lunes, 30 de marzo de 2026

El Ceo... ¿Crápula o Samurái?

 

¿Se puede llevar una vida disoluta y sostener una exitosa carrera profesional? No aspiro a tener una respuesta absoluta, me conformo con aproximaciones relativas que permitan aprender.

Hace dos años trabajé con una directiva de vida disoluta -expresión que ella utilizaba con sarcasmo cuando aludía al ocio nocturno, las copas y relaciones simultáneas-. Pura descripción de los hechos. Cero juicio. Ella narraba su contexto, yo escuchaba y direccionaba la conversación hacia el negocio cuya complejidad alcanzaba la gestión anual de quince millones de euros.

El liderazgo en posición de Ceo de una compañía es de una exigencia extrema: no basta con la experiencia y el conocimiento, no basta con el compromiso y la dedicación, no basta con el olfato y las habilidades blandas... Tampoco basta con la mirada oblicua sobre el análisis de datos, ni con transferir la responsabilidad del negocio al Comité de Dirección y por supuesto no basta con dejar la compañía al fluctuante vaivén del mercado. Ni siquiera es suficiente con tener la legitimidad de los propietarios, ni con el seguimiento de una fracción de los principales directivos que resuelvan lo esencial...

No sé a ustedes, pero a mi me resulta difícil conciliar las exigencias del puesto de director general con una vida disoluta -por utilizar el término de mi directiva-. Sus días estaban llenos de jaquecas, citas y fiestas, a veces confundía los nombres de sus directivos y en la empresa llegó un momento en el que nadie esperaba que los proyectos se entregasen en plazo. Por si fuera poco, con frecuencia perdía los nervios, alzaba la voz y discutía en presencia de terceros. No pintaba bien. ¿Por dónde empezar? 




No quisiera que se me interpretase mal. No me parece razonable exigir a un Ceo que viva como un samurái en el monasterio Rinzai (Japón), pero cierta dosis de auto disciplina, mesura, contención, equilibrio, descanso y armonía favorecen la gestión de los negocios. Aunque seré radicalmente honesta: hace una década trabajé con un directivo que era un dos en uno: un crápula de noche y un samurái de día. Tenía energía infinita y una mente privilegiada, pero considero que es la excepción que confirma la regla. En cuestión de negocios la vida disoluta no ayuda. Me encantará conocer su experiencia-opinión.


martes, 17 de marzo de 2026

Viaje al País de los Blancos

 

Me saturan las inquietudes profesionales de mis clientes. Pierdo la armonía interior, me desajusto, y toco fondo en la piscina existencial. En ese preciso momento me rescata el instinto de supervivencia y una voz -que no se si viene del más allá o del más acá- me susurra: ¡Azucena, Back to Basics! = Frena la madeja del pensamiento y regresa a los cimientos de las cosas: lo básico y esencial. 




Hace unos días asistí al evento anual que organiza en San Sebastián (País Vasco) el Foro Eurogap donde descubrí la existencia de Ousman Umar, una persona que salió de Ghana (África) a los nueve años, atravesó a pie el desierto del Sahara, sufrió maltrato de las mafias, viajó en pateras, vio morir a decenas de compañeros -entre otros su mejor amigo-, llego a España, vivió en la calle, pasó frio... Stop. La narración en primera persona de Ousman Umar satura mi sistema mental-emocional, no porque cargue las tintas o sazone la experiencia, sino todo lo contrario: por la desnuda humanidad con la que cuenta su historia -que es la de tantos-... Ver vídeo. Duración 6 minutos.

Desde que llegó a España el ghanés no ha perdido el tiempo. Primero back to basics: sobrevivir, y después modificar el férreo yugo de la historia que perpetúa el estado de abandono de numerosos países dentro y fuera del continente africano. ¿Qué hizo? Creó la Fundación Nasco -desde la que promueve proyectos educativos en su país- y escribió un libro: Viaje al País de los Blancos (224 páginas, 17 euros, Editorial Plaza y Janés). En la imagen momento de entrega del volumen a quienes asistimos al evento.

