestro pasado diferente y de alguna manera similiar como humanos experimentales al frente de vidas experimentales. Al día siguiente voy a Kew Gardens, un lugar que nunca acabas de conocer. Allí alimento mi pasión por la naturaleza y ¡mi propia alma!




jueves, 30 de marzo de 2017

La cercana desolación


El día ha fluido como una dulce y aromática crema pastelera: por la mañana he trabajado con personas. Al mediodía he dado un quiebro a mi agenda para comer en casa y pasear por la playa dejando atrás la lista de tareas pendientes. Me he tomado el respiro que algunos profesionales llaman "kit-kat" y otros -como Sylvia, una directiva de Barcelona a la que entreno- denominan "my moment".

Día aromático y fluido hasta que me he encontrado con un amigo al que no veía hace tiempo. Yo venía de tomar un cafecito en la terraza del tenis de Ondarreta -donde he terminado de leer A Mind for Business, de Andy Gibson-; él estaba sentado en un banco mirando al mar. Iba bien vestido, e incluso llevaba algún accesorio de calidad -como unas gafas ray band-, pero nada más saludarle me he dado cuenta de que pasaba algo que después él ha nombrado como... ¡desolación! 


La imagen puede contener: cielo, exterior y naturaleza


Me ha pedido trabajo. Lleva cuatro años subsistiendo a base de quemar patrimonio, realizar encargos temporales, hacer sustituciones, perder poder adquisitivo, formarse, actualizar su currículum, pasar infinitas veces por Lanbide -servicio de empleo del Gobierno vasco-, poner (y perder) mil veces la esperanza, renunciar a la dignidad de un salario que le permita comprar unos zapatos a sus hijos, agachar la cabeza ante personas menos cualificadas o más jóvenes, con mejores contactos o afiliación política. Al contarme, la boca se le iba secando debido a la ansiedad...

Le he escuchado con cariño e interés, he tratado de que mi cara no reflejase el dolor y la impotencia que estaba sintiendo, y me he despedido con un buen abrazo.

El día fluía dulce y despejado hasta que la realidad me ha confrontado con la desolación de un rostro que pudiera ser el mío, el tuyo ¡el de cualquiera! porque no es cierto que las cosas vayan bien.


La imagen puede contener: cielo, exterior y naturaleza

Me he quedado triste. Impactada. Pensativa. Y he besado el suelo por tener trabajo y poder comprar unos zapatos.


lunes, 27 de marzo de 2017

Prototipos: de la Teoría a la Práctica


Estos profesionales ¡son grandes! No solo por sus conocimientos y experiencia, sino por su receptividad al aprendizaje, generosidad al compartir, sentido del humor y por haberse convertido en un auténtico equipo de proyecto (prototipo) durante los cinco meses que ha durado la formación que he impartido entre noviembre de 2016 y marzo de 2017.




Para tomar esta fotografía me subí en una silla, trepé a la repisa del ventanal y disparé varias tomas mientras los once seguían centrados en "la tarea" en un estado de "flujo" que solo alcanzan los "verdaderos equipos", aquellos que sobreviven al mortal veneno del ego, esquivan la tentación de crear "grupúsculos", y optan por la radical honestidad entre lo que piensan-sienten-dicen y hacen.


El ego, los grupúsculos,
y la falta de honestidad ¡matan los equipos!


¿Quiénes son? Un ingeniero en la gerencia de una empresa industrial, cuatro técnicos en puestos de responsabilidad de una empresa tecnológica, una directiva del sector de la enseñanza, una responsable regional de una conocida tienda de moda, una financiera de una empresa del sector de la automoción, un profesional independiente y dos técnicos de telecomunicaciones al frente de equipos de trabajo.




En el quinto y último módulo (Bilbao, marzo de 2017) enunciamos los cuatro principios sistémicos que rigen las organizaciones productivas: orden, autoridad, dar-recibir y orgullo de pertenencia. Siento que los cuatro han estado presentes entre nosotros y quizá por ello se han producido en el aula algunos de los "chispazos" de los mejores equipos: la conectividad (Alain Cardon), el equilibrio entre dar y recibir (Gunthard Weber), la ayuda mutua (Sabino Ayestarán), la reflexividad (Kurt Lewin)...

