domingo, 18 de octubre de 2020

El propósito como generador de confianza

 

El liderazgo consiste en la gestión de la incertidumbre si bien la covid19 agudiza la incertidumbre de manera exponencial lo que obliga a los principales directivos de las compañías a redefinir su gestión sobre tres palancas: propósito, crecimiento y prioridades.

Integrada en las Big4, KPMG es una de las cuatro grandes consultoras a nivel mundial y acaba de publicar un informe en el que recoge la opinión de directivos de once países (entre los que se encuentra España) en once sectores (automoción, infraestructuras, industria, banca y tecnología, entre otros) y alcanza algunas conclusiones. El informe incluye datos actuales (impacto de la pandemia en la economía mundial) y referencias anteriores al patógeno. Permite por lo tanto establecer una comparativa.



El principal riesgo de las empresas es...

 la deficiente gestión del talento  ?!


Los directivos consultados por KPMG reconocen que la pandemia les ha obligado a matizar-afinar el propósito de la compañía -la razón de ser de la empresa y el papel que desempeña en la sociedad- hasta el punto de incluir en la estrategia cuestiones como la protección del medio ambiente, el buen gobierno o la acción social.

Curiosamente cuatro de cada cinco CEO se sienten más vinculados que antes de la pandemia al propósito y valores de su empresa y se cuestionan la forma de trabajar y comunicarse con sus empleados. 

En la página quince del informe los directivos verbalizan cuáles son los principales riesgos de las empresas. El primero es la incapacidad de gestionar eficazmente el talento, es decir, de gestionar eficazmente a las personas... Esta inquietud está por encima de la cadena de suministros, los ciberataques o la tecnología. Inquietante ¿no les parece?



Acceso a la totalidad del informe (23 páginas) en este link: CEO Outlook 2020 publicado por KPMG

sábado, 17 de octubre de 2020

Las personas primero. ¡Una Falacia!

 

Solo llevo veinte años en el mundo de la consultoría así que mi marco referencial se limita a dos décadas en las que me he volcado en acompañar procesos de transformación empresarial a pequeña y gran escala en múltiples sectores: automoción, matricería, acero, ascensores, cultura, universidad, banca, deporte...

Entre la cacofonía de modas y tendencias que se escuchan en las empresas hay una que se repite con hipnótica cadencia: "... Las personas primero..." o "Apostamos por el capital humano..." o "... Cuidamos el talento..." o "Priorizamos el desarrollo de los profesionales..." o "... Las personas como ventaja competitiva...".

Sabido es que entre el papel (que lo aguanta todo) y la realidad suele haber un gap y que la verdad está casi siempre del lado de los hechos.





Sin compensación alguna, muchos profesionales del 2020 superan jornadas de sesenta horas semanales lo que repercute en su salud física, mental y emocional y descoloca por completo el equilibrio entre la vida personal (familiar) y profesional.

Por otro lado, la presión a la que se ven sometidos los negocios por las secuelas económico-financieras de la Covid19 está cayendo como lluvia fina sobre unas plantillas reducidas que se ven, sin embargo, abocadas a sacar el trabajo de los compañeros despedidos. Despidos que se están realizando por videoconferencia, en un tiempo límite de seis minutos, tras los cuales se corta la conexión dejando al profesional en estado de sock.

Aunque queda bonito en la página web de la empresa, aunque suena humanista integrado en la Estrategia 2021, aunque llena la boca como una palomita de maíz, no es cierto que los hechos se correspondan con "las personas primero" y es doloroso observarlo indiscriminadamente. 


lunes, 12 de octubre de 2020

No reflotarán todos los barcos

 

Dedico tres horas del fin de semana a leer prensa económica. Me gusta, aprendo, y descubro noticias que pueden ser de interés para mis clientes. Se las envío. Siempre lo agradecen y el gesto contribuye a fortalecer nuestra relación orillando aspectos mercantilistas y poniendo en primer plano el aprecio mutuo. Lo llaman fidelizar, yo siento que es cuidar a las personas con las que trabajo y aportar al máximo. 

El barrido por la prensa económica ha tenido hoy su recompensa ya que he hallado una noticia-joya: un artículo de opinión de Antón Costas, Catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona. Releo su columna en El País (de acceso restringido a suscriptores) y sintetizo algunas de las ideas que resuenan con mi propio punto de vista.





Las crisis económicas pueden ser convencionales o pandémicas. En el segundo caso la recuperación es asimétrica y lenta lo que significa que algunos sectores se recuperan antes (manufactura y sector agrario) que otros (servicios) y que algunos quizá desaparezcan...

La parte dura del artículo de Antón Costas se corresponde con el último párrafo donde afirma que si bien los ERTE están siendo una innovación social extraordinaria, conviene detectar qué negocios se encuentran varados en una playa a la que no volverá la marea del consumo y -por lo tanto- hay que dar por muertos y reorientar cuando antes hacia otras actividades... Prolongar la ayuda a todos los sectores -con independencia de su viabilidad a medio plazo- hará caer en el liliputismo empresarial y no ayudará a vigorizar la maltrecha economía española. 

Aunque Antón Costas no lo sugiere, yo creo que ha llegado el momento de la valentía y la solidaridad: valentía en identificar qué sectores están "tocados" irreversiblemente y solidaridad para apoyar su ágil reconversión. 


domingo, 4 de octubre de 2020

Cómo decirle al rey que va desnudo

 

Quizá conozca el cuento del rey desnudo que abreviaré en un solo párrafo: Erase una vez un monarca que se paseaba por el reino vestido (supuestamente) con un magnífico traje. Los sastres habían alertado de que aquellos que no vieran el traje serían... ¡unos necios! así que nadie se dignó a decirle al rey que iba desnudo. 

El inocente cuento de Hans Christian Andersen es una metáfora exacta del comportamiento de los profesionales en en entorno laboral: nadie se atreve a formular áreas de mejora al jefe, compañero o subordinado, ni a comentar como pudieran ser más eficientes las reuniones o los procesos... 


  • Reconocer la verdad -basada en evidencias- (diagnóstico) es el punto de partida de cualquier mejora.


