sábado, 14 de septiembre de 2019

¿Cuál es tu "permeabilidad" al cambio?



Participo en la quinta edición de la Teoría U donde Otto Scharmer y su equipo comparten todo el conocimiento y la experiencia de esta metodología de transformación.

Estuve en la primera (2015) y siento curiosidad por ver como se despliega-actualiza la experiencia adquirida por el equipo del MIT tras numerosas aplicaciones realizadas en diversos rincones (y organismos) del planeta. También me hace ilusión retomar la sabiduría de Arawana Hayashi con quien me formé (2017) en el "vaciado de la mente" que propicia la conexión con el llamado "social body", el cuerpo social que se crea en cada ocasión en la que los humanos compartimos un tiempo y un espacio -también en la empresa-.


Transforming the business, society and self.


El proceso ha comenzado en el eficicio de Tabakalera (San Sebastián) donde nos hemos reunido una veintena de profesionales de todos los sectores (gastronomía, salud, turismo, educación, emprendimiento, empresa...) interesados en impulsar la transformación en aquellas áreas de actividad en las que nos movemos. La aventura se prolongará hasta enero de 2020.

Los participantes provenimos de nacionalidades y entornos sociales diversos, culturas variopintas y formaciones diferentes. Ahora bien, ya en el primer encuentro hemos alcanzado algunos puntos en común sobre los que avanzar. El primero, la necesidad de transformar las organizaciones de manera que los humanos seamos más felices, sanos, reflexivos y estemos alineados con un propósito existencial. El segundo, la dificultad de sortear las "fuerzas de la resistencia" instaladas en las estructuras (gubernamentales, productivas, culturas, sanitarias...). ¿Cómo calibrar la "permeabilidad" al cambio de una organización? ¿Cómo vencer la resistencia?


From Ego to Ecosystem


Aun cuando ya estoy formada en esta metodología -que propone transitar del egosystem al ecosystem- y he leído en varias ocasiones Leading from the emerging future, es refrescante conectar con otras personas que comparten el extraño gen de la transformación social (change makers).

Próximo capítulo el jueves 19 a las 16.00 horas: clase en directo con Otto Scharmer, divulgador de la Teoría U, coautor del libro homónimo y aglutinador de un fantástico equipo de activistas entre los que se encuentran Peter Senge, Katrin Käufer y Kelvin Bird. Continuará.


Más información en esta página.
Libro de referencia.
Vídeo que se resume la Teoría U. Duración: 14 minutos.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Cómo ser un líder



¿Cómo ser un líder visionario y creativo que triunfa en plenitud? En poco más de dos minutos Anna Wintour -quizá la mujer más influyente del mundo de la moda y directora general de la revista Vogue- sintetiza seis claves que resumo para los lectores del blog (cuya opinión me encantará conocer).




Cuando eres un líder hay momentos en los que tienes que atreverte a romper las reglas, aunque eso implique controversia y desgaste.

Si miras a la derecha o a la izquierda perderás claridad. Está bien informarte y escuchar distintos pareceres, pero después has de seguir tu camino.




Lo que te empuja son: tu corazón (pasión por lo que haces), tu inteligencia (enfocada y lúcida) y tu instinto, algo que no puedes perder por muy influyente que seas...

Vive, trabaja y recuerda que estás "liderando" y no "siguiendo" a nada ni a nadie... Sin un buen equipo no eres nada, nada... Finalmente, atrévete a liderar con tu visión y tu creatividad ¡sin disculparte!

Master Class de Anna Wintour en este vídeo de dos minutos y diez segundos de duración.


viernes, 6 de septiembre de 2019

La clave de los equipos funcionales



Acabo de enviar a la directora de Recursos Humanos de un importante grupo vasco el abstract de una jornada de formación experiencial que realizaré la semana próxima para el comité de dirección. Además de detallar cuestiones prosaicas como el horario, lugar, participantes y recomendaciones, he adelantado el enfoque de las dinámicas que viviremos en sala. Copio y pego parte del documento enviado:

"... Todas las referencias teóricas y las dinámicas en aula pivotarán sobre el fortalecimiento del equipo como una poderosa palanca de trabajo, logro y satisfacción. Para ello hay que transitar del equipo actual al equipo deseado en conexión a lo que vaya emergiendo en la sala. Se trata de un cambio intencional que exige de cada participante una responsabilidad compartida tanto en la tarea como en el cuidado mutuo.

Somos diferentes y ¡esta bien! + Compartimos similitudes ¡y está bien! + Construyamos algo fértil y poderoso sobre la interfaz (diferencias / similitudes) lo que nos permitirá:

Conocernos mejor a nosotros mismos. Conocer mejor a los demás. Apreciar la diferencia. Practicar una respetuosa admiración. Finalmente cabe esperar que se propicien la coordinación, colaboración y complementariedad, prerrequisitos de los equipos funcionales...".



 APPART FROM OTHERS… to…  A PART OF OTHERS
NOT MINE, NOT YOURS… OURS!


martes, 3 de septiembre de 2019

Liderar ¡el nuevo activismo!



Dos ideas como dos disparos. La primera: en la empresa, olvídese de de dar cuerda a los juguetes rotos y propicie la construcción de una potente masa crítica que impulse la organización en la dirección del futuro. Siga la agenda del cambio, no pierda energía en quienes se centran en poner palos en las ruedas de la evolución. 

El articulista Leandro Herrero propone técnicas del activismo para promover cambios intencionales en las empresa. Comparto totalmente este enfoque porque el tiempo y los recursos son limitados. El coraje llama al coraje, en todas partes, también en la industria, el comercio, las tecnológicas...




Segunda bala: en lugar de trabajar en estructuras que generen ideas, prefiero generar ideas que propicien nuevas estructuras. ¿Qué ideas? aquellas que corren por mi adn intelectual y experiencial sabiendo que aunque a veces me equivoque creo en ellas, las practico,  propago y -si puedo- consigo que se pongan en pie en las organizaciones que me contratan. 

Cuando acompaño a comités de dirección mi oficio consiste en polinizar ideas capaces de crear nuevas estructuras que sueño más ágiles, porosas, inspiradoras, humanas, transparentes, alegres y -seguramente- también más productivas. El coraje llama al coraje, en todas partes... ¿Te animas?

