lunes, 22 de junio de 2026

Lectura Veraniega: Patti Smith


Sigo a mujeres. No responde a un plan predeterminado, es instinto. Rastreo huellas en el camino, aveces. En ocasiones el camino y las huellas se colocan delante de mis pies: ¡solo tengo que seguirlos!

La concesión del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 a Patti Smith no es huella ni camino sino pretexto para sobreponerme al rechazo que me produce el rock, guiada por el faro de la curiosidad que -lejos de matar al gato, como decía mi madre- me ha llevado a lugares maravillosos con firme precisión.

Sigo a mujeres en concéntricas vueltas de espiral: un chispazo sacude mi cerebro, profundizo, descubro algunos elementos que me sirven, los digiero e integro en mi imaginario, aparco a un lado el material bruto y sigo mi camino. Me pasó con Éramos unos niños el primer libro que leí de la cantante, compositora, artista y escritora nacida en Chicago en 1946. Ya entonces me sorprendió y hasta lo recomendé en el taller de escritura que facilito.

La segunda vuelta del cilindro llega ahora con el pretexto del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026. Compro M Train, novena edición de un libro que Patti Smith registró en el año 2015 y fue publicado tres años después. 

He leído catorce de los diecinueve capítulos. Aunque no lo he terminado, los dedos quieren compartir los titulares que escribo en los márgenes de la edición bolsillo de Penguin Random Editorial.

 


La prosa corre veloz como la cocaína por las venas, alcanza el cerebro, y una vez allí asume el mando para que sigas leyendo. Patti Smith te coge de la solapa y te lleva de gira, viajes, conciertos, amigos, cafetines, playas, camisetas, gorros, botas... Cada párrafo galopa sobre el anterior y trota hacia el siguiente mientras el lector sujeta las bridas del caballo y mira el horizonte en busca de la siguiente aventura.

Smith visita y honra las tumbas de los escritores que admira. Saca fotografías. Smith visita a sus amigos. Saca fotografías. Smith compra una choza destartalada. Toma fotografías. Después escribe las historias. Por último ensambla todo ello en el relato. Historias y fotografías documentan una vida prosaica la mayor parte del tiempo, onírica y poética a ratos. M Train está catalogada como autobiografía pero excede el género.

Aun cuando la artista pierde maletas en aeropuertos de todo el planeta, jamás deja en tierra la bolsa negra de tela donde lleva sus cuadernos, el pasaporte y la tarjeta de crédito. La escritura es el alter ego de Smith ¡inseparables!

En los márgenes de mi ejemplar de M Train hago anotaciones, dejo trazas de mi diálogo interior y -al repasarlo- me doy cuenta de que repito en tres ocasiones: Smith posee conocimientos, recursos e ingenio para escribir bien y lo hace de manera notable en algunas páginas, pero no en todas. No puedo evitar la sensación de que a ratos no le da la gana de ordenar su pensamiento ni de facilitar la comprensión al lector, sino que se permite ese toque de rebeldía que le caracteriza y deja que el flujo caótico de su mente se vuelque en el texto a frenética velocidad...

Escribe bien -si quiere- y nos sumerge en su caos si le apetece. El estilo es coherente con lo que sabemos de su vida, con su imagen... ¿acaso podemos exigir algo más que la coherencia?



sábado, 6 de junio de 2026

Se desmorona el compromiso de los jefes

 

Mi asesor de banca personal siempre se ha mostrado enamorado de su trabajo, pero esta mañana me ha dicho que se quiere jubilar. Pablo es un profesional afable y optimista de apenas cincuenta años, así que el comentario me ha sorprendido. Como la cita siguiente se iba a demorar, hemos mantenido una breve conversación que conecta con un tema que me apasiona: el compromiso de los empleados con sus empresas.

Comenzó a trabajar tan pronto terminó la carrera y desde la atalaya de casi tres décadas en banca ha visto evolucionar el sector y transitado por diversas posiciones: ventanilla, gestor y director de sucursal. Tiene el pulso del negocio y la clientela. 

Por una vez nuestra conversación no ha pivotado sobre inversiones o fiscalidad sino que se ha centrado en nosotros como seres humanos sometidos a erosiones del entorno. Iré al grano...

Pablo ama su trabajo pero cuestiona algunas ordenes que impone la central "porque sí" y le entristece su responsable regional ya que nunca reconoce logros y exige hasta límites inalcanzables. En una palabra: Pablo ha comenzado a sufrir y practica cierta desafección con la entidad. 

Sabido es que la distancia emocional entre un profesional y su empresa impacta en merma del engagement que a su vez afecta a los resultados de negocio. 

Cuando los profesionales pierden el compromiso (mediador afectivo) se resiente el propósito con el que acuden cada mañana a trabajar, algo se rompe en su interior y entonces buscan vías de escape. La jubilación es una de ellas...