Estoy muy agradecida a estos profesionales porque han sido unos fabulosos compañeros de viaje y han conseguido encarnar con éxito un prototipo de equipo de trabajo. ¡Ojalá volvamos a encontrarnos! 

jueves, 23 de marzo de 2017

Equipos que cambian el mundo



El artista y yo hemos abandonado nuestras obligaciones mundanas y a las cuatro en punto nos hemos encontrado en el Boulevard. Llovía y -aunque abrigados y con calzado de agua- hemos sentido frío ante el inesperado rebote invernal; pero hemos resistido sin tomar café hasta las seis de la tarde cuando la luz ya declinaba sobre el Museo San Telmo y la estatua de Ignacio Zuloaga nos ha saludado poco antes de entrar en el cafetín donde una camarera ha roto un vaso, una anciana ha cogido un bocadillo de jamón con pimiento verde y un joven ha puesto su móvil a cargar en un enchufe ubicado junto al baño de caballeros. El artista y yo hemos ocupado una mesita al fondo del local y nos hemos puesto a trabajar.



La "cita con el artista" es un método de Julia Camerón que consiste en tomarse un respiro para hacer aquello que apetece nutriendo las resecas "arcas del alma". Comprenderán que se trata del artista interior, esa parte de nosotros que necesita conectar con la belleza, la cultura, el paisaje, la luz, los museos, el atardecer o el mar.

Hoy mi artista y yo hemos salido de librerías en busca de inspiración para el título de un taller de dos días que impartiré este verano en Aragón. Hemos visitado los establecimientos más grandes de la ciudad y nos hemos demorado dos horas tomando notas de los títulos que nos parecían curiosos o resonantes. Cuando hemos tenido un par de folios repletos de ideas, nos hemos puesto a trabajar en un intento de concitar el interés de las personas interesadas en cambiar el mundo. 


Algunos títulos con los que hemos jugueteado son estos: Despegar como Equipo. Equipo: Del uno al infinito. El efecto dominó en la empresa. Claves de eficacia de los equipos. Reinventar las organizaciones ¡la magia de los equipos! Ser o no ser equipo ¡cuestión de supervivencia empresarial! Cruzar el abismo de la incertidumbre y ¡crear equipo! Equipos que cambian el mundo. Trabajo en equipo o la velocidad de la confianza.

Hemos calibrado pros y contras de cada título mientras comíamos un poco de pan con chocolate. Después se ha hecho de noche y -al despedirnos- el artista y yo hemos concluido con una idea inquietante que comparto: sin altruismo (generosidad + empatía + compromiso) ¡no hay equipo! y esos valores ¡no cotizan en bolsa!

Ya en la calle hemos dicho adiós a la escultura de Zuloaga y a su calva muy brillante bajo la fina lluvia vasca a la que llamamos sirimiri.  

lunes, 20 de marzo de 2017

¿Qué sentido tendrá todo esto?


Llevo  medio día en pijama, tengo el ordenador encima de las piernas, y es la primera vez que escribo en la cama. Estoy de mal humor. Diríase que estoy enferma (fiebre y dolor de cabeza) ¡pero esa no es la cuestión!

Tras un día de mucha lectura y poca actividad física, me entran ganas de escribir a chorro, es decir: sin filtrar lo que salga de las yemas de mis dedos. El "censor" se ha ido de vacaciones ¡por fin me ha dejado en paz! y dado que estoy pachucha, el tirano -que me hace trabajar- se ha ido de viaje con el censor. Así que me han dejado sola con mi cansancio y mis zozobras que confluyen en una pregunta: ¿Tendrá algún sentido lo que hago?

Resultado de imagen de London Eye + fotos


La pregunta emerge de mi agenda -que parece el London Eye (la noria más grande del mundo)-: el lunes acompaño a un comité de dirección en Elgoibar, el martes entrenaré a empresarios en Adegi (Miramón), el miércoles trabajaré con clientes privados en el despacho de San Sebastián, el jueves viajaré a una fábrica de Pamplona para entrenar al equipo de producción, el viernes estaré en Bilbao impartiendo formación de equipos... Además, en algún momento de la semana, he de diseñar un encargo para Granada e impartir una conferencia en la Universidad de Deusto. Sólo con leer el cronograma me siento mareada así que ahueco la almohada, cierro los ojos, suspiro y me digo a mi misma: además de ganarme el sustento y de seguir mi vocación... ¿Qué sentido  tendrá todo esto? Después me duermo y -cuando despierto- aparecen a mi lado el censor y el tirano así que... ¡me pongo a trabajar!


jueves, 16 de marzo de 2017

Reflexiones de una entrenadora empresarial



La gestión de proyectos tiene tantos ángulos de aproximación como un inmenso poliedro. Así de compleja es la realidad de las organizaciones productivas, sociales o deportivas. La universidad y las escuelas de negocios estructuran el saber de una manera razonable que facilite el aprendizaje acumulado por la humanidad en los últimos XXI siglos. Aún estando en contacto con profesionales expertos, ¡difícil sintetizar tanto  conocimiento en unos meses (o años) de inmersión en las aulas, empresas o campos deportivos! Pero... ¡hay que intentarlo! y -de vez en cuando- ese desafío me alcanza cuando me invitan a participar en un programa universitario. Vivo con agradecimiento y gozo el privilegio de compartir impresiones con una generación de jóvenes de la que me separan tres décadas. 