Agradezco la conmovedora historia del ghanés -exponente del sufrimiento humano de cualquier raza o país- porque ha provocado en mí un Back to Basic.

La voz que susurra al oído ha registrado el aprendizaje: ¡Azucena, relativiza las preocupaciones del primer mundo (transiciones empresariales, relevo generacional, absentismo, ebitda...) y vuelve a lo básico!


lunes, 9 de marzo de 2026

Juramento Oxford para profesionales de la IA


A todos nos parece razonable que los médicos se sometan al juramento hipocrático que les obliga a ejercer con integridad, beneficencia y confidencialidad. Entendemos los riesgos inherentes a ponerse en manos, por ejemplo, de un cirujano bajo el efecto de una anestesia general: pura vulnerabilidad.

De igual manera suena razonable que se trabaje en el llamado Juramento de Oxford para profesionales de la Inteligencia Artificial, ese cajón de sastre del que sabemos poco, intuimos infinitas posibilidades y presenta algunos riesgos, según los expertos.

El ex alto directivo de Barclays Capital, Lyndon Drake, trabaja como investigador en la Universidad de Oxford e impulsa el citado juramento para frenar lo que denomina "el salvajismo de Silicon Valley". Drake está detrás de la creación de un código para ingenieros y profesionales de la inteligencia artificial  que proteja la dignidad humana y los valores y priorice el bien común sobre la pura eficiencia técnica.

Hace unos días, coincidiendo con su visita a la Universidad de Comillas, Lyndon Drake afirmó que dos de los mayores riesgos del desarrollo de una tecnología sin control son el desempleo masivo y el diseño de sistemas que solo buscan secuestrar nuestro tiempo ¡lo más valioso que tenemos!



Foto Víctor Sainz

Artículo sobre la visita de Drake a la Universidad de Comillas. TL 1 minuto.

Biografía de Lyndon Drake. TL 10 minutos.

jueves, 5 de marzo de 2026

Mujeres y Alta Dirección... ¡Algo no va!

 

Comencemos por el principio: no soy feminista de violetas en el ojal. Tampoco cierro los ojos a lo que acontece. Trato de mantener el equilibrio entre mi propia experiencia profesional, la percepción directa del mercado laboral y los informes que analizo.

Trabajé dos décadas por cuenta ajena en un entorno casi exclusivamente masculino que -sin embargo- no dudó en nombrarme directiva cuando el conocimiento, la experiencia y el mérito fueron suficientes. No tengo queja.

Trabajo por cuenta propia desde hace dos décadas en entornos donde la mayoría de los decisiones son hombres y -sin embargo- no he tenido dificultad alguna para realizar proyectos en más de trescientas empresas de todos los sectores y tamaños. No tengo queja.

Analizo informes internacionales que reflejan la evolución de la mujer en el entorno laboral al mismo tiempo que observo lo que acontece en los Comités de Dirección en los que participo como profesional independiente. Tanto mi perspectiva histórica como el análisis de informes y la observación directa sobre el terreno ofrecen la incómoda sensación de que algo no va...




Desde el año 2003 la firma internacional Grant Thornon elabora informes anuales sobre la mujer en los negocios. Se acaban de dar a conocer las cifras del 2026 que resultan inquietantes. En España las mujeres que ocupan puestos de dirección general alcanzan un porcentaje diez puntos inferior al que ostentaban hace tres años = notable regresión de presencia femenina en el primer nivel de las compañías.

