martes, 20 de septiembre de 2016

Dan Sha Ri = Vivir Solo Con Lo Necesario


Llevo unos días practicando el Dan Sha Ri y me siento estupendamente. Se trata de una propuesta de Hideko Yamashita para vivir solo con lo necesario. Esta elegante japonesa ha hecho un arte del Dan Sha Ri al que se dedica profesionalmente con inusitado éxito.

He comenzado con la práctica del Sha que consiste en revisar todos los objetos del despacho con la minuciosa lupa de la utilidad en el presente desestimando todo aquello que lleva años sin más uso que acumular polvo así como cualquier objeto feo, en mal estado, repetido o -sencillamente- que se guarda para un futuro inexistente.

Empecé por el Sha y ya he liberado al despacho de cuatro bolsas de objetos pero la etapa más apasionante me está resultado el Dan ¿en qué consiste exactamente? en cerrar el paso a todo lo que no deseas que entre en tu vida.




En la práctica de cerrar el paso a todo lo que no deseo que entre en mi vida acabo de colgar el teléfono tras una conversación que me ha puesto de mal humor ¡una de tantas! porque la casuística se repite con un descaro que me desconcierta.

Hace unas semanas escribía un post titulado Brutalidad del Mercado Laboral que hacia alusión a las condiciones laborales de los trabajadores por cuenta ajena. Hoy quiero hablar de los trabajadores por cuenta propia de quienes el chiste cuenta que "si dejamos de pedalear nos caemos de la bicicleta" en alusión a la realidad de que siempre hemos de estar abonando el huertito de nuestra actividad sea verano, invierno, laboral o festivo...

Dado que estoy enfadada iré directa al grano: me parece inmoral que organizaciones empresariales de prestigio pidan a los autónomos valiosas contribuciones de tiempo, esfuerzo, contactos, conocimientos y experiencias a cambio de nada porque mientras ellos están protegidos por una lustrosa nómina, nosotros tenemos que desatender asuntos facturables para hacer favores. Favores ¿en nombre de qué, de quién, para qué, por qué?   





No me malinterpreten: no soy cortoplacista y no todas las horas han de ser facturables -conozco bien los manuales del management contemporáneo- pero si un emprededor bonsái dedica un 25% de su jornada, talento y conocimiento a alimentar pirañas institucionales tiene sus días contados, corre riesgos innecesarios y se está "descapitalizando" al no volcar toda su energía en sacar adelante el propio proyecto (*). Harta. He terminado más que harta tras la conversación mantenida con una altísima directiva que me pedía un favor enorme a cambio de nada-nada-nada... Una desfachatez que se ampara en los grandes nombres de las grandes fundaciones, en los grandes cargos de las grandes corporaciones... David contra Goliat ¡Abuso de poder! 

Vale un favor, vale dos, vale diez. Vale una contribución altruista a un proyecto con sentido. Vale practicar el diezmo. Vale compartir conocimiento en "código abierto", pero la línea del abuso se expande como la mancha de un petrolero averiado. Es martes y en lo que va de semana he tenido que decir en dos ocasiones "no, gracias" practicando la fase Dan de "cerrar el paso a todo lo que no deseo en mi vida".


(*) La realidad de los autónomos españoles en 2016.
(**)  En las dos primeras horas tras su publicación este post ha recibido enorme atención en redes sociales y ha sido 4 veces compartido, ha recibido 16 "me gusta" y diez comentarios apoyando la idea central. ¡Gracias a todos!


viernes, 16 de septiembre de 2016

Vocación y Soluciones Verticales


Antes de alcanzar la cita con mi dentista he caminado por las calles de mi barrio un tanto distraída en mis pensamientos: planificando la jornada, el cierre de varios temas laborales y la ilusión de ciertos planes para el fin de semana hasta que ¡de repente! en un paso de cebra se ha cruzado una furgoneta blanca (que casi me pilla) portando "soluciones verticales".

¿Soluciones verticales? A partir de ese momento y hasta que he salido del dentista no he dejado de juguetear con la idea.




Las soluciones verticales provienen del cielo, ese fondo de acuarela que emborrono cuando no estoy inspirada. El cielo trascendente de filósofos, poetas y enamorados. El cielo, ese consuelo de muchos, de tontos ¡de tantos! Soluciones divinas a dilemas humanos. Talentos verticales para realidades horizontales. ¿Volar? ¿Arrastrarse? ¿Ser pez, pájaro, larva, gusano, mariposa? Mejor mariposa. Así me he entretenido mientras Ana reconstruía una muela con la pulcritud de un maestro artesano del medievo cuando el tiempo caía lento como el atardecer en Maspalomas.