Repito que la gestión de proyectos tiene tantos ángulos de aproximación como el gigantesco poliedro del saber humano. Dado que en los últimos quince años mi trabajo se ha centrado en el entrenamiento (coaching) de profesionales y equipos empresariales, se me identifica con esta emergente profesión que también es un estilo de liderazgo y una manera de entender la vida. En 2002 abrí el primer despacho de coaching en el País Vasco y desde entonces he trabajado en más de trescientos proyectos durante más de 12.000 horas de entrenamiento directo en empresas de todos los tamaños y sectores. 

La Fundación de la Sociedad Deportiva Éibar me ha invitado a participar el próximo sábado en el curso Experto en Gestión Técnica de Clubes de Fútbol ante una veintena de jóvenes ávidos de conocer de primera mano mi experiencia como entrenadora senior, ángulo del poliedro formativo compuesto por ocho módulos entre los que se encuentran materias como la gestión financiera, la nutrición, medicina o el derecho deportivos, entre otros.




El coaching como profesión emerge a finales de los años ochenta en Estados Unidos a partir de las observaciones, investigación y método creado por dos deportistas de élite: Sir John Whitmore y Timothy Gallwey quienes regalan al mundo el concepto inner game (juego interior o poder de la actitud) como elemento diferenciador entre ganar-perder en la vida, los negocios o el deporte. He tenido la suerte de contar con Whitmore como mentor y de aprender humildad, resilencia, curiosidad, sentido del humor, empatía, dignidad y firmeza, a través de las conversaciones mantenidas y de la reiterada lectura y práctica de Coaching: El método para mejorar el rendimiento de las personas.

El coaching como estilo directivo proviene de diversas fuentes entre las que cabe mencionar al francés Alain Cardon -otro de mis mentores y autor del primer libro centrado en el entrenamiento de equipos empresariales-. Los líderes que optan por este estilo de gestión practican la escucha generativa, las preguntas abiertas, el diálogo como herramienta de eficiencia, la conectividad en las reuniones delegadas, la focalización en la tarea y la mejora permanente a partir de un radical compromiso con la verdad.

Finalmente el coaching como un modo de vida nos alcanza a cuantos estamos convencidos de que los humanos -como las bellotas- poseemos todo lo necesario para convertirnos en un frondoso roble capaz de ser feliz en sí mismo, dar sombra y cobijo a los demás. Un modo de vida que minimiza nuestras ideas limitantes y debilidades al mismo tiempo que agiganta nuestro potencial (fortalezas-habilidades-cualidades-talentos) acercándonos a la mejor versión de nosotros mismos y al destino para el que tal vez hayamos nacido.


domingo, 12 de marzo de 2017

Transformar = Crear Espacio a lo Nuevo


La supervivencia es el primer instinto de los humanos. También el de las empresas. Y esa pulsión orienta los esfuerzos de los profesionales dotados de inquietud por crear un porvenir. La supervivencia es requisito imprescindible para permanecer en el mercado competitivo y sin fronteras que habitamos. Además, la supervivencia "anida" en la estrategia como un germen de complejas ramificaciones. Finalmente la supervivencia es una de las dos fuerzas entre las que se mueven las empresas, según el enfoque sistémico de Gunthard Weber en el que profundizó siguiendo los pasos de Bert Hellinger. ¿Cuál es la otra? el crecimiento empresarial.





De una manera no verbal, la "mirada sistémica" rebela las reglas ocultas de los equipos, pasión que investigo desde hace más de una década y eje central de las formaciones que imparto a quienes apuestan por la transformación empresarial.




Me gusta profundizar en las diversas corrientes de conocimiento por tres razones. La primera, porque es improbable que una sola metodología contenga todas las claves para transformar una organización. La segunda, porque aunque coinciden en ciertos principios cada una aporta matices relevantes. Y la tercera, porque soy una enamorada de lo ecléctico.

Cuando imparto formación transfiero tres enfoques sistémicos que -desde la experiencia- vienen mostrando su eficacia en la transformación empresarial: las Constelaciones Organizacionales, la Gestalt y la Teoría U. 




