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viernes, 19 de diciembre de 2025

La conexión manos / creatividad

 

En el centenario de la creación del Instituto Cajal de Madrid algunos neurocientíficos de la Universidad de Edimburgo quisieron celebrarlo. Encontraron los dibujos originales realizados por el propio Ramón y Cajal (Premio Nobel de Medicina 1906) -ilustraciones que reflejan las conexiones neuronales (sinapsis) del cerebro humano cuyo aspecto es el que muestra la fotografía- y decidieron poner en marcha la construcción de un proyecto de bordado que semejara el trabajo de las neuronas. 




Así nació el Cajal Embroidery Project (proyecto de bordado Cajal) tan ambicioso como prosaico ya que permitió a los participantes conectar con la magia de las manos cuyo uso tranquiliza la mente a decir de los expertos. ¿Qué profesional contemporáneo no anhela serenar la mente, acaso el espíritu? Bordar es una opción. ¡Hay otras!




Decía Kant que "la mano es la ventana del alma". Recupero hoy el tapiz de Cajal y la cita de Kant para poner en valor las actividades manuales, sean bordar o escribir -práctica en la que acumulo experiencia desde 1998 a través de los talleres que imparto-.

Al comienzo de cada grupo siempre emerge la pregunta: ¿es necesario escribir a mano? Y siempre ofrezco la misma respuesta: cada persona puede desplegar su pasión por la escritura como le resulte mejor. Ahora bien, si consideramos los testimonios de los escritores profesionales, las investigaciones de la neurociencia, y mi propia experiencia, conviene escribir a mano los primeros borradores para no "matar el flujo creativo que transita con agilidad entre el cerebro, la muñeca y los dedos"  (David Bueno, Universidad de Barcelona). Los más jovenes quieren escribir directamente en el ordenador, así que se frustran al escucharme, los treintañeros también refunfuñan, y el resto de participantes tienen sus dudas pero optan por reconectar con el bolígrafo. 




Bordar es un lujo al alcance de cualquiera y un antídoto contra la aceleración. Escribir a mano es una práctica al alcance de cualquiera que ordena la mente, permite explorar mundos internos y externos, y fortalece la creatividad. Sin embargo hay algo que hemos de entregar a cambio del lujo de bordar o el gozo de escribir. ¿Qué es? Nuestro tiempo, ese preciado bien que tanto escasea.

Si utilizar las manos aporta serenidad, placer, conexión, fluidez y creatividad ya solo queda tomar dos decisiones: cómo vamos a organizar nuestra agenda y qué actividad manual queremos practicar. ¡Todo un desafío para el 2026!



Artículo relacionado. Neurología. TL: 2 minutos.
Artículo relacionado.  Escritura. TL: 1 minuto.

miércoles, 30 de junio de 2010

Equipos Transversales

Trabajo con un equipo de duendes que -a veces- se desatan, hacen bromas y van por libre. Creativos como son, juguetones donde los haya, chispeantes a todas horas, y con ganas de reír siempre, mis duendes me acompañan al fin del mundo.

Caben en una mochila pequeña y -si es necesario- se comprimen sobre su ya exiguo tamaño. No puedo recordar cuánto tiempo llevan conmigo: acaso tengan tantos años como yo, tal vez sean parte de mí... ¿Quién sabe?

En las últimas jornadas han estado alborotando casi la totalidad de las 60 horas que he permanecido en tierra gallega. Acaso la cercanía de sus primas, las meigas, les hayan alterado. Sea como fuere, si observan algunas de las fotografías de las dinámicas desarrolladas bajo el pretexto de entrenar habilidades de comunicación, liderazgo, escucha activa etc. verán que aparecen por todas partes: subidos al papelógrafo, bajo el papelógrafo en forma de sonrisa guasona, entre los post it de las sillas, en el corner de las ideas macro que se debatirán con posterioridad en la organización (el Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Vigo), y desde luego anotando preguntas en el parking de las ideas pegadas en el ojo de buey de la entrada.