Ya en el despacho he analizado el informe Gallup titulado State of the Global Workplace 2026 cuyo alarmante titular es que solo el 22% de los managers empresariales sienten vinculación con su empresa, cinco puntos menos que en el informe anterior.

¿Cuáles son las causas de semejante descalabro? Entorno geopolítico, incertidumbre económica, exceso de reuniones, plantillas mal ajustadas, falta o mala gestión del teletrabajo, amenaza tecnológica, mucha presión con menos capacidad de decisión y -finalmente- ausencia de propósito. 

Todo ello resuena con cuestiones que yo misma encuentro en las organizaciones y con el sentir de Pablo que ama su trabajo pero no entiende algunas imposiciones irracionales de la central, sufre ante la incoherencia entre el digo/ hago de los jefes, y percibe una pérdida de sentido común y valores en la gestión del negocio. ¿Cuál es su experiencia o su visión de este tema?


lunes, 1 de junio de 2026

El triunfo de outsiders y extravagantes

 

Mi mente (el perímetro de mi consciencia) no siempre sabe lo que precisa, pero mi instinto me guía con precisión hasta el cofre de tesoros que necesito en cada momento. ¡Menos mal que algo trascendente se ocupa de mi!

Al terminar mi tercera jornada de trabajo en Madrid estaba un poco saturada, así que decidí caminar por el centro sin más expectativas que sentir el latido de la ciudad y el eco de sus tiendas y sus gentes. Me dejé llevar y en un plis plis estaba frente al escaparate de la librería Ecobook -especializada en libros de economía y empresa-. En la puerta se anunciaba el cierre a las 20.00 horas, miré el reloj y deduje que tenía treinta minutos para explorar títulos vinculados a proyectos en los que trabajo. Ya dentro del local, la amabilidad de Sergio hizo que me sintiera como en casa. Recomiendo esta librería por la cantidad y calidad de los volúmenes especializados en economía y empresa y la profesionalidad con la que atienden las consultas.

Cuando salí del establecimiento hacía mucho calor en la capital (34 grados) y la puesta de sol aún no era espectacular en los jardines del Templo de Debod. Desestimé caminar hasta allí por el peso extra de los libros adquiridos en Ecobook, entre otros "Los outsiders Ibéricos" escrito por Freischutz, Thorndike y Pablo Martínez. 

Se trata de un relato coral que narra las claves del éxito de ocho empresas. Las compañías analizadas son CIE Automotive, Barón de Ley, Vidrala, Viscofan, Miquel y Costas, Lingotes Especiales, Corticeira Amorim e Inditex. El volumen ha resultado ser una joya para mi trabajo con los Comités de Dirección. Al fondo del texto escuchamos un mensaje con sordina: evitar los trillados caminos del management, desoír algunas reglas del mercado, y desobedecer consejos estándar porque no siempre conducen al éxito. Les animo a leer el volumen. Mientras tanto, nos quedamos con el concepto "outsider" entendido como profesionales, equipos y empresas que encuentran la grieta del sistema, desoyen los cantos de sirena, deciden transitar rutas inexploradas y ¡se hacen con el éxito! 




El perímetro de mi consciencia (mi mente) no siempre sabe lo que necesita, pero mi instinto me conduce hasta el cofre de tesoros que preciso para avanzar en la vida y los negocios. 

Mi cuarta jornada de trabajo en Madrid terminó en el Museo del Prado. Tras el recorrido habitual por mis cuadros favoritos recalé en la tienda donde descubrí el libro "Las extravagantes" con Abramovic en portada.




El libro recoge el testimonio de nueve mujeres excepcionales que han sido catalogadas como "extravagantes". Otra vez el mismo mensaje soterrado: evitar los caminos convencionales y desoír las penalizaciones de teóricos y críticos cuyos consejos no siempre conducen al éxito. En esta ocasión no compré el libro -porque había excedido el límite de adquisiciones semanales que me marco- pero lo haré.

¿El mensaje de los títulos referenciados? Tener el coraje de transitar rutas inexploradas y la osadía de buscar grietas en el sistema. En una palabra: trazar nuestro camino, acaso nuestro destino. Otro día les cuento el exitoso caso de una donostiarra con la que trabajo que está entrando por la puerta grande en Consejos de Administración contra pronóstico de expertos, familiares y amigos... Es otra brillante outsider y -para la aristocrática clase social a la que pertenece- una extravagante. Con estrategia y paso firme avanzamos hacia el infinito y disfrutamos del camino.


lunes, 25 de mayo de 2026

Cómo conservar a los mejores empleados


Cuando se publicó el libro "Cuatro Dias" (2023) Joan Sanchis tenía 33 años y su trayectoria profesional se limitaba a los sectores públicos (instituciones gubernamentales y universidad). Además su formación académica (Ciencias Políticas) quedó reflejada en el subtitulo del libro "... Trabajar menos para vivir en un mundo mejor...". Nuestros proyectos nos retratan y el caso de Sanchis no es una excepción.