Video relacionado (Tony Segarra). Catorce minutos de duración. 

viernes, 30 de agosto de 2019

The art of hosting y el rol del consultor



The art of hosting (el arte de acoger, dar cobijo, acaso de cuidar) es una de tantas expresiones de vanguardia que -estando preñadas de sentido- acaban por marchitarse como un útero estéril debido al uso frívolo del concepto. 

El pasado 27 de agosto la activista Mary Alice Arthur volvió a profundizar en Bonn en The art of hosting y -en esta ocasión- puso el acento en cuidar, en primer lugar, de uno mismo. Interesante.

Quienes nos dedicamos a la consultoría hemos de crear las condiciones en las que los cambios ocurran en las organizaciones que nos contratan. Por eso cuando recibo un encargo empresarial pongo empeño en cuidar tanto las cuestiones "logísticas" como las "anímicas" de manera que se propicien un tiempo y un espacio donde emerja el máximo potencial de la compañía (sistema), los participantes (actores del cambio) y -si es posible- de los stakeholders (clientes, proveedores, ciudadanos del entorno...).

Me suele costar una batalla de incomprensión con los directores de recursos humanos hacerles entender que el cómo (el lugar, entorno, horario, tipo de sillas y distribución en la sala, disponer de agua, fruta o café) impacta de manera relevante en el qué (el proceso de transformación y mejora que se pretende). Con frecuencia pierdo la batalla y ya no lo tomo como algo terrible o personal si bien lo sigo peleando.




En cada encargo empresarial, The art of hosting me coloca en posición de anfitriona de un encuentro cuyo objetivo está minuciosamente detallado en un documento y cuyo resultado, sin embargo, pende (y depende) de mil factores entre los que el conocimiento y la experiencia del consultor solo es uno más. Cuando enfoco un encuentro de trabajo en una empresa me pregunto de antemano: ¿Se sentirán cómodos los participantes? ¿Acudirán voluntariamente? ¿Les computarán como horas trabajadas? El tema ¿responderá a lo que les inquieta /preocupa? ¿Estarán todos los que son? ¿Serán todos los que estarán? ¿Quién elegirá a los participantes? ¿Con qué criterios?

Siempre que atisbo la mínima posibilidad trato de clarificar estas cuestiones de antemano porque contribuyen de manera relevante al despliegue de la actividad y revelan con descaro y precisión el margen de maniobra que -de verdad- se otorga la organización para implementar determinados cambios.

Finalmente considero que The art of hosting implica cierta capacidad de acoger, de dar la bienvenida, de cuidar, de alegrarse genuinamente del encuentro con los demás. Por lo que a los consultores se refiere, The art of hosting nos coloca en el rol de actores al servicio del sistema custodiando que las condiciones (de todo tipo) favorezcan el despliegue del potencial. Nada más. Nada menos.

Interesados en el devenir de la story activist Mary Alice Arthur pueden asomarte a este vídeo de 17 minutos de duración ¡que recomiendo!


miércoles, 28 de agosto de 2019

Visibilidad del Ceo / Fortaleza de la Marca



El greenwashing ya no funciona. Hace una década los publicistas optaron por presentar las marcas con un perfil respetuoso con el medio ambiente. La tendencia -cuya finalidad última era vender- fue bautizada como greenwashing y (en general) los consumidores respondieron positivamente a lo que era pura estrategia comercial. En 2019 ya no funciona. ¿Por qué? Los ciudadanos tienen acceso ilimitado a la información sin que fronteras, censuras ni rango intelectual segmenten la toma de decisiones: cualquier noticia negativa salpica una marca y su huella digital  resulta difícil de camuflar. Se impone la transparencia: hay que ser respetuoso con el medio ambiente de verdad en un ejercicio de honestidad y coherencia.

Todo es marca: lo que se dice, lo que se omite y lo que tratamos de ocultar, y aunque no se haga de manera consciente siempre se comunica.




Se impone la transparencia del palacio de cristal: sin muros ni sordinas que amortiguen lo que hay ¡lo que es! una tendencia que alcanza a los máximos responsables de las compañías.

He trabajado con nueve Ceos de los cuales tan solo uno se muestra en redes sociales como un influencer posicionando su compañía con criterio, elegancia, persistencia, apertura mental, creatividad y estrategia. Cuando trabajé con él (2015) su impronta en redes sociales ya era relevante y recibía críticas de su propio comité de dirección que veía con malos ojos que el máximo directivo de la firma colgase a diario un post por más adecuado y relevante que fuese el contenido al mismo tiempo que obviaban la recomendación del plan estratégico de divulgar noticias positivas en soportes digitales. El Ceo se sentía incomprendido y frustrado pero siguió posicionando la empresa -con gran éxito mediático- en diversos foros internacionales. Era (y sigue siendo) un visionario y -por lo que se refiere a mi trayectoria con Ceos- una brillante excepción.

Con los ocho Ceos restantes me he empleado a fondo en procesos de "evangelización" para que integren la actividad internauta como parte de las tareas vinculadas a la generación de negocio. Excepto con una directora general del sector informático reconozco un éxito tibio con apenas la apertura de algunos perfiles profesionales en LinkedIn, poco más.

Me reconforta, sin embargo, que tanto las publicaciones especializadas como la prensa internacional insisten en la conveniencia de que los directivos de primer nivel estén en la escena como parte de una eficiente gestión empresarial que incluye otras acciones como el fortalecimiento del orgullo de pertenencia, la ausencia de desigualdades salariales y precariedad o las encuestas de clima. Todos los referentes pivotan sobre el eje de la transparencia, así que en septiembre volveré a la carga con mis Ceos en un intento de erosionar su miedo, ese disfraz que a veces utiliza pudor.


viernes, 23 de agosto de 2019

Doble mirada: el gran cuadro y los detalles



Entre quienes me conocen tengo fama de dura.  Este verano sin embargo afino mi "sensibilidad emocional" a base de una dieta de bienestar personal, descanso, mimos, caprichos, cultivo de algunos hobbies largamente abandonados y cercanía de mi hija. Consciente de las necesidades vitamínicas de mi alma, no siempre puedo atenderlas (o eso creo) si bien este otoño intentaré mantener al menos una "reserva" cuando me incorpore a la actividad laboral.

