viernes, 27 de enero de 2017

Del laberinto al treinta



Del laberinto de la "internacionalización" a las treinta recomendaciones de Jon Segovia para expandir una empresa más allá de nuestras fronteras, en un acto organizado por la Deusto Business School (campus de San Sebastián), al que acudimos sesenta profesionales especializados en el trabajo con personas. Entre otras empresas, Orona e Irizar-.




El mejor entrenamiento para los directivos del futuro 
es vivir una experiencia de expatriación.


La decana Cristina Zabala presentó al ponente con pinceladas de gran trazo que propiciaron la receptividad de los asistentes. Jon Segovia, profesor de la Deusto Business School, es Doctor en Ingeniería Industrial y ha desarrollado su carrera profesional como Director General en Sudamérica para diferentes multinacionales.

El despliegue conceptual del ponente vino a confirmar su expertise en América del Sur y a poner de relieve que muchas de sus afirmaciones son extrapolables a Europa y otros continentes, aunque no todas. Pero... en definitiva ¿qué aprendimos del experto que resulte de utilidad a los empresarios y profesionales senior y júnior interesados en internacionalizar?

Segovia dejó claro que el mejor entrenamiento para los directivos del futuro es vivir una experiencia de expatriación y hacerlo cuanto antes. Mejor con 25 años y soltero que más tarde ya casado y con hijos, por varias razones de sentido común: menor aversión a los cambios y menor complejidad de aterrizaje en el país de expatriación a la hora de buscar un empleo al cónyuge y un colegio a los niños.




De la correcta elección de un candidato
depende (en gran parte)
el éxito o fracaso de la internacionalización de una empresa.



El profesor de la Deusto Business School ofreció una clase magistral en la que detalló cuestiones vinculadas a la remuneración, la fiscalidad, el período vacacional y la sociología de la expatriación y -al cierre de la conferencia- aportó nueve recomendaciones que todas las empresas debieran considerar antes de enviar a un profesional allende los mares para crear una unidad de negocio o expandir la empresa. Veamos cuáles son: elegir muy bien al candidato (carácter resilente y valores por encima de conocimiento) + Estipular detalladamente el contrato antes de emigrar +  No dejarse presionar por los Directores de Operaciones y tomarse el tiempo necesario para los puntos uno y dos +  Si los candidatos viajan con la familia hay que tenerlo muy en cuenta + Ser flexibles con las vacaciones + Dado que el "coste" del expatriado es alto ¡hay que acertar con el candidato a la primera! +  Controlar su despliegue + Apoyar al profesional ya que la soledad y el desarraigo son muy fuertes y -finalmente- tener sensibilidad tras su repatriación y aprovechar todo lo que el profesional haya aprendido fuera.