Estoy muy contenta de que hayan estado tan activos ya que en ocasiones se aletargan y tengo que hacer todo el trabajo yo sola: con mi hemisferio cerebral izquierdo tan lógico como lineal, tal teórico como serio, tan leído como repipi... En fin, que prefiero que ellos me acompañen con su presencia juguetona aligerando el ambiente, llenándolo de cómplices sonrisas y propiciando que afloren las emociones. Gracias a la magia de los duendes, las personas se acercan entre sí y por un rato florecen a la vida, la creatividad y la esperanza -según verbalizaron justo antes de la despedida-.

Horas después, aún quedan gigantescas pompas de jabón en el aire del aula azul del edificio de Ciencias Experimentales, campus Lagoas-Marcosende. ¡¡Gracias a todos!!

martes, 20 de octubre de 2009

Dilts, el mago

Volamos a seis mil metros de altitud sobre la sierra de Madrid en el Iberia 0457. Fuera la temperatura es de 37 grados centígrados bajo cero, informa el sobrecargo Juarez. Abajo 16.000 taxistas esperan la llegada de turistas, hombres y mujeres de negocios que dan sentido a una actividad frenética en la capital de España. De ellos, un diez por ciento son mujeres. La que conduce mi taxi se llama Lourdes y me lleva al auditorio donde Robert Dilts, el mago, sostendrá veinte horas de entrenamiento a un centenar de profesionales llegados de todos los sectores productivos y de todos los rincones del país. Es otoño. Es un momento de liderazgo personal cuajado de creatividad.

Nacido en Estados Unidos en 1955, Robert Dilts es conferenciante profesional, autor de más de una veintena de libros (*) traducidos a otros tantos idiomas, pedagogo, coach y -sobre todo- un referente mundial de la programación neurolingüística, PNL. Vestido con traje y camisa blanca el primer día, y con traje y camisa negra el segundo (después de haber hecho jogging por el Retiro) Dilts accedía antes que nadie al auditorio y se marchaba el último convirtiéndose en un modelo referencial de liderazgo y creatividad lo que sólo es posible cuando uno vive "en la zona" como los atletas de élite, como el plusmarquista Bolt al que referenció en varias ocasiones.

"Vivir en tu zona" consiste en: fluir con la vida, centrado, respirando más allá de los niveles de supervivencia, con un sentido de agradecimiento infinito hacia el mundo y tus semejantes, ordenando tus quehaceres cotidianos con tu visión personal (ese sueño inspirador que todos podemos imaginar y llegar a hacer realidad).

"Vivir en tu zona" para liderar la propia vida y ser capaces de construir (entre todos) y creativamente el mundo en el que nos gustaría vivir. Ese es el mensaje esencial que ha traído Robert Dilts desde California. ¿Cómo se hace? Alineando la mente cognitiva (intelectual-racional) con la mente somática (cuerpo-emociones) y con la mente campo (relaciones-entorno)... Tarea para varias reencarnaciones, me temo...


Imposible resumir en un post todas las ideas, los desarrollos metafóricos, los experimentos vivenciados en 20 horas de intenso entrenamiento. Elegiré una idea que orientará mi trabajo en lo sucesivo: la necesidad de equilibrar Ego y Alma en cada profesional y en cada organización. Según Robert Dilts, la mayoría de los desajustes que se producen en las personas provienen del predominio del Ego sobre el Alma lo cual -a su entender- no es ni la única ni la mejor opción evolutiva.

Resumiendo: el Ego se centra en las limitaciones, es reactivo y cortoplacista, conecta con el intelecto, la estrategia y el análisis; se basa en el control y en el auto-beneficio. El Alma es la energía esencial de la que estamos constituidos, se centra en las oportunidades, es pro-activa, largoplacista, conecta con la inteligencia emocional y con la posible contribución transpersonal (algo que va más allá de nosotros mismos).
En la empresa, el Ego son los accionistas, la búsqueda obsesiva de beneficio, la ambición. En tanto que el Alma es el valor que aporta a la sociedad, a los clientes, la contribución genuina de sus productos y servicios, aquello para lo que inicialmente fue creada como un sueño ilusionante.