Leo Think like an artist -escrito por Will Gompertz (ex-directivo de la Tate) y editado por Penguin- un minucioso análisis de los procesos creativos de los grandes genios del arte (sobre todo pintores) en los que el autor está especializado. Aunque a ratos el libro se hace un poco cuesta arriba persisto porque la edición inglesa me ayuda al flujo mental en el idioma en el que vive y trabaja mi hija y en el que me desenvuelvo cuando le visito (Londres). La lectura de Think like an artist se vuelve una actividad práctica por el mero hecho de fortalecer mi inglés al mismo tiempo que encuentro de utilidad algunas reflexiones que Gompertz (editor de arte de la BBC) aplica a la pintura y yo extrapolo a la empresa.




"Para ser creativo conviene volcar foco y pasión en tu actividad, así como manejar con soltura luces y sombras" que en el ámbito empresarial podemos traducir como éxitos y fracasos, amenazas y oportunidades...

"Además una obra maestra se concibe primero en la cabeza del artista y después se plasma en el lienzo". Una vez más adquiere sentido esa pequeña frase que tanto me gusta: creer para crear (nuevas realidades). Dice el experto que el artista ha de mantener una doble mirada: por un lado ha de tener la perspectiva de la totalidad del cuadro (big picture) y por otro ha de concentrarse en mil detalles. Bajo el enfoque sistémico de las empresas ha de prevalecer la visión de la totalidad al mismo tiempo que se cuidan los infinitos detalles que emergen de la complejidad: personas, procesos, clientes, proveedores, materias primas, inmuebles, inversiones... Quizá el pequeño libro de Gompertz merezca que un poco de cariño ya que anima a cultivar la "sensibilidad emocional" que precisan los detalles ¡también en la empresa!



lunes, 19 de agosto de 2019

Patinete en la oficina ¿eficiencia o cosmética?



Relato de verano. Londres. Una clienta comenzará a trabajar en septiembre en una compañía con sede central en Palo Alto, Estados Unidos. La barrera de entrada es tan alta que ha pasado catorce entrevistas con varios departamentos, equipos y responsables con los que trabajará en las diversas sedes de la empresa en las principales capitales europeas. Durante las semanas que ha durado el proceso de selección hemos mantenido muchas conversaciones telefónicas y estos días en persona en la capital británica. Por lo que comparte, la empresa tiene el avanzado modelo de gestión propio de las BigTech. Hemos hablado mucho de los pros y contras de estas compañías antes de aceptar la  propuesta que le han hecho. 





La cuidadosa selección parece responder al conocido principio de management según el cual "el la empresa, los problemas y las soluciones entran por la puerta de contratación". 

La empresa californiana integra en su plantilla a profesionales que practiquen el multitasking, trabajen duro en entornos diversos, complejos y cambiantes, sean autónomas en la toma de decisiones y se coordinen a la perfección con la totalidad de la pirámide productiva. Si hubiera que hacer un titular podríamos decir que contratan personas altamente capacitadas y creativas. 

La búsqueda de resultados extraordinarios moviliza la totalidad de la estructura lo que incluye el diseño de los espacios: amplios, abiertos, versátiles, coloristas...  Pongamos un ejemplo: cada planta del edificio central de la compañía en Londres posee un parking de patinetes como el que transporto yo misma en la fotografía. El fin que se anhela es claro: que los profesionales vayan contentos a trabajar, que estrujen sus neuronas en la búsqueda de las mejores soluciones a problemas emergentes, que se relacionen y comuniquen entre sí... Mi clienta está fascinada con el parking de patinetes y otras chucherías cuya eficiencia está siendo cuestionada por la Universidad de Harvard. Dos investigadores acaban de publicar un informe titulado "El impacto del espacio de trabajo abierto sobre la colaboración humana" del que se hace eco el artículo publicado por El País Retina. 

Sin duda los espacios polifónicos propician estados de flujo y la ausencia de muros fomenta la conectividad, la polinización de ideas, el fortalecimiento del cerebro social y la inteligencia colectiva pero... a costa de la también necesaria concentración. Quizá lo que funciona en Apple no lo hace en Ferrovial o lo que es inherente a las BigTech no se puede extrapolar a las empresas constructoras...

Personalmente me quedo con la sabiduría de Angélica Sátiro cuyo vídeo recomiendo: la magia de la creatividad comienza en el espacio interior (que hay que entrenar) fortaleciendo la confianza en nuestras capacidades, alentando el coraje de ser y pensar diferente y actuando en el mundo (espacio exterior) en busca de un bien transpersonal que tal vez no viaje en patinete.


miércoles, 14 de agosto de 2019

Deporte: el nuevo Elevator Pitch



Relato de verano. Mi primer jefe recomendaba salir del despacho para capturar primicias. Él mismo pasaba buena parte de sus jornadas en las barras de algunos locales de lujo de mi Bilbao natal. Bebía, claro que bebía, y se relacionaba con políticos, empresarios y futbolistas de moda. De vez en cuando levantaba una noticia que al día siguiente hacía un titular a cinco columnas en El Correo, periódico de referencia en Vizcaya, así que su "método" funcionaba, le funcionaba. 

Yo era una mujer tímida que apenas superaba los veinte años y no bebía, así que mi falta de descaro y estómago me mantenían en la madriguera de la redacción de la que solo salía para cubrir ruedas de prensa, atentados y eventos cuya convocatoria había sido cuidadosamente planificada por el gabinete de comunicación del partido político, empresa o sindicato correspondiente. Mi método pocas veces generaba una noticia a cinco columnas, aunque llenaba algunos espacios informativos.




En 2019 reconozco que las verdaderas noticias -como los verdaderos negocios- no se gestan en los despachos ni son cuidadosamente planificados, sino fruto de algunas casualidades no del todo azarosas... Me ha costado décadas de ceguera e ingenuidad reconocer que mi primer jefe tenía razón y que el mundo no funciona bajo el foco de luces y taquígrafos.

Como entrenadora senior de líderes soy testigo de que la carrera de un profesional no depende tanto de su capacidad y entrega a la empresa cuanto de la jerarquía de las principales personas con las que se relacione ya que el organigrama conlleva poder e influencia. Poder de tomar decisiones e influencia para que otros las apoyen.