Mi fabulosa dentista trabaja con la tecnología de la Nasa y mantiene sus conocimientos hiper-actualizados asistiendo a formaciones con frecuencia. Sin embargo, lo que más aprecio de ella es que trabaja con mimo de orfebre. 




Al igual que la vida del alpinista pende de una cuerda vertical, la vida de quien trabaja vocacionalmente pende de la minuciosa precisión con la que ejerce su oficio con máximo conocimiento (hard) y dulzura (soft). Soluciones Verticales.

Durante la entrega del Premio Nacional de Cinematografía (en el marco del Festival de Cine de San Sebastián 2016) Ángela Molina dijo: "Amo mi oficio como se ama a un misterio" y la frase resonó plenamente en mí.

Finalmente, el budismo zen considera una verdad cierta que cada persona está conectada a "su estrella" por un hilo invisible que sale de nuestra coronilla hacia la vertical del cielo. Quizá sea a través del invisible hilo que nos conecta al celeste que funcionamos los artesanos orientados por la firme vocación de servir allá donde nos encontremos. Fin de la anestesia. Camino del despacho me sorprende la lluvia y miro al cielo emborronado como las acuarelas que hago cuando no estoy inspirada. No puedo evitar una sonrisa picarona aunque... ¡un poco torcida del lado izquierdo! 
  

viernes, 9 de septiembre de 2016

Dar y Recibir


En el año 2002 nuestra familia se trasladó de Bilbao a San Sebastián por razones profesionales. No conocíamos a nadie y por la mañana -cuando caminaba desde Ondarreta (mi barrio) hasta el despacho (centro) en paralelo a la playa de La Concha- nadie me saludaba, lo que resultaba lógico para mi mente y desconcertante para mi corazón dado que en Bilbao yo era un personaje conocido tras veinte años de periodismo. Un día y otro me sentía desconsolada de no cruzar saludo alguno con otro ser humano pero ¡claro! poco a poco eso ha ido cambiando...






Ayer (catorce años después) envié un correo electrónico a seis personas de mi círculo habitual que supuse podían conocer algún aparajedador de confianza para una clienta que desea hacer una reforma en su farmacia de San Sebastián. Necesitábamos alguien con excelente conocimiento de su profesión y de la normativa municipal. Mi mensaje fue enviado a las 6.55 de la mañana y tres horas después tenía los contactos de varios aparejadores con sus direcciones, teléfonos y correos electrónicos. Sentí una honda emoción y los pasé a mi clienta de inmediato así que me preguntó si utilizaba magia borras, ja ja...




Honda emoción y gratitud ante la respuesta incondicional de las personas a quienes pedí ayuda cuya generosidad pudiera conmover el firmamento. Quizá piensen que no es para tanto, pero ¡así lo siento!

Caminando esta mañana hacia el despacho -en paralelo a la bahía de La Concha saludando a conocidos- me he acordado del principio sistémico del "dar y recibir" que cuando está en equilibrio ofrece bellísimos resultados. Dar. Recibir. Verbos muy sencillos de profundo calado cuando se practican. Dar. Recibir. Algo que late en toda relación humana: el amor, la amistad y las relaciones laborales / empresariales. 

Dice el catedrático emérito de Psicología Social y del Trabajo de la Universidad del País Vasco, Sabino Ayestarán, que en sus cincuenta años de investigación en las empresas ha aprendido mucho sobre el funcionamiento de los humanos en contextos productivos. Entre otras cosas que existen "organizaciones explotadoras" donde el desequilibrio entre el dar y el recibir es intenso.

La buena noticia es que también existen "empresas exploradoras" centradas en el cambio, la mejora permanente, la práctica tecnologías duras y blandas, el desarrollo del potencial de las personas y los equipos, la innovación y el despliegue de un liderazgo humanista focalizado en la tarea.


Dar ¡y recibir!


Pedir ¡y recibir!


Siento una inmensa gratitud al ser consciente de que lancé una petición al mundo y el mundo respondió rápida, eficaz y generosamente. ¡Gracias!


miércoles, 7 de septiembre de 2016

¡Escuchad el grito de la tierra!


