jueves, 16 de septiembre de 2010

Golpe de viento

Cuidemos las pequeñas ilusiones
y los pequeños afectos
antes de que se los lleve el mar
en un golpe de viento.


Homenaje a Ixone: ella sabe porqué.

martes, 14 de septiembre de 2010

Magia en el aire

Diez horas intensas de trabajo. Un viaje de 200 kilómetros. Tres sesiones dobles de Coaching (de dos horas cada una). Más de treinta Emails contestados, archivados, leídos. Tengo un colapso: no de cansancio, sino de emociones. Sobredosis.

Una de las personas con las que trabajo acaba de quedarse embarazada ¡y era un sueño! Otra acaba de ser receptora de una vivienda de protección oficial ¡y era una utopía! Una tercera acaba de aprobar el Advanced (Cambridge). Además, un empresario ha cerrado un negocio con otro que le presenté. Un tercero ha abierto una nueva línea de producto y le va bien. Magia en el aire.

Según los chamanes podríamos hablar de la presencia del cuervo -el símbolo sagrado de lo oculto- y sin embargo no hablaré de ello porque entonces ustedes no me tomarán en serio. La cuestión es que lo que me colapsa de emoción ocurre, ¡es real! y sin ser protagonista tengo el privilegio estar muy cerca. Igual que Guardiola, a quien acabo de ver gritar a sus jugadores -que no pueden oírle- al borde del campo dibujado sobre el césped. El entrenador está totalmente presente y volcado en cuerpo y alma pero... fuera de campo. En este preciso instante los protagonistas absolutos son los jugadores con su vida, camiseta, número y colores encima, con sus manías, creencias y rezos (Messi dedicando el gol al firmamento). En fin, unos con embarazo-familia-ternura, otros con casa-independencia-proyectos, todos con objetivos-ambiciones-ideales... Sobre el terreno de juego con un tiempo limitado para cuidar "la parcela vital" que nos ha tocado en el reparto -como me ha dicho Nuria hoy-. Colapso hoy de emociones con mi gente: las personas con las que trabajo, río, lloro y sueño.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Equipo = Liderazgo Compartido

Acaso el desafío más intenso lo lance un sabio de comportamiento cortés, noble, casi dulce. Tal vez el aprendizaje más transformador ocurra al escuchar al anciano de la tribu. Acontece que estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, con la persona adecuada, puede modificar tu vida: este es mi caso.

Tengo el honor de participar en un seminario muy reducido con Sabino Ayestarán (catedrático de Psicología Social en la Universidad del País Vasco) en el que este profesor universitario comparte a chorro sus conocimientos en un entorno de absoluta libertad. Le avalan décadas de docencia, investigación, publicaciones, debates y proyectos que están ahí: en su lúcida cabeza canosa. Sin embargo, no es eso lo más valioso sino sus ganas de darlo todo por nada: todo lo que sabe de los equipos empresariales por la nada de una escucha receptiva que Sabino anhela apliquemos en la mejora de las organizaciones.


Desafío Uno. El primer desafío de Sabino Ayestarán consiste en opinar que el individualismo cooperativo no es cooperativismo. Y aún va un poco más lejos al afirmar que desde el cooperativismo los equipos rinden de mínimos, ya que la excelencia precisa cierta competitividad por ser el mejor.

Distingue este sabio de la tribu los llamados equipos de mejora de los equipos de innovación mientras desgrana desde su enciclopédico conocimiento un sinfín de referentes teóricos: Kurt Lewin, John Roberts, la SPSS etc.


Desafío Dos. A su entender, en los equipos el factor más importante es de corte emocional, la confianza, que se consigue cuando los participantes sienten alcanzables los retos que tienen entre manos porque son conscientes de su poderío, de su fortaleza, al mismo tiempo que saben que no serán utilizados mecánicamente sino respetados como personas de valor.

Desafío Tres. Desde su experiencia, en el contexto empresarial contemporáneo existen muy pocos equipos ya que para utilizar este término con propiedad ha de existir un liderazgo compartido, algo muy excepcional. En su ausencia lo que hay son grupos de trabajo, grupos de proyectos, grupos departamentales... que en ocasiones funciona bien, pero no son equipos.