Para hacer carrera hay que ser un profesional y parecerlo ante quienes pueden decidir promociones, degradaciones y despidos. Ser + Parecer + Relacionarse con las personas adecuadas, en el lugar adecuado y en el momento adecuado: Branding o proyección de la "marca personal". Este tema salió como favorito en el claustro de alumnos del curso de verano que he impartido hace unos días en la Universidad del País Vasco a profesionales senior de todos los sectores.

La máquina de café y el espacio de fumadores son los lugares donde los profesionales hacen contactos entre sí. Se trata de un estrato básico que no juega en la primera división. Quienes realmente deseen hacer carrera tendrán que incorporar a sus rutinas el running o el pádel (mandos intermedios) o el golf (alta dirección).

La lista de trending topic afirma que participar en carreras de empresa puede impulsar promociones y que armado con un palo de golf se pueden cerrar los contratos de la historia. De hecho, el 51,5% de los directivos de las empresas del Ibex 35 juegan al golf. Curfioso ¿no les parece?




sábado, 10 de agosto de 2019

El horizonte 2032



Relato de verano. Como el yudoca rompe un ladrillo de un golpe certero, Tony Robbins ha desintegrado mi auto imagen, lo que incrementa el desconcierto estival.




El canon señala las diez mil horas de ejercicio profesional como el umbral para ser considerado un experto en cualquier materia: ingeniería, abogacía, ortodoncia... también en coaching o entrenamiento a líderes y equipos empresariales. Alcanzadas las doce mil horas dejé de acumular fichas de sesiones en el despacho de San Sebastián: la montaña de papel alcanzaba el metro y medio, semejante  cantidad superaba las exigencias de todas las certificaciones internacionales y cumplimentar una ficha técnica tras cada sesión ya no aportaba al proceso, al cliente ni a mí. Finito. Stop. Dejé de hacerlo. 

Por aquel entonces (2016) Sir John Whitmore me confirmó que en Europa existían pocos coaches certificados que hubiesen trabajado tantas horas entrenando a profesionales y equipos. Me sentí orgullosa y continué con mi oficio. 

Dejé de contar horas y de acumular papel pero seguí trabajando con intensidad. En 2019 desconozco el número de horas llevaré en esta profesión pero hasta hoy me sentía una experta en la materia.  Hasta hoy, jornada en la que Tony Robbins ha destrozado mi auto imagen ya que afirma que para ser considerado un experto hay que practicar al menos treinta años tu oficio. ¡Treinta años!

Comencé en el 2002, sumo treinta años y me pregunto si la vida me alcanzará hasta el 2032. Después me voy a la playa: al menos el horizonte sigue al fondo del Cantábrico y consuela porque en verano pierdo algunas coordenadas que me orientan: sin horario ni clientes, sin obligaciones ni rutinas, sin cansancio... Lanzo mi pupila a la línea del horizonte y me pregunto si los barcos caerán del otro lado... Recojo mis bártulos y vuelvo a casa desorientada: hasta el año 2032 no seré considerada una experta por Tony Robbins. Huggg.





lunes, 5 de agosto de 2019

Escribir sin censor ni corrector



Relato de verano. El cormorán llega, se sumerge entre las rocas que deja el puntal en bajamar, sacude sus alas en lo que parece ser un saludo y se centra en la tarea de pescar en la que se juega la supervivencia. Es muy eficaz y captura dos pececillos en el rato que me tomo un café solo en el pretil del Peine del Viento, en mi querida San Sebastián. Calculo que demoro diez minutos, doce si está muy caliente.




Este lugar es la representación de la libertad. Cada mañana bajo las escaleras obviando el cartel de prohibido-precaución y me sumerjo en el Cantábrico hasta que siento frío y regreso a las rocas de acantilado donde es fácil resbalar a la mínima distracción. Como lo hago todos los días he perdido el miedo y me muevo con cierta agilidad -aunque a años luz del cormorán-. La libertad que siento es la de estar sola en un lugar algo inhóspito en completa comunión con el salitre, el aire, las rocas y las decenas, cientos, miles de cangrejos que viven aquí. Realmente nada de lo que pueda escribir transmite algo de la vigorosa sensación que aporta el mar, la mar que dicen los arrantzales (pescadores vascos).



Por la tarde persisto en mis prácticas de escritura automática: veinte minutos a chorro (sin censor ni corrector) cuyo objetivo es limpiar, limpiar, limpiar mi interior; volcar, volcar, volcar pensamientos primarios y soltar la mano antes de construir la estructura de un libro al que quiero dedicar algunas horas este año (septiembre 2019-septiembre 2020).

Soltar la mano es otorgarse la libertad del cormorán que no rinde pleitesía a nada, a nadie, que no se atiene sino a las normas primigenias de la existencia, que se centra en la tarea con el refinamiento de un maestro zen y que no necesita nada para estar en sintonía con el universo del que yo misma formo parte. Veinte minutos con la mano en movimiento, letra prieta y abigarradas frases sin punto y aparte en un cuaderno hecho en India para una empresa con sede en Nueva York www.galison.com  cuya tapa de tela es muy agradable al tacto. No quiero que se me acabe antes de un mes y a este paso ¡no me alcanzará!

La influencia de Natalie Goldberg en mi escritura es una invisible, dulce y alentadora huella que me alimenta desde que la descubrí en algún momento anterior al 2012, cuando leí por quinta vez El gozo de escribir. La décima lectura (agosto de 2019) sigue nutriendo mi alma con la frescura de quien comparte su verdad sin pretensiones: la desnuda, ruda y bella verdad de quien tiene algo que contar sin pedir nada a cambio salvo un poco de respeto por "El gozo de escribir", un libro que recomiendo. 


sábado, 3 de agosto de 2019

La pantalla grande ¿amplia el mundo?



Relato de verano. Mi familia quiere regalarme un iMac (Apple), así que hoy hemos peregrinado nueve kilómetros a pie al centro de la ciudad para visitar dos tiendas frías, feas y tecnológicas que ofrecen los últimos modelos. El teclado me ha parecido muy plano (cada vez se aleja más de la máquina de escribir Underwood que utilicé en los años noventa cuyas letras había que golpear para que tatuasen el papel).




La pantalla del iMac es muy grande y mi hija dice que aporta libertad. Las dos pensamos que es una herramientas de trabajo: no más, no menos. Yo intuyo que expandirá el espacio de mi mente. En casa consideran que lo necesito ¡ya mismo! Yo no estoy convencida.