Cuando ya no tengamos planeta carecerán de sentido la mayoría de los esfuerzos que hacemos... ¡los humanos! esa especie a la que pertenezco y de la que en ocasiones me avergüenzo.

Según el Instituto Cary para el Estudio de los Ecosistemas, un alto porcentaje de las drogas  -legales e ilegales- que usamos terminan en cauces acuáticos que alteran el microcosmos de algas y bacterias que a su vez son la base de los ecosistemas fluviales. Paracetamol, cafeína, anfetaminas y heroína y morfina -entre otros- son vertidos frívolamente a los cauces de los ríos como si... ¡como si no hubiera vida en ellos!

Unos días después de profundizar en la investigación del Cary Institute, la página 7 del rotativo El País (sección internacional) se hacía eco de unas palabras en las que Jorge Mario Bergoglio apelaba a que escuchemos el grito de la tierra que se manifiesta en forma de calentamiento, cambio climático...





La tierra que habitamos es uno de los "puntos de acupuntura" que propone Otto Scharmer desde el MIT-USA para el avance de nuestra civilización. Podemos llamarle innovación social, cuarto sector, sociedad 4.0. o incluso sentido común: sin tierra no habrá humanidad ni negocios, otro punto de acupuntura cuya propuesta es evolucionar del egosystem al ecosystem o -en nomenclatura más llana- el Bien Común, epicentro del último libro del consultor internacional Luis Huete.

Lo mismo que la vida es lo que ocurre mientras estamos ocupados en diversas tareas, acaso estemos dando saltos cada vez más desapegados de la tierra hasta el punto de que cuando queramos regresar ¡no habrá suelo que nos sostenga! Escuchemos a los humanos y a la tierra con un poco de sensibilidad ¿delicadeza? practicidad y ¡ética!


jueves, 1 de septiembre de 2016

Triunfar en tiempos de incertidumbre



Me han invitado a participar en un taller para directivos el martes 13 de septiembre próximo en Bilbao (Rodriguez Arias, 23). Dado que no soy supersticiosa he aceptado encantada la propuesta. Ahora bien, en medio de la inflación de palabra que satura oídos y retinas, en la turbulencia internauta, en el río revuelto de pescadores inciertos ¿qué contar que sea relevante? ¿qué conceptos transmitir que puedan ser de utilidad a las personas que nos honren con su presencia? ¿cuáles son mis creencias ciertas que -al ser formuladas con precisión- puedan alcanzar a los asistentes con esa chispa que es dardo y abono, guindilla y bálsamo al mismo tiempo?

He titulado mi charla: Asegurar resultados en tiempos de incertidumbre con la intención de aportar algunas claves de lo que podemos conseguir movilizando nuestro "margen de maniobra". Esta vez utilizaré algunas imágenes en formato power point y comenzaré mi charla con la simpática nube que compré hace años en Las Ramblas de Barcelona. ¿Por qué una nube? Porque es un objeto onírico que sorprenderá a los participantes propiciando unos "ojos blandos", una mirada acaso inocente y abierta a la inspiración.





Sobre un soporte de 24 imágenes me propongo argumentar el título de mi charla y responder a ¿cómo es posible asegurar resultados en tiempos de incertidumbre? Los epígrafes que desarrollaré son tres: La creación de sólidas relaciones de confianza entre los profesionales (mediador afectivo de los equipos de trabajo). El desarrollo de competencias de comunicación tales como la asertividad, la escucha empática, las preguntas abiertas y en general el enfoque The talking manager (Álvaro González Alorda) y -finalmente- la construcción de equipos en los que se practiquen la reflexividad, el feedback, el equilibrio entre el dar y el recibir, el respeto por los principios de orden y autoridad etc.

En una palabra: el presente y futuro de las organizaciones pasa por transitar del ego al eco-system, de la sociedad 1.0 -basada en el "yo" (el individuo)- a la sociedad 4.0 -(basada en la sociedad en su conjunto)-: "Liderar para el bien común" (Luis Huete) o la Teoría U del MIT (Otto Scharmer). Pero no volaré tan alto, sino que mostraré casos reales de empresas en las que la construcción de una sólida confianza confiere velocidad a la organización, donde el desarrollo de equipos permite transformar organizaciones y donde las competencias de comunicación se revelan como la esencia del liderazgo. También haremos una dinámica en la que cada participante podrá hacer el auto-diagnóstico de su empresa que puede ir de "bien posicionada, sea cual fuere el grado de incertidumbre" a "la supervivencia de su negocio corre grave peligro"... Y allí estaremos para sostener el susto, je je.