Desafío Cuatro y último. Enseña Sabino Ayestarán que los equipos son lugares en los que se aprende al mismo tiempo que se transforma a las personas, se consiguen los objetivos de la organización, y se responde a las necesidades del cliente. Todo a la vez. Y en esas estoy, como en el Cirque Du Soleil: ..."sin red... más difícil todavía... transformando a las personas, consiguiendo objetivos y satisfaciendo necesidades. ¡Larga vida al sabio!

jueves, 9 de septiembre de 2010

La intención

Hay tormenta en la bahía: agua y viento racheados, descargas eléctricas, algún trueno y un tímido arcoiris que parece decir a los donostiarras ¡Tranquilos, que no pasa nada! Aunque mañana aparezcan media docena de embarcaciones varadas en La Concha.

He llegado a casa unos segundos antes de que empezasen a caer las primeras gotas del tamaño de una pelota de golf. Vale, exagero pero sólo un poco. Vengo del cine (Bright Star), en una tarde laboral que he pirateado al despacho aprovechando el suave ritmo caribeño de la maquinaria productiva...

Jane Champion ha sido capaz de trasladar a la pantalla la atmósfera bucólica del Londres del siglo XIX entorno a una historia de amor entre Fanny Brawne -una mujer bella e inteligente con especial habilidad para el diseño y la costura- y el poeta John Keats quien como tantos otros genios murió solo y pobre en Italia donde le habían enviado sus amigos (tras realizar una colecta para el pasaje) para que se curase de una severa enfermedad pulmonar. Una historia imposible y fugaz -un drama- que acaba con la muerte del poeta a los veinticinco años.

En un momento del diálogo entre los enamorados, antes de que él parta hacia Italia, Keats sugiere se despidan -al menos en esta vida- porque su amor es pura intención. ¡Que hermoso! Triste, tristísimo, y hermoso.

La intención de amar sin condiciones y ajenos a la brutal presión social del siglo XIX. La intención de intentarlo una y otra vez a pesar de... Miro a los lados, y me pregunto: ¿Dónde se han ido el romanticismo, la intensidad y la persistencia -casi terquedad- en al amar y en la intención?

Se han borrado del planeta como las nubes que han desaparecido de la bahía barridas textualmente por la ventista que sigue soplando su poesía sobre campos de espliego.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Un gramo de respeto

El experto internacional en Constelaciones Organizacionales, Cecilio Regojo, imparte un workshop de dos días de duración (9 y 10 de septiembre) en San Sebastián (Guipúzcoa) a una treintena de profesionales en su mayoría vascos si bien algunos proceden de otras zonas como Madrid o Valencia. Licenciado en Ingeniería Industrial, Regojo lleva cuarenta años vinculado al mundo empresarial www.talentmanager.pt y es un referente mundial de las Constelaciones Organizacionales.

Por iniciativa de mis amigos Ricardo, Jaime, Carlos y Blas, este experto internacional compartirá los rudimentos de la metodología sistémica que si bien resulta novedosa en España, es una herramienta habitual en Holanda y en otros países de la zona euro cuya aplicación ha demostrado eficacia no sólo en las organizaciones productivas, sino en las gubernamentales e incluso en las Fuerzas Armadas.

Complementaria a otras técnicas de diagnóstico y corrección de anomalías en las empresas, el enfoque sistémico aporta rapidez y practicidad entendiendo que en todos los casos es el propio cliente el que posee las mejores soluciones y respuestas, si bien en ocasiones hay que ayudarle a que las descubra en su interior.

Las Constelaciones Organizacionales nacen en Alemania hacia 1980 vinculadas al filósofo Bert Hellinger quien al principio las practicó en contextos terapéuticos y más tarde -junto con Gunthard Weber- en las empresas. Básicamente se trata de un sistema de representación tridimensional realizado con personas u objetos que permite aflorar lo que hay de problemático, desequilibrado o pendiente de resolución, en un sistema. Los principios sistémicos son tres: el respeto a la autoridad-el orden, el sentimiento de pertenencia a grupo, y el equilibrio entre el dar y el recibir. Preguntado por cuál de estos indicadores se encuentra más alterado en la sociedad contemporánea, Cecilio Regojo estima que el principio de orden, si bien personalmente le gusta añadir un cuarto principio sistémico, el del respeto: “Si en una empresa conseguimos que todo se haga con respeto, que los profesionales respeten a sus compañeros, a los clientes y a los proveedores, todo será más fácil, más natural".

sábado, 4 de septiembre de 2010

Rabietina

Hoy estoy enrrabietada, así que llevo toda la mañana muy activa realizando tareas domésticas como si me hubiesen dado cuerda. A otros les da por comer bollería, apostar en las máquinas tragaperras, beber, tener amantes o desgastar la tarjeta de crédito.