Por la tarde hacemos una búsqueda on line para contrastar precios que oscilan unos 300 euros arriba-abajo y acabamos de perder una ganga en El Corte Inglés donde los ordenadores-rosquilla han desparecido bajo demanda de consumidores golosos y avezados.

Creo que me haré a la pantalla grande, al teclado plano y al cierre del programa desde la izquierda. Y será una gozada si es más rápido que el denso (y sobrecargado) ordenador que utilizo desde hace ocho años. Por cierto, no sé qué haré con el viejo una vez que lo vacíe ¿venderlo? ¿regalarlo? ¿tirarlo? ¿reciclarlo? No sé. Bueno... todavía está vivo, entero, entre nosotros hasta que tenga sustituto. Mac. Mac. Mac. Bip. Bip. Bip. 



domingo, 28 de julio de 2019

El liderazgo es... ¡una decisión!



No sé si la simplicidad es la máxima sofisticación -frase atribuida a Leonardo da Vinci- pero cuando en una conferencia, taller o formación me hablan de la sencillez con la que se entiende lo que explico y de la facilidad  con la que hago las cosas me siento un poco tonta porque lo que fluye con aparente espontaneidad lleva muchas horas de trabajo y un diseño artesanal de cada una de mis intervenciones en público.




Doy los últimos retoques al power point que utilizaré mañana (lunes 29) en la Universidad del País Vasco, ensayo la narrativa que ilustra las slides, repaso los apuntes de oratoria, preparo los identificadores de los participantes, me aseguro de llevar materiales para todos y, finalmente, dibujo un canon de contra-normas para colgar en la pared con la intención de que propicie un clima de apertura al aprendizaje y la experimentación en aula. No sé si lo conseguiré, pero me afano en la intencionalidad de conectar con los alumnos, despertar su curiosidad y -en mi modestia- aportar algunas experiencias testadas en el mundo real por si pudieran servir de atajo a quien quiera transitarlo.




Dicen que un buen taller experiencial deja en los alumnos tres o cuatro ideas germinales: semillas que florecerán semanas, meses o años después. No aspiro a más.

¿Cuál es la propuesta esencial del taller que impartiré en el Palacio de Miramar (San Sebastián)? Que el liderazgo es ¡una decisión! ¿Otras ideas complementarias? Liderar es apostar por tus propios sueños minimizando las influencias limitantes de tu entorno social. Apostar por tus sueños, transformarlos en objetivos alcanzables, persistir -como Demóstenes- hasta el logro y celebrar... Celebrar la vida. ¿Qué más? Liderar es movilizar la totalidad de tu potencial dejando marchar el miedo, la inercia, los juicios, los prejuicios… ¿Algo más? Inspirarte en modelos referenciales (personas que lo han conseguido) y buscar un mentor que acompañe tu desarrollo porque "... el límite es el cielo..." (Anthony Robbins).



jueves, 25 de julio de 2019

Tener razón o... ¿solventar las diferencias?



En la vida -como en la literatura- existen personajes redondos y planos. La semana pasada trabajé como mediadora en un conflicto entre dos directivos: la experiencia resultó dolorosa para los tres. Y -aunque encauzada por lo que se refiere al canon profesional y las tareas- tengo la sensación de que el argumentario que cruzaron durante cuatro horas -con breves intervenciones mías- no llegó a medirse en el mismo plano. Quiero sin embargo imaginar que sus discursos convergerán en algún punto del infinito laboral que les espera tras el verano.



La escritora veterana Espido Freire 
charla con la escritora novel, Adriana,
en un descanso del curso de verano de la UPV. Palacio de Miramar.


El personaje plano no aprende de la experiencia sino que se aferra a un conjunto de creencias en una huida hacia adelante que no modifica la hoja de ruta inicial. Puede dar la sensación de seguridad o criterio, si bien lo que hay detrás de semejante cerrazón es pura terquedad y soberbia. Los personajes planos que no digieren la experiencia no son coacheables (*) porque con independencia de los hallazgos del proceso realmente no contemplan modificaciones de conducta: prefieren tener razón que solventar sus diferencias o mejorar los resultados y -en este sentido- su sufrimiento es estéril porque no conduce a aprendizajes. 

Por el contrario los personajes redondos de la literatura y de la vida modifican sus criterios, comportamientos y creencias en sintonía con la experiencia que acontece. Diríase que evolucionan y se acompasan a los quiebros de la existencia. Estas personas son receptivas a los descubrimientos que propicia un proceso de coaching y muestran predisposición a los cambios de los que se derivan nuevos (y esperanzadores) resultados. Cuando los profesionales de perfil "redondo" sufren contratiempos saben transformar los traspiés en aprendizaje y por lo tanto se hacen más sabios.



(*) Ser / No ser coacheable: algunas personas son inmunes a los beneficios de un proceso de coaching que exige receptividad a nuevos descubrimientos y predisposición al cambio.  

martes, 23 de julio de 2019

¿Cuál es tu visión del mundo? ¡Escríbe!



La recurrencia de los temas que me esperan -agazapados como alimañas en las esquinas de mi mente- se repiten. La recurrencia de las acciones pendientes se acumulan: dos décadas más tarde de la muerte de mi padre aún no he llorado su ausencia. De la misma manera persiste mi interés por la escritura como un oficio que permite afinar la visión propia del mundo.

Vuelvo a los temas que me configuran desde que me alcanza el recuerdo; entre otros el deseo de escribir -anhelo narcisista de que te lean- y abreviado psicoanálisis del pensamiento.

Escribir es un arte-facto ¡hay que hacer (facto) algo! afirma la escritora Espido Freire en el curso de verano de la Universidad del País Vasco al que asisto para aprender la "pedagogía de la creación literaria".

La sala noble del Palacio de Miramar (San Sebastián), las arañas del techo, la visión de la bahía, los turistas asiáticos fuera del recinto, la voz culta y modulada de Espido Freire narra el conocimiento, la experiencia y el criterio de quien ha hecho de la escritura un oficio vocacional y rentable. Admirable.

Sesenta bolígrafos galopan sobre los cuadernos para seguir el verbo rápido y preciso de Espido que insiste en que la escritura es un proceso al que hay que dotar de estructura. ¿Estructura? Narrador + Punto de vista + Personajes + Trama + Espacio + Tiempo + Atmósfera + Simbología. Me ha gustado especialmente el concepto "atmósfera": destilado del tono, estilo, descripciones, datos, hechos y circunstancias... 