Aunque quizá aleatoria y subjetiva, mi percepción sobre el terreno coincide con la estadística. Preocupante. Mucho. ¿Por qué? No se trata solo de que el dato suba o baje -que ya es relevante- sino del análisis cruzado con otras realidades que acontecen: en 2026 las leyes amparan la paridad y nunca hubo tantas organizaciones cuya única finalidad es impulsar a las mujeres que lo merezcan a puestos de alta dirección. A la vista de los datos, legislación y asociaciones feministas resultan necesarias pero no suficientes para transformar la realidad. El informe Grant Thornon consolida la incómoda sensación de que algo no va...

Al igual que en la empresa la cultura organizacional se come a la estrategia para desayunar (Peter Drucker), la cultura social dominante (paradigmas, sesgos, usos, costumbres, complejos, hábitos, creencias y limitaciones) erosiona el impacto de las leyes, debilita los esfuerzos de las instituciones, e invalida muchas de las iniciativas (bienintencionadas) de las asociaciones feministas. 

En cuestión de paridad, la realidad se impone a la declaración de intenciones: lo tácito vence a lo expreso. Si de verdad aspiramos a una paridad en liderazgo, el informe Grant Thornon es toda una llamada de atención para que instituciones y asociaciones revisen sus estrategias y (acaso) modifiquen sus planes de acción.


miércoles, 4 de marzo de 2026

De líderes y chamanes

 

Me resulta desafiante imaginar que la imagen representa a uno de los directores generales con los que trabajo. Sin embargo, los profesionales de rango alto harían bien en transitar las vías del chamán. 

En el libro titulado "Las cuatro sendas del chamán" la antropóloga vasco-estadounidense, Ángeles Arrien, enuncia arquetipos que todo líder ha de integrar en el análisis de situaciones complejas y en la correspondiente toma de decisiones que afectan a un grupo extenso de personas, en ocasiones a la totalidad de la organización.




El líder entendido como un todo: conocimientos, experiencias, principios, competencias, habilidades... La empresa entendida como un todo: productos, servicios, personas, recursos, cultura, propósito... El líder y la empresa entendidos como un todo donde los síntomas se conectan con las causas y donde las disfunciones no se aíslan del funcionamiento global de la organización.

Esta semana el rotativo Expansión recoge unas declaraciones de Christiana Figueres (alta directiva de la ONU) con motivo del prólogo que ha escrito al libro de Josep M. Coll titulado "El monje y el activista". Figueres -que también es antropóloga- encarna un modelo de líder que practica el autocuidado (medita a diario) y el cuidado de sus equipos (empatía, escucha y seguridad psicológica). Todo ello unido al cumplimiento de objetivos ya que las habilidades del chamán no están reñidas con los resultados ni la aportación de valor.

El monje y el activista son dos de las sendas que transita el líder. Uno encarna la parte reflexiva, el otro la ejecutiva. Ambas son necesarias pero nos llevan a la polaridad, esa manía recurrente de los humanos. Más allá de la polaridad "reflexión-acción", hay otros arquetipos que los líderes pueden integrar: el maestro y el sanador.

El líder como maestro encarna el modelo que propugna (walk the talk) y desarrolla a otros profesionales. El líder como sanador de aquellas áreas enfermas del sistema donde emergen las disfunciones: absentismo, rotación, baja productividad, conflictos, abusos, burn out...

Aunque me resulta desafiante reconocer el rostro de mis directivos en la fotografía del chamán, anhelo que entre todos seamos capaces de caminar las rutas que lleven a las empresas a un nivel más humano y mágico a la vez. Las sendas están abiertas, solo falta transitarlas junto al monje, el activista, el maestro y el sanador.  


lunes, 2 de marzo de 2026

Equilibrio sobre el abismo


Entiendo la vida como un ejercicio de funambulismo = búsqueda de equilibrio sobre el abismo. No siempre lo consigo. A veces caigo al foso, me levanto y engancho de nuevo la cuerda que une los extremos.  




