sábado, 14 de septiembre de 2019

¿Cuál es tu "permeabilidad" al cambio?



Participo en la quinta edición de la Teoría U donde Otto Scharmer y su equipo comparten todo el conocimiento y la experiencia de esta metodología de transformación.

Estuve en la primera (2015) y siento curiosidad por ver como se despliega-actualiza la experiencia adquirida por el equipo del MIT tras numerosas aplicaciones realizadas en diversos rincones (y organismos) del planeta. También me hace ilusión retomar la sabiduría de Arawana Hayashi con quien me formé (2017) en el "vaciado de la mente" que propicia la conexión con el llamado "social body", el cuerpo social que se crea en cada ocasión en la que los humanos compartimos un tiempo y un espacio -también en la empresa-.


Transforming the business, society and self.


El proceso ha comenzado en el eficicio de Tabakalera (San Sebastián) donde nos hemos reunido una veintena de profesionales de todos los sectores (gastronomía, salud, turismo, educación, emprendimiento, empresa...) interesados en impulsar la transformación en aquellas áreas de actividad en las que nos movemos. La aventura se prolongará hasta enero de 2020.

Los participantes provenimos de nacionalidades y entornos sociales diversos, culturas variopintas y formaciones diferentes. Ahora bien, ya en el primer encuentro hemos alcanzado algunos puntos en común sobre los que avanzar. El primero, la necesidad de transformar las organizaciones de manera que los humanos seamos más felices, sanos, reflexivos y estemos alineados con un propósito existencial. El segundo, la dificultad de sortear las "fuerzas de la resistencia" instaladas en las estructuras (gubernamentales, productivas, culturas, sanitarias...). ¿Cómo calibrar la "permeabilidad" al cambio de una organización? ¿Cómo vencer la resistencia?


From Ego to Ecosystem


Aun cuando ya estoy formada en esta metodología -que propone transitar del egosystem al ecosystem- y he leído en varias ocasiones Leading from the emerging future, es refrescante conectar con otras personas que comparten el extraño gen de la transformación social (change makers).

Próximo capítulo el jueves 19 a las 16.00 horas: clase en directo con Otto Scharmer, divulgador de la Teoría U, coautor del libro homónimo y aglutinador de un fantástico equipo de activistas entre los que se encuentran Peter Senge, Katrin Käufer y Kelvin Bird. Continuará.


Más información en esta página.
Libro de referencia.
Vídeo que se resume la Teoría U. Duración: 14 minutos.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Cómo ser un líder



¿Cómo ser un líder visionario y creativo que triunfa en plenitud? En poco más de dos minutos Anna Wintour -quizá la mujer más influyente del mundo de la moda y directora general de la revista Vogue- sintetiza seis claves que resumo para los lectores del blog (cuya opinión me encantará conocer).




Cuando eres un líder hay momentos en los que tienes que atreverte a romper las reglas, aunque eso implique controversia y desgaste.

Si miras a la derecha o a la izquierda perderás claridad. Está bien informarte y escuchar distintos pareceres, pero después has de seguir tu camino.




Lo que te empuja son: tu corazón (pasión por lo que haces), tu inteligencia (enfocada y lúcida) y tu instinto, algo que no puedes perder por muy influyente que seas...

Vive, trabaja y recuerda que estás "liderando" y no "siguiendo" a nada ni a nadie... Sin un buen equipo no eres nada, nada... Finalmente, atrévete a liderar con tu visión y tu creatividad ¡sin disculparte!

Master Class de Anna Wintour en este vídeo de dos minutos y diez segundos de duración.


viernes, 6 de septiembre de 2019

La clave de los equipos funcionales



Acabo de enviar a la directora de Recursos Humanos de un importante grupo vasco el abstract de una jornada de formación experiencial que realizaré la semana próxima para el comité de dirección. Además de detallar cuestiones prosaicas como el horario, lugar, participantes y recomendaciones, he adelantado el enfoque de las dinámicas que viviremos en sala. Copio y pego parte del documento enviado:

"... Todas las referencias teóricas y las dinámicas en aula pivotarán sobre el fortalecimiento del equipo como una poderosa palanca de trabajo, logro y satisfacción. Para ello hay que transitar del equipo actual al equipo deseado en conexión a lo que vaya emergiendo en la sala. Se trata de un cambio intencional que exige de cada participante una responsabilidad compartida tanto en la tarea como en el cuidado mutuo.

Somos diferentes y ¡esta bien! + Compartimos similitudes ¡y está bien! + Construyamos algo fértil y poderoso sobre la interfaz (diferencias / similitudes) lo que nos permitirá:

Conocernos mejor a nosotros mismos. Conocer mejor a los demás. Apreciar la diferencia. Practicar una respetuosa admiración. Finalmente cabe esperar que se propicien la coordinación, colaboración y complementariedad, prerrequisitos de los equipos funcionales...".