Este fin de semana he estado en Zaragoza y hemos abordado algunos "casos" que evidencian la necesidad de que la supervivencia de un negocio esté asegurada antes de crecer o innovar. ¿Por qué? Porque para innovar hay que soltar el control, liberar ciertos recursos, y crear espacios que permitan explorar lo nuevo. ¿Qué sobra? ¿Qué falta? se preguntan las Constelaciones Organizacionales. ¿Qué quiere morir? ¿Qué quiere nacer? se pregunta la Teoría U.

En esencia el mismo viento de cambio como fiel de balanza sobre el que pivota la transformación empresarial tan necesaria como urgente y tan urgente como importante para aligerar torpeza y sufrimiento atrapados en los sistemas productivos.


domingo, 5 de marzo de 2017

La difícil práctica del desapego



La vulnerabilidad es un estado que alcanzo con dificultad en contadas ocasiones, casi siempre cuando está mi hija -con quien no vivo desde que se independizó y voló a Alemania, Holanda, Francia y Noruega-. Ahora trabaja en Londres, donde le visito cada seis-ocho semanas. Es un excelente pretexto para cambiar el "chip" laboral en el que me focalizo como un láser. También tiene el aliciente de descubrir nuevos rincones de una ciudad que alberga más de ocho millones de habitantes y que tiene todo (y más) de lo que se pueda imaginar. Finalmente viajar a Londres mantiene alerta mi agilidad mental con el idioma de Shakespeare y con los cambiantes rituales burocráticos del aeropuerto de Heathrow.


  

La vulnerabilidad emerge tras espacios de sosiego y belleza que se producen con especial intensidad lejos de la exigencia de algunos proyectos en los que trabajo.

La vulnerabilidad es dulce y emerge desde un lugar fuera del control remoto de mi mente y -por lo tanto- me desconcierta. Si mantengo la atención centrada en el proceso (desconexión laboral, sosiego e inmersión en la belleza) asoma un atisbo de nostalgia en tantas direcciones que me veo obligada a sujetar el caballo de mi mente con la brida de la voluntad.

Normalmente consigo volver a la cordura y me tranquiliza recordar que ya he vivido otras veces el vaivén control-vulnerabilidad-control, aunque nunca hay dos procesos idénticos. Con el paso del tiempo la curvatura baja del vaivén es más profunda del lado de la nostalgia, digamos que me cuesta más desapegarme de mi hija, sus inquietudes y su casa en la que siempre hay flores.




De todas las ciudades del mundo moderno, ninguna puede igualarse a Londres por su enorme, diversa y prolongada acumulación de experiencias humanas. Charles Dickens.


sábado, 4 de marzo de 2017

¡No somos nada!


Paso unos días en Inglaterra donde viven 89 millones de árboles, según el censo de Kew Gardens que hoy he visitado. No están todos en Kew, pero hay numerosas especies de todo el planeta en perfecto estado de conservación. El llamado Real Jardín Botánico de Kew es tan grande que he caminado ininterrumpidamente durante cinco horas sin alcanzar sus límites, aunque he visto algunos de sus lagos, ardillas, pavos, patos, pájaros, ocas y gansos. Entre los 89 millones de árboles británicos mi favorito de hoy es este roble centenario:




Dado que mi familia siente una intensa fascinación por Japón, tan pronto ha abierto el parque nos hemos dirigido hacia la pagoda y su entorno:





El hecho de que el botánico sea inabarcable me coloca en la posición minimalista que ocupo en el planeta: no soy nada -quizá nadie sea nada frente a la inconmensurable naturaleza y su prodigio-.

En una zona del Kew hay que caminar sobre una plataforma de bambú porque los senderos de barro y maleza están destinados en exclusiva a escarabajos, moscas y otros insectos, cuyo desarrollo precisa de un entorno desordenado y polvoriento -como mi despacho, en épocas de mucho trabajo-.

Cada árbol tiene su momento de floración. Todos son una maravilla en su unicidad: los de hoja perenne nos acompañan con idéntico formato, los caducos no sienten pudor ante la desnudez de sus ramas que los reduce a lo que mi hija llama un aspecto "despelujado" y en el corner de las orquídeas no es posible elegir una más bella que las demás ni más exquisita ni más grande.