No puedo evitar que mi mente establezca paralelismos con la empresa y la necesaria creación de atmósferas para que las cosas ocurran: conversaciones pendientes, disolución de conflictos, normas consensuadas, comunicación empática... Bien mirado la empresa también es un arte-facto ¡han de ocurrir cosas!

Después cita muchos autores que conoce y párrafos de obras clásicas. Finalmente recomienda Seda de Baricco, Lluvia amarilla de Llamazares y Crónicas marcianas de Ray Bradbury... Tan pronto llego a casa cojo el taburete de la biblioteca y me topo con una treintena de volúmenes especializados en el bello arte de escribir. Vuelvo: si mi vida fuese una noria esta sería una nueva rotación. Comienzo con F.Scott Fitzgerald: "... Uno ha de escribir para los jóvenes de su generación, los críticos de la siguiente y los maestros de todas las generaciones posteriores...".  Espido estaría contenta: ganó el Premio Planeta a los 25 años, los críticos le siguen y los maestros de literatura llenaban hoy la sala noble del Palacio de Miramar.


domingo, 21 de julio de 2019

El exceso de ambición amenaza la empresa



El nada dudoso y bien trajeado Colin Mayer se atreve a poner palabras a lo que los consultores senior encontramos en las empresas cotizadas: los altos directivos solo piensan en su bonus y la gobernanza cortoplacista está motivada por la búsqueda del incremento del precio de la acción derivado de la mejora del Ebitda.

Cuando promuevo en las organizaciones conceptos vinculados a la "Teoría del Bien Común" (Christian Felber) a "Reinventar las Organizaciones" (Frederic Laloux) o más recientemente a "El valor de las cosas" de la profesora Mariana Mazzucato, me colocan algunas etiquetas de mayor o menor intensidad despectiva, según el rango del emisor y el grado de confianza que tengamos. El más duro de mis ceos me dijo que esos planteamientos eran propios de los "perro-flauta" eufemismo de "vagabundos". El más blando de mis ceos me tildó de "idealista", término que asocia a la poesía.

Así que hoy me alegra leer al profesor de la Universidad de Oxford, Colin Mayer, veterano experto en gobernanza empresarial y en el rol que juegan las corporaciones en la sociedad contemporánea. Nacido hace 66 años el reputado experto afirma que la ambición de los directivos y accionistas pone en riesgo a la empresa.




Desde la atalaya de quien ha cosechado el reconocimiento mundial de su conocimiento, experiencia y talento, Colin Mayer recuerda que las empresas han de tener un propósito trascendente y complementario a la generación de riqueza. "Los negocios han de dar soluciones a los problemas y necesidades de la gente de una forma rentable", afirma el experto. Para quien su propuesta resulte poco creíble, cita a la compañía danesa Novo Nordisk, líder en el segmento de insulinas, capaz de ganar dinero y de crear tratamientos alternativos baratos para los diabéticos de países emergentes que no pueden permitirse su producto estrella.  


lunes, 15 de julio de 2019

Liderar = Freir el pollito del miedo



Faltan dos semanas para el curso Liderazgo en Femenino que impartiré -junto con Miren Gabantxo y Esther Torres- en la Universidad del País Vasco (Palacio de Miramar, San Sebastián), así que me afano por focalizar el mensaje que quiero transmitir. 

Tengo la mesa llena de libros, carpetas, apuntes, papeles... y desde que se anunció el curso recopilo todo lo que encuentro del mundo de la empresa y el liderazgo. Mucha información a la que quiero dar auténtico sentido desde la experiencia de cuarenta años de vida laboral por cuenta propia y ajena.





Las plazas del curso se completaron en dos semanas (lo que se considera un éxito al ser la primera vez que se realiza) y hubo que abrir una lista de espera. Ahora toca colmar las expectativas.

Para ajustar el contenido he repasado la lista de asistentes y descubierto que tendremos en aula un tercio de profesionales de la administración pública, un tercio de emprendedoras-empresarias-profesionales que trabajan por cuenta propia y un tercio por cuenta ajena. Parece trazado con tiralíneas en una representación a escala de la población activa de nuestro entorno con la peculiaridad de que algunos asistentes provienen de otras comunidades autónomas (Galicia, Aragón...).

Considero que liderar es alcanzar el máximo desarrollo de tu potencial y -en este sentido-  el liderazgo hay que aplicarlo en primer lugar a la propia vida. Quizá después se pueda liderar a otros, e incluso llegar a impactar a nivel planetario como algunos de mis referentes: Frederic Laloux, Sir John Whitmore, Otto Scharmer, Alain Cardon, Shinoda Bolen o Brené Brown. Tres fases que durante el curso explicaré como: fluir (con uno mismo), confluir (con los demás) e influir (a la totalidad).




El liderazgo de la vida implica conectar con tu propósito-vocación (anhelo del alma), transformarlo  en un objetivo y diseñar un plan de acción que te permita alcanzarlo. Parece fácil pero no lo es porque los adultos aceptamos como propias muchas "creencias limitantes" de nuestro entorno social. Creencias limitantes como "no eres creativo" y entorno social que nunca te animó a emprender, por ejemplo.

Vivo este curso como una  nueva y apasionante aventura en la que habrá teoría (40%), práctica (60%), dinámicas en aula,  construcciones colectivas (paneles) y alta participación en un taller que aspira a ser un espacio de exploración que se regirá por un decálogo que comparto: No juicio + No prejuicio + No miedo + No inercia + No imposibles + No victimismo + No pudor + No tristeza + No seriedad + No peso. ¿No peso? Sí, ¡alas para volar!


Vídeo relacionado. Evento Mujer y Emprendimiento en Tolosa (4 de julio de 2019). Organizado por Woman Sarea (Gemma Zelaia) con el patrocinio de la Diputación Foral de Guipúzcoa y Emakunde. Duración del vídeo: 2´20".

viernes, 12 de julio de 2019

Economía innovadora, verde e inclusiva



Una mujer arrolladora sobre el estrado de la sala de conferencias de Tabakalera, el Centro Internacional de Cultura Contemporánea de San Sebastián: Mariana Mazzucato, impulsora principal del Instituto para la Innovación y el Propósito Público, con sede en Londres. 