No deseo extenderme más aquí. Les dejo con una pregunta para que ustedes aprovechen también las enseñanzas de este fin de semana: ¿Qué deseo aportar al mundo que vaya más allá de mi propio beneficio?

La respuesta será su visión. Desde su visión podrá vivir en "su zona" y desde ahí alinear Ego y Alma y situarse en la felicidad posible o auto-realización.

Los primeros días de noviembre publicaré on line una entrevista realizada a Robert Dilts así como varias fotografías en el siguiente enlace gratuito: http://www.coachingmagazineinternational.com/

(*) De su extensa bibliografía les recomiendo: Herramientas para el cambio, en Urano. Más de Dilts en el blog de mi amigo Quique: brandcoaching.wordpress.com

lunes, 12 de octubre de 2009

Auto boicot

Festividad de El Pilar. Estoy en el despacho, avanzo trabajo a destajo, je je... me encantan los pareados que-según el manual de estilo- hay que evitar a toda costa. Me estoy saboteando, como diría mi amigo Pedro. He venido en festivo para avanzar varias ponencias que impartiré en la Escuela Gallega de Coaching y me estoy dedicando a poner al día el correo electrónico (auténtica adicción), papeles varios, proyectos que flotan en la mesa central del despacho (contratos, propuestas, concursos varios...) y no he tocado aún los materiales que tengo que revisar. Aquí los tengo, a la izquierda, en su carpeta amarilla, primorosa, casi genial. Auto boicot. Guagg. ¿Por qué no lo abordo ya? Porque no es urgente... tengo un mes para actualizarlos. Sin embargo, es importante para mi paz espiritual tenerlos al día de antemano con lo último de lo último aprendido. Vale, entonces ya sé... mi inconsciente (mucho más sabio que mi consciente) aguarda a los aprendizajes del próximo fin de semana (16-17 y 18 de octubre en Madrid). No les he dicho nada pero estoy emocionada: tres días sumergida en el caldo desafiante y creativo de Robert Dilts impartiendo enseñanzas para profesionales enrrollados del Coaching, el Liderazgo y la Creatividad ¡como si me conociese, vamos! Y... ¿saben? tengo exactamente cuatro días para leer por tercera vez su libro Herramientas para el cambio, de manera que tenga integrados los contenid0s y pueda aprovechar mucho más todo lo que nos aporte en vivo y en directo. Los creativos del gobierno vasco dirían: para que sus enseñanzas "polinicen" mi sistema, je je... Con eso de que tengo nombre de flor puede ir bien lo de la polinización. En fin que sí: esperaré a mi regreso del seminario de Robert Dilts para incorporar lo último de lo último de Estados Unidos y para realizar -a mi modo y manera- un compost que aporte valor añadido y diferencial a los alumnos de la Escuela Gallega de Coaching. Allí tengo dos amigos: Marisa y Pablo. Aún no los conozco en persona pero son dos almas generosas y visionarias que se han atrevido con esto del Coaching en la Galicia profunda. Valor ¡desde luego! y entusiasmo y riñones para empujar. Y en esas estamos.

martes, 2 de junio de 2009

Llueven Estrellas

Muere el viejo paradigma productivo. No tienen más que ojear con sana curiosidad las páginas sepia (Economía) de cualquier diario independiente. Se nos caen de las manos las cifras de ventas y las inversiones en consumo, ocio y vacaciones. Se desploma el precio de las viviendas y se nos disparan los porcentajes de parados, impagos y la precariedad en el empleo juvenil.

Cuando se rompe el firmamento... llueven estrellas. Así lo interpreto. Verán, he recibido el encargo de pronunciar una conferencia ante un centenar de empresarios en desesperada búsqueda de soluciones. Será a mediados del mes de septiembre (dentro de algo más de tres meses) por lo que desde ahora acumulo materiales, lecturas y reflexiones que alimenten y contextualicen mi discurso.

