miércoles, 5 de septiembre de 2018

El precio del "pensamiento crítico"




The World Economic Forum señala diez competencias profesionales que necesitan los trabajadores que se encaminan hacia un futuro altamente competitivo, complejo y global. Ver el vídeo de 0,37 segundos pinchando aquí.




Siendo una síntesis valiosa y una brújula para navegantes, abre una enorme caja de Pandora para la reflexión... Entre las competencias cita: gestión de personas, orientación al servicio, flexibilidad cognitiva y "pensamiento crítico" mediante el cuestionamiento del status quo; sin embargo, en las fábricas y despachos que transito (2018) los "críticos" resultan impopulares, padecen exclusión y en ocasiones son expulsados del sistema productivo. ¿Entonces? toda brújula humana resulta imperfecta y muestra niveles de incoherencia. Ustedes... ¿qué piensan de estas competencias?


lunes, 3 de septiembre de 2018

La Inteligencia Emocional ¡no es suficiente!



La inteligencia emocional es necesaria pero no suficiente para levantar un equipo de trabajo sobre la columna vertebral de la eficiencia. 

Soy consciente de que mi afirmación resultará desconcertante para muchos e irritará a algunos. Sin embargo, persisto en el enfoque: la inteligencia emocional es necesaria pero no suficiente para conseguir que un equipo funcione en el seno de una organización productiva.





¿En qué baso mi rotunda afirmación? En la teoría y práctica de las enseñanzas de algunos de mis mentores, en sus libros y publicaciones, y en la transmisión directa de conocimiento de algunos sabios que han dedicado su vida al estudio de los equipos de trabajo: Michael West, Kurt Lewin, Stephen Covey, John Whitmore, Alain Cardon, Robert Dilts, Meredith Belbin, Otto Scharmer, Arawana Hayashi, Peter Senge, Claudio Naranjo... 

De hecho, un poco de persistencia y contraste en la vida real de fábricas y despachos nos llevará a descubrir que todo grupo humano se asienta sobre tres grandes ejes temáticos: cognitivos, afectivos y conductuales que a su vez se despliegan en los llamados "factores situacionales" entre los que se encuentran el modelo mental compartido, la cultura organizacional o la reflexividad por citar solo tres que nada tienen que ver con la inteligencia emocional y son relevantes por su impacto en resultados.  

La inteligencia emocional es necesaria en la construcción de equipos -como eje afectivo- pero... ¡no es suficiente! 



Formación relacionada con el coaching de equipos:
Zaragoza, programa seis meses de duración. 2018.
Jornada monográfica sobre el coaching de equipos:
Zaragoza, 21 de septiembre de 2018.

jueves, 30 de agosto de 2018

Me siento a salvo...


Me siento feliz cuando no atisbo amenaza alguna en mi horizonte existencial. A salvo de amenazas (reales e imaginarias) alcanzo estos días un estado de bienestar que me gustaría conservar. Es agradable, muy agradable, y me pregunto por qué no vivo siempre en este estado, toda vez que nada externo ha cambiado... ¿o sí?


Puerto de San Sebastián, Guipúzcoa.


Una atenta mirada me hace descubrir que las personas a las que más amo se encuentran reunidas estos días bajo el mismo techo, lo que me aporta un nivel "orgánico" de tranquilidad ajeno a la madeja del pensamiento y sus arañas colgantes.

Además duermo más horas y a un ritmo puramente fisiológico: me levanto cuando apetece y me acuesto cuando estoy cansada. Como más vegetales, fruta y verduras, bebo más agua, zumos y tisanas y me baño todos los días en el mar. Finalmente -aunque me costó- he conseguido frenar al "tirano laboral" que me habita y alterno las lecturas empresariales con textos ligeros como el libro de Yoshifumi Miyazaki que me regalaron en mi cumpleaños. 

El Shinrin-Yoku, o baños curativos de bosque, es un volumen ilustrado en el que el catedrático japonés de la universidad de Chiba comparte investigaciones según las cuales caminar, meditar o estar en bosques mejora nuestra salud física y mental. Por ejemplo: reduce notablemente los niveles de cortisol y la tensión arterial. En Japón los "baños curativos de bosque" forman parte de las terapias preventivas e incluyen contacto directo con la naturaleza, práctica de silencio y uso de aceites esenciales. 

Me siento a salvo, contenta y conectada a ese 99,99 de tiempo en el que la humanidad vivió en un entorno natural. Sencilla y mágicamente natural.


lunes, 27 de agosto de 2018

La pesadilla de la inteligencia artificial



No soy de susto fácil. Sin embargo, dos intelectuales de primer nivel alertan sobre el riesgo del uso indiscriminado de la tecnología y la aplicación de la inteligencia artificial sin código ético. Y -aunque no soy de susto fácil- "me inquieta el futuro cercano de las próximas generaciones.

Alterno mi tiempo libre entre el mar, los montes y el estudio de libros, artículos y manuales que refrescan la despensa de mi conocimiento al servicio de un oficio que amo y retomaré dentro de unos días. Digamos que profundizo en lecturas que exigen atención y energía de la que no siempre dispongo cuando me someto al ritmo de la agenda y que entre líneas capturo alertas que comparto...

