domingo, 2 de noviembre de 2014

Razones para contratar un Coach


¿Que razones hay para que un profesional exitoso contrate los servicios de un coach especializado en directivos / empresa / estrategia? 

La primera razón es ¡la supervivencia! es decir, mantenerse como profesional exitoso ya que según la Harvard Business Review dos de cada cinco directivos son cesados antes de cumplir dos años en el cargo y la tendencia se acelera si la empresa se encuentra en la lista Fortune. 

Ser fulminados habiendo ocupado el cargo año y medio poco tiene que ver con deficiencias técnicas, formativas, conocimientos o experiencia, sino con cuestiones como la arrogancia, el ego, la carencia de inteligencia emocional o la torpe comunicación que se trabajan con un coach obteniendo excelentes resultados.


Los profesionales de alto potencial son fulminados
por su arrogancia, ego y ausencia de inteligencia emocional 






Pero la supervivencia de los directivos en sus puestos no es la única ni la principal razón por la que las empresas contratan coaches senior para sus líderes destacados. 

La causa hay que buscarla en la creciente presión y exigencia de un mercado cada vez más competitivo, rápido, complejo, resbaladizo, confuso e incierto. En este contexto, a las dificultades inherentes a los resultados, el profesional en cargo de responsabilidad padece una soledad salvaje ya que jamás puede mostrar -ante superiores, pares, ni inferiores- el menor atisbo de miedo, duda o vulnerabilidad, lo que con frecuencia conduce a la ansiedad y el estrés. 

Siendo jefe... ¿En quién confiar? Y sobre todo: ¿Quien ofrecerá al directivo un honesto feedback que le permita descubrir sus puntos ciegos... ¿Quién le dirá la incómoda verdad que todos callan?  

Los mejores líderes se caracterizan por su coraje, búsqueda de mejora continua y pasión por aprender no sólo conocimientos, métodos o técnicas, sino comportamientos que les lleven a la excelencia.

En cuanto a los temas que centran los entrenamientos, coincido con Ray B.Williams quien apunta como ejes: la gestión de la ambigüedad y la paradoja; la comunicación eficaz; el narcisismo en contraposición a la humildad, la delegación, el gap entre la auto-percepción y la percepción de los demás; el equilibrio entre la vida personal y profesional, la armonía entre las emociones y la racionalidad así como ciertas cuestiones éticas, por ejemplo: El fin... ¿justifica los medios? En su artículo para Psychology Today Ray B. Williams concluye: ¡Sea inteligente, contrate un coach! A lo que yo añadiría: un coach ético y experimentado.  


Foto Asier Gallastegi. Artículo original en inglés capturado en Linkedin a través de Joseba Ugalde.


viernes, 31 de octubre de 2014

Un Gramo de Ternura


El muchacho del jersey azul quiso colarse en un taller de adultos que facilito, pero Alberto -el responsable de la coordinación de actividades- le preguntó a dónde iba. El chico se hizo el sordo ocupando una silla junto al resto de los alumnos, pero venía sin cuaderno y no se había matriculado. Alberto insistió con amabilidad en que saliera de la clase y nos dejase trabajar intensa y lúdicamente. El muchacho del jersey azul se comportó como si fuese mudo y se puso tan tieso que parecía una estatua, aunque en ningún momento dejó de sonreír.





Al poco llegó una niña que acababa de elegir un cuento entre los cientos que ofrece la biblioteca y -al oír risas que salían cuan mariposas del taller que coordino- quiso participar. Intervino de nuevo Alberto a quien le resultó difícil convencer a la niña de que no podía estar allí. ¡Al menos ella traía un cuento! A regañadientes salió del aula y se puso junto al muchacho al que llamó Tintín ya que al parecer se conocían.