Descalza, frágil, sola: así nacemos, así morimos. Quienes me conocen me atribuyen cualidades que no tengo (fortaleza ilimitada). Sigo sobre la cuerda con la mirada fija en el destino.


lunes, 9 de febrero de 2026

Supervivencia en la Jungla Laboral

 

PWN es una poderosa red profesional que propician el liderazgo igualitario entre hombres y mujeres. La delegación vasca promueve un encuentro en la Torre Iberdrola (Bilbao) el jueves 26 de febrero del 2026. -Todos los datos en el link que facilito al final del post-.



El título "Supervivencia en la Jungla Laboral" es inspirador y -aunque esta pensado mayoritariamente para mujeres- resulta un poderoso reclamo para cualquier profesional. El subtítulo tampoco tiene desperdicio: jefes, egos y dramas. 

Cuando el río suena... agua lleva... y las pinceladas que enuncian el contenido del encuentro en la Torre Iberdrola suenan como una realidad que acontece. Puestos a sacar punta al lapicero considero que la humanidad afronta el desafío de la pura supervivencia en la pura jungla en la que hemos convertido el mundo (dentro y fuera del circuito laboral). Y puestos a sacar punta al lapicero diría que los egos y dramas no los provocan solo los jefes, sino cada uno de nosotros, si bien la escala del impacto difiere según se tenga mando no. 

El ego está en el epicentro del tsunami que padecemos en la oficina, en casa, el club de tenis, los vecinos y los amigos, y aunque está bien nombrar al "elefante en la habitación" = citar al ego como parte de nuestros males, no es suficiente para erradicarlo. En cuanto a los dramas son inherentes a la vida: todo nace, florece y muere, los proyectos se tuercen, el ebitda se desploma, los clientes resultan infieles y la agridulce fiesta continúa. Los dramas vertebran la historia de la humanidad. No es gracioso pero... ¡ocurre!

Reitero mi percepción: "Supervivencia en la jungla laboral" es un título atractivo, de hecho el aforo se ha completado: existe interés por descubrir los secretos que incrementarán las posibilidades de supervivencia laboral, así como las claves de la gestión de egos y dramas. La estampa se completa con las vistas de ensueño de mi Bilbao natal (desde la Torre Iberdrola) y unos pinchos estupendos. ¡Allí nos vemos! 😊


Evento de PWN Euskadi el 26 de febrero 2026. Todos los dato aquí.


domingo, 1 de febrero de 2026

Emprendimiento: ni garaje ni sudadera

 

Mi entorno se muestra desconcertado cuando persisto en trabajar cruzado el umbral de los sesenta. La familia, los amigos y conocidos entienden la jubilación como un idílico remanso. Yo no lo veo así.

Para la mayoría navego contracorriente, pero yo me siento a gusto conmigo misma y con la curva de aprendizaje, desafío y diversión que aportan los proyectos en los que trabajo.

Soy consciente de que mi entorno quiere protegerme, pero ¿de qué, de quién? y entiendo que al conocer la austeridad de mis costumbres -y mi larga cotización a la seguridad social- no encuentren argumentos para que persista en mi actividad profesional. 

La necesidad no es la única razón para continuar, hay otras, son bellas, y sostienen la fortaleza -acaso la terquedad- con la que defiendo mi navegación contracorriente.





No voy sola, algunos grandes hombres y mujeres persisten en su profesión, la reinventan, crean un negocio o ponen en marcha proyectos pasados los sesenta años: hacen que me sienta más acompañada y menos incomprendida. Leopoldo Abadía es uno de ellos. El profesor, escritor, colaborador de medios de comunicación, conferenciante, autor de un blog e impulsor del primer máster que se impartió en España (a través del IESE), anima a tener actividad profesional mientras haya salud y apetezca. 

