domingo, 29 de mayo de 2011

Silicon Valley con Diábolo

Tengo un diábolo nuevo de color verde que he estrenado en el donostiarra parque de Aiete. Al lanzarlo al aire, roza las ramas de los árboles gigantes que pueblan este bosque urbano lleno de frescor incluso en un día tórrido como esté último domingo del mes de mayo. Tengo que cogerle el punto a mi nuevo artilugio -que no es tan bueno como el de mi infancia ya que pesa menos-. Hoy he conseguido hacer seguidos hasta diez lanzamientos bien altos. Poca cosa sobre mi propia plus marca de veinte o más lanzamientos al celeste en la plaza de mi barrio familiar. Y -como siempre que me dejo llevar por la intuición- he tenido mi sorpresa, una exposición de bonsáis: hayas, varios ejemplares de acer japonés, pinos, ciruelos, manzanos, secoyas... ¡Cuánto amor en el cuidado de estos ejemplares algunos de los cuales son más ancianos que yo, que ya es decir, je je!! He aprendido algunos trucos para mis propios experimentos (tengo tres espacios grandes de plantas, árboles, helechos...) y les he comprado dos papeletas para contribuir a la recuperación de Japón tras el terremoto (www.donosticlubbonsai.org).

Después, bajo una gigantesca haya, he repasado toda la prensa dominical para descubrir que Gipúzcoa -a decir de Carlos Luna- es un Silicon Valley de lo emocional. ¡¡Qué bien, cómo me alegro por Olga de Innobasque, por Roge de la UPV, por Arantza de la Universidad de Deusto, por Ángel de Adegi, por tantos amigos que llevan años apostando por la inteligencia emocional en nuestro paisito!! Carlos Luna es el Director General de Angulas Aguinaga (www.angulas-aguinaga. es) organización guipuzcoana que acaba de ser merecedora del premio empresa flexisegura. Tras recibir el galardón, el directivo ha declarado que la verdadera innovación está en cómo se relacionan las personas en las empresas. ¡Oleee, eso es salero!

Cierro los diarios, guardo los boletos del club donostiarra del bonsái, monto en mi bicicleta, llego a casa y pienso en la agenda de mi semana: puedo contribuir con intensidad a la innovación social, todo un regalo que disfruto. Un sueño. Me deslizo del lado derecho de mi cama y me duermo: mañana la jornada comienza a las 7.00 en el Silicon Valley vasco ;-D

jueves, 26 de mayo de 2011

Una empresaria-bonsái

Estoy bajo sock y deseo compartirlo. Me han adjudicado uno de esos proyectos profesionales que rozan lo imposible y con los que a veces fantaseo. Una gran corporación vasca me ha elegido como change manager y entrenadora de nueve líderes durante un año. Mi propuesta artesanal (y sin logo de postín) se ha batido el cobre con los pesos pesados de la consultoría vasca e incluso con alguna organización de ámbito nacional.

Confesaré mis emociones encontradas, las que emergen en mi interior segundos después de haber leído el Email en el que me informan de la adjudicación del proyecto seleccionado entre una veintena de alternativas. Lo haré sin filtro, ni mesura, je je...

Siento un poco de pánico ante el desafío de entrenar a líderes del máximo nivel del mundo de la investigación. También un poco de risa porque mi propuesta ha desbancado a otras de muchos folios de papel couche y carpeta con imagen corporativa. Vivo con especial orgullo el logro de un David frente a un Goliat configurado por las grandes firmas, el éxito de una empresaria-bonsái sin maquillaje. A un nivel irracional es como si triunfase la desnudez de la persona y -en este sentido- es el éxito de todos los que configuramos este blog: ustedes, yo, mi asistente, el filósofo de Aiete, la sirena y el resto de personajes que dan vida a este espacio.

Veamos el menú: un pellizco de pánico, un poco de risa, un cierto orgullo y la certeza de que es posible ser uno mismo -incluso radicalmente uno mismo- y no morir en el intento. Fíjense, esta parte me emociona porque fortalece mi terca creencia en que decir lo que uno realmente piensa, y ejercer cierto grado de imprudencia temeraria en la defensa de tus valores profesionales, es compatible con la prosperidad. En una palabra: que incluso las grandes corporaciones aprecian la autenticidad. En un momento de las negociaciones yo recomendé que contratasen a una consultoría de Bilbao por el desmesurado volumen de trabajo... ellos han hecho caso omiso, y han dimensionado el proceso.

