miércoles, 25 de marzo de 2015

Ser el cambio que queremos en el mundo


"Donde no hay belleza no hay conciencia" escuché hace una década a un pianista amigo de mi hija. La frase me resultó ingeniosa y la registré en la memoría ¡cómo tantos artilugios que pueblan la mente de quien transita (con talante observador) el mundo y sus curiosos habitantes ¡los humanos!



Donde no hay belleza no hay conciencia


Resuena el eco de aquella frase en mi cerebro mientras con parsimonia leo El País donde -en alusión a la exposición que se muestra en la Fundación Juan March- un despiece titula: Art Déco, mucho más que belleza.

Al mediodia recibo una carta en la que el doctor Jorge Carvajal anuncia su presencia en San Sebastián donde los días 16 y 17 de mayo impartirá formación multidisciplinar sobre lo que viene llamando "alimento del cuerpo y del alma". Sin remilgos Carvajal vincula la salud con la dimensión espiritual del ser humano ¡y con la belleza! 

Finalmente se impone en mi jornada el sentido del deber y me centro (un poco) en la preparación de unas másterclases en las que deseo aportar la esencia de lo que soy -más que el manual de lo que sé- en la creencia (acaso equivocada y siempre sometida a revisión) de que no enseñamos sino que los demás aprenden y de que solo se puede aprender aquello que vivencia el profesor. No se trata de un juego de palabras sino de algo simple, como los "desaprendizajes" a los que alude el escritor Caballero Bonald en su último libro.

El profesor no enseña,
el alumno aprende ¡si quiere!




En fin, dado que tendré el honor de poder expresar-expresarme ante una veintena de gerentes, empresarios, emprendedores y directivos estoy más volcada en transmitir con precisión el destilado de cincuenta años de observación-registro-análisis y aprendizajes de los sistemas complejos en los que los humanos nos movemos que de engrasar las "herramientas" cognitivas al alcance de cualquiera en todo tipo de formatos (videos, libros, webs) como me dijo una vez mi colega Mari Mar.


Y quizá podamos extrapolar el enfoque al liderazgo empresarial: el trabajador respetará al lider si el lider encarna ¡lo que dice y exige a los demás! Miguel, uno de mis directivos más avezados del sector de la automoción, lo denomina con sencillez y acierto ¡pura coherencia!


sábado, 21 de marzo de 2015

El incuestionable poder de la actitud


La vida como espectáculo es una opción existencial sabiendo que somos protagonistas y espectadores en funciones de mañana, tarde y noche ¡un continuo agotador! 

Como en un circo las escenas se suceden y el laberinto da paso al juego de espejos que como el retrovisor del coche de Beckham devuelve una imagen que con el tiempo se convierte en autoimagen y configura las certezas sobre nosotros mismos y lo que somos (o no) capaces de alcanzar.  

De modo inocente construimos las creencias que nos llevan al cielo o al infierno en estado semi inconsciente de vigilia como títeres de un guiñol que alguien debe manejar. ?!




Afirma el ex-futbolista inglés que está rodeado de personas que han triunfado en los negocios y que le guían en sus apuestas económicas. El icono de masculinidad contemporánea se mira en ojos y espejos cuyos marcos de lentejuelas aseguran un retrato selecto de las mejores cualidades del mito haciendo desaparecer los defectos por arte de birlibirloque. Pero no olvidemos que habitamos un circo y que los protagonistas principales y los bufones se ven sometidos al mismo polvo de estrellas cuando cae el telón. 

Ahora bien, tener modelos referenciales exitosos cerca resulta inspirador y es el atajo al triunfo siempre que uno sepa defender la propia identidad: las bellezas acaban rodeadas de belleza; los hombres ricos reproducen el dinero con la promiscuidad que copulan los conejos; los artistas copian; los escritores inspiran y los mortales -el noventa por cien de la población- se arrastran por las celdas subterráneas de los hormigueros urbanos. Pero no todo está perdido ¡hay esperanza! de hecho, hay hasta un Museo de la Inocencia.