La humildad es una virtud que debiera ser de serie en los humanos ante la inmensidad que nos supera por todas partes: el firmamento, los mares, la tierra y sus 89 millones de árboles en Inglaterra de los que hoy he sido consciente. Rindo pleitesía a su grandeza y su belleza y me siento polvo de estrellas.


miércoles, 1 de marzo de 2017

Los algoritmos no tienen ética


En 2017 se triplicarán las inversiones en "inteligencia artificial" en Silicon Valley lo que dará lugar al "next big thing" -fenómeno que impacta en la sociedad de manera relevante-, informa la consultora Forrester. Acumular y procesar datos es el objetivo de las máquinas. Cabe preguntarse ¿quién interpretará esos datos y bajo que parámetros?

Las máquinas de hoy entienden como un niño de cinco años, traducen como uno de trece, multiplican mejor que nadie, pero tienen la inteligencia emocional de un chihuahua, afirma Greg Corrado, experto de Google. ¿Cuáles es la gran ventaja de las máquinas? La velocidad. ¿Y la gran desventaja? La ausencia de un código moral porque "los algoritmos no tienen ética".

La transformación empresarial no es ajena a la evolución tecnológica sino que la incluye e integra al punto de que numerosas profesiones de hoy no existirán mañana. El dato: según la Universidad de Oxford, el 57% de los empleos actuales de la OCDE desaparecerán en los próximos años al mismo tiempo que surgirán profesiones hoy inexistentes (*)




Las transformaciones empresariales -y profesionales- serán un continuo en el que el cambio y la disrupción serán habituales. El cambio -lo único permanente, según Heráclito- podrá ser adaptativo a la inteligencia artificial, o intencional en la dirección evolutiva que precisa una tierra erosionada por guerras, hambrunas y desigualdades que tensan el planeta como una goma elástica a punto de estallar.

La transformación empresarial que urge en nuestras organizaciones productivas exige movilizar lo mejor del ser humano a través de cambios intencionales que propicien un futuro sostenible e integrador. ¿Cómo se hace?

Son muchas las metodologías que detallan cómo realizar esta transformación bajo el enfoque sistémico (global). Entre otras merece atención la Teoría U -desarrollada en el MIT, USA- cuya esencia consiste en transitar del ego-system al eco-system o lo que es lo mismo en mutar del yo (individuo) al nosotros (equipo) y del nosotros al todo (la empresas, e incluso los stakeholders). Finalmente dos son las claves que propone la Teoría U: "dejar marchar" el sufrimiento innecesario en las organizaciones, y "dejar llegar" los cambios que hagan posible un futuro esperanzador.




Mientras caminamos del ego-system al eco-system resulta práctico recordar que el punto ciego del liderazgo es ¡la consciencia! Y que el punto ciego de las organizaciones son los equipos y su gigantesco poder transformador.

En la creencia de que los equipos son la mejor palanca para propiciar transformaciones positivas en las organizaciones he diseñado una metodología propia, práctica y participativa para empresarios y directivos que comparto en dos únicos programas formativos anuales en Zaragoza y en Bilbao. Matrícula abierta. Plazas muy limitadas.



(*)   El futuro de las profesiones, libro de Daniel Susskind.
(**) La revolución de la inteligencia artificial, reportaje de Joseba Elorza.


domingo, 26 de febrero de 2017

Mujeres que corren con lobos



Cada vez que una mujer alcanza la cima de su oficio coloca una piedra en el sendero del triunfo profesional, aún difícil para media humanidad. Coloca una piedra con un triple efecto dominó: se convierte en un modelo referencial para las generaciones presentes y futuras; testifica que ¡es posible!, y equilibra la balanza del talento del lado de quien lo posee con independencia de que sea hombre o mujer.

Algunas mujeres se convierten en iconos, como Erica Jong (en 1973) cuando publicó Miedo a Volar del que se han vendido 23 millones de ejemplares en 40 idiomas. La escritora influenció mi juventud, también mi madurez -cuando leí su exitoso Miedo a los Cincuenta-, e intuyo que inspirará mi vejez con el libro que saldrá a la venta en marzo de 2017: Miedo a morir (editorial Alfaguara). 

Otras muchas mujeres han sembrado el camino de piedras blancas -o huellas en el sendero- y algunas las tenemos tan cerca ¡que emociona!

Marian Sierra -propietaria de la empresa TAG Troqueles- e Isabel Busto -directora general del Grupo I68- recibirán el próximo día 9 de marzo en el aquarium de San Sebastián los premios ASPEGI correspondientes a la mejor empresaria (*) y mejor directiva respectivamente. Tengo el honor de haber trabajado con ambas y de reconocer en estas profesionales algunos rasgos inspiradores que aplico a mi propia carrera en los momentos de flojera. 