Tiene 92 años y una lucidez extrema para argumentar porqué seguir al frente de proyectos: mantiene en forma tu cerebro, te relacionas con otros profesionales, aprendes y aportas (propósito y percepción de utilidad). Abadía recuerda que "a partir de los cincuenta años un profesional está dotado de experiencia y sentido común, dos ingredientes esenciales en los negocios" ¡todo ventajas!  Yo añadiría que además ¡te diviertes! un motivador esencial del cerebro. Por último, el profesor recomienda desconfiar de los winners y de quienes afirman haber alcanzado el éxito con facilidad y rapidez. Más habitual es conseguir la cima a base de esfuerzo, tesón y reciclaje.

Atrás han quedado los garajes y las sudaderas, el emprendimiento del siglo XXI luce canas y yo... ¡tan contenta!


Artículo relacionado. TL 3 minutos.

jueves, 22 de enero de 2026

Robots y Humanos

 

Algunos de mis clientes utilizan inteligencia artificial para preparar las sesiones de trabajo que mantenemos, y los más risueños le ponen mi nombre al robot. Cuando me lo cuentan nos reímos ¡qué otra cosa podemos hacer ante la evidencia del uso de IA en la vida y los negocios!

En 2026 y por sectores, las empresa TIC utilizan IA en un 59%, las de servicios un 26%, la industria un 18% y la construcción un 11%. Hay diferencia... y eso quizá marque la evolución sectorial y de las compañías.



Las microempresas y los autónomos van rezagados en la batalla digital (sí, es una batalla) al igual que las pequeñas y medianas empresas. De momento se han subido mayoritariamente a la ola las corporaciones y las grandes compañías en las que trabajan muchos de mis clientes. 

Reflexiono sobre lo que acontece, en este caso el uso de robots que hacen preguntas sobre un temario prefijado por el cliente y recuerdo lo que siempre he practicado: no corro y no compito, lo que es una bilbainada y acaso una falacia. Imposible acompañar procesos de transformación empresarial como colaboradora externa y no competir cuando te muerden los talones perros de todos los colores, continentes, nacionalidades y -ahora- materiales (acero, aluminio y plástico en el caso de los robots). Si fuera joven estaría inquieta, pero las canas aportan perspectiva analítica y expectativas mínimas. Aunque no renuncio a la primera liga, modulo el paso y la ambición así que los robots no me quitan el sueño.

En los negocios la diferenciación lo es todo y la otorga el cliente. De momento, las personas siguen trabajando conmigo con la frecuencia, intensidad y contento que antes de la IA, pero el éxito del hoy no asegura el éxito del mañana, así que la pregunta es ¿hasta cuándo ganarán los humanos la batalla a los robots en actividades profesionales relacionadas con la transformación empresarial, el desarrollo del liderazgo, la gestión de equipos o la transición profesional? 

Nadie me ha preguntado todavía cuáles son las ventajas de trabajar conmigo frente al robot pero me anticipo y reflexiono con ustedes.

Para empezar, los robots te siguen la corriente: si no quieres hacer algo puede que refuercen tus razones para no hacerlo, es decir: no confrontan al cliente, no le sacan de su zona de confort, no le cuestionan las ideas limitantes y no luchan contra con el síndrome del impostor. 

Para continuar, los robots te hacen preguntas cerradas y/o de poca profundidad lo que hace transitar al cliente por la superficie del dilema sin hallar causas-raíz que le permitirían entender lo que está pasando y modificarlo. Por contra, el humano hace preguntas abiertas (múltiples respuestas), propicia el pensamiento divergente, facilita el análisis de opciones y -si puede- lleva al cliente a la causa-raíz de su dilema para que pueda solventarlo.

Para terminar, el robot da por finalizado el acompañamiento una vez que cierras la aplicación: nada de seguimiento, nada de acordarse del día en el que rindes cuentas en el comité de dirección y nada de apoyo emocional un domingo en el que estás colapsado. 

Quizá sea la visión cortoplacista que propician las canas, o tal vez la modulación del ritmo y la ambición, pero los robots (la IA) no me quitan el sueño, la verdad.