¿De qué manera podemos detectar los puntos ciegos de nuestro desempeño? ¿Cómo desarrollarnos como profesionales?  ¿Qué metodología permite la mejora continua? Cuando trabajamos en equipo... ¿Qué herramienta motiva a mejorar? ¿Por qué es importante la gratitud?...




La respuesta está en la práctica cotidiana del feedback en nuestra comunicación con jefes, compañeros y subordinados. Feedback con método. Traducido con frecuencia como "retroalimentación", significa que nutrimos el desarrollo de las personas cuando compartimos deficiencias concretas que hemos observado con el único objetivo de mejorar una y otra vez como profesionales, equipo y empresa.

  • Saber dar y recibir feedback es una competencia directiva de primer nivel y una ventaja competitiva para las empresas.


Imparto formación centrada en el feedback como herramienta de mejora continua. Será el día 30 de octubre en San Sebastián. Muy dinámico y participativo. Basado en experiencia con soporte documental. Las plazas son limitadas. El lugar de encuentro fabuloso: mucho espacio, zona ajardinada, parking... Les dejo toda la información: Jornada de Mejora Continua y también mi correo electrónico por si tienen alguna duda: azucenavega_coach@yahoo.es


sábado, 3 de octubre de 2020

Lecturas que inspiran

 

No sé leer sin un bolígrafo en la mano, una excentricidad como otra cualquiera y una herencia de mi etapa como periodista. Así que todos mis libros están tatuados con marcas, subrayados y notas a pie de página. -Quien los herede no podrá donarlos a una biblioteca pública-. Pero... en las últimas semanas se han producido dos notables excepciones con libros de pequeño formato. ¿Por qué no he dejado mi impronta en esos ejemplares?  

En primer lugar por la belleza de su maquetación: siento reverencia por lo bello y por el trabajo bien hecho y en ambos casos los diseñadores se han esmerado con primor. En segundo lugar por la fuerza de su mensaje.

En mi caso la excepcionalidad de no marcar un libro implica la renuncia a extraer de ellos algo "práctico" para abandonarme al puro gozo de leer, sentir y disfrutar. Quizá sea la razón por la que los he leído de un tirón.

El arte importa esparce sus imágenes y palabras por debajo del centenar de páginas. Conversaciones sobre la escritura (Ursula K. Le Guin en diálogo con David Naimon) traducida por Nuria Moles Galarza y publicada por la Editorial Alpha Decay S.A. termina justo en la página 101.




Le Guin (en la fotografía) fue una prolífica escritora estadounidense conocida por sus obras de ficción. Publicó más de veinte novelas, cien relatos cortos, ensayos, crítica literaria, libros para niños y poesía. 

Rescato un párrafo del prefacio de Late in the Day: "... La ciencia describe rigurosamente desde fuera, la poesía describe rigurosamente desde dentro. La ciencia explica, la poesía implica. Ambas celebran aquello que describen. Necesitamos el lenguaje de la ciencia y de la poesía para que nos salven de la infinita acumulación de datos que no sirven para curarnos la ignorancia o la culpa...".


viernes, 2 de octubre de 2020

Buenismo Empresarial: Peligro-Peligro

 

Seamos claros: hay ideas populares e impopulares, también en la empresa. Pongamos un ejemplo sencillo: montar una cocina con microondas, nevera y cafetera es una propuesta popular ¿quién va a rechazar la idea? Sin embargo, cuestionar el teletrabajo es una idea sobre la que todas las personas tienen algo que decir, la mayoría entiende como un derecho y se defiende como la joya de la corona. 



Lanzar propuestas impopulares, mantener comportamientos impopulares y encarnar ideas impopulares exige coraje. No todos los profesionales están dispuestos a semejante desgaste: mejor rodar con la mayoría aunque sea cuesta abajo... y este es el problema: a veces la empresa rueda colectivamente cuesta abajo.




El debate se endurece si cuando planteamos indicadores de productividad, monitorizamos el rendimiento y mantenemos conversaciones para el desempeño encontramos comportamientos disfuncionales que obligan a sancionar, amonestar o despedir a un empleado. Ser impopular en este terreno cuesta un poco más y -sin embargo- algunas consideraciones están en juego.

En entornos adversos como los que transitamos (inciertos, volátiles, complejos y ambiguos) la práctica del "buenismo" (todo vale) puede poner en peligro la supervivencia de la organización por complacencia, ausencia de rigor, criterio y resultados. 

La solución no consiste en volverse un tirano, ni en auditar hasta el crecimiento de los cactus, sino en establecer un límite claro entre la gestión humanista y el "buenismo" (no incomodar a cualquier precio). ¿Dónde radica la línea roja? Cuando los comportamientos, las actitudes y el desempeño profesional erosionan a la compañía... cuando los comportamientos, las actitudes y el desempeño de uno perjudica a todos... se trata del clásico dilema que han tratado de dilucidar todas las teorías del management y desde luego el conocimiento experto del mundo de los equipos. Si en el mar hay que salvar a las mujeres y los niños primero, en la empresa hay que salvar lo colectivo primero. El humanismo bien entendido siempre saldrá al rescate del bien común.


miércoles, 30 de septiembre de 2020

El mentoring tiene componente emocional

 

Preparo un manual de mentoring interno para una empresa cliente. Hace unos días compartí con los lectores del blog la entradilla del primer capítulo que ha tenido una bonita acogida. Con ese impulso me animo a mostrar unos párrafos más...




Lo ideal es que el mentor y el pupilo se elijan mutuamente y que se produzca un intercambio fructífero para las dos partes: el mentor puede tener más conocimiento y el mentorizado más fuerza. El mentor tiene amplios puntos de referencia del ayer y el pupilo una mayor conexión con el hoy. El mentor puede ser más analógico y el pupilo tecnológico y así hasta el infinito en un baile de opuestos que se complementan. Entre el mentor y el pupilo el equilibrio entre dar y recibir produce un flujo continuo de intercambio que se retroalimenta.


Finalmente, la generosidad del mentor no ha de estar teñida por el ego o la vanidad, sino al servicio del proceso de desarrollo del pupilo a quien ha de dotar de tiempo y espacio para desplegarse. Además, cuando el mentor ya no aporte ha de practicar la sabia y elegante “retirada” unida al contento de la misión cumplida: el crecimiento del pupilo.

