viernes, 30 de abril de 2010

Ganadores del Concurso de Abril

Durante el mes de abril propuse participar en el blog mediante la aportación de comentarios y premiar a las personas más activas con uno de mis libros y una sesión gratuita de Coaching. En estas últimas cuatro semanas, numerosas personas han dinamizado, enriquecido, y propulsado el espacio internauta con sus aportaciones. Entre otros -espero no olvidar a nadie-: Sócrates, Mars, Paco, Emilio, José, Andrés, Maribel, Evelin, Chandra y Gustavo. Los más activos y colaboradores han sido: Andrea, Sara y Gorka, ganadores del concurso.

Por favor, les ruego a los tres me faciliten su dirección postal convencional (domicilio) poniéndose en contacto conmigo a través del Email azucenavega_coach@yahoo.es para remitirles uno de mis libros. Respecto a la sesión de Coaching, la ganadora es Andrea, por su persistencia.

Me gustaría pedirles que -con o sin concurso- se sintieran invitados a participar con sus comentarios, aportaciones o lo que quieran: ¡La imaginación no tiene límites! Muchas gracias de antemano. Seguimos juntos...

miércoles, 28 de abril de 2010

Manantiales del Saber

La vida está hecha de tiempo: es todo cuanto tenemos. Así que superada mi cincuentena, si algo me desquicia es perder minutos de arena del reloj de mi existencia. Enloquezco, textualmente.

Y procuro ser justa: con idéntica consciencia evito enredar a los demás en madejas que a nada conducen, mientras espero -casi exijo- que no me hagan perder en balde los valiosos minutos de mi vida. Tanto por hacer... las manos no alcanzan con la tarea...

Hace algunos años decidí que bebería sólo -y en la medida de lo posible- de las fuentes originales del conocimiento. No me interesan las versiones, los refritos, el recorta, pega y colorea: las imitaciones. Beber de las fuentes es conectar con las personas que en verdad han investigado, saben, experimentan y -en una palabra- creen en lo que hacen y enseñan. Creen tanto... que se dejarían cortar ante el Tribunal de la Haya antes de renunciar a sus descubrimientos o certezas. De estos hay pocos: algunos en los libros, y poquísimos vivos y predispuestos a compartir porque -por regla general- tienen más años que yo y menos paciencia que yo: los granos de la arena de su vida son escasos y no desean apostar a cualquier ruleta.

De vez en cuando encuentras uno y lo vives como un milagro: Sir John Whitmore, Juan Li, Robert Dilts, Alain Cardon y -ayer- Sabino Ayestarán quien desea compartir sus cincuenta años de conocimiento, investigación y experiencia real con equipos en todo tipo de organizaciones. (Ver foto). Es franciscano y quizá su buen ángel de la guarda y el mío han llegado a un acuerdo para que me transmita algo de su ingente conocimiento. Casi no me lo creo, la verdad. Considero el mayor de los lujos beber de las fuentes originales cuyos actos no responden a intereses mundanos de conveniencia ni de prosperidad, marketinianos o de ego...

A veces, los dioses me hacen regalos que no se compran con dinero y sólo se devuelven desde el profundo agradecimiento y aprendizaje de la generosidad de dar a otros lo que has recibido: conocimiento, experiencia y emociones. ¡Gracias, Sabino!

sábado, 24 de abril de 2010

Inteligencia Emocional de Chapman

Hace unos meses me incorporé a la Agencia Vasca de Innovación, Innobasque, (Centro Tecnológico de Zamudio, Vizcaya) algo que vivo como un honor por lo que me vuelco en participar activamente en varios grupos de investigación. El martes el gran Sabino Ayestarán compartirá los resultados de un proyecto reciente que lidera en la Universidad del País Vasco titulado Equipos de Innovación. Estar cerca de Sabino, escucharle, ver con qué humildad y profundo conocimiento se expresa es uno de esos lujos que no se compran con dinero.

Dos días después, Ricardo Sánchez Cano (presidente de ISPA) * dirigirá una sesión de supervisión para Coaches en activo alineada con las últimas tendencias centro europeas. Por la tarde participaré en un equipo multidisciplinar entorno a la comunicación interna del Consorcio de Inteligencia Emocional en el que también se integra otro equipo de trabajo denominado Coaching, un Estilo de Liderazgo, al que pertenecemos una docena larga de compañeros, Ricardo y yo misma entre otros.

Estos grupos -denominados taldes- están formados por personas profesional e intelectualmente muy cualificadas que comparten conocimientos, tiempo, energía, risas y contactos generosa y altruistamente lo cual es muy bello y enriquecedor para mí, razón por la que asisto en detrimento de mi jornada laboral, o de mi inexistente ocio. Les confesaré que al principio el término inteligencia emocional me resultaba un poco resbaladizo y merengue en el contexto productivo-empresarial a pesar de haber leído todos los libros de Daniel Goleman, divulgador del concepto. Con posterioridad -poco a poco, inducida por la fascinación del discurso de mis compañeros- he comenzado a reflexionar y a leer. Esta mañana, en la página 67 de Brújula para navegantes emocionales (Elsa Punset) he hallado un párrafo que referencia al doctor Chapman ** para quien existen cinco maneras básicas de expresar amor: a través del contacto físico, compartiendo tiempo de calidad, haciendo regalos, con actos de servicio, y a través de las palabras.