El premio Nobel de Literatura de 2006, Orhan Pamuk, ha dado vida en Estambul al Museo de la Inocencia en el que se muestran miles de objetos que marcan su imaginario y trayectoria: fotografías y dibujos de escritores, músicos, artistas, libros, relojes, juguetes, esculturas y llaves para abrir la puerta del futuro.




Querámoslo o no somos parte de un todo mayor que nos abarca. Nos guste o no representamos una mota de polvo en la nebulosa del destino. Pareciese que un dios pagano nos hubiera lanzado cuan flecha hacia una diana-destino que desconocemos y que nuestro margen de maniobra se limita a la búsqueda de inspiración a través de lugares, acontecimientos y personas que nos atraviesan con su belleza-riqueza-arte-modales-sabiduría o con su fealdad-pobreza-vulgaridad e ignorancia y claro ¡no es lo mismo!

Preparo con primor dos clases (sobre liderazgo y equipos) para un máster que se desarrolla en la sede de la Asociación para el Progreso de la Dirección APD de la capital vizcaína organizado por BBTS -Bilbao Business Trainning School- y me afano por encontrar modelos teóricos y prácticos que provoquen momentos disruptivos en el alumnado: experiencias-cumbre de descubrimiento que propicien el retorno a la inocencia, al "creer para crear" nuevas realidades, al "juego interior" al poder de la actitud que determina en buena parte el éxito o fracaso mundano. Claves-Llaves que doten al alumnado (directores, gerentes, emprendedores) de conocimiento para alcanzar el futuro deseado convirtiéndose en modelos referenciales sin olvidar que siempre existe una mimética resonancia entre el líder y su equipo y que por mucho que se quiera rechazar esta evidencia es como si el eco renegase del grito o Beckham de la imagen que le devuelve el espejo retrovisor. Continuará.



jueves, 19 de marzo de 2015

Simple Felicidad ¿Felicidad Simple?


Cerca de casa uno encuentra casi todo lo preciso para ser feliz. Incluso en casa halla inspiración para serenar el ánimo y recuperar el equilibrio ¡tan necesario! como nutriente ante la azarosa vida que llevamos bajo el pretexto de ilimitadas exigencias materiales. Pretexto que se disfraza de largas jornadas de trabajo, desplazamientos, hoteles, aeropuertos, estaciones, gasolineras... lugares de paso en mitad de la nada. 





Cerca de casa hay una exposición de Niki de Saint Phalle (1930) -la mujer que aparece en la fotografía superior- quien desarrolló una fructífera y exitosa carrera artística en países como Francia y Estados Unidos. Muy desafiante en sus planteamientos estéticos durante los años sesenta y setenta, colocó sus esculturas en emblemáticos museos, jardines, parques e instituciones públicas. Tres de sus esculturas se asoman a la ría del Nervión desde el pasado 27 de febrero -donde permanecerán hasta el 11 de junio- junto a otras 200 obras de la artista que rinde homenaje a la feminidad. 

Pasear por la zona de Abandoibarra (Bilbao), sacar algunas fotografías a la altura del Museo Guggenheim Bilbao, estudiar la trayectoria de la artista y tomar un café me han hecho sentir feliz. Ya saben... ¡como una lombriz!






Cerca de casa uno encuentra casi todo lo necesario para ser feliz y en mi vetusta biblioteca topo con un libro amarillento de la época en la estudié filosofía. Amarillento y subrayado (como todos los manuales que me interesan) lo abro en una página en la que se reproduce una carta de Séneca (filósofo romano) a su amigo Lucilio -muy aficionado a los viajes- justo antes de partir.

Séneca le dice a su amigo: Querido Lucilio, todo ese ajetreo es inútil. Tú huyes contigo mismo. Debes dejar a un lado las cargas del espíritu. Hasta que no lo hagas, ningún lugar te resultará satisfactorio...". ¿Qué les parece?


domingo, 15 de marzo de 2015

Equipos = Incrementar un 30% los Resultados


"Sé atrevido, sé diferente, sé cualquier cosa que afirme la imaginación frente a los que juegan sobre seguro, las criaturas de lo banal, los esclavos de lo ordinario".