Treinta minutos largos más preguntas en las que compartir la esencia de mi experiencia como Coach de Empresa. Treinta minutos de gloria o descrédito en los que -una vez roto el firmamento- me volcaré en re-descubrir el fulgurante brillo de las estrellas. Miren al cielo, por favor. Siguen allí.

Donde hay un grupo, puede haber un equipo. Donde hay un jefe puede haber un líder. Donde hay incomunicación puede haber complicidad-solidaridad y alegría. Donde hay recortes presupuestarios toma el relevo la creatividad. Donde se destruye la presunta invulnerabilidad tecnológica emerge la certeza en el valor de las personas. No queda otra. Personas. Una y otra vez vuelvo sobre esta palabra en mis post.


En verdad no hay retorno. Muerto el viejo paradigma abracemos el cambio: lo único permanente. Ha llegado para calcinar los caducos escollos del capitalismo desenfrenado. Ha llegado para quedarse en forma de revolución, silenciosa, desde abajo, como todas. Porque es abajo donde golpea.

Cuando se rompe el firmamento llueven estrellas que acaso permitan (si estamos atentos) redescubrir algunos encantos: el equilibrio personal como fuente inagotable de felicidad posible, las relaciones entre seres humanos como eterno manatial de satisfacciones, la bonanza de un buen pan con chocolate, de un paseo en bicicleta, de un ramo de margaritas.

Espero atreverme a decir esto en septiembre en mi conferencia ante el empresariado vasco, y a decírselo mirándoles a los ojos, desde el corazón. Y prometo no pronunciar las palabras: crisis, recesión, sinergias, inteligencia emocional, responsabilidad social corporativa ni innovación. Conceptos todos ellos tan gloriosos como vacíos de contenido (a estas alturas de la película) de puro manoseo. Perdonen que no vaya con la ola... institucional... semántica... subvencionadora.
I + D + I ... No lo diré. Palabra.

domingo, 29 de marzo de 2009

Remeros en el Manzanares

Doy fe: Treinta y un remeros del Manzanares bien entrenados -marcando paletadas al unisono- llegan tan lejos como uno pueda imaginar. Treinta y un personas reunidas en dos jornadas durante catorce horas en el aula 2b de la Universidad de Alcalá de Henares y sintonizadas por la pasión de compartir (aprender-enseñar-enseñar-compartir) llegan tan lejos como uno pueda soñar.

Comenzamos siendo un grupo. Terminamos siendo un equipo. No lo digo yo (que no valdría gran cosa) sino ellos (y eso sí merece la máxima credibilidad) al cierre del workshop "Enfoque Creativo del Coaching" que este fin de semana me ha llevado de la Estación del Norte en San Sebastián a la Estación de Chamartín en Madrid (ver imágenes en el álbum Picassa).

Hemos reído, llorado, hablado, preguntado, respondido, jugado, abrazado, escrito, enseñado y aprendido. Todos juntos, ateniéndonos con rigor al guión estructural del taller. Quince puntos en el temario, siete dinámicas participativas variadas: rápidas-lentas, uno a uno-grupales, cómodas-incómodas, hard-soft. Diecisiete páginas grandes del papelógrafo (pizarra de papel) atestiguan la intensidad de nuestro esfuerzo por alcanzar la otra orilla: el necesario aprendizaje que algunos transformarán en su profesión de Coaches full time mientras que otros aplicarán a sus respectivas carreras.

La enorme trainera de la Escuela de Negocios Hune nos ha llevado lejos transitando partes teóricas, bibliográficas y experienciales (prácticas) tan vitales en el aprendizaje del Coaching.

Los remeros del Manzanares están interesados (como yo) en conocerse a sí mismos para así mejor trabajar y servir. Conocerse a sí mismos para disfrutar de lo que hay "sin ruidos limitantes" mientras nos acercamos al mundo de los sueños que se transforman en objetivos y en objetivos que se materializan en realidades. Disfrutar incluso de lo que no hay. Verán, al término de cualquiera de los workshops que imparto pido feedback por escrito, una especie de encuesta de satisfacción anónima en la que las personas aportan su valoración. Pues bien, en el epígrafe profesión una alumna escribe: "... me encuentro en paro y soy feliz..." Disfruta incluso de lo que no hay. ¡Qué estupenda paradoja!