La trayectoria de Marian e Isabel pudiera titularse como el libro de Clarissa Pinkola Estés, Mujeres que corren con lobos, ya que su biografía ha estado jalonada de dificultades que les han obligado a fortalecer la musculatura de combate por la supervivencia y el bienestar propio y de los suyos (hijos) lo que con frecuencia se convierte en un potente motivador para levantar el día a día de la fábrica (Marian) y el despacho (Isabel).

Uno de los equilibrios que más admiro en ambas es el que mantienen entre feminidad-vulnerabilidad-fortaleza al sostener el timón de la nave empresarial con criterio, estrategia, coraje y lucidez.

En la entrega del premio estará otra mujer-referente, Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco, así como el diputado General de Guipúzcoa, Markel Olano, y el alcalde de San Sebastián, Enejo Goia, y estarán sobre todo ellas -las protagonistas- rodeadas de un puñado de amigos. ¡Ojalá nos veamos el día 9 de marzo de 2017 en el aquarium de San Sebastián para celebrar y compartir! 



(*) Junto con Marian Sierra e Isabel Busto también será galardonada la empresaria Contxu Uzkudun, de Minimil.


lunes, 20 de febrero de 2017

El lider impacta en la motivación del equipo



La empresa es uno de los nueve puntos de acupuntura que propone la Teoría U para sanar la tierra, abordar el punto de ciego del siglo XXI y liderar desde el futuro que emerge.

El punto ciego del liderazgo es la consciencia y el punto ciego de las empresas es liberar el potencial de los equipos  en cuyo entrenamiento estoy volcada desde hace quince años y constituye una sana obsesión. ¿Obsesión? ¿Sana Obsesión? Si, porque me permite constatar que la construcción de equipos transforma las organizaciones productivas.

La empresa como un punto de acupuntura que propicia liderar el futuro que emerge + la creación de equipos como palanca del cambio intencional, son los ejes sobre los que pivotan mi tiempo y energía ya que entroncan con mi vocación de "agente del cambio".

En este marco referencial entreno a lideres y equipos en las propias empresas, sobre las propias tareas que les atañen, acompañando procesos reflexivos que propician certeros diagnósticos de situación y toma de decisiones con un liderazgo compartido y transformacional que desarrolla a los profesionales y agiganta los resultados que se alcanzan "más rápido y mejor" en palabras de Joan Navarra -general manager en AISI- quien participa activamente en el curso que imparto en Bilbao-.  


  



"Los profesionales dan más y más rápido"  -afirma Joan- y añade: "... he comprendido que los líderes nos convertimos en factores de motivación extrínseca para nuestros compañeros y estoy decidido a influir positivamente en el ánimo de los trabajadores porque yo me iré, pero ellos quedarán y la actividad de la fábrica seguirá adelante...".

Aunque solo conozco a Joan desde el pasado mes de noviembre -cuando comenzó el curso en Bilbao- compruebo su rápido aprendizaje e integración conceptual de lo que abordamos. Por ejemplo: que si bien la aptitud (conocimiento) suma, la actitud (motivación) multiplica,  o también que la motivación puede ser intrínseca (depende 100% de uno mismo) o extrínseca (depende de factores diversos, entre los que se encuentra nuestro jefe directo).  Dado que ocupa un rango alto en la pirámide organizacional está decidido a ser un factor motivacional extrínseco positivo para sus compañeros.  

Cuando los alumnos y yo nos despedidos alguien recuerda que en liderazgo es realmente práctico aplicar un concepto que vimos hace un par de meses: primero hay que fluir (estar bien con uno mismo) para poder confluir (con los demás) e influir en la empresa. Fluir + Confluir + Influir. Hermoso mi oficio y ¡grandes mis compañeros de viaje!

  

martes, 14 de febrero de 2017

¿Qué es la felicidad?


Hoy tengo que "mediar" en tres conflictos que implican a un total de ocho personas de una prestigiosa entidad vasca. Ya sobre el papel el encargo resulta "espinoso".





He preparado el contexto, las normas, los tiempos y el lugar de los encuentros pero... no sé como proteger el alma para que no quede maltrecha al final de la jornada, porque me veré obligada a presenciar algunas miserias del ser humano y cierto dolor innecesario.

Antes de acercarme a la empresa abordo mi sesión de gimnasia meditativa y leo que la felicidad consiste en la capacidad de afrontar dificultades y sobreponerse a ellas. Finalmente me centro en los abdominales.


sábado, 11 de febrero de 2017

Liberar "sufrimiento innecesario"



Fin de semana trabajando con profesionales en la Construcción de Equipos para la Transformación de las Organizaciones ¡mi pasión!