 


 BULLET POINTS


El mentor desarrolla al pupilo. El mentor apoya el pupilo. El mentor acompaña el viaje del pupilo. El mentor transfiere conocimiento, experiencia y contactos. Además del componente cognitivo y conductual, el mentoring tiene también un componente afectivo (confianza y aprecio). El mentor evita clonar su identidad así como proyectar su propio "mapa existencial". De hecho, respeta el carácter, ritmo, personalidad del pupilo. 



El mentor dota al pupilo de atajos que le permiten avanzar más rápido y evitar errores potenciales. El mentoring impulsa la carrera profesional del pupilo. El mentor ha de practicar la generosidad. El pupilo la humildad. Pupilo y mentor han de respetarse genuinamente. Conviene que ambos se elijan y que el trasvase entre el dar y el recibir esté equilibrado. El mentor mantendrá bajo control su ego y vanidad. El mentor dará tiempo-espacio al pupilo para su crecimiento. Alcanzado el objetivo de desarrollo, el mentor practicará la sabia “retirada”. Continuará.

 

 

lunes, 28 de septiembre de 2020

Mentoring: la magia de desarrollar a otros


A veces recibo encargos desafiantes... ¡son los mejores!: me confrontan conmigo misma y obligan a movilizar todos mis recursos. La semana pasada el Director General de una compañía en la que trabajo desde el 2019 me pidió que redactase un manual de mentoring interno para el grupo empresarial que lidera. La idea es que los directivos de primera línea desarrollen a los profesionales junior de alto potencial...

Entiendo el por qué y el para qué de la solicitud... pero el Director General no es consciente de que me está pidiendo que redacte un ensayo en toda regla, je je... 

Ilusionada con la idea he comenzado a reflexionar sobre el acto de desarrollar a otros, lo que genéricamente denominamos mentoring. Hoy comparto parte del capítulo primero y me gustará mucho conocer su opinión ya que me ayudará a completar el encargo.




¿Qué es un mentor? una persona que desarrolla a otra, un profesional que transfiere conocimiento y experiencia propios sin ahogar el estilo, ritmo y personalidad del pupilo. Conviene realizar la transferencia de la manera más neutra posible: sin proyectar en el mentorizado el propio "mapa existencial".

El mentor pone al servicio del pupilo los conocimientos, la experiencia y los contactos que ha sido capaz de atesorar durante décadas. En este sentido, el acto de mentorizar dota al pupilo de dos valiosas ventajas competitivas: por un lado, le aporta atajos en el desempeño y por el otro le evita algunos errores de novato. Ambas cuestiones facilitan el logro de objetivos profesionales que acaso deriven en una promoción.

La mentorización precisa que ambas personas confíen el uno en el otro, y exige cualidades éticas y morales tales como la generosidad (del mentor) y la humildad (del pupilo). Ambas virtudes (generosidad y humildad) resultan exóticas en el mundo empresarial contemporáneo. Si pudiera añadir dos cualidades más creo que tendría sentido hablar de solidaridad del mentor y de gratitud del pupilo. 

El ejercicio de mentoring puede florecer si el mentorizado respeta genuinamente al mentor y admira algunas de sus cualidades. Por su parte el mentor también ha de respetar al pupilo y ser capaz de ver en el presente el despliegue del potencial del futuro.




Finalmente alcanzo la conclusión parcial de que el mentoring profesional (entre seniors y juniors) se asienta sobre un acto de fe y apoyo (acaso incondicional) a otro ser humano con quien no tenemos vínculo familiar. Continuará...

lunes, 21 de septiembre de 2020

Pandemia, Economía y Sopa de Letras

 

Acabo de resolver el viejo dilema entre ciencias y letras. Los números y las letras se conjugan y dibujan escenarios de futuro a la pandemia y su impacto en países, regiones, sectores y clases sociales. Los opuestos se encuentran en algún lugar del infinito y ahora los expertos en números nos explican la posible evolución económica del planeta mediante el uso de letras como símbolos de tendencia. Me explico.





Al comienzo de la pandemia -marzo, abril-, los optimistas vaticinaron que la recuperación económica respondería a la letra V: fuerte descenso e idéntica remontada. Algunos -más cautos- optaron por el logotipo de Nike. Los precavidos temieron una recaída y hablaron de un futuro en forma de W: dos bajadas y dos subidas consecutivas. Los pesimistas esgrimieron la letra L como una crisis perpétua en la que el producto interior bruto (PIB) caería de una vertical a una horizontal. 

En septiembre del 2020 la realidad comienza a imponer su propia letra: la K, en la que las desigualdades son cada vez más acentuadas entre aquellos países, regiones, sectores y clases sociales que surfean la ola hacia arriba (palito ascendente) y aquellos que se deslizan hacia la nada (rasgo descendente). Preocupante ¿no les parece?

La última Encuesta de Población Activa (EPA) aporta datos: por cada 100 españoles mayores de 16 años, 22 son inactivos, 9 están parados, 22 están jubilados. De los que tienen empleo, 2 son empresarios, 5 autónomos unipersonales, 8 empleados del sector público y 31 trabajan en el sector privado (no todos tienen contrato indefinido). ¿Con qué letra se quedan?



Ampliar información en este artículo.   Más datos en El País.


sábado, 19 de septiembre de 2020

Perdido en el Paraíso

 

Perdido en el paraíso es un buen título. Se trata del octavo libro de Umberto Pasti, escritor y jardinero afincado desde finales de los ochenta en Marruecos. ¿Qué ha hecho Pasti allí durante más de treinta años? Escribir y cultivar un edén en el que conviven árboles, flores, ánforas, estanques, insectos y trepadoras que configuran un pasaje tan bello como el mismísimo paraíso.




Fotografías de Rohuna, 
el universo creado por Umberto Pasti
en el Marruecos agreste.