Cuando les pregunto qué se llevan del workshop aluden a ciertos aspectos concretos del aprendizaje y a otros que provienen de su generosidad, niveles de consciencia o de su propio momento vital. Dicen cosas muy hermosas que a modo de homenaje retomo aquí en parte.
  • Me llevo... un espacio de libertad.
  • Me llevo motivación a raudales.
  • A partir de ahora me doy permiso para ser a un tiempo rigurosa y creativa sumando mis dos talentos.
  • Me llevo... alivio al comprobar que es posible ser uno mismo y manifestarlo sin sufrir rechazo de otras personas ni penalización por la diferencia.
  • Después de este taller me atreveré a practicar aquello en lo que creo dejando a un lado el miedo.

Y es que... en el Manzanares no hay cocodrilos sino duendes, trasgos, hadas remando juntos en la dirección de sus sueños que este fin de semana pasaban en forma de Equipo 31 por la calle Conde Serrallo número cuatro. Marcando paletadas al unísono, los remeros bien entrenados llegan tan lejos como uno pueda imaginar. Doy fe.

martes, 24 de marzo de 2009

Surcos de Arena

Por la mañana, camino del despacho, surcos de luces en la bahía. El sol arriba, saludando a quienes miramos hacia el cielo buscando inspiración.

Por la noche, saliendo del despacho, surcos de sombras en la bahía. La luna arriba, despidiendo la jornada de quienes -de vuelta a casa- seguimos buscando inspiración. Quisquillas en las rocas. Tiemblan de frío. Seis grados en La Concha. Ocho horas de trabajo. Veintiséis folios de apuntes frescos, nuevos, condensación de decenas de lecturas, de cursos, de reflexiones. Ya está. Todo listo para las Master Classes de Madrid.

Sesenta, cincuenta, cuarenta... horas me separan de la experiencia. Los granos del reloj de arena caen implacables. Treinta alumnos. ¡Qué gozada! Todo en marcha... Les contaré, al volver.

viernes, 20 de marzo de 2009

Master Classes en Madrid

Estoy bloqueda. Yo, la reina de las palabras, bloqueada y en pleno proceso de lo que mi amigo Pedro Zuazo denomina auto sabotaje. Trataré de explicarme. A finales de la semana próxima imparto unas master classes sobre Coaching en Madrid ante una treintena de profesionales afilados como un láser (según me han alertado los responsables de la escuela de negocios).

Mi planificación consistía en dedicar los cuatro días del puente de San José a pulir los últimos detalles del manuscrito incorporando materiales recientes -incluso muy recientes- procesados por mis neuronas. Es decir: lecturas de los últimos tres meses, cursos a los que yo misma he asistido como alumna, conclusiones parciales a las que voy llegando en compañía de líderes y equipos... El caso es que estamos al final de la jornada del viernes día 20 - en el ecuador del tiempo destinado a perfilar el dossier- y aún no me he puesto con los matices. Por supuesto que vengo al despacho, que trabajo, que ordeno papeles e ideas y que incluso he realizado alguna una sesión de Coaching. Pretextos. Auto sabotaje. ¿Otra vez los cuernitos del miedo asomando al otro lado de la barrera? ¡Cielo santo, qué cansino e imbatible resulta el dichoso miedito vital!

Acaso no sea eso sino ansias de diversión, de coqueteo primaveral, de comerme un helado a la orilla del mar, de abonar las plantas de mi jardín, de buscar ropas vaporosas en tonos claros. Estoy ¿cansada? ¿saturada? ¿"muriendo de éxito" como dice mi otro amigo Juan Ferrer? No, no es eso. ¿Entonces?
Pamplinas. Será la floja musculatura de la pereza o quizá el exceso de auto confianza: "Siempre sales airosa, je je..." dice dentro de mi una vocecita ególatra. "Ya sabes lo suficiente: comparte y olvídate de todo..." dice un lorito pretencioso situado sobre mi hombro izquierdo. "Diviértete y todo irá bien..." replica al fondo del coro mi niña creativa. Lleguemos entre todos a un pacto honorable. Yo avanzo aquí el tono general de las master classes y mañana sábado me pongo ¡ocho horas con los matices! Allá voy...