Teoría aplicada a "casos profesionales" que mueven / conmueven a las personas en las organizaciones productivas. Y el latido de mi vocación que se dispara porque una y otra vez emerge mucho "sufrimiento innecesario" atrapado en las empresas.

Aunque cansada (casi agotada), regreso a San Sebastián muy contenta y agradecida del lujo de tener un trabajo en el que dar y recibir, enseñar y aprender bailan, fluyen y se convierte en uno.


martes, 7 de febrero de 2017

El río que nos lleva



En el centenario de su nacimiento releo a José Luis Sampedro, admirable humanista cuyas "marcas en el camino" orientan la dignidad en el vivir y trabajar.

Busco una imagen y solo encuentro fotografías de los ultimísimos años del que fuera académico de la Lengua, escritor y catedrático de economía, además de heterodoxo nadador a contracorriente del pensamiento dominante y voz alzada contra las injusticias.

Ninguna fotografía de Sampedro con cincuenta, sesenta o setenta años -ya miembro de la Real Academia-... como si la imagen de la triste figura del hidalgo Sampedro no hubiese existido hasta el último suspiro que recoge el libro póstumo titulado La vida perenne.




Leo a Sampedro en el avión mientras me dirigo a una multinacional; me asomo a sus páginas cuando me encamino en tren a una empresa familiar; y absorbo su filosofía existencial en cafetines en los que reposo en medio del combate. Finalmente tomo como propia su definición de economía "... La economía es una ciencia social destinada a resolver la pobreza...". 



La vida entendida como un río
y la escritura como una forma de vivir.


Levanto al vista del libro y suspiro profundamente ¡gracias José Luís! te siento cerca. Antes de entrar en la fábrica de Tolosaldea -donde hoy trabajo- aun me alcanza el tiempo para leer: "... los ideales de nuestro tiempo han quedado reducidos practicamente al éxito económico...". Paso el control de seguridad, me cuelgo el identificador de "visitante" y me calzo los zapatos de punta dura. ¡Allá voy Sampedro! ¿O será San Pedro?



jueves, 2 de febrero de 2017

Ridícula Rigidez



Persisto en el empeño de utilizar transporte público siempre que me resulta posible. Ayer -que trabajaba en Irún, Guipúzcoa- viajé en metro y tomé una fotografía a Plácido Allende, ingeniero de minas y gestor empresarial.


La estatua tenía mucho polvo y -mientras esperaba que saliera mi convoy- me dio por pensar en la similitud con algunos profesionales: hieráticos y con aspecto polvoriento aunque lleven traje plusmarca... ¡Es un decir! no pude evitar una pícara sonrisa cuando una paloma le rindió honores... ¡crazy!


miércoles, 1 de febrero de 2017

Del lado de la esperanza



Todas las mañanas decido "caerme" de la cama
del lado de la esperanza,


aun cuando con frecuencia me doy un coscorrón
en mi trabajo de apoyo al cambio organizacional. 



Pero... ¡Persisto!


domingo, 29 de enero de 2017

Sincronicidad


El domingo, a las tres de la tarde, mi hija y yo asistimos al estreno de la película The Man en el marco del Festival Internacional de Cine de Rotterdam. Lo pasamos bien, e incluso participamos en el debate posterior al que asistieron la guionista y los actores principales. Después nos fuimos a tomar un batido de fruta. Ella en Londres -donde vive y trabaja- yo en San Sebastián, mi ciudad de adopción. 

La escena pudiera haberse dado en cualquiera de las otras 47 ciudades europeas que emitieron la película en streaming. En San Sebastián la proyección fue en Tabakalera (Centro Internacional de Cultura Contemporánea) donde un centenar de personas nos acompasamos a la marea de miles de espectadores europeos interesados en participar en experiencias que ocurren al mismo tiempo en lugares diferentes del planeta.




Pude comprobar que el cine ya no es en blanco y negro ni utilizan piano para la ambientación musical. Hacía tanto tiempo que no acudía a un evento como este que una amiga me hizo esa broma cuando le comenté la intensidad del film que aborda las secuelas de una separación matrimonial; la maternidad/paternidad de por vida; el carácter narcisista de los genios (no sólo de los genios); y la decandencia de valores básicos como la responsabilidad tratados con buen ritmo, bellas imágenes y vistas espectaculares de la ciudad de Copenhague donde se desarrolla la historia.