Finalmente entablaron un diálogo gestual que contemplé con regocijo. El muchacho le dijo a la niña que era más alto, y ella le contestó que hacía trampa porque estaba subido en un escalón verde. Forcejearon entre sí pero Tintín no cedió el pedestal, así que seguía siendo más alto. Entonces la niña le espetó: ¡pero tus pies son más pequeños! 




Un miércoles cualquiera en Donostia Kultura Aiete.


miércoles, 29 de octubre de 2014

Juntos ¡Obtenemos más!


Todo en mi vida gira entorno
¡A los equipos!



Así que compruebo que 
Juntos Todos Obtenemos Más


Hoy es miércoles, el día bonito de mi semana bonita porque me reúno con trece personas en la Expedición Aiete, un taller que se adentra en un bosque urbano, alcanza un edificio singular (biblioteca, ludoteca, sala de exposiciones...) trepa hasta el aula 05 en la segunda planta del palacio y acoge la aventura de permitirse soñar a partir de la conexión con uno mismo y la exploración de aquello que deseamos crear en el mundo que habitamos.







Además Ibercaja ha organizado la tercera edición de mi curso de equipos que se desarrollará -a partir de enero de 2015- en las instalaciones de Cogullada (Zaragoza), un entorno de bosque, lago con nenúfares y pinos longevos. En fin, un contexto que permite extender las alas del aprendizaje compartido en el que juntos ¡vamos más lejos!

El curso de Zaragoza "Equipos, cómo se construyen y lideran" está pensado para directivos, profesionales liberales y propietarios de pequeñas y medianas empresas que ocupen un puesto de responsabilidad en el que la motivación de las personas sea la clave de los resultados e incluso la clave de la supervivencia del proyecto. Toda la información del curso y vídeo (grabado en un descanso de la primera edición) pinchando en este link.


  

Los equipos permiten avanzar hacia la construcción del futuro realizando cambios intencionales que (al contar con la presencia-energía-foco-conocimiento-experiencia grupal) se dimensionan en su fertilidad y generan ideas, proyectos, emociones, colaboraciones, diseños o... ¡narraciones! ¿narraciones? sí...

Porque "...en el principio fue el verbo..." y es a partir de la palabra que emerge la realidad en nuestra cabeza primero y después en un relato oral que según Virginia Imaz sana... Esta es la secuencia: Soñar e Idear + Escribir o Relatar + Compartir con los demás = Sanar el escepticismo, la incredulidad, el dolor, la frustración y el miedo... 



En fin, que en mi vida todo gira entorno
¡A los equipos!

y

Al uso de la palabra como esencia que transforma
los gaseosos sueños en líquidos objetivos 
y finalmente en sólidas realidades. 
La alquimia del coaching ¡al que tanto amo y en el que tanto creo!



domingo, 26 de octubre de 2014

La textura gruesa de la vida


¿Convivir o escribir? Por temporadas me debato entre dos pasiones de semejante intensidad que en su práctica resultan excluyentes entre sí: ¿escribir? o ¿convivir?  En alternancia van haciendo su caminito no exento de largos silencios cuando me sumerjo con los cinco sentidos en la textura gruesa de la vida.

Ni una, ni dos, ni tres, ni cuatro sino más clases de colores y tamaños de bellotas he encontrado en mis largas travesías de montaña lejos, muy lejos, del mundanal ruido excepto por los aullidos de los perros y disparos de los cazadores de jabalíes. Pero eso ocurría a media mañana, entre las 10 y las 13 horas. Antes de las diez solo silencio de bellas -casi sagradas- telarañas cuajadas de rocío, y después de la una los cazadores desaparecían raudos en sus cuatro por cuatro camino del restaurante más grasiento de la zona, Castilla.

  

La desconexión de la ciudad permitió que conectará conmigo misma a otro nivel, no sé si más profundo pero sí más bello: el de los recuerdos sin nostalgia de un lugar en el que aprendí a nadar (el transparente y frío río Nela) el verano en el que cumplí ocho años.




