En su libro Los próximos treinta años (Editorial Alienta) afirma González Alorda que los profesionales sobrecualificados del hoy serán pronto sustituidos por los becarios del mañana salvo que sepan rodearse de mentores que les capaciten para aportar valor añadido a las organizaciones.
El escritor observa una creciente demanda de profesionales por los extremos: los altamente cualificados (varios másters, idiomas y carreras) y las personas casi intercambiables (becarios). Lo más peligroso -estima Alorda- será quedarse en el limbo intermedio entre una posición y otra. La solución que propone es la contratación de un Coach, un referente inspirador, que aventaje al pupilo en una o dos décadas de experiencia y conocimientos, y que gracias a ir un paso por delante permita al profesional salvar el abismo entre la mediocridad y la excelencia: entre la vida laboral plana o plena.