Este fin de semana Pasti participa en el Hay Festival Segovia, encuentro literario en el que será entrevistado por la fotógrafa Ngoe Minh Ngo con quien ha publicado un lujoso libro sobre Rohuna, el edén cultivado por el jardinero al norte de Marruecos.


miércoles, 16 de septiembre de 2020

La trampa de la "meritocracia"

 

Nos hicieron creer que si lo intentábamos con ahínco conseguiríamos la luna o al menos mejorar nuestra posición social, salario y el colegio de nuestros hijos. Se le llama la "cultura de la meritocracia" y -según Michael J. Sandel (en la fotografía)- ¡es una trampa!

Yo misma fui educada por mi padre en una férrea meritocracia y de alguna manera mi vida es mejor que la suya. En este sentido, el esfuerzo ha tenido su recompensa: no me quejo. Por otro lado, mi trabajo consiste en acompañar procesos encaminados al logro de objetivos y entre los ingredientes del viaje siempre está la propuesta de hacer todo lo que esté en tu mano para conseguirlo. Sin embargo, veo excepciones... tantas... que acaso -como sugiere el filósofo- la "meritocracia" sea una trampa porque intervienen muchos otros factores entre los que se encuentra la justicia. 




La meritocracia divide el mundo en perdedores y ganadores. Los perdedores tienden a culpabilizarse pensando que no hacen lo suficiente (lo cual no siempre es cierto)... Por el contrario, los ganadores acostumbran a otorgarse todo el mérito del triunfo con una obscena falta de humildad.

Además de filósofo, Michael J. Sandel es profesor en la Universidad de Harvard donde divulga su pensamiento clásico y contemporáneo sin orillar temas de actualidad como la distancia social que -a su juicio- ya se practicaba antes de la pandemia. Para Sandel la meritocracia y sus dos bandos (vencedores y perdedores) venían separando a los humanos en guetos de ricos y pobres con enorme distanciamiento social en el uso del transporte público, la escuela o las instituciones culturales... Su pensamiento se concreta en una decena de libros de los que al menos cinco están traducidos al castellano. De posible interés.

 

Más información pinchando aquí.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Pasear: contemplación y bienestar

 

No es que viva en una ciudad con mar... es que el mar y yo vivimos juntos, especialmente entre mayo y octubre que me baño cada día en el Cantábrico. Para los ciudadanos del interior el mar puede ser una constante cuyas características permanecen en el tiempo. Sin embargo para los marinos, pescadores, buceadores y bañistas el mar es diferente cada jornada.

¿Variables? La primera -y quizá más relevante- la marea, la temperatura del agua, la opacidad/ claridad que favorece o dificulta la visibilidad de peces, pulpos o erizos, la resaca que amenaza con sus fauces y el oleaje siempre más fuerte que tu. 

No es que viva en una ciudad con mar... es que el mar y yo somos uno durante muchas jornadas al cabo del año, por eso ahora estoy inquieta... Leo prensa internacional y descubro que hoy Israel ha confinado a su población... temo que España acabe decretando algo parecido lo que me impediría nadar en el Cantábrico... También echaría en falta  mi paseo cotidiano por los parques del barrio algo que me aporta bienestar y que ha propiciado que pese dos kilos menos. Hoy leo a Andoni Luis Aduriz en El País y descubro porqué...

 



Afirma el cocinero vasco que el 40% de los españoles tiene sobrepeso y un 20% padece obesidad (datos de la Universidad de Navarra) y sugiere que para alcanzar la mejor versión de nosotros mismos bastaría con consumir 250 kilocalorías menos al día (dos refrescos) o... caminar una hora... algo delicioso y saludable ¡que recomiendo!
 

Artículos relacionados: 

Matemáticas del bienestar.  

Paseemos como nómadas en la ciudad.

viernes, 11 de septiembre de 2020

¡Reinventa tu vida!

 

El cambio es lo único permanente, dejo escrito Heráclito, si bien los humanos amamos la continuidad. Entre esas dos pulsiones transcurre nuestra vida y -de vez en cuando- recibimos el empujón extra del destino hacia una nueva realidad.

Vivimos un tiempo extraño que zarandea algunos hábitos y costumbres, podemos sentirlo como algo amenazante o como una oportunidad de renovación interna y externa. Con este objetivo imparto un taller en San Sebastián (abierto a la ciudadanía) que se desarrollará los miércoles por la tarde entre octubre y diciembre del 2020 en el Palacio de Aiete (Donostia Kultura), un bello entorno que inspira y alienta la complicidad, la esperanza, la creatividad y la imaginación de un futuro mejor e integrador.



Lugar donde se imparte el taller


El Palacio de Aiete acoge la formación



Entrada al aula del taller

La matrícula se abre el próximo lunes día 14 de septiembre a las 16.00 horas. Las plazas son limitadas y en ediciones anteriores se han cubierto con rapidez. La matrícula se puede realizar en persona en el propio centro cultural y también on line en Donostia Kultura. Los pasos que hay que seguir son los siguientes: en primer lugar hay que localizar la programación de Donostia Kultura en Aiete. Después hay que seleccionar los Cursos de Autor y elegir el titulado: Coaching, reinventa tu vida. Finalmente hay que tramitar la matriculación.



Actividades disruptivas en aula


Complicidad y Diversión



Compartiendo el saber


El curso tiene un enfoque participativo, ameno y radicalmente práctico. Utilizaremos bibliografía referencial, habrá debate, introspección, humor y cada persona se llevará un mapa con los objetivos que desee alcanzar en el 2021. ¡Ojalá nos veamos en el Palacio de Aiete!

 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Donde vive la Felicidad

 

A diario camino por los montes del País Vasco. Es mi meditación en movimiento. Freno la mente y agilizo los pasos. Contemplación y -a veces- el regalo de una ardilla o una mariposa que se posa en la mochila. Otras veces una borda (choza de pastores) como la que mi amigo Ricard J. Sánchez ha fotografiado y reproduzco.

En estos paseos alcanzo la esencia de asuntos mundanos (con frecuencia laborales) que he dejado al pie de la montaña. Hoy he capturado una idea -acaso una conclusión- que deseo compartir: la felicidad no va de tener más, viajar o producir más... ¡todo lo contrario! La felicidad va de alcanzar la máxima plenitud con lo mínimo. No solo es deseable sino posible, y cuando te encuentras con el fascinante y brutal silencio de la naturaleza no hace falta nada. Nada. Nada. 