Después del batido de fruta me di una vuelta por la exposición de uno de los 49 mejores fotógrafos del mundo, Alberto Schommer. Disfruté y recordé momentos de la historia reciente de nuestro país en los que yo también hacía crónicas de las primeras manifestaciones, del primer lehendakari del gobierno vasco y de figuras como Eduardo Chillida, cuyo retrato psicológico me gustó ¡qué fuerza!




  
Al día siguiente comencé la jornada en una empresa vasca del sector industrial expandida por todo el planeta. Llegué un poco antes de la hora prevista, así que tuve que esperar unos minutos en el hall donde una eficiente recepcionista atiende varios teléfonos, en varios idiomas, ubica a los visitantes por plantas y secciones, entrega informes a quien se los pide, sonríe y -de vez en cuando- desaparece al fondo del pasillo donde hay una máquina de café. 

Mientras esperaba en el hall -ante una decena de relojes- repasé por cuarta vez el orden del día previsto para la reunión. Después miré la hora: casi las diez de la mañana, en España, pero las seis en Tokio, las tres de la tarde en México, las dos y media en Delhi y las cinco en Shangai. Seguro que en todas las plantas alguien anhela propiciar cambios intencionales en las organizaciones productivas al mismo tiempo y en streaming. ¡Vértigo en el siglo XXI!

  

viernes, 27 de enero de 2017

Del laberinto al treinta



Del laberinto de la "internacionalización" a las treinta recomendaciones de Jon Segovia para expandir una empresa más allá de nuestras fronteras, en un acto organizado por la Deusto Business School (campus de San Sebastián), al que acudimos sesenta profesionales especializados en el trabajo con personas. Entre otras empresas, Orona e Irizar-.




El mejor entrenamiento para los directivos del futuro 
es vivir una experiencia de expatriación.


La decana Cristina Zabala presentó al ponente con pinceladas de gran trazo que propiciaron la receptividad de los asistentes. Jon Segovia, profesor de la Deusto Business School, es Doctor en Ingeniería Industrial y ha desarrollado su carrera profesional como Director General en Sudamérica para diferentes multinacionales.

El despliegue conceptual del ponente vino a confirmar su expertise en América del Sur y a poner de relieve que muchas de sus afirmaciones son extrapolables a Europa y otros continentes, aunque no todas. Pero... en definitiva ¿qué aprendimos del experto que resulte de utilidad a los empresarios y profesionales senior y júnior interesados en internacionalizar?

Segovia dejó claro que el mejor entrenamiento para los directivos del futuro es vivir una experiencia de expatriación y hacerlo cuanto antes. Mejor con 25 años y soltero que más tarde ya casado y con hijos, por varias razones de sentido común: menor aversión a los cambios y menor complejidad de aterrizaje en el país de expatriación a la hora de buscar un empleo al cónyuge y un colegio a los niños.




De la correcta elección de un candidato
depende (en gran parte)
el éxito o fracaso de la internacionalización de una empresa.



El profesor de la Deusto Business School ofreció una clase magistral en la que detalló cuestiones vinculadas a la remuneración, la fiscalidad, el período vacacional y la sociología de la expatriación y -al cierre de la conferencia- aportó nueve recomendaciones que todas las empresas debieran considerar antes de enviar a un profesional allende los mares para crear una unidad de negocio o expandir la empresa. Veamos cuáles son: elegir muy bien al candidato (carácter resilente y valores por encima de conocimiento) + Estipular detalladamente el contrato antes de emigrar +  No dejarse presionar por los Directores de Operaciones y tomarse el tiempo necesario para los puntos uno y dos +  Si los candidatos viajan con la familia hay que tenerlo muy en cuenta + Ser flexibles con las vacaciones + Dado que el "coste" del expatriado es alto ¡hay que acertar con el candidato a la primera! +  Controlar su despliegue + Apoyar al profesional ya que la soledad y el desarraigo son muy fuertes y -finalmente- tener sensibilidad tras su repatriación y aprovechar todo lo que el profesional haya aprendido fuera. 


   

jueves, 26 de enero de 2017

La escritura como pretexto


Microrrelato. Vivo unos meses intensos, cargados de proyectos exigentes que me obligan a viajar, a dedicarles muchas horas (casi todas) y que presentan una curva de aprendizaje alta para mí.

Estoy agradecida, pero siento vértigo. De vez en cuando una actividad me llena plenamente ¡porque sí! hoy, sin ir más lejos, en el taller de escritura que facilito en San Sebastián.




Muy agradecida a la magia de sus creaciones y a la vulnerabilidad que se muestra en forma de relatos escritos sin censura y contrarreloj en nuestro espacio de 17.00 a 19.00. ¡Son fantásticos!