miércoles, 30 de marzo de 2016

Sencillos Momentos de Vida


Me he despertado y aun era de noche, así que -sigilosamente- he mirado el despertador (escondido en el primer cajón de la mesilla para no escuchar su tic-tac). Eran las cinco de la mañana: me he dado media vuelta y he tratado de no despertar a mi pareja. 

Unos minutos después él me ha hablado y aunque hemos tratado de dormirnos no lo hemos conseguido porque nos hemos puesto a intercambiar broma sobre broma riéndonos del mundo, de la noche, de casi todo... ¡qué otra cosa podíamos hacer! 

Un poco antes de la siete nos hemos dormido. Pero... el reloj ha hecho su trabajo y nos ha despertado a en punto: la siete en punto. Para entonces las risas ya habían hecho su efecto terapéutico aunque... nos hemos levantado con sueño. 

Después de un día intenso de trabajo en Bilbao con dos empresarios jóvenes llenos de vitalidad -de diferentes empresas y sectores- he vuelto a casa un tanto maltrecha, así que me he cambiado de ropa y me he ido a dar un paseo por los alrededores: la playa de Ondarreta y Palacio de Miramar donde un transeúnte ha tomado esta fotografía. ¡Momentos de vida que comparto con ustedes en el blog!