domingo, 23 de abril de 2017

Trascender polaridades y ¡avanzar! Teoría U.



El enfoque binario tiene fuerza, e igual que un imán trata de arrastrarnos hacia uno de los dos polos: blanco/ negro, hombre/ mujer, presencia/ ausencia, cero/ uno, pasado/ futuro, adaptativo/ intencional, nacer/ morir, cambio/ permanencia... El enfoque binario tiene ¡tanta fuerza! que propicia dictaduras, revoluciones y cruzadas en las que las certezas de unos aplastan las verdades de otros cuando -en realidad- las necesitamos todas.

Las dicotomías son deficientes e incompletas y la historia está cuajada de ejemplos de sufrimiento innecesario provocado por esa miopía. ¿Cómo facilitar la evolución de los humanos?




Por cuarto año consecutivo he pasado unos días trabajando el cambio organizacional de una entidad perteneciente al cuarto sector en la que algunas tendencias se mantienen y otras cambian. Sabido es que la virulencia de las "fuerzas del cambio" excita la reactividad de las "fuerzas de la permanencia", y en esta ocasión ambas se han mostrado con descaro poniendo en evidencia la lucha fratricida de unas pulsiones que no pueden (o no quieren) comprender lo que explicó Darwin hace ya mucho tiempo: "... para que un sistema sobreviva es imprescindible que algunas cosas permanezcan ¡y otras cambien!".

Siguiendo la metodología de la Teoría U (Otto Scharmer, Peter Senge, Arawana Hayashi) del MIT-USA, hemos descendido hasta dejar marchar todo lo que lastra la organización. Los grupos de trabajo también han atrapado el ADN de la entidad de manera que han conectado con su esencia. Finalmente el plenario ha avanzado hasta un conjunto de propuestas de futuro a partir del prototipo creado durante mi estancia y que tutelará un "equipo tractor" compuesto por seis voluntarios de diverso nivel jerárquico.


La imagen puede contener: personas sentadas y tabla


La imagen puede contener: una o varias personas


¡Es impresionante ver en acción las fuerzas del cambio y la permanencia a través de las personas! Resulta abrumador comprender cuánto potencial se encuentra atrapado en las "ideas limitantes", las certezas irracionales, las tradiciones no revisadas y -sobre todo- en el miedo a perder el control, a ser excluido, a fracasar, a no ser querido... Miedo a perder poder e influencia. ¡Miedo!

Estoy muy contenta del trabajo realizado por los equipos de "reflexión para la acción" y de haber alcanzado el compromiso de un grupo de personas que lo llevarán a la vida para crear un futuro esperanzado, esencia de la Teoría U que aprecio al desplegarla en las empresas -donde adquiere profundidad y sentido-.

El enfoque binario tiene fuerza. Sin embargo, las dicotomías que plantea son primitivas e incompletas desde un punto de vista evolutivo. Propongo detectar y preservar la esencia de las organizaciones, estando dispuestos a modificar todo lo demás para explorar (y disfrutar) el máximo potencial.



miércoles, 12 de abril de 2017

Una extenuante y bella vocación.



Mi trabajo es duro. También bello. Siempre interesante hasta la extenuación. Llevo quince años en ello con una intensidad de kamikaze -sustantivo cariñoso que me otorga uno de mis mentores-. Lo quiero como a un amante y atiendo con devoción todo lo que me pide: tiempo, atención, mimo, energía, detalles, centramiento, dedicación y esfuerzo.

Bailo con mi oficio y me acompaso a sus necesidades que -como un perro de presa- persigue el objetivo del cliente hasta la frontera de la cordura y más allá. Vale que acompaño. Claro que apoyo. Y pregunto y sostengo y escucho, escucho, escucho.




Mi oficio consiste en hacerme a un lado y vaciar mi cabeza por completo para estar al servicio del cliente. Orillar mis temas me resulta extremadamente fácil y -desde ese vacío- la esponja de mi mente absorbe los matices, el tono, el dolor, la felicidad, los sueños, los fracasos, las necesidades, los nacimientos, las muertes, los divorcios, la apertura y cierre de negocios, la expansión y la contracción de las empresas... Lo absorbo todo y es un ajetreo enorme que a veces satura mi mente en la que las neuronas flotan como corchitos. 




Suele ocurrir cuando llevo muchas horas trabajando, muchos días consecutivos, en distintas ciudades, con poco o nulo margen de descanso. En esas circunstancias la cabeza me pesa mucho, tanto que quisiera desenroscarla y dejarla casi en cualquier lugar ¡encima de la mesa del despacho, por ejemplo! pero no lo hago, sigo con la tarea -hasta que termino- y entonces ¡me voy a casa!

Este mediodía estaba "fundida" y la situación ha sido más o menos como la cuento, así que después de comer he tomado algunas decisiones y me he puesto en marcha: he dado un paseo de 30 minutos por el parque que hay junto a mi casa; he pisado un montón de margaritas; he coqueteado con el sol y respirado con tranquilidad; me he tomado un cortado en la degustación del barrio, he visitado la biblioteca y ojeado unas revistas... Cabeza vacía. ¡Como nueva! Vuelvo a colocarla en su sitio y retomo el paso...



jueves, 6 de abril de 2017

Entrenar al sucesor ¡clave de sostenibilidad!



Estoy muy contenta por tres razones. La primera, porque una semilla de haya del bosque de Listorreta (Guipúzcoa) ha agarrado y emerge en una de las macetas grandes de la terraza. La segunda, porque en tres minutos he completado los ochos errores del comic del periódico. Y la tercera, porque mi oficio se confirma de utilidad para las empresas, según los expertos juristas de Elkargi.