(*) Algunos programas estándar de IA: Google Gemini, Microsoft Copilot/ Bing, ChapGPT y sobre todo Perplexity.

¿Cómo y cuándo utilizar la IA? Artículo en El País. TL 3 minutos.

Los problemas de la digitalización se agudizan en las pymes. Artículo. TL 6 minutos.

domingo, 18 de enero de 2026

Librerías: espacios que generan comunidad


Me llena de esperanza cuando los más jovenes de la familia (en la treintena) incluyen la visita a una gran librería en los planes de un viaje internacional. También me alegro cuando Amaya, mi librera de referencia en San Sebastián, confirma que se venden tantos o más libros que nunca. 

Que los libros sigan circulando entre nosotros como seres vivos me hace respirar mejor, como si me fuese la vida en ello. De hecho, cualquier alusión al mundo de los libros me atañe desde que elegí la lectura como un "valor refugio" de la exclusión infantil que sufrí en mi colegio de niñas ricas. Antes había leído tebeos, pero cuando llegaron los libros me instalé de manera definitiva en esa trinchera.

El motivo por el que los libros y yo somos uno tiene su origen en una herida de guerra que se remonta a la infancia, pero después he persistido con tesón hasta hacer de la guarida una cabaña que visito con frecuencia y disfruto siempre. La iniciática herida ha mutado a tesoro que configura mi trayectoria profesional y acaso mi identidad. Una de tantas paradojas.

 


El rastreo de noticias vinculadas al mundo editorial es un placer que alcanza dirección y sentido cuando facilito talleres de escritura creativa, una afición que se remonta al año 1998 en mi Bilbao natal. 

Como un sabueso olisqueo cuanto cae en mis manos con la finalidad de saciar mi curiosidad y la de los alumnos. En ese doble registro descubro que la revista National Geographic ha elegido El Ateneo Grand Splendid (Argentina) como la librería más bella del mundo (en la fotografía superior). Construida en el año 1903 fue un antiguo teatro y en la actualidad ofrece cómodos sillones, cafetería, miles de títulos ordenados con criterio y espacios donde se organizan debates, talleres de lectura y escritura y presentaciones. ¡El sueño de cualquier bibliófilo!




Gestionados con amplitud de miras, espacios como el Ateneo Grand Splendid son lugares de encuentro que propician conversaciones que son el germen de nuevas realidades primero en el intelecto y después en la materia. Por último -pero no menos importante-, los espacios culturales participativos y abiertos generan comunidad, ese anhelo humano que conduce a la alegría de sentirse integrado en algo más grande que uno mismo y -por lo tanto- antídoto contra la soledad, esa plaga del siglo XXI.

lunes, 12 de enero de 2026

Cambian las reglas de juego empresarial

 

¡Contrata personas que tengan hijos y una hipoteca! Esta fue una de las recomendaciones que escuché hace veinte años a un empresario guipuzcoano. Le observábamos con atención un emprendedor inexperto en la contratación de profesionales y yo. Ambos quisimos saber más. Hombre... le dije elevando las cejas a modo de provocación para que siguiera hablando... Y lo hizo.

El empresario tenía la convicción de que una persona comprometida con el sostén de una familia y una hipoteca tiene menos posibilidades de mostrar discrepancia con las condiciones de la industria pesada: jornadas largas, turnos de noche, toxicidad de los componentes, riesgos laborales etc. En una palabra: el industrial consideraba que los hijos y la hipoteca eran -según dijo- "unos grilletes que mantenían a los trabajadores vinculados a la empresa". 

En el 2026 el razonamiento del guipuzcoano suena políticamente incorrecto, pero quizá exista relación entre el porcentaje de jovenes menores de treinta y cinco años que abandonan voluntariamente su empleo (cuatro de cada diez) y el hecho de que no tengan peso económico en la espalda.