En mi trabajo con clientes surge el tema de la productividad entendida como hacer más, en menos tiempo. Más. Más. Más. Siempre he sabido que el dilema no es de metodología (me he formado en casi todos los sistemas de mejora de la productividad) sino priorizar, es decir: descubrir qué es lo importante en tu vida. Después hay que defenderlo frente a las mil distracciones que tiran de nosotros en todas las direcciones. A veces esa defensa exige que digamos "no" a algunas propuestas y eso cuesta... Ayuda formular la negativa con con amabilidad y respeto.

Finalmente si un directivo padece sobrecarga de tareas, el desafío no consiste en mejorar su productividad sino en delegar en un proceso que pasa por enseñar-confiar-tutelar-alentar-redirigir-volver a confiar-volverá enseñar y ... soltar-delegar en los miembros de su equipo. De este modo descubriremos la paradoja de que el desafío profesional consiste en hacer menos tareas: solo aquellas que sean relevantes. ¿Y el resto? ¡Delegar! Como dejó escrito Peter F. Drucker "... no hay nada más inútil que hacer de manera muy eficiente algo que no había que hacer".


Para saber más: Principios de Ray Dalio.
Para saber más: Eficacia Ejecutiva de Peter F. Drucker.
Para saber más: El Método Bullet Journal de Ryder Carroll.

domingo, 30 de agosto de 2020

Saber estar Solo... ¿síntoma de madurez?

 

Trabajé veinte años como periodista; dos décadas dejan poso y un puñado de manías: por ejemplo, me pongo de mal humor si no leo varios periódicos. Leo a vuelapluma y, después, y profundizo en unos pocos artículos que mi radar considera de interés.

Pero desde el año 2002 trabajo como entrenadora de líderes y equipos y soy consultora en algunos proyectos. Esta ampliación de la mirada añade matices a la lectura de periódicos ya que sigo anotando los temas que despiertan mi curiosidad y -ahora- registro también las noticias interesantes para mis clientes: subvenciones a la exportación, tendencias en smart cities, normativa en teletrabajo o instituciones expertas en el mercado chino. Así que leo los periódicos con hambre y lleno dos estómagos: el propio y el ajeno. 

Observo con inquietud que cada vez anoto menos temas para profundizar en una segunda lectura. Quizá se deba a la calidad de la prensa, mi propia evolución (cada vez me sorprenden menos los temas) o... al asqueo de cuánto acontece.

Tomemos una muestra: tras la partida de periódicos leídos hoy tan solo he encontrado cuatro noticias de interés para clientes y una que ha despertado mi curiosidad.




La filósofa francesa Claire Marin (en la fotografía, tomada por Manuel Braun) captura algunas perlas que reproduzco (ya que no es posible compartirlo con ustedes en digital): pese a la pandemia, no hemos interiorizado que somos vulnerables y cita al médico Georges Canguilhem: "... estar vivo conlleva el riesgo de ser mortal...".

Claire Marin es una experta en el impacto que tienen las disrupciones en nuestra manera de entender la vida y ha escrito un libro -titulado Rupturas (Alienta editorial)- que se publicará el 1 de septiembre próximo. 

La autora del reportaje (El País), Silvia Ayuso, indaga sobre las secuelas del confinamiento en los humanos y la respuesta de la filosofa es que "ser adulto consiste en ser capaz de estar solo". ¿Qué les parece? 


El martes 1 de septiembre se publica Rupturas, último libro de la pensadora Claire Marin.

viernes, 28 de agosto de 2020

The Bullet Journal

 

Este verano he convivido cuatro semanas con mi hija en la casa de San Sebastián. Ella se independizó hace siete años y vive en Londres. Nuestros encuentros son creativos, plenos de actividad y de conversaciones. A veces saltan chispas por cuestiones existenciales que entendemos de manera radicalmente distinta. Poco después de mi cumpleaños tuvimos una batalla dialéctica de mediana intensidad sobre lo que podía entenderse como ser más productivo pero que en realidad cuestionaba la manera de vivir con mayor satisfacción haciendo lo que hay que hacer, de la mejor manera posible, con el mínimo esfuerzo, para lo que resulta imprescindible (ese fue mi argumento inicial) estar radicalmente presente en el aquí y el ahora ¡una tarea cada vez! Ella no estaba de acuerdo y defendió que se puede ser muy eficaz en multitasking: cogiendo y dejando pantallas mentales (y de ordenador) abiertas simultáneamente y dando unas pinceladas en cada punto mientras avanza, se estanca o desintegra... No alcanzamos una conclusión aunque ambas quedamos impregnadas del argumentario de la otra y esto está bien... 




Después ella volvió a Inglaterra y yo permanecí en San Sebastián y me sumergí en la investigación de algunas referencias que permitieran clarificar mi pensamiento. Así topé con Ryder Carroll (en la fotografía) -autor del método Bullet Journal que da título a este post-. Se trata de un sistema analógico para la era digital que reduce el flujo de distracciones (información innecesaria que nos alcanza por múltiples canales) y nos permite ser más productivos. Todo a partir de una libreta y un bolígrafo que hay que usar con profusión. 

The Bullet Journal invoca la práctica de la presencia plena y recuerda (un poco) la escritura automática de Julia Cameron (El Camino del Artista) práctica matinal que vacía la mente, serena las emociones y clarifica el pensamiento -además de potenciar la creatividad-.

Mis investigaciones también me llevaron a conectar con el concepto ma-ai, término japonés que proviene de las artes marciales y que se traduce como "intervalo" o tiempo de tránsito entre actividades que permite tomarse un respiro entre responder a un email, acceder a una página de ofertas o ver un tutorial.

Mi hija y yo volveremos a encontrarnos en Navidad y ya he decidido regalarle el libro de Ryder Carroll buscando una manera de trabajar conectada al arte de vivir intencionalmente. Ya veremos qué tal...
 


Si apetece conocer más del Bullet Journal puede escuchar la entrevista de cuatro minutos de duración en este vídeo.


martes, 25 de agosto de 2020

¡Reinventa tu vida!

 

La reinvención de la propia vida es un desafío apasionante ¿no les parece? Máxime en este momento de enorme disrupción social, económica... ¡existencial!