Imposible no dejarse seducir por un entorno en el que los vecinos se saludan por su nombre; un nombre que proviene de una infancia compartida junto con una historia: la de sus padres, tíos y abuelos algunos de los cuales aún juegan una partida de cartas en el bar donde el que pierde paga ronda. ¡Pongamos tres euros veinte por cuatro chupitos de orujo! Sí, de verdad.

Imposible no tomar fotografías de algunas setas que salen textualmente a los caminos para saludar porque nadie transita en décadas por allí. Entre el musgo del hayedo casi puedes ver duendes, hadas, y gnomos que ríen a carcajadas por tu desconocimiento de los hongos y que se enfadan porque haces ruido y mueves muchas hojas secas a tu paso.




En fin que ya estoy de vuelta al punto de haber estudiado con lupa la prensa económica y aquellas noticias que se relacionan con las áreas de negocio de mis clientes. En la página 23 del suplemento Negocios (El País) leo que el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, se dirigió la semana pasada a un grupo de posibles inversores asiáticos ¡en chino mandarín!  Aunque los censores del país asiático tienen vetado el acceso a la red social de Zuckerberg, es posible que los negocios del futuro -acaso del presente- se gesten en idiomas que aún no incluimos en nuestro currículum vitae. Esta mañana (domingo) he quedado con Jan (un ingeniero informático holandés -de origen chino- amigo de mi hija) que visita San Sebastián. Le he preguntado por su idioma materno y me ha confesado que chino cantonés ¡cielo santo, la Torre de Babel!

Estoy pensando en volver al bosque: prefiero el enfado de los gnomos. Es bromaaa. La semana laboral comienza con toda la magia de los profesionales, los desafíos de quienes expanden negocios en Asia y con la Expedición Aiete, un equipo fabuloso de personas que los miércoles exploramos sueños, los transformamos en objetivos, diseñamos planes de acción y nos lanzamos a la conquista. Les dejo una fotografía del entorno en el que realizamos el taller. Aunque es fabuloso ¡no hay gnomos! creo...


    


martes, 21 de octubre de 2014

El espacio condiciona el resultado... creo


¿Cómo es el espacio en el que trabajamos?
¿Acerca o aisla a las personas?
¿Propicia o dificultad la creatividad?




El espacio en el que trabajamos...   
¿Acorta o dilata los tiempos de ejecución?
¿Cuida los cuerpos -como soporte de las mentes-?
¿Propicia el movimiento?




El medio es el mensaje -decían en mi facultad de periodismo- y aunque la idea es matizable de alguna manera el espacio es también el mensaje: ¿cuido / no cuido a las personas? ¿invierto en un espacio que propicia el bienestar y la eficacia?

En fin, emergen estas reflexiones al rebufo de la publicidad que aparecía el pasado fin de semana en la página 11 del suplemento Negocios de El País donde una prestigiosa marca -nacida en 1912 en Estados Unidos y radicada en Madrid- increpaba al lector con esta reflexión: ... El trabajo está cambiando ¿está su espacio preparado? a lo que me permito añadir:... El trabajo está cambiando, ¿está usted (empresario, emprendedor, gerente, directivo, profesional) preparado?

?

sábado, 18 de octubre de 2014

Pre-Requisitos al Cambio Intencional


En una antigua fábrica de vino -situada en la destartalada calle Mundáiz de San Sebastián- se ha creado un espacio diáfano en el que se respira bien frente a los árboles centenarios del bosque urbano de Cristina Enea donde hoy se escuchaban los pájaros del entorno.