La frase del fotógrafo Cecil Beaton lleva resonando en mi desde hace unas horas haciéndome recapacitar sobre mi proceso en la toma de decisiones en las últimas cuatro décadas de mi vida. 

Cecil Beaton -considerado un genio por el escritor Truman Capote- fue uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX por sus retratos a celebridades y colaboraciones para revistas como Life o Vanity Fair. En la fotografía inferior aparece en China durante la segunda guerra mundial.




Consciente de que no puedo asumir en su totalidad la frase de Sir Cecil Beaton, reconozco sin embargo mi atrevimiento en la elección de senderos poco seguros que me han traído hasta el hoy ¡algo que me divierte! 

Transitar por lugares poco comunes me atrae como un imán a una viruta de hierro y es mi manera natural (orgánica) de producir adrenalina conectándome al puro placer de vivir y trabajar. Virutas de hierro. Caracoles de risa inmotivada.




Elegir caminos poco transitados dispara en mi un torrente de endorfinas en el preciso momento y lugar en el que otros se aterrorizan. Siguiendo la pulsión de mi instinto he tomado senderos que me permiten avanzar, a veces sobre pétalos de rosa y otras sobre cristales rotos. ¡Cualquier cosa menos lo ordinario! que diría Cecil Beaton. 



Dejé atrás un empleo por cuenta ajena para crear mi propio proyecto empresarial. Me alejé de mi ciudad natal para vivir en la bahía. Cambié de oficio aunque no de vocación. Gane y perdí amores y propiedades. Y en la última formación para directivos de diversos sectores me han hecho un halago sorprendente. Les cuento: entienden estos profesionales cualificados que mi enfoque de las relaciones laborales en el marco de los equipos de trabajo ¡son metafísicas! y afirman que utilizo un argot más propio de la filosofía y la ética que de la monocromática hoja-excel. 

Cierro los ojos y repaso mentalmente algunos de los epígrafes de mi manual: los equipos se equivocan un 3,5% menos que los líderes en solitario. Las empresas son matrices de relaciones. Hasta un 90% de las dificultades empresariales tienen que ver con la comunicación. Los líderes resonantes crean más. El clima laboral positivo (en los equipos de trabajo) incrementa hasta un 30% los resultados. El feedback como herramienta de construcción de equipo exige un compromiso radical con la verdad. La reflexividad (preguntarse cómo lo estamos haciendo y como podemos mejorar) es la característica de las empresas que sobreviven en el siglo XXI... ¿Metafísica? ¿Ética?

Estoy contenta con mis directivos porque reconocen que los entrenamientos están abriendo una brecha en sus "certezas dominantes" (Foucault), justo la clave de mi oficio: el cambio hacia una manera singular (única-genuina-intransferible) en el vivir y trabajar, ser y estar en las organizaciones.


"Sé atrevido, sé diferente, sé cualquier cosa que afirme la imaginación  frente a los que juegan sobre seguro, las criaturas de lo banal, los esclavos de lo ordinario".


miércoles, 11 de marzo de 2015

Big Data ¡la nueva esclavitud!


El Big Data ofrece un retrato preciso de cada uno de nosotros a partir del reguero de señales que dejamos en red. La trazabilidad de nuestros "me gusta", de las páginas que visitamos o en las que compramos, permite conocer nuestros hábitos de vida y de consumo y -a partir de esos futuribles- manipular campañas de marketing, mensajes políticos y hasta el color del tetrabrick lácteo del desayuno. 

Dejamos huellas que son fotografiadas, analizadas, tabuladas, contrastadas y que, finalmente, nos convierten en consumidores predecibles, individuos que dan a la manivela de la máquina de churros del consumo.

Los datos no tienen alma y en sí mismos carecen de perspectiva y por lo tanto de sentido. Los datos son como los ojos de la imagen que todo lo ven codificado en ceros y unos: mirada zombie, vacía, hueca, robótica que, sin embargo, acaba esclavizando. EscalvizandoNOS.




Veamos cómo ocurre todo esto en la trastienda de nuestro día a día y con la inocencia de un niño de dos años que se quita los zapatos mientras su madre se prueba un vestido.

