domingo, 24 de junio de 2018

¿Qué es la reflexividad?



En el poema "La pestaña del lobo" (Clarissa Pinkola Estés) la protagonista mantiene un dialogo reflexivo en el que el lobo le dice a la mujer que su misión es hacer preguntas y que -en realidad- sólo hay una pregunta que merece la pena: ¿dónde está el alma? 

Pinkola Estés considera que cualquier cosa que encontremos, persona con la que nos crucemos y acontecimiento que nos alcance, es un don que se debe utilizar en la configuración del alma. ¡Arduo trabajo! reconoce la escritora que a sus setenta y tres años practica una actividad plena como psicoanalista, pintora, escritora y docente introduciendo a las nuevas generaciones en la vía contemplativa.




Termino estos días la segunda lectura de "Mujeres que corren con lobos" cuyo texto me acompaña desde hace veinte años. Entonces el libro me pareció brutal y -aunque rumié sus enseñanzas con placer- lo dejé a un lado como un caja de explosivas verdades para las que no estaba preparada. Sigo pensando que el contenido del ensayo es brutal (y único en su género) y que las cosas, personas y acontecimientos de los últimos veinte años me han preparado para hacer preguntas, intuir los senderos que transita el alma e introducir a las personas en la vía contemplativa a través de la reflexividad. Se trata de un concepto desarrollado por los profesores Michael West y Kurt Lewin (Universidad de Lancaster) que propone un sereno análisis de evidencias respondiendo a la doble pregunta de: ¿cómo lo estamos haciendo y cómo podemos mejorar?

La práctica de la reflexividad tiene unos prerequisitos entre los que cabe destacar el genuino interés por la verdad, la pausa para valorar el impacto de nuestras acciones,  humildad en el reconocimiento de errores, pasión por mejorar, entusiasmo ante los cambios y capacidad de alternancia entre la acción y la reflexión como un armónico tándem. La práctica de la reflexividad incrementa la "consciencia", ángulo ciego del liderazgo contemporáneo. Además, la reflexividad forma parte de los factores que impactan de manera relevante en el funcionamiento de los equipos como muestra el profesor David Deming (Harvard) en su reciente publicación The Growing Importance of Social Skills in the Labor Market.




Dedico este post al centenar profesionales formados durante el primer semestre del 2018 porque gracias a sus desafíos, complicidades, propuestas, aprecio, trabajos de fin de curso y casos abordados en aula mi alma tiene una orientación que -siguiendo huellas de lobos- encontrará un sendero.



martes, 19 de junio de 2018

Cerrar los ojos no mejora nada



Mi oficio conlleva exponerse a cientos de cepas bacterianas adheridas a las paredes de las empresas-cliente que me contratan.

Armada de algun conocimiento, cierta experiencia y talante de corredora de fondo, entro en un sistema productivo en el que permanezco durante el tiempo necesario para alcanzar un objetivo, desarrollar un equipo de profesionales o estabilizar un proyecto que zozobra. Después salgo del sistema.

Diríase que mi oficio es volátil y expuesto a numerosas variables que escapan de mi control y sin embargo me alcanzan de lleno. Si las bacterias adheridas a las paredes de la empresa-cliente han diezmado la motivación de la plantilla... ¡eso es lo que encuentro! Si hay miedo en la fábrica... ¡eso es lo que encuentro! Si las relaciones interpersonales están envenenadas... esa toxicidad me alcanza y en ocasiones soy la persona llamada a "mediar" en un conflicto largamente enquistado en las vísceras de la organización. 

El año pasado me formé con Thelma Butts en mediación de conflictos y aunque se referenció la especialidad jurídica, nos centramos en la mediación en el marco empresarial, genuina expertice de esta mujer sabia cuyas enseñanzas me resultan de extrema utilidad cada vez que abordo un encargo de mediación.