En la sala polivalente del segundo piso del número catorce azul cielo con tubería de desagüe a la derecha del portal nos hemos reunido un grupo de mujeres para practicar la atención plena, algo que no es nuevo para mi pero como he dicho -en mi presentación ante el grupo- practiqué hace mucho tiempo. De hecho, temía que la memoria de mis células se hubiera borrado por completo junto con el registro de la experiencia en mis tendones y la flotabilidad de mis manos cuando practicaba Chi Kung con disciplina samurai. Pero no, la juguetona y sorprendente vida ha atesorado durante décadas las enseñanzas de Consuelo Martín (doctora en filosofía y experta en metafísica advaita) Manuel Hermida, Rosa Casal, Rimponché, Tiziano Grandi y Juan Li -experto en I Ching Dao- mostrándome que la esencia de lo vivido nos acompaña y está siempre disponible. De hecho, he tenido sensación de que los aprendizajes antiguos esperaban paciente-dulcemente mi regreso.




La promotora-facilitadora del evento es una mujer excepcional -Cristina Zaldua- que lo mismo aplica su licenciatura en Ingeniería al diseño de los planos de una casona en Donamaría como dulcifica la totalidad de tu cuerpo con su masaje-shiatsu o conduce un taller de mindfulness -atención plena- durante la mañana de un caluroso y veraniego sábado del mes de octubre de 2014 (hoy) en San Sebastián. Viajera galáctica, cocinera mitad vegetariana mitad macrobiótica y madre -sobre todo madre- de su propia criatura y de otros adultos que precisan de sus conocimientos o consejos, Cristina ¡es grande! y como los grandes muestra una humildad y sencillez que conmueven al universo.




Hemos respirado, caminado y meditado. Hemos adquirido conciencia plena de nosotras mismas, de las compañeras y el entorno. Hemos descubierto sensaciones nuevas y detectado emociones antiguas instaladas en nuestro cuerpo. Frágil cuerpo, ágil cuerpo. Cuerpo pétalo-montaña-lago-espacio de libertad que todo lo acoge, que propicia la vida, y que expira porque es perecedero, caduco, como las cien mil hojas que tapizaban la calle Mundáiz con treinta grados y sol radiante que se colaba entre nosotras sin permiso para escuchar el cuenco tibetano y el susurro de Cristina centrando la atención y despertando la consciencia.




La práctica de la atención plena es -a mi entender- previa a cualquier cambio sostenible que pretendamos en las organizaciones porque si no eres consciente de tu cuerpo-mente-emociones-sensaciones-necesidades-anhelos y sueños ¿cómo vas a ser consciente de las necesidades de los demás? ¿cómo colaborar con otros? ¿desde dónde? ¿con que radar-sensor-calibrador-escucha-sensibilidad? En una frase: ¿cómo poner remedio al dolor del mundo si uno no es capaz de detectar una contractura en sus homóplatos?

Practicada con frecuencia en el aquí y el ahora, la atención plena es el pre-requisito a cualquier cambio intencional individual, colectivo o planetario. 

Esta semana mi amigo Andoitz me ha devuelto un libro que le presté hace meses y se llevó a India -donde su empresa tiene una planta de fabricación de husillos-. Me lo ha traído maltrecho ya que se le mojó en la playa de Goa. ¡Buena señal! -pensé ante sus disculpas- porque el libro ha viajado al corazón del país asiático y del paisaje en el que Andoitz encuentra máxima conexión consigo mismo. Consciencia plena.




Atención Plena como pre-requisito 
a la consciencia individual, colectiva y planetaria. 

+

Consciencia individual, colectiva y planetaria
como pre-requisito al Cambio Intencional.



viernes, 17 de octubre de 2014

El fin ¿justifica los medios?


Lamento ser un poco... ¿desagradable? ... pero... he de confesar que en las últimas semanas siento con ganas de vomitar cuando profundizo en la prensa política y económica internacional. ¡Guaggg!

En mi opinión ¡¡el fin no justifica los medios!! ni en los negocios ni en la vida. 

Observo, además, en variadas ciudades, situaciones y contextos que en un mundo sin ética las personas con principios están en desventaja. Y me entristece. Mucho.






El último Premio Planeta (63º), Jorge Zepeda Patterson 
reflexiona en voz alta sobre la "degradación moral".