Voluntariamente y con frecuencia colgamos en las redes -FacebookLinkedin o Twitter- tanto información como fotografías, relaciones, conocimiento o conexiones lo que nos situa en un escenario de indefensión frente a quien quiera utilizar ese caudal a posteriori con fines que desconocemos. Semejante streaptise nos convierte en pura carnaza ante las insaciables fauces del big data que resulta de enorme utilidad para la industria política y de consumo.

Conociendo nuestros gustos y tendencias el consumo se transforma en psicoconsumo y la política en psicopolítica o manipulación (de apariencia amable) de nuestro dinero e ideología. Entonces sencillamente ¡perdemos la libertad! hipótesis sobre la que Byung-Chul_Han construye ensayos filosóficos que en nuestro país edita Herder con primor. 




Pero no todo está perdido. Quiero pensar que estamos a tiempo de recuperar la consciencia plena en el vivir, jugar y trabajar. Consciencia del "darse cuenta" y de la búsqueda inteligente del sentido de nuestras decisiones, acciones y relaciones.

La clave está en parar, en vivir reflexivamente y en la mirada.  ¿Con qué ojos deseamos vivir? Por un lado tenemos la propuesta en la que andamos enredados: los ojos del big data en los que todo son ceros y unos. Por el otro, los ojos genuinamente humanos que incluyen diversas perspectivas: cultural, histórica, legal, política, social, económica o artística.

                                  


Perspectiva. Mirada. Son más que palabras, son un modo de ser y de estar en el mundo que constituye la esencia misma de mi oficio y acaso la principal aportación a profesionales y organizaciones: un gramo de consciencia y profundidad ¡para la acción selectiva y con sentido!

Recuperemos el alma de la existencia y la perspectiva -como en la fotografía del Museo Guggenheim Bilbao realizada por mi colega Asier Gallastegi-. ¡Tengamos el coraje de utilizar la consciencia para protegernos del big data y sus depredadores -consumo y política- agazapados en su maraña de datos!


domingo, 8 de marzo de 2015

Trabajo en Equipo: ¡Coraje y Tiento!


Vulnerable y desnudo el hayedo nos acoge con agrado a condición de que permanezcamos en silencio. ¡Bastante ruido hacemos con los pies sobre la hojarasca!- según dicen las ondinas. 




El último temporal ha llenado los senderos de palos y acrecentado el grosor de las hojas que se acumulan por millares en la vaguada. Una, dos, tres horas de caminata en la belleza más radical que uno pueda imaginar hasta que alcanzamos la cima donde sin saberlo pasaremos un trago amargo. Miedo.

Tras haber recorrido decenas de veces los caminos -y zigzagueado fuera de ellos- mi sherpa y yo avanzamos confiados hacia la cima para encontrarnos de bruces y sin margen de maniobra rodeados de cuatro mastines al cuidado de un rebaño de ovejas que ahora atisbamos a unos doscientos metros en un prado más verde que el hayedo. 

Se acercan cada vez más, ladran alto y claro, nos rodean y disparan la adrenalina del miedo y la indefensión ¿qué hacer en semejante circunstancia? Espalda con espalda mi sherpa y yo tratamos de tranquilizarnos el uno al otro, agarramos con fuerza nuestras makilas y hacemos el amago de coger inexistentes piedras del suelo. Amago que ¡funciona! y los perros comienzan a alejarse poco a poco y nosotros volvemos camino abajo por donde hemos venido corriendo por dentro y con parsimonia por fuera. Finalmente todo se queda en un susto.
  
Nos alejamos unos tres kilómetros del lugar y nos paramos a descansar comiendo una manzana y agradeciendo la tregua que hoy nos ha dado la vida. Hoy, en este preciso instante, recordamos aquella frase de Jorge Bucay: "... tenemos el derecho y el deber de ser felices mientras gocemos del privilegio de estar vivos...".  Vivos, aunque sometidos al desgaste y a la ley de a gravedad cuya teoría alcanza los cien años.