¿Por qué se enquistan los conflictos? Complejas, profundas y variadas son las razones pero hay tres que destacan entre las demás: si quieres que un conflicto se mantenga, piensa que hay solo una verdad ¡la tuya! Si quieres que un conflicto permanezca regresa al pasado, conecta con tu dolor y olvida el futuro y las posibles soluciones. Y, finalmente, el conflicto se perpetúa si asumes el rol ganador (y colocas a la otra persona en el rol de perdedor) como única opción.



Video de Marshall Rosenberg (9 minutos, con subtítulos en castellano) en el que explica la comunicación no violenta en procesos de mediación en los que se trata de disolver la tensión a través de la presencia plena que permite "ver" al otro, descubrir y escuchar sus necesidades como ser humano.

domingo, 17 de junio de 2018

Sanar el alma en Granada



Como los perros, las personas buscan la sombra cuando la temperatura supera los treinta grados en Granada, donde trabajo. Ya terminado el encargo, dedico unas horas al ocio, me disfrazo de turista y subo a la Alhambra, ritual que practico una vez al año desde el 2014.





Las golondrinas construyen sus nidos en las pequeñas perforaciones de las torres de la Alcazaba. Los nenúfares del Generalife están en su máximo esplendor y hoy una culebra serpenteaba entre sus hojas sin prestar atención a los cientos de visitantes que a las diez de la mañana saturaban el recinto declarado patrimonio de la Unesco en 1984.





Todos los males del alma sanan si permaneces media hora en silencio junto a la acequia real. Las golondrinas y vencejos coquetean con las plantas aromáticas mientras los jardineros se afanan en mantener sana y vigorosa la floresta: un canto a la vida y a la sensualidad. Debiera ser obligatorio conectar con el agua, la tierra , el cielo, la piedra, el yeso, la madera y otros materiales de mayor o menor nobleza cuyo conjunto monumental sobrepasa la capacidad de absorber belleza de los urbanitas.






En este entorno volvemos a ser humanos: caminamos tranquilos, nos fijamos en las plantas, contemplamos las acequias, olemos el romero, escuchamos el murmullo del agua, capturamos la luz del Albaicín y -aunque cansados- regresamos a casa como nuevos porque siete siglos de historia dejan tantas huellas en el camino que es imposible perderse. Granada, por prescripción facultativa, una vez año antes de que la nieve desaparezca de los ventisqueros donde aún clarea...      




lunes, 11 de junio de 2018

Vivir y Trabajar


Un directivo al que entreno -muy bien posicionado en una multinacional- ha sido padre por primera vez hace unos meses. Desde entonces en cada sesión me muestra fotografías del bebé y siempre me pregunta: ¿es preciosa, verdad? ¡Qué le voy a contestar! Por un lado la niña es realmente preciosa y por el otro deseo cuidar el tierno afecto que emerge en un hombretón curtido en mil batallas profesionales (expatriación, fusiones, adquisiciones...). 

El directivo se plantea dimitir si la empresa para la que trabaja no accede al teletrabajo dos días a la semana. No es que quiera trabajar menos, ni que su compromiso con la compañía sea menor, ni que esté desmotivado... ¿entonces?


Los empleados que practican el teletrabajo rinden más.
Universidad de Calgary (Canadá).


Quiere vivir "de otra manera" y está dispuesto a renunciar si la multinacional no muestra sensibilidad hacia la "conciliación" que acaso no sea sino ordenar las prioridades de acuerdo a cada momento existencial hallando alternativas para ser productivo sin renunciar a la paternidad, la formación, o los hobbies que alimentan el alma...




Busco afanosamente los resortes que nos permitan mantener el puesto de trabajo y la cercanía física a su hija que nunca volverá a decir "ta ta" de la misma manera, ni lanzará una sonrisa agradecida en medio de la noche tras un rico biberón. Le desafío. Se lleva tareas. Propicia conversaciones y busca antecedentes... Mientras tanto yo rastreo y encuentro datos publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadística: en España solo el 27% de las empresas ofrecen la posibilidad de trabajar desde casa.