Martes 13 de septiembre de 17.30 a 20.30 horas en Bilbao. Entrada libre hasta completar el aforo. Dado que suele llenarse, si está realmente interesado reserve su plaza directamente pinchando aquí. ¡Ojalá nos veamos el martes 13 en Bilbao!


lunes, 29 de agosto de 2016

Padre Rico, Padre Pobre


Trabajo por dinero, aunque ¡no solo por dinero! Por eso me interesa el mestizaje entre ética y economía. En general presto mis servicios a la clase pudiente aunque ¡no solo a la clase pudiente! Y desde la lejana adolescencia crece en mí la pasión por descubrir la relación entre economía, ética y linaje.

Los hijos de los ricos ¿tienen más posibilidades de ser ricos a su vez? ¿Qué evidencias tenemos que demuestren esa hipótesis? O, por el contrario, ¿hemos de creer el "sueño americano" según el cual los ciudadanos del mundo tenemos parecidas posibilidades de alcanzar la riqueza?

El profesor Maurizio Franzini ha dedicado algunas décadas a investigar la desigualdad que acaso pueda ser tomada como efecto de haber nacido en ciertos continentes, países o clases sociales... Curiosamente Franzini es profesor de Ética y Economía en la Universidad de Roma y persigue cuanto se publica relacionado con la idea de que no solo se hereda el linaje sino algo más, certeza cuyo latido se escucha con fuerza en casi todos sus ensayos y artículos.




El propio Fanzini -junto con los autores Raitano M. y Vona F.- ha publicado una investigación según la cual los hijos de las clases pudientes no solo tienen una herencia y una mejor educación sino que reciben una poderosa red de contactos que impulsa sus vidas nuevamente hacia la riqueza. De hecho, estudios realizados en la ciudad de Florencia confirman que las familias ricas del siglo XV siguen siéndolo en el siglo XXI ¡seiscientos años después! 

La riqueza se transmite y no solo vía herencia -concluyen los investigadores- y la desigualdad también se transmite... Inquietante idea que debiera alertar nuestra capacidad de reacción.



jueves, 25 de agosto de 2016

Por favor, sea breve


Huyo de los dogmas como el gato del agua, así que desconozco si es cierto que "la brevedad es la madre del ingenio" como dicen los clásicos. Sin embargo doy fe de lo mucho que he disfrutado en el taller Del relato al microrrelato facilitado por María Asun Landa y Virginia Imaz en el marco de los XXXV Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco.

Disfrutado, aprendido, reído y escrito, una droga dura cuyo enganche va en aumento con el trasiego de los años junto con el enamoramiento de mujeres sabias que encuentro en rincones insospechados del planeta. Emergen y se esconden como elfos de variadas apariencias: filósofas, antropólogas, analistas junguianas, empresarias, directivas o escritoras, como Clara Obligado (en la fotografía) pionera de los talleres de escritura en España desde los años setenta. 





En una época de inflación de palabras huecas resulta liberador re-descubrir un género que hace bandera de la brevedad (acaso de la verdad) y apunta a la esencia del asunto al que añade una vuelta de tuerca incitando al lector a completar el salto temporal, geográfico o contextual de una elipsis que deja espacio al imaginario y amplitud a la mirada creativa.

Durante diez horas una treintena de alumnos hemos acudido puntuales a la cita con nosotros mismos y con el genio colectivo que se propaga con la facilidad del cólera pero sin sus devastadores consecuencias. Bien al contrario, cada hora se ha ido elevando la temperatura creativa de la sala hasta alcanzar los treinta y dos grados a la sombra que registraba el termómetro al cierre del encuentro.





Greguerías de Gómez de la Serna han corrido por el aula junto a barbarismos de Andrés Neuman, microrrelatos de Monterroso, Borges y Lagmanovich quién escribió: "Crees ser mi poema favorito pero solo eres ¡una errata!".

Como en tantas cuestiones de la vida, no hay consenso sobre la definición de microrrelato y sin ese corsé es posible divertirse mucho escribiendo poco con la dificultad añadida del título y el cierre con gracejo. Merece la pena orillar la verborrea, economizar palabras y sujetar el ego que con frecuencia pretende ocupar el centro de la escena. Por favor, Sres. ¡sean breves!



Mariasun Landa, profesora titular del curso de la UPV. 2016.