La materia le dice al espacio cómo curvarse... 
El espacio le dice a la materia cómo moverse... 





Dejamos atrás el susto con los mastines y -pasadas las tres de la tarde- alcanzamos el pueblo y el río donde una trucha de unos sesenta centímetros permanece quieta en una zona de corriente como si estuviera desovando. Después de comer el termómetro alcanza los dieciocho grados y se está de maravilla al sol del terruño apalancada sobre la roca templada. Entonces cojo mi cuaderno de trabajo, el que utilizo para los cursos de equipos que imparto -con la metodología flip the classroom- y me pongo a repasar los conceptos principales ya que no tendré tiempo de hacerlo entre semana.

Flip the classroom consiste en que los alumnos estudien por su cuenta los materiales pedagógicos que sugiero -libros + vídeos + artículos + casos- y cuando nos encontramos en el aula nos centramos casi en exclusiva en aprender haciendo (learning by doing) todo aquello que ya han aprendido y que a veces cae por su propio peso, como si perteneciese a la teoría de la gravitación je je... 

Permanecer un rato a la orilla del río seda el alma urbanita más atormentada y me permite un buen repaso de la teoría de los equipos de trabajo, especialidad en la que afano mis esfuerzos de la última década y desde la que me pongo al servicio de las organizaciones que pretenden cambios.

Como es sabido, los cambios no caen del cielo sino que hay que propiciarlos haciendo uso de coraje y tiento ¡aprendizaje montañero tras la anécdota con los mastines!



jueves, 5 de marzo de 2015

Empleo: nuevas soluciones a viejos dilemas


El claim Talent at Work me ha llevado a la planta segunda del Edificio Aretoa de la Universidad del País Vasco en Bilbao donde más de un centenar de personas hemos escuchado a Silvia Leal, Juan Carlos Cubeiro y Juan Carrillo compartiendo "secretos a voces" del mercado laboral global contemporáneo.



Recomendaciones para agigantar
la empleabilidad de los jobseekers


Los ponentes afirman que abordar cada jornada con pasión incrementa en un 35% el éxito de cualquier profesional y sector ¡algo que está en nuestra mano y se puede entrenar! Además ser bilingüe en inglés resulta clave para incrementar la empleabilidad. -En 2015 sólo un 37 de españoles hablan inglés-. 

También es recomendable viajar y adaptarse a culturas, costumbres, entornos y personas diferentes. Y los expertos sugieren practicar la meditación para conectar las habilidades de los dos hemisferios cerebrales de manera que se multiplique exponencialmente nuestro potencial. Finalmente aportan consciencia sobre el código gestual que resulta hasta un 55% de la comunicación humana, es decir, de cómo nos perciben los demás.




Terminadas las intervenciones me he acercado a escribir en la cafetería que hay en los bajos del edificio de la torre de Iberdrola mientras tomaba un cortado.




En el evento -organizado por el Human Age Institute- al menos un 90% de los asistentes eran jóvenes universitarios que tomaban pocas notas y escuchaban con escéptico respeto a unos señores de la edad de sus padres montados en la tarima (y en el dolar) hablando de valores en alza en la competición por un puesto de trabajo en el mercado mundial -acaso mercadeo- en el que hay que "ser" (universitario, bilingüe, optimista, crédulo, flexible...) y también "parecer" en un juego de sombras que se me antoja un poco perverso (¿?) y en el que el más intrépido y tecnológico se lleva el gato al agua, es decir: el empleo, la promoción, el contrato blindado o el bonus.

Juan Carlos Cubeiro y su afilado verbo rebosante de citas cinéfilas y bibliográficas ha recordado conceptos básicos del coaching que ambos practicamos -como entrenadores senior- desde hace más de una década: el juego interior de Timothy Gallwey (o el poder de la actitud) y la fórmula: Desempeño = Potencial - Ruido, un clásico en mis propias sesiones de entrenamiento.




Por último los ponentes han incidido en la necesidad de ejercer un fuerte autocontrol emocional en la certeza de que "entre el estímulo (emoción) y la respuesta (comportamiento) ¡está el ámbito de la libertad", frase de Nelson Mandela