El Coaching no es sólo una profesión o un estilo directivo, el Coaching no es sólo un diálogo inteligente y estructurado entre iguales enfocado al logro del objetivo de la persona, tampoco es sólo un espacio en el que pensar en libertad, sin etiquetas ni juicios limitantes. El Coaching no es consultoría, no es terapia.

¡Es magia en estado puro, es ley de atracción en movimiento, es el sendero que atraviesan los sueños para hacerse realidades transitando el puente smart de los objetivos! El Coaching es el ropaje mundano que ha encontrado la esperanza para colarse en los consejos de dirección por la puerta grande de las empresas. El Coaching es un estado evolutivo que consiste en creer para ver, que propicia el fluir para confluir e influir (Cubeiro). El Coaching es una metodología revolucionaría de transformación personal-grupal-social ¿transpersonal? (Whitmore).

Tan antiguo como el mundo hunde sus raíces en la mayeútica socrática (4 siglos antes de Cristo), se alimenta de la psicología humanista y cognitiva, de la programación neurolingüística, del management empresarial, del humor, de la compasión (en sentido budista), de la luz, del intercambio de energía entre el Coach y el cliente (llamado rapport). Me estoy dejando algo... puedo escuchar el reproche de mis propios alumnos de otras universidades y escuelas de negocios: "Azucena (por obvio) te olvidas de lo esencial: el Coaching es acompañamiento- entrenamiento y un proceso de autorrealización que acerca a las personas y a las organizaciones a la mejor versión de sí mismas (Maslow). Es un soplador de brasas (L.Wolk), es un masaje a la conciencia y es una exploración de opciones".

Y sobre todo: el Coaching es desafiar. Lo haré en las dinámicas grupales de las master classes. Ellos son intrépidos, lo sé. Yo soy intrépida, ellos aún no lo saben ;-D Mañana me pongo con los materiales teóricos. Promisse. Saber que ustedes están ahí hace que me sienta comprometida con mi objetivo, je je... Igual que en el Coaching: saber que se comprometen conmigo les apoya... Interesante. El círculo que se cierra. Todo es uno. Entropía, caos fértil, de eso también quiero hablar en Madrid porque me apasiona la creatividad, la búsqueda de rutas inexploradas en el entramado existencial. Se aceptan aportaciones de todas clases. Donativos al fondo a la izquierda, en la hucha de la Caixa. Gracias a todos.

domingo, 1 de febrero de 2009

Elogio de la Rebeldía

Ahora resulta que he llegado hasta el hoy gracias a mi rebeldía. ¡Cielo Santo qué gran milonga mi educación en el colegio de monjas de las Esclavas del Sagrado Corazón y su monocorde slogan de "... las niñas buenas van al cielo..." que tántos años formó parte de mi ADN.


Confesaré que tengo un día espídico, afilado, y conector de ideas varias. Quedan alertados: en este día afilado tal vez acabe por escribir algo hiriente como el filo de la navaja sobre la que juntos caminamos. No pretendo herir -por supuesto- sino desquitarme de algunas certezas antiguas (que me inculcaron otros) ante el descubrimiento de algunas certezas nuevas (y propias) que aprendo aceleradamente a través de mis libros de empresa/ liderazgo/ gestión de marca personal y creatividad ¡ay la creatividad, cuán fecunda me resulta para comprender!


Ahora parece que la rebeldía -cierto desafío de la autoridad o de lo establecido- forma parte de los rasgos intrínsecos de los líderes, de los emprendedores y de los creativos: el bonito club privado con el que siempre soñé...