Desde hace años imparto en San Sebastián un único curso abierto a la ciudadanía. En esta edición el título es: Coaching, reinventa tu propia vida. La matrícula se abrirá el próximo 14 de septiembre. Las plazas son limitadas y se ocupan con rapidez. 

Los encuentros se realizan en el increíble Palacio de Aite (en la fotografía). Este año la dirección de Donostia Kultura nos cederá el salón principal del edificio de manera que gocemos de las condiciones óptimas para su realización... Toda la información disponible por el momento pinchando en este link.


sábado, 22 de agosto de 2020

El niño es el maestro


Finales de agosto. Tarde de sábado. Vivo mi último fin de semana vacacional antes de enfilar el tercer cuatrimestre del año: el lunes retomo mi actividad en el despacho. Dado que nadie ha clarificado si podremos trabajar en plenitud o si volverán a confinarnos, quienes tienen niños sienten una especial zozobra al no poder organizar sus agendas ni calcular cuántas horas tendrán que contratar a la niñera. 

El cuidado de los niños al mismo tiempo que hacer frente a las cuestiones domésticas y cumplir con los objetivos profesionales a jornada completa ha sido un coctel de alta intensidad que la mayoría de las personas no desean repetir. Sin embargo, quizá ocurra.

En la etapa de confinamiento trabajé muchas horas con clientes nuevos y antiguos, uno de los cuales se echó a llorar -al otro lado del Zoom- roto de estrés. Se trata de una persona equilibrada, racional, sensata y amante de los niños que, sin embargo, a mediados de mayo había quebrado por sobrecarga. Recuerdo que me dijo: "... Azucena estoy haciendo de padre, cocinero, jardinero, profesor y -para ganarme la vida- consultor cuando los niños se acuestan... No puedo más...". Dedicamos un par de sesiones al dilema y hallamos una solución que funcionó.




Me acuerdo hoy de este fantástico profesional y abnegado padre de familia al enterarme de que se cumple el 150 aniversario del nacimiento de María Montessori -mujer que aparece en la fotografía, creadora del método educativo que lleva su nombre- quien animaba a los docentes a poner al niño en el centro de todo dándole tiempo y espacio, observándolo y estimulando el aprendizaje de forma casi imperceptible. Montessori estaba persuadida de que la curiosidad e inteligencia de los pequeños les llevaría a aprender sin tener que recurrir a la imposición. 




El niño es el maestro. Vida de María Montessori, es el título del libro que saldrá a la venta la próxima semana escrito por Cristina De Stefano y publicado por Lumen. Quizá sea interesante leerlo por si vuelven a confinarnos y hemos de ejercer simultáneamente los roles de padre, profesional, cocinero, jardinero y profesor de esas mágicas criaturas llamadas niños.


domingo, 16 de agosto de 2020

Feedback, una Práctica Esencial

  

Padecemos una crisis mundial que tiene el rostro primario de un virus. Sin embargo, la radical emergencia de otras cuestiones se torna relevante también. Por ejemplo, la pandemia agudiza la desigualdad.





Buscando puntos de referencia leo al profesor de la Universidad de Stanford, Walter Scheidel -un experto en su especialidad-, quien recuerda que a lo largo de la historia tan solo cuatro fuerzas han logrado reducir la inequidad: la guerra, la revolución, el fracaso de los Estados y las pandemias... Dado que aprovecho parte del verano para estudiar informes macroeconómicos, recopilo un puñado de cifras en mi cabeza y constato la virulencia de la desigualdad: no me explico que no estalle una revolución.


Combino lecturas con paseos y conversaciones con mi hija quien dotada de una mente afilada y de una formación internacional defiende algunas certezas como genuinas verdades... así que chocamos... y esas chispas dialécticas nos hacen crecer a las dos. Me gusta repetir que en algunas cuestiones (que defiende como verdades absolutas) carece de puntos de referencia y que sin ellos es como avanzar en la noche sin conocer si el fulgor de un faro está al norte, al sur al este o al oeste de nuestro destino. Ciertamente los puntos de referencia se adquieren con la experiencia (no necesariamente con la edad) aunque también con la lectura, los viajes, el intercambio de opiniones, la reflexividad y la escucha... escucha del feedback sobre el impacto que causan en los demás nuestras acciones y comportamientos. Si no somos capaces de integrar las piezas que nos faltan para completar el puzzle, sin puntos de referencia, avanzamos sobre medias verdades (medias mentiras) práctica azarosa en la vida y los negocios. 





En las empresas los profesionales también precisan de puntos de referencia (feedback) de superiores, pares y subordinados. En algunas organizaciones las llamadas "conversaciones para el desarrollo" y los planes de mentorización buscan el efecto espejo en el que los trabajadores puedan descubrir puntos ciegos o áreas de mejora que se transformen en pautas para la superación. Dar y recibir feedback es una competencia esencial de los directivos al frente de equipos y una ventaja competitiva para las empresas que lo integran como parte de su modelo de transformación organizacional.


Imparto una jornada formativa el 30 de octubre 2020 en San Sebastián (Guipúzcoa) plena de contenido práctico donde los alumnos descubrirán toda la magia del feedback como herramienta esencial para el logro de una exitosa carrera profesional. Toda la información pinchando aquí.



jueves, 13 de agosto de 2020

Defensa del Pensamiento Crítico

 

Las grandes reformas se consiguen en la calle, no en el hemiciclo, afirma el escritor Éric Vuillard (Premio Goncourt 2017) cuyo último libro -titulado La guerra de los pobres- saldrá a la venta en septiembre. En el volumen -editado por Tusquets- Vuillard opina que el pueblo se siente cada vez menos representado, propone la horizontalidad real y considera que la libertad solo es posible si hay igualdad.

El escritor francés establece un paralelismo entre el impacto provocado por la invención de la imprenta (siglo XV) y la revolución tecnológica (siglo XXI). Aunque les separan seis siglos de diferencia para Vuillard ambos avances posibilitan la difusión de las ideas lo que propicia el pensamiento crítico.