A la vista del informe Merco Talento 2025 (ranking de empresas que mejor captan y fidelizan a los trabajadores) encontramos algunos datos de interés. Inditex (en la fotografía), Iberdrola y Repsol encabezan la lista en la que participan 200 empresas y se valoran 24 variables, entre otras: calidad laboral, marca empleadora y reputación interna.




El análisis pormenorizado de los datos alcanza conclusiones que no invalidan la rústica creencia del empresario citado. El informe constata que permanecer o abandonar voluntariamente el empleo depende en gran parte del momento biológico de la persona (su edad) y prioridades, así como de la carga económica que sostenga. A los treinta los profesionales aprecian la motivación y el buen ambiente de trabajo. A los cuarenta los trabajadores valoran la retribución y la conciliación. A los cincuenta se mantiene la retribución y se incorpora el desarrollo profesional. Finalmente los mayores de cincuenta priorizan el estilo de liderazgo y la reputación de la empresa. 

Los responsables de los departamentos de RRHH (contratación, talento, fidelización del cliente interno etc.) tienen diversas palancas de actuación que pasan por el bienestar integral, la diversidad, el aprendizaje continuo, la inclusión y la flexibilidad horaria. El ranking Merco Talento señala el camino de la transformación, ahora solo hay que transitarlo.


Foto Cabalar (Agencia EFE).

Artículo relacionado en El País. TL 3 minutos.

Informe Merco Talento 2025. PDF. TL 2 minutos.


martes, 6 de enero de 2026

El trabajo ya no es el epicentro

 

Joaquín Estefanía es un referente del periodismo serio -acaso digno- en nuestro país. Cuando yo estudiaba el primer curso de Ciencias de la Información en la Universidad del País Vasco, él ya lideraba las redacciones de Cuadernos para el Diálogo o Cinco días. Yo estaba en la veintena y trabajaba en RNE Bilbao, él estaba en la treintena y desplegaba su trayectoria: escribía de maravilla en fondo y forma, investigaba y se granjeaba el respeto de los intelectuales de antaño; también de los de ahora. Después publicó libros y alcanzó puestos de notoriedad al frente del rotativo El País y del Grupo Prisa. ¡Grande donde los haya! Le rindo homenaje en el blog ya que nunca tuve oportunidad de hacerlo en los veinte años que trabajé como periodista. ¿Por qué hoy, por qué ahora?




En la página siete (Ideas/ El País) del domingo 4 de enero del 2026 publica un estupendo y breve artículo de opinión -solo disponible en papel- sobre un tema que -no siendo nuevo- pone en la pista de una tendencia cuya evolución conviene observar por su impacto en la empresa, la economía, las finanzas y la sociedad: la llamada "Gran Deserción" que, sin embargo, yo titularía "the other way round" o vuelta de calcetín.

Varios países europeos -entre los que se encuentra España- viven la sorprendente realidad de registrar al mismo tiempo falta de mano de obra y paro, cuestiones que resultan paradójicas ¿no les parece? ¿Por qué ocurre? Los jóvenes pertenecientes a la generación Z (menos de 35 años) no otorgan al trabajo en papel central de sus antecesores y si bien es cierto que no se puede generalizar, muchos prefieren trabajar menos y gozar de más ocio, descanso, hobbies o viajes. El dato dice que cuatro de cada diez jovenes de la generación Z renuncia a su empleo en menos de un año. Acontece un cambio en las prioridades hasta el punto que la socióloga italiana Francesca Coin considera esta tendencia "un genuino laboratorio antropológico en el seno de una crisis existencial".

En su artículo Joaquín Estefanía no orilla el punto crítico que le caracteriza: "... hay más desertores entre los hijos de la clase acomodada, entre aquellos que heredarán un patrimonio...". ¿Y el resto? Ese es el análisis que interesa y cuyo rastro sigue de cerca la doctora en sociología (Georgia State University) Francesca Coin, autora del libro "La Gran Deserción".


Ilustración: Getty Images