Cuando se me rompe la pompa de jabón en la vivo, me da por hacer coladas y limpiar el polvo de los más recónditos lugares de la casa. También por tirar algunas de las cien mil cosas inútiles, rotas, viejas o absurdas que (como todos) acumulo. Quemo la energía rabiosa de mi hígado con la mopa, la plancha y el limpiacristales: la casa lo agradece, y a mi me resulta profiláctico. Se lo recomiendo.

Cuando salgo disparada de los mundos de Yupi en los que vivo, suele ser por alguna de estas dos razones: me siento juzgada (injustamente juzgada) o no querida (pudiera decirse rechazada). Supongo que alguno de los psicólogos adictos a este blog estarán haciéndome el diagnóstico je je...

La cuestión es que hoy deseo ir más lejos que Eric Berne quien en 1960 donó al mundo el llamado Análisis Transaccional, dejándonos en herencia su libro Juegos en los que participamos.

La ultra síntesis de su teoría consiste en catalogar los estados psicológicos de los humanos en el yo Padre, Adulto y Niño. El primero se ocupa de sí mismo y da cuidados a otros, el segundo se individualiza y ocupa de sí mismo, y el tercero busca apoyo en los demás.

Mi hipótesis de hoy -dopada con la rabietina que confieso- es que existe un cuarto rol: el de el abuelillo/a que hiper-cuida, hiper-protege y sobre-actúa en el mimo a los demás acaso en detrimento de si mismo/a. Los terapeutas saben mucho de esto: se desfondan en relaciones desiguales en los que el binomio dar-recibir no está casi nunca equilibrado. Trascendiendo a Eric Berne, mi propuesta de hoy es que existen cuatro estados psicológicos: el yo Abuelo, el Padre, el Adulto y el Niño. Hasta los güitillos de hiper proteger-mimar-cuidar a otros. Me voy a la dar un paseo por la playa. Gracias por estar ahí.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Egos & Pobreza

Muy temprano esta mañana -cuando el rocío aún estaba depositado sobre las flores- he mantenido una conversación trascendente con el filósofo de Aite (bosque urbano de San Sebastián). El hombre estaba gris-tristón por el momento que atreviesa nuestro país, una especie de tormenta de arena que dificulta la lucidez y el hallazgo de salidas al final del tunel. Paseando entre hayas -durante un rato-, y sentados a la sombra de un roble más tarde, ha compartido una extraña fórmula que reproduzco:

E G O S = POBREZA

Veamos su explicación: E de empresarios ciegos de avaricia cuya deslocalización lleva los call centers y otras fuentes de negocio fuera de nuestro país propiciando el incremento del paro. Empresarios que se acuerdan de Santa Bárbara sólo cuando truena.

G de gobierno. Un gobierno con una visión micro que prioriza los intereses partidistas -para ocupar mullidos sillones- a los intereses colectivos. Poder, vanidad y ego por encima del ciudadano que les vota para servir. Parece que estuviéramos en elecciones permanentes (como los rotuladores Edding).

O de obreros. Hemos llegado a un punto en el que antes de firmar el contrato de entrada a una empresa se pregunta por las vacaciones, la posibilidad de conciliar, la formación pagada y la gestión de la carrera profesional. ¿Dará tiempo a trabajar en medio de este trasiego? Los obreros tenemos derechos recogidos en el Estatuto del Trabajador y en los convenios. También tenemos obligaciones. ¡Apostemos por la productividad en un país que tiene el índice más bajo de la Unión Europea!

S de Sindicatos. Los sindicatos padecen algún tipo de trastorno transitorio ya que desconocen el funcionamiento básico del sistema productivo en el que su desplome cae directamente -como una lluvia de estrellas- sobre nuestras mismísimas cabezas.

Quiero pensar que existen otras opciones: Empresarios que creen en proyectos compartidos y reman al unísono con sus trabajadores en las duras-maduras apostando por el producto nacional y la mano de obra nacional. Gobiernos que salvan los intereses colectivos en detrimento de las minorías privilegiadas y de sus poltronas. Obreros que apuestan por la productividad de nuestras fábricas y la calidad de nuestros productos. Sindicatos que hacen su papel sin reventar la economía comprendiendo el sinsentido de ordeñar una vaca que carece de ubre.

De este modo tal vez la fórmula de mi filósofo pudiera transformarse en: EGOS = PROSPERIDAD. Estoy segura de que entre todos ¡podemos!