El teletrabajo viene mostrando algunas ventajas -informa The Washington Post-: ahorro de tiempo en desplazamientos + ahorro económico en transporte + mayor productividad... Segun Forbes la única pega del teletrabajo es la hipotética pérdida de la creatividad que se produce cuando varias personas dialogan desde un conocimiento experto dando origen a ideas o proyectos brillantes...

El directivo y yo analizamos estos y otros datos... ¡me basta con dos días a la semana, Azucena, no creo que se deteriore mi chispa creativa!

Está convencido y su firmeza es imparable. Sugiero alternativas como la reducción de jornada y él insiste: Azucena, no quiero trabajar en una empresa que no muestra sensibilidad hacia las necesidades de sus empleados. Vale, sentencio yo. Y antes de que salga del despacho me enseña la última foto de Irati y su osito de peluche...


domingo, 3 de junio de 2018

El vértigo del logro



Los cursos siempre se completan, pero por primera vez en mi trayectoria profesional se llena una actividad y hay lista de espera con ¡tres semanas de antelación a la fecha programada! Estoy tan agradecida a la vida que siento vértigo.


Los asistentes se desplazarán desde lugares como Bilbao, Zamudio, Algorta, Navarra, Tudela, Barcelona, San Sebastián... Espero no defraudar las expectativas de los directivos, empresarios y emprendedores inscritos en el taller Equipos que cambian el mundo empresarial: cómo se construyen y lideran.

Será el próximo viernes 8 de junio en Zaragoza. Gracias al increíble equipo de Ibercide, centro Ibercaja para el Desarrollo Empresarial: Mayte, Alberto, Virginia, Sonia, Pilar, Ino, Bea... 


Detalle actividad

viernes, 1 de junio de 2018

Trabajo en equipo. Metáfora.



“… Es fácil quebrar una ramita de acacia -dijo el anciano de la tribu-. Sin embargo, nadie puede quebrar las ramitas cuando forman un haz de tres, cuatro o cinco..." -añadió sonriendo con dulzura-. 



Somos fuertes cuando estamos con otras almas. Cuando estamos unidos a los demás no nos pueden romper. Narración oral (de origen africano) recogida por la psicoanalista junguiana Clarissa Pinkola Estés.


lunes, 28 de mayo de 2018

Huella Digital. Marcas en el camino.



Once upon a time practicaba artes marciales a diario. La constancia tuvo su recompensa y alcancé cierta flexibilidad y consciencia de que el cuerpo, la mente y el espíritu danzan al unísono y reverberan con el universo por el que transitamos. Huellas, marcas en el camino.  




Las huellas dejan un rastro y esa orientación me ayuda a trabajar con ahínco en las organizaciones que durante un tiempo me invitan a compartir espacio, energía, procesos, conocimiento, experiencia, dilemas y la totalidad del flujo que emana de los profesionales que crean nuevas realidades (marcas en el camino).

Durante el fin de semana he trabajado muchas horas en el diseño de unas jornadas que facilitaré a mediados de junio en Granada con la cúpula directiva de una entidad con la que colaboro desde el año 2014. Me afano en construir materiales nuevos sabiendo que las verdades son pocas (y siempre las mismas) ¡también en liderazgo y cambio organizacional!

Dibujo los conceptos relevantes que propicien un sock disruptivo en los participantes vigorizando la fuerza del cambio. Y decido qué duende viajará conmigo al aeropuerto García Lorca para inspirar el corner de los "aprendizajes esenciales". Sigo mi camino con la vista en el horizonte (como en las artes marciales) y con cuidado mido el impacto de mi paso por las organizaciones. Cierto sentido de la responsabilidad me alerta sobre potenciales riesgos colaterales... Persisto y me empeño en trazar marcas por si pudieran resultar de utilidad.

Ya huelo las adelfas del Generalife y disfruto de la visita guiada por la Alhambra. Ya escucho los pájaros de la plaza Bib Rambla donde me hospedaré en una habitación cuyo balconcito permite disfrutar la luz del atardecer contra la cúpula de la catedral y el Albaicín... Sigo el bello rastro y me olvido de escribir sobre la "huella digital", pretexto inicial... Otro día. Otra historia.