El profesor del MIT, Max Tegmark, resume las consecuencias de la  inteligencia artificial aplicada indiscriminadamente: máquinas perfectas para perpetrar asesinatos anónimos e incremento de la desigualdad económica, ya que el control del planeta estará en manos de un pequeño grupo de gente. ¿Qué propone el experto para evitar esta catástrofe? que más grupos de interés participen en la conversación sobre inteligencia artificial: psicólogos, sociólogos y economistas... de manera que se establezcan las prioridades correctas. Tegmank afirma que hay mucha presión económica para hacer obsoletos a los humanos ya que las empresas hacen más dinero si reemplazan a humanos por máquinas.Ver artículo completo.


La inteligencia artificial 
ha de someterse a los humanos.


Hay una gran presión económica
para hacer obsoletos a los humanos.


Por su parte el historiador israelí, Yuval Noah Harari -autor del best seller Sapiens-, considera que "... el mayor problema político, legal y filosófico de nuestra época es la regulación de la propiedad de los datos. Noah Harari (Universidad Hebrea de Jerusalén) considera posible hackear a seres humanos y saber sobre ellos más que los propios individuos. Y aún detalla que el gran tema son los datos biométricos que revelan qué sientes / necesitas o cómo tomas tus decisiones...

Dentro de unos días saldrá al mercado su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI, una guía para afrontar las turbulencias del presente y en el que revela que en ciertos círculos de influencia "... no tener smartphone es símbolo de estatus porque la atención es un recurso disputado...".



jueves, 23 de agosto de 2018

Lánzate a lo que temes



Este verano he nadado en el Cantábrico en más ocasiones que en los años anteriores y -sobre todo- he ido a la isla de Santa Clara reiteradamente lo que no había hecho con semejante intensidad desde que vivo en San Sebastián (2002).

La primera vez fui sola. Descubrí un lugar tranquilo, silencioso, habitado por cangrejos y gaviotas y donde era posible ver peces de todos los tamaños y colores que no se inmutan cuando nadas a su lado. ¡Fascinante! Aquel día el cielo estaba cubierto y casi nadie se había animado a tomar el barquito que va a la isla. ¡Un lujo!

Después he viajado a la isla acompañada por personas queridas con quienes me ha apetecido compartir lugares secretos, gaviotas favoritas, peces silenciosos que me ignoran y hasta la ducha imperfecta de agua dulce que te reconforta y alivia del salitre. 

Quienes me han acompañado a la isla han disfrutado y descubierto la magia de ese lugar que he podido compartir porque primero me adentré sola en lo desconocido. Esta tontería y evidencia hoy se me revela como una lección de vida: primero lánzate a explorar aquello que te atrae, temes o te llama la atención y después -quizá- puedas compartirlo con otros: huellas, surcos, senderos ¡también en el cielo y en el mar!


lunes, 20 de agosto de 2018

Libros... ¡el mejor alucinógeno!



Otra vez sepultada de libros en el despacho de casa. Aunque estoy de vacaciones avanzo en la preparación de materiales que necesitaré a partir de septiembre. A media tarde oscilo entre la sensación de estar rodeada de tantos títulos cuyo repaso y síntesis me llevará muchas horas y el placer de haberlos leído con anterioridad dejando marcas en el camino de papel que con gusto transito. 



Siendo niña ya era gran lectora y cuando nos disponíamos a llenar el maletero del pequeño coche familiar mi padre siempre tenía la misma pregunta para mí: ¿es necesario que lleves todos estos libros y tebeos para dos semanas? Sí. La respuesta era siempre sí ¿cómo iba a dejar en tierra las aventuras de Los cinco junto al mar y otros títulos de Enid Blyton que me encantaban?

En 2018, el 57% de los españoles lee en verano a sus autores favoritos y muchos hacen caso a las recomendaciones de sus amigos, conocidos o mentores. Este verano he recomendado a mis directivos cinco títulos interesantes (y amenos) que reproduzco en este espacio por si pudieran resultar de interés: La empresa camaleón (Lid Editorial), Liderar para el bien común (Lid Editorial). Asegurar resultados en tiempos de incertidumbre (Paidós Empresa). Se más eficaz (Alienta Editorial) y Groups, teams and groupwork revisited (Ravenwood Press).

Si se anima a leerlos y le apetece comentar... ¡adelante! me gustará conocer su punto de vista, discrepancias y experiencias entorno a estos temas.


viernes, 17 de agosto de 2018

La nueva esclavitud



Hoy el café me ha sabido amargo. Fortuitamente he escuchado una conversación en la terraza en la que tomo café en verano. Se trata de un emblemático y prestigioso establecimiento de la ciudad.



A dos metros de mi mesa hablaban el jefe de cocina y otra persona. La conversación ha consistido en un cruce de monosílabos y ha durado menos de cinco minutos. El asunto era explorar la contratación de la persona para reforzar -de vez en cuando- el turno de cocina de los domingos por la tarde (horario de 15.00 a 23.00 horas). El salario neto ofrecido por jornada era de ochenta euros. Lo que se me ha hecho más duro ha sido que la persona tenía que estar pendiente de que le llamaran en algún momento de algún sábado por la tarde para trabajar al día siguiente...

También me ha parecido que el jefe de cocina estaba muy cansado y la otra persona muy desesperada. Aunque nunca pongo azúcar al café, hoy me ha sabido especialmente amargo.