Hace tres años el texto propició acalorados debates. Las posiciones se polarizaron: unos consideraban la propuesta un descabello,  otros la situaban en el reino de la utopía, y hubo quien aplaudió con las orejas.

Un puñado de empresas decidieron explorar la propuesta (Grupo Deluxe, Teclas, EMA Competition, Sputnik y Toldos Porriño...), otras voltearon la espalda y la mayoría no registró lo que en 2023 ya era tendencia en Reino Unido y Nueva Zelanda. Simplemente obviaron la idea.

Pero la manivela de la historia nunca se detiene. El debate trasciende el concepto conciliación y alcanza la orilla de los cuatro días.

 



Las empresas que lo han implantado aseguran que la medida atrae talento, fideliza y motiva, rebaja el absentismo e incrementa la productividad. ¡Bravo! Por contra, reconocen que exige una sofisticada coordinación del trabajo. 

Si traslado esta reflexión a la empresa en la que estuve hace unas semanas me salen algunas ampollas. Se trata de un equipo de profesionales cualificados y comprometidos. Sin embargo, se produjo una tensión similar a una descarga eléctrica cuando un directivo solicitó teletrabajar al menos dos días a la semana para poder solventar una complicada situación familiar. La gerencia aplastó la petición sin miramientos, así que el directivo (casi en lágrimas) expresó lo contento que se encuentra en la compañía y lo estimulante que es su trabajo, pero dejó caer casi en un susurro que si no puede teletrabajar dos días a la semana se irá de la compañía. Estupor en la sala. 

Me he acordado del caso al leer un artículo de Emilio Sánchez Hidalgo en El País. En la cuarta columna dice: "... Si obligas a alguien a elegir entre su familia y su trabajo, tarde o temprano perderás a esa persona...".  -Me temo que perderemos a ese profesional que es una joya-. 

Ni blanco ni negro, en la vida y los negocios importan los matices, contextos, etapas, épocas, situaciones...  Soy partidaria de apostar por la productividad que no es posible sin las personas clave de la organización: aquellos seres humanos cualificados y comprometidos que dan la milla extra. En el management (y en la vida) la rigidez propicia la ruptura, en tanto que la flexibilidad es un atributo del liderazgo.


viernes, 15 de mayo de 2026

El verde jardín del cerebro

 

Pasaré la próxima semana en Madrid. Voy con enorme ilusión por dos razones. La primera, el encargo: formación a directivos de una empresa con la que trabajo desde el año 2017 cuyos entresijos me fascinan. La segunda, el infinito atractivo de la capital donde todo es posible, a todas horas. 

Cada vez viajo más ligera de equipaje, como los hijos de la mar (Machado), así que me basta con la maleta de mano. Una vez en Madrid me dedicaré a trabajar hasta las 16:00 horas (las jornadas incluyen comida con el equipo) y a disfrutar de los encantos de la ciudad.




Al pensar en la capital mis sensaciones oscilan entre la adrenalina y el agobio. Quienes vivimos en provincias sentimos genuina fascinación por los museos, teatros y establecimientos de lujo de las grandes ciudades, pero nos horroriza la sobredosis de ruido-asfalto-velocidad-personas. En 2025, Madrid capital tenía un censo de tres millones y medio de habitantes, diez veces más que Bilbao. 

Cuando apenas llevo unas horas en una gran ciudad, ya echo de menos la naturaleza: salir de casa y atravesar un parque en el que las ardillas te miran y se alejan en busca de la siguiente bellota. 




Al cabo de tres días en una gran ciudad añoro el bosque, así que tan pronto termino mi jornada me dirijo al parque más cercano. No se trata de un impulso mental, sino orgánico: necesito sentir los árboles, dejar que la clorofila me inunde por dentro y por fuera. Siempre vuelvo renovada al hotel.

El Premio Nobel de Medicina Ramón y Cajal dejó escrito que "la naturaleza impacta positivamente en la biología cerebral y la psicología"; y un estudio reciente de la Universidad de Berlin concluye que pasar tiempo entre árboles reduce el estrés y la ansiedad. ¿Las razones? Restaura la capacidad cognitiva y emocional del cerebro. ¡Vaya! la neurociencia corrobora el anhelo verde de mi cerebro. Genial. 