Doscientas personas -la totalidad del aforo- expectantes ante lo que se anunciaba como una conferencia de alto nivel intelectual, económico y político con traducción simultánea a cuatro idiomas: castellano, inglés, euskera y el idioma universal de los humanos que permite comprender la actual asimetría entre los "productores" (makers) del mundo y los "consumidores" (takers) o -como prefiere Mazzucato- entre making y taking, acepciones verbales que apuntan a la posibilidad de cambiar los desequilibrios planetarios.

La investigadora, profesora y escritora acaba de publicar El valor de las cosas -quién produce y quién gana en la economía global-.




¿Por qué es importante la teoría del valor? Como apreciamos en la slide que utilizó la ponente, podemos abordar el "valor" a partir de sus componentes: desigualdad, PIB (GOP en inglés), gobernanza de las organizaciones, precio de las medicinas, control de datos digitales y rol del estado. ¿Qué propone la experta para salir del atolladero mundial en el que nos encontramos? Sugiere que re-pensemos el concepto "creación de valor" vinculado al crecimiento innovador, verde e inclusivo.



Un propósito en el centro de la economía mundial


Cada palabra de Mazzucato va cargada de contenido. Imposible resumir todo su conocimiento en un post. Rescato una idea de alta intensidad: cuando las empresas sacan demasiados beneficios (que no invierten en la organización para subir el precio de las acciones) se vuelven estériles (no reproducen valor) lo que provoca efectos colaterales como el incremento de la productividad que no se traduce en incremento salarial. La investigadora afirma que "... Los estados y las empresas están poniendo tiritas ante los problemas que tenemos, hemos de pensar la manera de co-crear juntos una nueva realidad...".

Salgo de la sala antes de que termine su intervención. Oigo las últimas palabras de Mazzucato: Hemos de crear una economía orientada por un propósito. Me quedo con eso: un propósito en el eje de todo proyecto público o privado, empresarial, gubernamental... Un propósito. ¡Lo compro! Me lo llevo puesto. 



Video relacionado. Duración: 12 minutos. La CNN entrevista a Mariana Mazzucato.

viernes, 5 de julio de 2019

Redes Sociales ¿Bendición o Maldición?



Tolosa (Guipúzcoa) reunió a un puñado de mujeres que corren con lobos. Algunos hombres acompañaron la aventura: Joanillo, Luis, Mario, Joseba... Las silenciosas invitadas del mural del Bide Bide contemplaban la escena. Al principio con curiosidad,  más tarde con asombro, y al final cómplices con las palabras e imágenes que acompañaron los relatos de los asistentes: largos, cortos, fríos y calientes, como el día: 35 grados en la plaza del pueblo y 16 en la sala donde pudimos compartir experiencias vinculadas a la vocación, ese instinto que algunas personas seguimos hasta materializar en un proyecto rentable, sostenible y transformador. 




¿Qué tienen en común una profesional del visual thinking, la propietaria de una tienda de lanas, una facilitadora del cambio organizacional y una dibujante de viñetas?

Mi ponencia fue la primera y durante ese tiempo volqué toda mi atención en compartir mi experiencia emprendedora de una manera tierna, honesta, basada en evidencias, arropada con algunos datos relevantes y tratando de no perder el hilo cada vez que el power point se desconectaba de la red eléctrica... Creo que estuvo bien porque despertó el interés de los asistentes, hubo preguntas difíciles cuya respuesta exigió que movilizase todos mis recursos y me aplaudieron con ganas. Tras mi intervención pude dedicarme a escuchar al resto de las participantes tomando el pulso a algunas realidades que desconozco.

¿Qué tienen en común las ocho experiencias empresariales compartidas en Tolosa?




El trabajo por cuenta ajena aporta conocimiento del mundo empresarial con sus reglas tácitas y expresas. Transitar por organizaciones cuyas estructuras (y normas) nos vienen dadas resulta un excelente aprendizaje para abordar proyectos por cuenta propia.

Contar con un mentor experimentado es una extraordinaria ventaja competitiva que aporta valiosas orientaciones (atajos) a quienes emprenden (yo misma trabajo como mentora empresarial).

La financiación suele ser un escollo inicial que muchos emprendedores solventan de manera creativa: mediante el truque de servicios con otros profesionales, la recaudación de fondos de padres, tíos, primos y demás familia y -en menor medida- con apoyo bancario.

Curiosamente la mayoría de los testimonios son lo que yo denomino "empresas-bonsái": unipersonales o constituidas por tres o cuatro personas. 

Los negocios presentados tienen al frente a profesionales con coraje, resiliencia, gran capacidad de trabajo, instinto, versatilidad, pasión, conocimiento experto y una red de conocidos y amigos que alientan y apoyan sin los cuales la experiencia resultaría muy dura.

Quienes lideran un negocio sienten que no llegan al sin número de tareas que han de realizar y se añaden a los servicios que ofrecen. Este fue uno de los temas calientes de la jornada. Un emprendedor ha de saber hacer, hacerlo, contarlo, mostrarlo, embellecerlo y ser visible todo el tiempo en un sinfín de plataformas: Facebook, Instagram, LinkedIn, Twitter... ¿Cuándo trabajamos? -se preguntan la mayoría de los emprendedores-.

Si en las empresas grandes el mal endémico son las reuniones, en las empresas pequeñas la bestia son las redes sociales cuya voracidad amenaza con absorber todo nuestro tiempo y energía. Ahora bien, ¿es posible sobrevivir como autónomo, freelance o emprendedor sin visibilidad en redes sociales? Hará falta otra jornada para responder a esa pregunta que se quedó flotando en el aire de Tolosa, hermosa localidad guipuzcoana a la que volveré para ejercer de mentora en un proyecto al otro lado del puente, en Ibarra.


Post relacionado: Emprender es jugarse la piel.

domingo, 23 de junio de 2019

Trabajo en Equipo = Cuidarnos Mutuamente



Jueves 20 de junio de 2019. Las 19.00 horas. La sala del Impact Hub de San Sebastián aguarda la charla sobre el "Camino del Elder", el sendero de quienes aspiran a convertirse no solo en ancianos sino en sabios que facilitan el avance de otras personas hacia la armonía en el vivir y trabajar.