Desde hace meses trato de capturar la esencia de una verdad que como una fiera gruñe en mis entrañas. Sigo la pista a varias hebras pero la fiera se revuelve y aún no alcanzó a construir una madeja.  La única certeza sobre la que pivotan mis reflexiones es que el pensamiento crítico es una clave esencial para la evolución que (con frecuencia) penaliza a quienes la practicamos en los comités de dirección, equipos, en sociedad y hasta en el vecindario donde prima la verdad del rebaño. 

Pero sin pensamiento crítico no es posible la mejora de las empresas ni la evolución de los humanos. ¿Por qué? La práctica habitual del pensamiento crítico impulsa la mejora de los procesos productivos, las reuniones de trabajo y las relaciones interpersonales; además propicia la confianza y transparencia (valores esenciales) y apunta claramente a los comportamientos que conviene modificar en pro de la excelencia. El pensamiento crítico se forja en el yunque de la cultura, la reflexividad, la consciencia, la autoexigencia y la búsqueda permanente de la verdad. Si todo son bondades... ¿dónde radica la dificultad? El pensamiento crítico incomoda a los gobernantes, zarandea el ego y cuestiona el estatus quo... en una palabra ¡es percibido como una amenaza por quienes ostentan el poder! Los políticos, directivos, propietarios y jefes de planta castigan al discrepante matando al mismo tiempo áreas de mejora que en ocasiones hubieran podido salvar el destino de un producto, servicio o empresa...

Recomiendo el cultivo del pensamiento crítico en las empresas a través de la práctica del feedback, herramienta de mejora permanente que enseño en las organizaciones y que forma parte de la transformación que las compañías precisan en este periodo de turbulencia. La primera jornada formativa que impartiré en abierto será el viernes 30 de octubre del 2020, en San Sebastián. Aprendizaje asegurado. Practicidad radical. Aplicación inmediata. Aforo limitado. Todos los detalles pinchando aquí.



Fotografía realizada por Julie Glassberg.  Artículo relacionado pulsando aquí: Éric Vuillard

sábado, 8 de agosto de 2020

El binomio Transformación Digital y Talento

 

Como tantos profesionales de la Generación X (nacidos en los sesenta), comencé a trabajar apenas alcancé la mayoría de edad. Recuerdo que dediqué uno de mis primeros sueldos a la adquisición de una cámara Canon en la creencia de que con sus infinitas posibilidades técnicas facilitaría el resultado de mis capturas visuales pero... las limitaciones humanas son otras y acabé utilizando tan solo el dispositivo automático que la cámara compartía con otras muy inferiores en marca, precio y calidad.

Ahora que algunos de mis clientes están inmersos en procesos de digitalización me acuerdo de aquella experiencia y encuentro similitudes.



Cuando un negocio aborda la digitalización de su sistema productivo corre el riesgo de fiarlo todo a las posibilidades tecnológicas (como hice con mi poderosa Canon) y de olvidar que la magia reside en la interpretación de los algoritmos y el cruce de datos que realizan las personas dotadas de habilidades blandas como la curiosidad, flexibilidad, capacidad de adaptación y sed de aprendizaje. ¡Hay que colocar a las personas en la primera línea de la transformación digital! 

En segundo lugar, el cambio organizacional al que sirve la digitalización ha de ser capitaneado por los líderes referenciales de la compañía -con el CEO a la cabeza- porque conviene que la cúpula directiva se implique y traccione del proceso como una apuesta de futuro al servicio del negocio y del cliente.

En tercer lugar, resulta poco práctico imaginar que los datos por sí mismos aportan valor para la toma de decisiones en una empresa. Los datos han de transformarse en insights que a su vez se vuelquen en acciones que pondrán en marcha las personas cerrando así el círculo virtuoso que llevará a un verdadero cambio organizacional. Por eso es importante recordar que la transformación digital va más de talento que de tecnología y ... ¡en esas estamos! 


Artículo vinculado al tema: Harvard Business Review. Tiempo de lectura: 7 minutos.

lunes, 27 de julio de 2020

La sociedad del cansancio, una trampa letal




A finales de julio 2020 encuentro a los profesionales especialmente iracundos; incluso aquellos que mejor gestionan las emociones comienzan a dar coletazos de ballena a diestro y siniestro: una contestación desairada en un comité de dirección, una crítica mordaz a un compañero al que se aprecia, una pulla despiadada y por al espalda al Ceo de la compañía... ¿Qué pasa?




Los más conscientes verbalizan alto y claro: "... necesito parar, descansar, desconectar... ¡necesito vacaciones!".

El 2020 mantiene algunas características de años precedentes y otras nuevas que se añaden y sobrecargan el panorama existencial de los trabajadores. Entre los factores permanentes se encuentra el hecho cierto de que hemos transitado la mitad del año y necesitamos un parón para recuperar vitalidad. Entre las situaciones nuevas se encuentra el estrés físico, mental y emocional derivado de una situación anómala e impredecible como la covid19 que ha provocado la merma de algunas plantillas, el miedo a ser el próximo despedido, y la imperiosa necesidad de tener que seguir sacando trabajo que asegure la supervivencia de la empresa. Además el teletrabajo ha puesto su granito de arena en interminables horas laborales al no existir la mínima barrera espacio-temporal entre el inicio y el cierre de jornadas que se han ido prolongando hasta las 23.00 horas... (después de acostar a los niños...).

Más allá de situaciones estructurales (mitad del año) y coyunturales (la covid19 y sus derivados) vivimos en la sociedad del cansancio -como alerta el filósofo y ensayista Byung-Chul Han en un libro homónimo-. 


El dato: más del 60% de los empleados españoles admiten padecer ansiedad derivada de su trabajo. Los síntomas pasan por trastornos del sueño, problemas digestivos e irascibilidad (coletazos de ballena...).