Viéndolo de esta manera, las personas que integramos el Consorcio de Inteligencia Emocional estamos bien ubicadas ya que, en cada encuentro, practicamos las cinco especialidades: nos saludamos con efusivos abrazos o apretones de manos (contacto físico); compartimos el poquísimo tiempo que tenemos; nos regalamos artículos, libros, revistas, enlaces de webs y contactos; intercambiamos infinitas palabras oralmente y por Email, y deseamos ardientemente volcar todos los hallazgos a la sociedad en un acto de contribución y servicio. Cinco lenguajes y un sólo destino: el Consorcio de Inteligencia Emocional.

* ISPA Instituto de Supervisores Asociados (España).
** Dr. Chapman, autor de Los cinco lenguajes del amor.

miércoles, 21 de abril de 2010

Sensualidad

Aún existen lugares donde la sensualidad se respira como el polen en primavera. En compañía de unos amigos holandeses, anoche estuve en el número 116 de Vijverholstraat (Rotterdam) rodeada de hombres que mueven las caderas al ritmo de salsa, y hacen girar a las damas como peonzas sobre altísimos tacones de aguja.

Se miran, cruzan códigos y metalenguajes que corren raudos, raudos, raudos por el torrente sanguíneo. A veces se rozan con elegancia (un hombro, parte de la espalda) y en muchas ocasiones se sonríen el uno al otro mientras juntos aprenden pasos, vueltas, cruces de brazos, avances y retrocesos. Por un momento me ha recordado el pushing hands (empuje de manos) que practiqué durante años con Tiziano, un maestro del arte marcial desde la flexibilidad, la aceptación, el ritmo, la no resistencia, la fluidez con el otro y el uso de la fuerza del otro.

En el 116 hay tres salones diferentes para otros tantos niveles ya que en esto -como en casi todo- hay grados: principiantes uno, dos y tres; intermedio uno, dos y tres; avanzado, uno, dos y tres; y just for fun (sólo por pura diversión) que controlan cada minúsculo gesto de complicidad con su pareja. Ya saben que es obligatorio que los hombres lleven camisa y zapatos (playeras prohibidas) y las mujeres vestido y tacones. Sobre la pista central de cada salón hay una mezcla explosiva de olores, sudores, deseos... de veras que resulta sensual al menos para europeos acostumbrados a las frígidas aulas y empresas en las que la expresividad corporal y las emociones parecen fósiles en espera de que algún arqueólogo las rescate y devuelva a la vida.

Anoche, el Dansen Big Jansen era un muestrario de lo mejor de cada raza: centroeuropeos, mediterráneos, hispanos y negros llenos de vida: yin & yang, sol & luna, hombre y mujer (ver foto). En el grupo intermedio-dos había una pareja espectacular que capturó mi atención como un imán: ella elegante, blanca, resuelta, holandesa, dulce y sensual, él elegante, negro, tímido, de Surinam, dulce y sensual. Entre vuelta y vuelta, cómplices sonrisas, ente avance y retroceso un parpadeo; entre salsa y salsa, sudor e inspiración.

Vijverholstraat es una inmersión -casi un bautismo- en una pecera de sensualidad que no olvidaré en mis clases universitarias ni en mis entrenamientos de empresa, porque ya forma parte de mi ADN emocional, impactos de bala -como me gusta llamar a lo que me alcanza de lleno e incorporo para trabajar y vivir-.

Pareja black and white bajo los focos de la pista central, bellísimos ejemplares de la raza humana conectando cuerpo- mente-corazón... en un ejercicio inconsciente de plenitud. ¿En aras de qué clase de progreso y/o civilización debiéramos olvidar este latido del ser humano?

lunes, 19 de abril de 2010

Amor Holandés

Estoy atrapada en Rotterdam por una nube de ceniza: no sale ningún vuelo del territorio holandés, no queda ni una sola plaza de tren ni de autobús, y los taxis cobran millones por kilómetro (es un decir). Suelo oler las trampas como los animales salvajes... a la legua. Esta vez, sin embargo, vine tan feliciana sin intuir que podría quedarme atrapada debido a la pasión explosiva del volcán Eyjafjalla (Islandia). Difícil de prever lo sé, aunque no me consuela en absoluto y tampoco me tranquiliza saber que están en la misma situación los pasajeros de otros 23 países, ni que nos hemos quedado en tierra miles de personas tras la cancelación de más de 100.000 vuelos. El martes 20 yo tenía que estar en el despacho de San Sebastián con una agenda tan apretada como un vaquero cuando engordas dos tallas... En fin, una puñeta (ya perdonarán este humor esquivo). Al menos tengo el ordenador -que no es poco- para poder conectar con las personas que debía entrenar para avisarles de que no será posible...