Estoy contenta por la adjudicación de este proyecto. Ahora sólo me queda gestionar mi pánico, afilar mis neuronas, ordenar las herramientas de entrenamiento, clarificar el estilo de liderazgo de cada líder, responder a las expectativas de la organización, estirar mi agenda-chicle, estar a la altura del director general cuya mente láser desmonta la Nasa en un plis plas... Pufff... espero sigan ahí, apoyando... apoyándome. ¡Gracias!

martes, 24 de mayo de 2011

El enésimo Círculo

Cuidando a otros, nos cuidamos; haciendo reír a otros nos alegramos; enseñando a otros aprendemos; sanando a otros nos curamos; compartiendo con otros nos enriquecemos. Y esto no es un mantra insustancial y analgésico, sino una apabullante y gozosa evidencia si nos tomamos interés en practicar.

Parece que la mujer de la foto dibuja para la niña, pero sobre todo dibuja para sí misma en un gozo estático de lo que es: el suelo, la tiza, la imaginación y ¡todo es posible! el gato, el ratón, el truquemé...

Mi casa está rodeada de jardín y con frecuencia encuentro en la bañera unos bichos a los que llamo "tijeras" y alguna araña. Esta mañana he tratado (sin éxito) de salvar la vida a una preciosa araña de gigantescas patas de alambre. No se ha dejado ayudar y en su terquedad-orgullo ha huido por miedo, desconfianza o instinto... Me ha recordado el comportamiento de algunos humanos que tampoco se dejan ayudar. Después he encendido la ducha y aunque he girado la alcachofa del otro lado para que no se mojase, algunas gotas han acabado por atrapar sus patas de alambre y su vida efímera. Lástima: lo he sentido de veras. Más tarde la jornada me ha deparado algunas maravillas: la recepción de esta foto desde Holanda, haber conseguido subir en bicicleta la cuesta entera del Paseo de Heriz -donde vivo-, sobreponerme a la adicción a mi segundo café, y batir el record de saltos de piedra cuando lanzo algunas sobre la superficie plana del mar desde la playa. Estoy contenta. Si para Santa Teresa Dios andaba entre pucheros, y para Arundathi Roy Dios está en las pequeñas cosas, a mí las diminutas hazañas de la jornada me animan a sentir que todo es posible ¿por qué no habría de serlo?

Creo que este post pertenece al otro blog kuestionmark.blogspot.com. En fin, los temas y estilos se mezclan en mi mente-dedos-teclas-tizas-juegos. Les dejo... acaba de llegar Tomás, un talentoso consultor que esta tarde viaja a México Distrito Federal.

domingo, 22 de mayo de 2011

Entrenar Personas = Incrementar la Productividad

Todas las empresas desean incrementar su productividad desde que el mundo gira en translación y rotación. Este hecho cierto impulsa a las organizaciones hacia la mejora de instalaciones, maquinarias y procesos, dedicando menos recursos al cuidado de los trabajadores.

Más allá del tópico dominante -digamos de la extendida moda que propugna un nuevo estilo de relaciones- pocos líderes creen que exista una relación directa entre el bienestar de las personas y su productividad y muchos aún esgrimen ejemplos de exitosas empresas dirigidas históricamente con un estilo autoritario y despótico.

Tras realizar una exhaustiva investigación, el escritor Thomas A Stewart concluyó que cuando una empresa invierte un 10% en equipamiento y maquinaria se incrementa por término medio un 3,4% la productividad. Sin embargo, cuando ese mismo 10% se destina a la formación-entrenamiento de los empleados, la productividad aumenta un 8,6% (Más datos en El Canon del Management, de Alfonso Durán-Pich). Bien es cierto que Stewart es un enamorado del talento y que considera la gestión del "capital intelectual" de la empresa como la prioridad absoluta de un líder visionario.

La tesis del escritor recibe el aval del texto de la denominada Estrategia Estatal de Innovación 2015 (E21). La norma detalla cinco pilares de desarrollo: la cooperación territorial, las finanzas, los mercados, la internacionalización y las personas. España se encuentra en el noveno lugar de producción científica, y si queremos mantener o mejorar en el ranking mundial uno de los capítulos esenciales es el mimo a las personas no sólo en las grandes corporaciones (algo que ya se está haciendo en el País Vasco) sino en las pequeñas y medianas empresas vascas, más del 90% de nuestro tejido industrial. Adegi apuesta fuerte por el impulso desde y para los profesionales, y un nutrido grupo de empresarios encarna el modelo basado en las personas como motor de la economía. No diré que sea fácil, ni rápido y -sin embargo- acaso sea el único camino para construir el futuro.

Hace unos días he tenido la suerte de escuchar en persona a Michael C. Jensen -profesor emérito de Harvard Business School-. Este sabio -que para algunos encarna méritos suficientes como para recibir el premio Nobel de economía- va mucho más lejos que Stewart y ante un selecto público de políticos, economistas, empresarios y académicos afirma con rotundidad que las personas, la integridad de las personas, puede mejorar la productividad de la empresa hasta un 500%. Repito (no me he equivocado con los ceros) 500%. E insiste en la necesidad de formación-entrenamiento de la alta dirección seguida por toda la plantilla.