¿La solución? Revisar nuestra manera de vivir y trabajar en sintonía con nuestras prioridades existenciales + aprovechar el "momento confinamiento" como punto de referencia para modular la hiperactividad lúdica, de consumo y social + realizar un ayuno de dopamina (estimulación cerebral) + bajar el tiempo dedicado al universo tecnológico, incluso desconectar completamente dos días a la semana de artilugios como el móvil o el ordenador + cuidar la alimentación + mimar el sueño + practicar deporte +... (ponga aquí lo que usted realmente necesita para resetear su cuerpo, su mente y su alma).


miércoles, 22 de julio de 2020

Las preguntas son el lenguaje de la estrategia

                                        

Algunos temas mariposean a mi alrededor como una persistente llamada a profundizar en ellos hasta alcanzar algún tipo de conocimiento. Durante semanas coinciden en el tiempo encargos que pivotan sobre un mismo tema lo que me anima a releer manuales, buscar información relevante on/off line, e investigar qué propone la vanguardia del management vinculada a unos pocos autores y universidades que me inspiran. Este aleatorio método -pegado a la evolución de los encargos que recibo- me confronta ahora con la estrategia, esa palabra grandilocuente que dota a las organizaciones de una brújula cuyo norte es el futuro siempre incierto y con frecuencia desconocido. Quizá esta sea la primera trampa a sortear cuando nos disponemos a trazar una estrategia empresarial: hemos de avanzar sobre la incertidumbre asumiendo un riesgo calculado en el que también se esconde una cuota de oportunidad.

                  


El segundo escollo con el que tropieza la estrategia es la capacidad de sus principales directivos para alzar la mirada de la operativa del presente (servidumbres del día a día) para soñar, diseñar y desplegar una cascada de acciones que permitan alcanzar el futuro deseado. De igual manera que una empresa solo destina recursos a la innovación cuando tiene asegurada la supervivencia (tesorería y pedidos en cartera), los profesionales no liberaran tiempo y energía para el mañana si el presente no está consolidado. 

La conclusión es clara: si queremos tener una estrategia, hay que asegurar que los directivos puedan dedicar tiempo a pensar, debatir y tomar decisiones juntos, es decir para practicar la reflexividad -característica de las organizaciones que aprenden-. 

La estrategia incluye la visión, misión y los valores de la compañía que no son un papel enmarcado en la sala de juntas, ni una slide en la página web corporativa, sino un soplo de aire fresco que ha de orientar a los profesionales que transitan las fábricas y los despachos. Aire fresco cargado de esperanza que avanza hacia el mañana.




Por último dos ideas: la estrategia precisa de una mirada amplia e integradora que se sobreponga a la cultura de silos-departamentos estancos en una práctica de lo que los anglosajones llaman el big picture (el gran cuadro), una visión "macro" de la empresa como un todo (enfoque sistémico de las organizaciones).

Finalmente considero relevante incluir en el debate de estrategia las fértiles preguntas que abren mundos a la transformación, la reflexividad y el descubrimiento de amenazas y oportunidades. Las preguntas tienen además la capacidad de erosionar la endogamia en la que se mueven por inercia las organizaciones. Quizá las preguntas sean... ¡el lenguaje de la estrategia! ¿Qué les parece?



Harvard Business Review. Artículo. Tiempo de lectura: 6 minutos.

jueves, 16 de julio de 2020

La bolsa o la vida: dicotomía empresarial



Conocí una multinacional tecnológica con un modelo de negocio basado en el talento y las personas hasta hace muy poco tiempo ¿Qué ha pasado?




En cuatro meses la compañía saldrá a bolsa (considerada la primera liga empresarial) así que cada semana se producen vertiginosos cambios en la dirección opuesta: aunque la compañía tiene buenos números, se están produciendo recortes sociales y despidos con la intención de mejorar el ebitda. En la toma de decisiones también se atisba la supremacía absoluta de la cuenta de resultados sobre cualquier otra consideración o principio rector.

Me pregunto hasta qué punto estaba integrado el modelo basado en el cuidado del talento y las personas cuando un diminuto virus (Covid19) y una operación financiera han dado al traste con casi todo.

martes, 14 de julio de 2020

Ética y Negocios ¿Son compatibles?



¿Cómo seguir siendo quien soy y mantener mis valores sin que me tomen el pelo? ¿Cómo evitar convertirme en quien no quiero ser sin que impacte negativamente en el negocio? Ayúdame con esto, Azucena. Este ha sido el inicio de la sesión de entrenamiento con un Director General con el que trabajo desde hace semanas y del que me separan muchos kilómetros y ocho horas de franja horaria. ¡Cielo Santo -he pensado- qué temazo! Mi D.G tiene una mente ingenieril y solemos abordar temas de eficiencia o gestión del tiempo... Hoy, sin embargo, me ha planteado una cuestión ética.




La salvaguarda de los valores y principios personales en entornos complejos, ambiguos, competitivos, cambiantes, impredecibles, internacionales y -en palabras del propio director general- "agresivos" es un tema de enorme calado para cualquier coach por mucha seniority que le acompañe. Así que he respirado profundamente, he reconocido que no tenía una fórmula mágica y nos hemos dispuesto a reflexionar juntos sobre la mejor manera de resolver su dilema.

En primer lugar hemos alcanzado la conclusión de que su desafío es inherente a la práctica totalidad de los sectores productivos y de las compañías lo cual no consuela pero permite relativizar. Dicho lo cual, su sector es uno de los que con mayor frecuencia roza la ilegalidad. Hemos estado de acuerdo en que el establecimiento de un marco contractual claro por ambas partes (empresa y cliente) pudiera ser de enorme practicidad. También nos ha parecido relevante la manera de hacer negocios en el país ya que los proyectos integran un alto componente jurídico con severas penalizaciones por incumplimiento de cláusulas o plazos. Ambos hemos reconocido que la ética está en horas bajas y que los profesionales que muestran principios y valores son a veces orillados en pro de perfiles tiburón que defienden a dentelladas el margen de salida con el que se ganan las ofertas. Durante la sesión mi Director General ha reconocido sentirse sólo y desarmado frente al cliente y sus demandas así que le he pedido que, por favor, reflexionase por escrito sobre las líneas rojas que no está dispuesto a transgredir. Finalmente hemos acordado que no tendremos miedo de su propio compañía -si no obtiene los beneficios deseados- ni del cliente -si muestra su desacuerdo en algunas cuestiones-.

Al término del entrenamiento me ha dicho que se sentía mejor y lo he agradecido genuinamente porque yo no me he quedado del todo satisfecha. Horas después me he acordado del comentario de mi mentor franciscano quien en una ocasión me digo que ética es -sencillamente- cumplir con la ley... ¿De verdad que es solo eso?