Desconozco las imágenes que estarán llegando a la televisión española, aquí la holandesa emite unos reportajes del aeropuerto de Schipol (Amsterdam) que bien pudieran ser tomadas en un campo de refugiados tras un sunami: toda la zona de embarque y aledaños está habilitada con cientos de camillas del ejército para que los turistas sin recursos puedan al menos pernoctar allí, in situ, en el propio aeropuerto. Un caos. Por mi parte, dado que no acepto un no por respuesta -al menos sin pelearlo bastante- espero regresar pronto al despacho aunque sea a pie por el Camino de Santiago, je je.

Mientras tanto, he decidido tomármelo con filosofía y aprovechar mi estupenda y vetusta bicicleta sin frenos (como todas las holandesas, ver foto). Hoy he pedaleado por Rotterdam city unos... ¿treinta kilómetros? o algo así. He ido dejando atrás los tres puentes elevadizos y uno colgante muy parecido al que hay en Portugalete (Vizcaya, País Vasco). Hace buen tiempo: sol y unos catorce-dieciséis grados así que es muy agradable pedalear por el carril de bicicletas cuando pierdes el pánico a las motos que te adelantan a un centímetros (van por el mismo carril que las bicis), o cuando se forman filas de tres en paralelo siendo el carril, lógicamente, para dos... el caso es que hoy me dejado llevar por la exploradora que me habita, y he descubierto una escultura cuyo mensaje me ha parecido inquietante. Le llaman "El amor encadena" y se trata de un corazón de grandes dimensiones lleno de candados de varios tamaños, clases y colores con el nombre de personas... ¡¡Qué terrible!! ¿No les parece? El amor, encadena... ¿Encadena? ¡Encadenaaaaaaa! (Ver foto junto al canal).

Con esa reflexión en mente me he acercado a escribir en uno de mis cafetines favoritos: en la última planta de una enorme librería que tiene una terraza con espléndidas vistas de la ciudad, la cúpula del ayuntamiento -realmente majestuoso- la tradicional Ñ gigante y el edificio Fortis. Tras un capuchino, he vuelto a casa y no he comentado nada del tema de los candados, ni les he preguntado su opinión, ya que ellos -como yo- son salvajes, huelen el peligro y acaso saldrían de estampida... ;-D

domingo, 18 de abril de 2010

Ecos del Otro Lado...

Como saben, durante el mes de abril 2010 el blog mantiene abierto un concurso que pretende animar a la participación de los lectores para que se convierta en un espacio dinámico e interactivo de encuentros de este y ese lado del teclado. Como dirían en mi facultad de ciencias de la información, un contacto fluido entre emisor y receptor.

El concurso premiará la cantidad de comentarios y también la calidad de los mismos, ambos criterios. Hasta el momento actual, las personas que más aportaciones han realizado son aquellas que firman como Sara Cobos y Andrea. Las reflexiones se pueden depositar en cualquier artículo que les inspire. ¡Son bienvenidas!

La recompensa será una sesión de Coaching conmigo, en persona, por teléfono o Skype (videoconferencia) y uno de mis libros dedicado. Aún tenemos dos semanas completas para acercarnos los unos a los otros creando comunidad blogger.

sábado, 17 de abril de 2010

Nirvana entre gigantes

Tanta bobada y la vida es amar a unas pocas personas, conocer-apreciar a algunas, y saludar a muchas en los furtivos pasillos de la existencia. Tanta bobada y en el chasquido del ala de una mariposa se va la vida. No crean que estoy triste, todo lo contrario: me siento contenta, muy contenta, lo que propicia mi pasión por la vida, y el recuerdo de un joven trombonista japonés al que conocí hace ahora cuatro años, en un concierto en la Concertgebouw (Amsterdam) www.orkest.nl, y murió meses después en su país natal debido a un ataque agudo de asma.

Hoy me he acordado de Hiro -se llamaba así- porque he vuelto a la catedral de la música centroeuropea. He alcanzado el nirvana sin drogas, meditación trascendental, gurús, peregrinación a la meca, ni nada semejante. Mucho más simple: escuchando a la Orquesta de Cámara de Holanda (Nederlands Kamerorkest) durante algo más de dos horas con un programa que ha incluido música de Webern, Haydn y Strauss y dos gigantes-solistas de excepción: Gordan Nikolíc (violin) y Alexander Kniazev (chelo). El nirvana -tal y como yo lo entiendo- no es otra cosa que una elevación de conciencia por encima de los niveles habituales, y eso hoy era posible durante la interpretación virtuosa de unos músicos que llevan décadas de esforzado trabajo, investigación y prueba-error compitiendo siempre consigo mismos, con los clásicos, con la inabarcable perfección. Nirvana hoy en la Concertgebouw que llena mi mente y corazón para volver a casa -tras las vacaciones- y dar a manos llenas la cosecha que hoy he recogido. Al fin y al cabo -como les digo- la vida es amar a unas pocas personas, conocer y apreciar a algunas, y saludar a muchas en los furtivos pasillos de la existencia.