Cuando la sala se llena observo que hay algunos conocidos entre los participantes. Varios de ellos han andado un buen trecho en la seniority pero uno nunca sabe cuánto ha avanzado en sabiduría hasta que la vida le pone a prueba. Algunos de los participantes somos consultores empresariales siempre ávidos de actualizar nuestros conocimientos y de aprender nuevas dinámicas que propicien en aprendizaje experiencial. Es el caso, y en esa jornada jugamos una veintena de adultos en diferentes constelaciones.





¿Qué aprendemos de José Luis Escorihuela? Que liderar y cuidar son dos verbos que caminan juntos como el pie derecho y el izquierdo y que toda disyuntiva entre ambos ¡es falsa!

El dinamizador de la jornada tiende a la simplificación de la teoría de los sistemas cuya característica fundamental es la complejidad. Lo intenta con la pretensión de llegar a todos, de igualar el conocimientos universal que como humanos compartimos, pero somos diferentes y la diversidad -que aporta creatividad- es más difícil de gestionar. Le ocurre a Escorihuela y nos pasa a todos cuando facilitamos equipos de trabajo.

¿Más aprendizajes? Trabajar en Equipo es ser capaces de cuidarnos mutuamente, afirma una y otra vez el ponente. Le creemos, porque se corresponde con el anhelo humano de armonizar con el prójimo y con ese principio sistémico que recuerda la necesidad de equilibrio entre dar y recibir conocimiento, dinero o cariño.

Los grandes titulares son capturados por la mente sin reparo. Los casi infinitos pre-requisitos para que un conjunto de personas trabajen como un equipo (cuidándose mutuamente) permanecen relativamente ocultos en las dos horas del mini-taller.

Para cuidarnos los unos a los otros hemos de ser capaces de crear un espacio de seguridad en el que cada persona pueda mostrar su vulnerabilidad sin ser destrozada por los demás. Escorihuela le llama un espacio "sin máscaras". También es necesario que los líderes -aquellas personas con más energía e influencia- sean capaces de escuchar, aceptar la discrepancia y mantener el ego bajo control... 

Quienes deseen saber más del Camino del Elder puede asomarse a este video Ted (veinte minutos de duración).


jueves, 20 de junio de 2019

El cambio tecnológico deja perdedores



Atraídos por el prestigio de Sara de la Rica, el XVII Foro de Economistas de Guipúzcoa volvió a llenar el Kursaal (San Sebastián). La Catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco superó todas las expectativas.

Entre los contenidos de su intervención cabe destacar dos ideas: la sociedad digital deja perdedores (los trabajadores mayores) y las mujeres siguen sin elegir estudios STEM (vinculados a las matemáticas) porque les producen ansiedad. Merece la pena escuchar a Sara de la Rica en el vídeo cuya duración es de cinco minutos. 




Finalmente la Catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco menciona la necesidad de priorizar la formación y la gestión de las personas empleadas en el marco de los convenios colectivos. Datos, gráficas y conclusiones de la ponencia pinchando aquí.



martes, 18 de junio de 2019

Emprender es... ¡Jugarse la piel!



A los 30 años estaba en la cima de mi carrera profesional como responsable de informativos en Radio Televisión Española (RTVE), un sueño adolescente al que había dado forma estudiando una carrera mientras trabajaba a jornada completa y creaba una familia. Siendo algo bello, la persistencia hasta el logro se había llevado por delante la práctica totalidad de mi tiempo y energía. A ese siguieron otros logros hasta que en 1996 decidí abandonar el trabajo fijo por cuenta ajena siendo el primer miembro de mi familia que renunciaba a una nómina con plus de jefatura. No lo entendieron, no lo compartieron, y estaban persuadidos de que mi decisión era un craso error. ¿Por qué lo hice? 

Desconozco si al tomar la decisión tuve tan claras las razones que he ido analizando, razonando y dando sentido con posterioridad. 

En RTVE había alcanzado un techo de cristal ya que había llegado al tope del organigrama. Solo era posible escalar siendo un cargo político lo que me hubiera convertido en candidata a la dirección de la emisora en la que ya era jefa de informativos. Aunque entre mis pulsiones adolescentes estaba la de transformar el mundo, la política nunca fue una opción para mí, menos si cabe tras haber entrevistado a cientos de los primeros espadas de la transición española.

Limitada por el invisible -pero no imperceptible- techo de cristal, quise evitar el deterioro motivacional y cognitivo que hubiera supuesto permanecer 35 años más en el mismo puesto de trabajo, con los mismos desafíos profesionales, idénticos micrófonos, compañeros, vicios y manías. 

Ahora bien, siendo las anteriores razones de peso, lo que inclinó la balanza hacia mi desvinculación del trabajo fijo bien remunerado fue la insaciable sed de libertad e independencia que aún hoy me inspira. Libertad e independencia, dos motores que me hicieron saltar al vacío y -utilizando una expresión del ensayista libanés, Nassim Nicholas Taleb- me impulsaron a "jugarme la piel", título de la ponencia que compartiré el próximo 4 de julio en Tolosa en un acto patrocinado por la Diputación Foral de Guipúzcoa y Emakunde.




"Jugarse la piel" es emprender una actividad remunerada que te apasiona, plena de sentido, conectada a tu vocación, y asentada sobre tus habilidades, capacidades, conocimientos y experiencia. 

"Jugarse la piel" es hacer de tu proyecto una realidad tridimensional que aporte a la sociedad algo único que -en su modestia o grandeza- contribuya a la creación de un mundo mejor. 

"Jugarse la piel" es aplicar reglas profesionales que incluyan tanto vínculos transaccionales (hard) como relacionales (soft) donde las personas asuman las consecuencias de sus decisiones: riesgos y gloria por igual. 

"Jugarse la piel" es luchar por aquello en lo que crees, ahuyentando el miedo, corriendo con lobos, luchando por ti y por otros... 

"Jugarse la piel" es poner el alma en lo que haces cada mañana y cada tarde, cuando puedes y cuando desfalleces, porque hay algo trascendente en juego: un nosotros transpersonal y evolutivo que inclina el planeta del lado de la bondad.

"Jugarse la piel" también es detectar "ventanas de oportunidad", soñarlas o dibujarlas como hace Miryam Artola mi compañera-ponente de la jornada que organiza Gema Zelaia en el Hotel Bide-Bide de Tolosa y a quien cederé la palabra tras mi exposición. Continuará.