Quizá ha llegado el momento de tomar en serio a las personas, con respeto, empatía, y fe en el valor trascendente de su talento, algo que sólo pondrán al servicio de la organización desde la voluntariedad. La "milla extra" de los trabajadores no se compra ¡¡se forma y entrena!! Más información sobre procesos organizacionales exitosos: azucenavega_coach@yahoo.es

viernes, 20 de mayo de 2011

Colonización Mental

Ahora que los hombres ya no realizan cruzadas para conquistar tierra y mujeres (¡lástima!) se produce una colonización extrema de las mentes: El martes, el conductor del autobús que me lleva a Bilbao sintonizó con RNE saturando los oídos de los pasajes con noticias grises. El miércoles, al colgar la colada, escuché la televisión de la cocina de Menchu, mi vecina, quien se atiborra de impactos catódicos desde el primer café de la mañana. El jueves mi socio encendió la radio de su coche subiendo al parque Tecnológico de Miramón y un conjunto de voces enloquecidas anunciaron negros informes financieros. El viernes mi amiga Sara insistió en que use teléfono móvil -esclavitud que voy esquivando- y (sin percatarse de la incoherencia) se quejó de la publicidad que aparece en su IPhone.

Las cruzadas de antaño arrebataban ganado, mujeres y tierras por la fuerza. Nadie entregaba voluntariamente sus tesoros sin dejarse la vida en su defensa. Ahora, sin embargo, donamos a cualquiera la propiedad de nuestros pensamientos y sentimientos permitiendo que colonicen nuestra mente con indiscriminados impactos publicitarios. Impune y gratuitamente, dejamos que usurpen el derecho al silencio y a nuestras emociones y creencias en el aquí-ahora. Como si no importará qué entra en el cerebro. Como si se tratase de algo banal.

La mente es una poderosa herramienta de construcción o destrucción que se vigoriza o debilita -como cualquier otro órgano vital- dependiendo del alimento que reciba. El silencio seda, las lecturas de calidad enseñan, la música -conscientemente elegida- inspira estados de ánimo y propicia emociones positivas. Al menos nuestros antepasados luchaban con un puñal entre los dientes en defensa de lo que amaban, ¿por qué nosotros entregamos sin resistencia el cofre de los tesoros? (silencio, tiempo, atención, ideas)

El miércoles... escuché Mozart en el autobús que me lleva a Bilbao. El jueves... desayuné en la mesa de la terraza que da al mar sin más ocupación que masticar, disfrutar de los sabores y llenarme de té verde. El viernes... devolví un par de llamadas profesionales desde el teléfono fijo del despacho. El sábado continué con la lectura de un libro de Byron Katie.

Me contaron que la libertad es la capacidad de elegir y ya saben cuánto amo la libertad. Al igual que en un restaurante elijo cuidadosamente el menú que mejor se adecua a mi salud y apetencias, esquivo cada jornada lo que no se ajusta a mis preferencias intelectuales/emocionales y dejo espacio al silencio.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Duplo

Producto de mi pasión por la escritura y variedad de intereses, he creado otro blog: kuestionmark.blogspot.com -que aún está en construcción-. En ese este espacio filosófico-reflexivo mostraré mi lado más loco-creativo-vulnerable e innovador y daré rienda suelta a mi niña interior. La niña formulará preguntas, kuestion marks, que la adulta tratará de responder, y en este juego acaso forjemos un destino. Están invitados a visitarlo y ¡desde luego! a dejar sus comentarios. Insisto en que está en construcción ;-D

viernes, 13 de mayo de 2011

La inmanencia de la Roca

Cuando el huracanado viento existencial amenaza con destruir todo lo que amo, me convierto en una roca. No es la primera vez de mi existencia, y temo no sea tampoco la última.

Algunos piensan que las rocas no sienten. Ahora bien, si contemplamos una playa cercana a mi casa -situada en la vertical del monte Igueldo San Sebastián, configurada sólo por rocas redondas de infinitos tamaños, colores y texturas- comprenderemos que sienten el frío o el calor, las embestidas del agua y el salitre, las caricias del musgo y las algas… Y porque sienten el choque contra la realidad y sus mareas, redondean sus aristas hasta convertirse en la preciosa piedra que tengo sobre la mesa del despacho: ovalada, suave, armónica y ¡compacta!

Transformarse en roca significa permanecer cuando la marea sube… cuando la marea baja… cuando hay pescaditos y cuando muerde el hambre, en compañía y soledad, noche y día, estable en el ser, lo único inmanente.

La fortaleza de la roca ante los cambios está hecha de constancia, serenidad, silencio y escucha que van suavizando los afilados cantos juveniles ¿inmaduros? Hoy, soy una roca en medio del Cantábrico al servicio de tempestades propias y ajenas.