 APPART FROM OTHERS… to…  A PART OF OTHERS
NOT MINE, NOT YOURS… OURS!


martes, 3 de septiembre de 2019

Liderar ¡el nuevo activismo!



Dos ideas como dos disparos. La primera: en la empresa, olvídese de de dar cuerda a los juguetes rotos y propicie la construcción de una potente masa crítica que impulse la organización en la dirección del futuro. Siga la agenda del cambio, no pierda energía en quienes se centran en poner palos en las ruedas de la evolución. 

El articulista Leandro Herrero propone técnicas del activismo para promover cambios intencionales en las empresa. Comparto totalmente este enfoque porque el tiempo y los recursos son limitados. El coraje llama al coraje, en todas partes, también en la industria, el comercio, las tecnológicas...




Segunda bala: en lugar de trabajar en estructuras que generen ideas, prefiero generar ideas que propicien nuevas estructuras. ¿Qué ideas? aquellas que corren por mi adn intelectual y experiencial sabiendo que aunque a veces me equivoque creo en ellas, las practico,  propago y -si puedo- consigo que se pongan en pie en las organizaciones que me contratan. 

Cuando acompaño a comités de dirección mi oficio consiste en polinizar ideas capaces de crear nuevas estructuras que sueño más ágiles, porosas, inspiradoras, humanas, transparentes, alegres y -seguramente- también más productivas. El coraje llama al coraje, en todas partes... ¿Te animas?

Video relacionado (Tony Segarra). Catorce minutos de duración. 

viernes, 30 de agosto de 2019

The art of hosting y el rol del consultor



The art of hosting (el arte de acoger, dar cobijo, acaso de cuidar) es una de tantas expresiones de vanguardia que -estando preñadas de sentido- acaban por marchitarse como un útero estéril debido al uso frívolo del concepto. 

El pasado 27 de agosto la activista Mary Alice Arthur volvió a profundizar en Bonn en The art of hosting y -en esta ocasión- puso el acento en cuidar, en primer lugar, de uno mismo. Interesante.

Quienes nos dedicamos a la consultoría hemos de crear las condiciones en las que los cambios ocurran en las organizaciones que nos contratan. Por eso cuando recibo un encargo empresarial pongo empeño en cuidar tanto las cuestiones "logísticas" como las "anímicas" de manera que se propicien un tiempo y un espacio donde emerja el máximo potencial de la compañía (sistema), los participantes (actores del cambio) y -si es posible- de los stakeholders (clientes, proveedores, ciudadanos del entorno...).

Me suele costar una batalla de incomprensión con los directores de recursos humanos hacerles entender que el cómo (el lugar, entorno, horario, tipo de sillas y distribución en la sala, disponer de agua, fruta o café) impacta de manera relevante en el qué (el proceso de transformación y mejora que se pretende). Con frecuencia pierdo la batalla y ya no lo tomo como algo terrible o personal si bien lo sigo peleando.




En cada encargo empresarial, The art of hosting me coloca en posición de anfitriona de un encuentro cuyo objetivo está minuciosamente detallado en un documento y cuyo resultado, sin embargo, pende (y depende) de mil factores entre los que el conocimiento y la experiencia del consultor solo es uno más. Cuando enfoco un encuentro de trabajo en una empresa me pregunto de antemano: ¿Se sentirán cómodos los participantes? ¿Acudirán voluntariamente? ¿Les computarán como horas trabajadas? El tema ¿responderá a lo que les inquieta /preocupa? ¿Estarán todos los que son? ¿Serán todos los que estarán? ¿Quién elegirá a los participantes? ¿Con qué criterios?

Siempre que atisbo la mínima posibilidad trato de clarificar estas cuestiones de antemano porque contribuyen de manera relevante al despliegue de la actividad y revelan con descaro y precisión el margen de maniobra que -de verdad- se otorga la organización para implementar determinados cambios.

Finalmente considero que The art of hosting implica cierta capacidad de acoger, de dar la bienvenida, de cuidar, de alegrarse genuinamente del encuentro con los demás. Por lo que a los consultores se refiere, The art of hosting nos coloca en el rol de actores al servicio del sistema custodiando que las condiciones (de todo tipo) favorezcan el despliegue del potencial. Nada más. Nada menos.