En el salón Aranzadi de la Universidad de Deusto -presidido por el busto que aparece en la fotografía- Mikel Alberdi ha compartido sus conocimientos y experiencia en procesos de sucesión en la empresa familiar. Al acto han acudido una treintena de personas, la mitad de las cuales tenían más de sesenta años (como cabía esperar).

Las empresas familiares son el 89% del tejido industrial español y la comunidad autónoma vasca registra un porcentaje similar. De ellas, el 45% están gestionadas por la primera generación (socios fundadores), un porcentaje casi idéntico son lideradas por la segunda generación, y tan solo un 7,4% de las empresas familiares sobreviven hasta la tercera. ¿Qué ocurre exactamente para que la mortandad de las empresas familiares sea mayor que la de hayas en maceta?

Las razones son numerosas y complejas, pero hay dos que se manifiestan como relevantes y competen a mi oficio. La primera: la transformación del líder orquesta (miembro fundador) en un equipo funcional o -si lo prefieren- eficiente. La segunda: la necesidad de entrenar al sucesor del líder carismático que -según la experiencia del experto y la mía propia- suele carecer de muchas de sus competencias, habilidades, e incluso triquiñuelas aprendidas por el fundador en la "escuela de la vida". 




Ambas dificultades se pueden solventar con la contratación de un coach profesional senior (experimentado) que -respetando la cultura de la empresa- entrene al sucesor en aquellas competencias esenciales para liderar al compás del mercado, las tendencias e incluso la legislación. Entrenar se convierte en la piedra filosofal para una transferencia fluida del primer directivo de la compañía a su sucesor.

Por otro lado, la creación de un equipo directivo entrenado por un coach de negocio es una garantía al aportar método y experiencia para aunar el talento y las formaciones diversas, los caracteres diferenciados y la variedad generacional. Entrenar al equipo directivo se revela como esencial en las empresas contemporáneas y resulta aún más necesario en las empresas familiares cuya emocionalidad es compleja.

Para terminar, los juristas recomiendan a los propietarios de empresas familiares que realicen un proceso de sucesión, que no improvisen, que redacten un protocolo familiar (sobre todo si hay más de un hijo) y que investiguen la Nueva Ley Civil Vasca -mucho más flexible que la anterior-.

(*) Mi amiga Begoña Etxebarria -directora de la Fundación Novia Salcedo- aporta un enlace de interés sobre tema de este post: Fundación Antonio Aranzabal.


martes, 4 de abril de 2017

Vidas Experimentales


Toda la mañana en Southwark (London), el área en la que la concentración de arte por metro cuadrado es muy alta junto a Támesis. El frontal de la Tate Gallery me parece adusto, así que hago una fotografía de las casas que hay frente a la sede de numerosas obras de Dalí, Picasso, Matisse y Warhol, entre otros.



Mi interés por Southwark emerge de mi pasión por la acuarela, así que he ido a la zona este de la ciudad para conectar con la Royal Watercolour Society y disfrutar de casi un centenar de cuadros de diferentes artistas integrados en la exhibición de primavera. Escondida en un recodo junto al río -y muy cerca del Teatro de Shakespeare-, la Royal Watercolour Society alberga una pequeña librería donde compro un delicioso librito ilustrado que orientará algunos de mis esfuerzos con la pintura al agua.  Pido permiso y hago una fotografía a una acuarela que me fascina...



Después tomo un bote de regreso a casa y viajo por menos de tres libras gracias a mi Oyster (la tarjeta que permite moverse cómodamente por Londres utilizando todo tipo de transporte). Cojo el bote en Swan Lane Pier y me bajo Charing Cross Pier tras haber disfrutado de unas vistas fabulosas...



Finalmente llego a casa. El primer piso es el del piano -porque viven y trabajan dos músicos profesionales-; el segundo piso es de una pintora cuya casa parece un museo porque hace obras de gran formato y apenas le quedan paredes para exponer. El tercer (y último) piso es el nuestro.

La verdadera aventura comienza en la fiesta que nos ofrecen los vecinos llena de complicidad, descubrimiento mutuo y risas británicas sobre tres idiomas originales diferentes: francés, iraní y español ¡una auténtica Torre de Babel! 

No sé cómo ni porqué acabamos hablando de trabajo, salarios y vocación y -entre todos- tratamos de alcanzar cierto consenso entre la búsqueda de los sueños (satisfacción plena y desarrollo del potencial) y la necesidad de ganar un sustento que haga posible pagar una casa en un barrio bonito de Londres, alimentarse y costear la tarjeta Oyster. Está claro que vivimos en un inmueble de artistas ¿casualidad? ¿causalidad? desde luego al instalarnos desconocíamos a los vecinos así que resulta difícil saber si la vida está enviando algún mensaje secreto en una botella. ?!

Sea como fuere, bebemos un poco de champagne y charlamos durante tres horas en las que la pintora explica que ejerció durante veinte años como médico especializado en psiquiatría infantil y dimitió para dedicarse a lo que le hace feliz ¡pintar! La profesora francesa de piano fue periodista de la BBC durante una década. En la actualidad se dedica en exclusiva a compartir con niños y adultos su enorme pasión por el impacto liberador de la música. Después me preguntan por mi historia y les cuento que ejercí veinte años como periodista de informativos en RTVE y que en 2002 me reciclé como coach de negocios -a lo que me dedico-. Me preguntan si soy feliz y contesto con radical honestidad que ¡me apasiona!

Nos despedimos hacia las once de la noche con la sensación de haber tenido una conversación de calidad -en un idioma que ninguno de los seis tenemos como lengua materna- y haber contrastado nuestro pasado diferente y de alguna manera similiar como humanos experimentales al frente de vidas experimentales. Al día siguiente voy a Kew Gardens, un lugar que nunca acabas de conocer. Allí alimento mi pasión por la naturaleza y ¡mi propia alma!