En mi infancia estaba mal visto subirse a los árboles porque no era cosa de niñas. Durante mi educación las chicas no chutaban balones, ni pescaban truchas en los ríos, ni ganaban al ping pong a sus primos. No estaba bien visto llevar botas camperas sino bailarinas o merceditas ni que pretendieses estudiar una carrera bohemia o de ciencias. Tampoco que salieses con un chico que no fuera de tu clase social o de tu ciudad, ni que quisieras irte con él a esquiar recién cumplidos los 22. Tampoco que llevases la contraria a tus padres sobre cuestiones culinarias, alimenticias o de hábitos cotidianos porque, sencillamente" ... las cosas siempre se habían hecho como te indicaban y había ido bien..." ?? !!


Mi rebeldía hizo saltar algunas cosas por los aires y si bien es cierto que visto desde el hoy me fortaleció, no lo es menos que entonces generó cierto sufrimiento en ambas partes. En ellos (mis padres) representación adulta del mundo entero y sus valores y en mi (la joven rebelde) que defendía un punto de vista singular. A los dieciocho años ya trabajaba y comencé a vivir por mi cuenta y a ser un canto rodado, una piedra zarandeada al compás de las mareas en su devenir por las diversas playas de la vida. Y volví a encontrar a bastantes personas (novios, jefes, compañeros, amigos de ambos sexos) que persistían en la idea inicial de mis progenitores de que no conviene salirse de la trillada senda de las mayorías, de lo establecido, de lo convencional.


Después ocurrieron bastantes episodios interesantes y hoy, leyendo Tú, marca personal un libro de branding escrito por Roberto Álvarez del Blanco y publicado por Prentice Hall tropiezo con el capítulo dedicado a la creatividad que cuando se trabaja con clientes consiste en "... Motivar a otros a mirar en nuevas direcciones y a explorar el territorio inexplorado..." ¡Guauuu! Cincuenta años para encontrar este bálsamo.



Y ahora resulta que el genio del pop McCartney en unas recientes declaraciones anima a "... Soñar en grande, continuar aprendiendo sin parar y trabajar constantemente para ser fuertes, ambiciosos, insaciables y diferentes..." ¡Guauuu! Diferente, se puede ser diferente sin penalización. ¿Por qué en mi educación no alentaron la diferencia? ¿Por qué alzaron muros de incomprensión? ¿Por qué tuve que explorar al tacto alternativas que a veces fueron atajos y otras desvíos? ¿Por qué me dejaron sola con mi poca o mucha o no se sabe cuanta creatividad, haciéndome sentir estigmatizada por diferente, por rebelde? El hoy viene a demostrar que tener ideas propias, llevarlas a la práctica en forma de negocios, de pedagogía o de legado es apreciado y es rentable. No poseían la verdad absoluta y no era cierto que la única alternativa exitosa fuera seguir el estático ráil de los trenes. ¡Se puede nadar, saltar, correr, pilotar, patinar, escalar y volar!


En este mismo libro (que me ha dejado mi amigo Rafa) dice: "... La creatividad se alimenta con el apetito por el cambio. Exige inspiración estética, disciplina diaria y falta de respeto por el orden establecido...". Qué curioso, en el corazón del trabajo cotidiano de un Coach -mi actual profesión- está la gestión del cambio, la pasión por el cambio, lo único permanente (Heráclito).


Si hubiera hecho caso a mis progenitores (bienintencionados... lo sé) hubiera estudiado Empresariales y hubiera seguido la carrera de mi padre en el BBVA y ahora quizá sería jefa de departamento o directora de sucursal como muchas de mis compañeras de clase y quizá sería feliz ¿por qué no? Y sin embargo, seguí mi intuición, mi instinto, mi impulso y mi rebeldía, lo que me ha traído hasta el hoy porque es cierto que las niñas buenas van al cielo y no lo es menos que las malas van... ¡a todas partes!