Interesados en el devenir de la story activist Mary Alice Arthur pueden asomarte a este vídeo de 17 minutos de duración ¡que recomiendo!


miércoles, 28 de agosto de 2019

Visibilidad del Ceo / Fortaleza de la Marca



El greenwashing ya no funciona. Hace una década los publicistas optaron por presentar las marcas con un perfil respetuoso con el medio ambiente. La tendencia -cuya finalidad última era vender- fue bautizada como greenwashing y (en general) los consumidores respondieron positivamente a lo que era pura estrategia comercial. En 2019 ya no funciona. ¿Por qué? Los ciudadanos tienen acceso ilimitado a la información sin que fronteras, censuras ni rango intelectual segmenten la toma de decisiones: cualquier noticia negativa salpica una marca y su huella digital  resulta difícil de camuflar. Se impone la transparencia: hay que ser respetuoso con el medio ambiente de verdad en un ejercicio de honestidad y coherencia.

Todo es marca: lo que se dice, lo que se omite y lo que tratamos de ocultar, y aunque no se haga de manera consciente siempre se comunica.




Se impone la transparencia del palacio de cristal: sin muros ni sordinas que amortiguen lo que hay ¡lo que es! una tendencia que alcanza a los máximos responsables de las compañías.

He trabajado con nueve Ceos de los cuales tan solo uno se muestra en redes sociales como un influencer posicionando su compañía con criterio, elegancia, persistencia, apertura mental, creatividad y estrategia. Cuando trabajé con él (2015) su impronta en redes sociales ya era relevante y recibía críticas de su propio comité de dirección que veía con malos ojos que el máximo directivo de la firma colgase a diario un post por más adecuado y relevante que fuese el contenido al mismo tiempo que obviaban la recomendación del plan estratégico de divulgar noticias positivas en soportes digitales. El Ceo se sentía incomprendido y frustrado pero siguió posicionando la empresa -con gran éxito mediático- en diversos foros internacionales. Era (y sigue siendo) un visionario y -por lo que se refiere a mi trayectoria con Ceos- una brillante excepción.

Con los ocho Ceos restantes me he empleado a fondo en procesos de "evangelización" para que integren la actividad internauta como parte de las tareas vinculadas a la generación de negocio. Excepto con una directora general del sector informático reconozco un éxito tibio con apenas la apertura de algunos perfiles profesionales en LinkedIn, poco más.

Me reconforta, sin embargo, que tanto las publicaciones especializadas como la prensa internacional insisten en la conveniencia de que los directivos de primer nivel estén en la escena como parte de una eficiente gestión empresarial que incluye otras acciones como el fortalecimiento del orgullo de pertenencia, la ausencia de desigualdades salariales y precariedad o las encuestas de clima. Todos los referentes pivotan sobre el eje de la transparencia, así que en septiembre volveré a la carga con mis Ceos en un intento de erosionar su miedo, ese disfraz que a veces utiliza pudor.


viernes, 23 de agosto de 2019

Doble mirada: el gran cuadro y los detalles



Entre quienes me conocen tengo fama de dura.  Este verano sin embargo afino mi "sensibilidad emocional" a base de una dieta de bienestar personal, descanso, mimos, caprichos, cultivo de algunos hobbies largamente abandonados y cercanía de mi hija. Consciente de las necesidades vitamínicas de mi alma, no siempre puedo atenderlas (o eso creo) si bien este otoño intentaré mantener al menos una "reserva" cuando me incorpore a la actividad laboral.

Leo Think like an artist -escrito por Will Gompertz (ex-directivo de la Tate) y editado por Penguin- un minucioso análisis de los procesos creativos de los grandes genios del arte (sobre todo pintores) en los que el autor está especializado. Aunque a ratos el libro se hace un poco cuesta arriba persisto porque la edición inglesa me ayuda al flujo mental en el idioma en el que vive y trabaja mi hija y en el que me desenvuelvo cuando le visito (Londres). La lectura de Think like an artist se vuelve una actividad práctica por el mero hecho de fortalecer mi inglés al mismo tiempo que encuentro de utilidad algunas reflexiones que Gompertz (editor de arte de la BBC) aplica a la pintura y yo extrapolo a la empresa.




"Para ser creativo conviene volcar foco y pasión en tu actividad, así como manejar con soltura luces y sombras" que en el ámbito empresarial podemos traducir como éxitos y fracasos, amenazas y oportunidades...

"Además una obra maestra se concibe primero en la cabeza del artista y después se plasma en el lienzo". Una vez más adquiere sentido esa pequeña frase que tanto me gusta: creer para crear (nuevas realidades). Dice el experto que el artista ha de mantener una doble mirada: por un lado ha de tener la perspectiva de la totalidad del cuadro (big picture) y por otro ha de concentrarse en mil detalles. Bajo el enfoque sistémico de las empresas ha de prevalecer la visión de la totalidad al mismo tiempo que se cuidan los infinitos detalles que emergen de la complejidad: personas, procesos, clientes, proveedores, materias primas, inmuebles, inversiones... Quizá el pequeño libro de Gompertz merezca que un poco de cariño ya que anima a cultivar la "sensibilidad emocional" que precisan los detalles ¡también en la empresa!