Artículo de Nazareth  Castellanos (El País) relacionado con el tema.

martes, 5 de mayo de 2026

Contratar seniority y asegurar resultados

 

El paso del tiempo tiene sus ventajas si eres propietario de una bodega -dice con sorna mi amigo Peio-. Por lo demás, el risueño diseñador considera que la edad conlleva dificultades añadidas, algo que en el ámbito profesional no es del todo cierto y ha propiciado animadas conversaciones.

Pensemos en los profesionales que ocupan cargos de prestigio como Consejero Delegado, miembro de un Consejo de Administración o presidente/a de fundaciones... La mayoría superan los cincuenta años y muchos peinan canas.

Así que los años son buenos para las bodegas y también para los profesionales que sabe reinventarse. Es es caso de algunos directivos con los que trabajo.

Tras exitosas carreras en la industria, llegados a la seniority, algunos se niegan a permanecer en el mismo puesto hasta la cada vez más lejana jubilación. Es entonces cuando comienza la aventura de buscar opciones apetitosas. Algunos vuelven a la universidad para hacer un máster que les prepare para liderar desde el consejo, otros saltan directamente a la opción "Interim Management", aún poco conocida en nuestro país pero bien asentada en Europa. ¿En qué consiste?




El Interim Management es una modalidad laboral interesante para profesionales con larga experiencia en dirección y gestión que se incorporan de forma externa a una empresa para llevar a cabo una misión ejecutiva concreta durante un plazo de tiempo determinado y con unos objetivos previamente definidos.

Las situaciones más comunes que afrontan son: el desarrollo de nuevos negocios o mercados, la profesionalización de una start up o la gestión de un cambio organizacional. 

¿Qué ventajas tiene la incorporación de estos profesionales? Desde el minuto uno aportan el conocimiento y la experiencia adquiridos durante décadas, trabajan por objetivos, evitan errores del pasado e impulsan cambios con rapidez y flexibilidad.

El día 12 de mayo de 2026 tendrá lugar en la Universidad Europea (Campus de Alcobendas, Madrid) -en la fotografía- el VII Congreso Nacional Interim Management que contará con diez ponentes senior. Abrirá el evento el profesor del IESE Guido Stein.


Más información sobre el VII Congreso Nacional Interim Management

Más información sobreAIME, Asociación Interim Management España

viernes, 1 de mayo de 2026

Ni duras ni blandas: competencias humanas


En 2026 la práctica de la empatía, el trabajo en equipo y la escucha activa son el core de los empleos de calidad, aquellos mejor remunerados en empresas bien estructuradas y con mayor flexibilidad horaria. Esta es la principal conclusión del último artículo de Sara de la Rica publicado por El País (Laboratorio de Ideas). 

La economista vasca es conocida por el rigor de sus publicaciones entorno al empleo y la pobreza, temas en los que se ha especializado. Merece la pena reflexionar sobre ideas que propone.




¿Cuál ha sido la evolución del peso de las habilidades blandas en los procesos de contratación? A la hora de encontrar un empleo, las habilidades blandas se consideraban un adorno en los años noventa. En la primera década del siglo XXI las llamadas soft skills pasaron a ser una exigencia en algunas ofertas de empleo. En 2026 la práctica de la empatía, el trabajo en equipo y la escucha activa son el core de los empleos de calidad.

En un titular: las habilidades sociales y comunicativas se imponen en el mercado laboral según el último estudio realizado por la Fundación ISEAK que preside Sara de la Rica desde el año 2018. La progresión es interesante: de "adorno" en la década de los noventa a "conveniencia" a comienzos de siglo y a "esencia" de las mejores ofertas de empleo en 2026.

Dada mi expertice en el entrenamiento de las habilidades blandas, me encanta sentir que -por una vez- voy acompasada a la marea; ahora bien, considero que hay que matizar las investigaciones según la jerarquía profesional. Pondré un ejemplo. Colaboro a diversa escala con una empresa industrial vasca: entreno a dos miembros del Consejo de Administración, seis profesionales del Comité de Dirección y cuatro mandos intermedios. Dado que llevo dos años en la empresa quiero pensar que tengo una cierta visión transversal del negocio y sus dinámicas internas. La plantilla supera los mil trabajadores y alberga catorce nacionalidades que se concentran en la parte baja de la pirámide productiva.

Si aplico la lupa que propone Sara de la Rica, compruebo su certero análisis de situación en la parte alta del organigrama: cuando se aborda la selección de perfiles directivos (mayor salario, poder e influencia) las habilidades sociales y comunicativas son una genuina barrera de corte para los candidatos. Ahora bien, en la selección de operarios de base (menor salario, poder e influencia) se impone el criterio técnico y el conocimiento puro y duro del sector. Será interesante que las futuras investigaciones otorguen relevancia al escalafón, quizá las conclusiones difieran...

Artículo relacionado en El País (Negocios). TL 3 minutos.