Como apostilla en el libro referenciado el conocido estilista Giorgio Armani: el verdadero lujo hoy es ser creativo. Ser uno mismo, seguir tu propio palpitar ya que, acaso, el verdadero propósito de la vida sea conocer y expresar las propias y relevantes cualidades en las actividades cotidianas. En una palabra ser tú, necesariamente distinto al resto de la humanidad: Tú, marca personal, el gran diferencial marketiniano, bueno para ti, bueno para tus negocios y acaso bueno para el mundo entero.

domingo, 24 de agosto de 2008

Trampas

Trampa: artificio de caza. Hoy me quedo con esa definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Tengo un lector asiduo de las entradas del Blog que me pide clarifique lo que yo entiendo por hacer trampas. En verdad siento que lo que desea conocer son "mis" trampas. Creo que ya doy alguna pista en el texto Biografía I. Ahora trataré de ir un poquito más allá si bien confesaré honestamente que dudé mucho antes de publicar esa expresión en el Blog. La dejé por puro desafío, sin estar segura del efecto, acaso desconcertante como parece, que pudiera provocar tras su lectura.

El artificio de caza se utiliza para alcanzar un objeto deseado. Cada mañana tomo un cortadito en el Café de La Concha, cremoso, en vasito... pago en la barra un euro y veinte céntimos y salgo a la bellísima terraza sobre la bahía a veces incluso con un estupendo periódico bajo el brazo. Hago trampa: en la terraza el cortadito cuesta un euro y setenta céntimos. El artificio de caza es la complicidad de los camareros.

Poseo un despacho amplio y coqueto en el centro de San Sebastián, carísimo desde luego, hasta que decidí negociar con el dueño. Sabía que el local contiguo tenía un fortísimo impagado y aproveché ese momento de debilidad del casero para presionarle. Hice trampa: o congelaba la subida del IPC y anulaba el IVA de los gastos semestrales o me iba de la oficina. El artificio de caza fue el miedo del arrendador a quedarse con dos (de cuatro) oficinas vacías de golpe.

Leo en el suplemento Negocios de EL PAÍS a J.Bradford Delong de la Universidad de California en Berkeley sobre el filo de navaja económica, entiéndase crisis mundial galopante que, al parecer, nos acorrala. Mi trampa consiste en desoirle para que mis decisiones no se vean teñidas por sus augurios. Por supuesto que he estudiado a fondo sus cuatro columnas completas y he reflexionado. Sin embargo, no va a desanimarme en la búsqueda y el hallazgo de "océanos azules" (concepto de W.Chan Kim y Renéé Mauborgne), de nuevos segmentos de clientes a quienes el Coaching pueda cambiar su vida, su liderazgo o su negocio. El artificio de caza es tomar decisiones no sólo con la cabeza -información,reflexión- sino también con el corazón-intuición, binomio que, por cierto, ha aportado cierta prosperidad-prestigio a mi empresa.

Hace años tuve una operación grave. El cirujano pronosticó que como consecuencia de la misma envejecería estéticamente muy rápido. Mi trampa consistió en no creerle. Como cirujano era un diez, como ser humano un once, como agorero un cero. El artificio de caza consistió en poner el optimismo (junto a la dieta y el ejercicio físico) como palanca de mi realidad. Créanme mi estética está bien para mi edad. Hice trampa. Sigo haciendo trampas para cazar lo que deseo, para alcanzar mis sueños.

Artificios de caza de objetivos, eso son trampas, atajos, secretos... a voces. Y un gramo de locura, como prescribe García Márquez (Nobel de Literatura) en sus talleres de escritura en la Universidad Menéndez Pelayo (Santander). Hacer trampas es ser un rule braker,alguien que abandona el carril, lo estándar, la inercia, la zona de confort. Sin poner en peligro a nadie, desde luego. Es pensar de otra manera. Algunos lo llamarán innovación, término que resulta gaseoso por manido. Hacer trampas es actuar de otro modo, acaso único, como el Ser. ¿Rebeldía? ¿Ingenio? ¿Creación? sí, de tendencias... siendo un rule braker, un rompedor de reglas. Otro día, en otro texto, hablamos.

Comentarios bienvenidos en el propio blog o en azucenavega_coach@yahoo.es