sábado, 18 de noviembre de 2017

El candil de la vida interior, Pablo dÓrs



Este hombre dice que "... El mundo sufre, que está cansado de promesas incumplidas, y que el planeta anhela que alguien le escuche...".

Cabe preguntarse: ¿qué habría que escuchar? a lo que yo respondería: ¡Un largo lamento!

Pero el escritor Pablo d´Ors, pone un dedo en la llaga y otro en el estusiasmo que da título a su última novela (editada por Galaxia Gutenberg hace unas semanas). Entusiasmo que atrapa algo de la luz y la felicidad que proporciona la vida interior... 




Combino estas reflexiones con las que emergen de las clases que imparto a directivos interesados en transformar sus organizaciones. En el último encuentro (Bilbao) los participantes se engancharon a la importancia de la escucha como competencia comunicacional: escucha de uno mismo (necesidades, sueños y anhelos); escucha empática a los demás (imprescindible en los equipos de trabajo) y escucha generativa al Todo (empresa, sociedad...).

Junto con la escucha, la veintena de directivos capturó la importancia del autocuidado como elemento esencial de la gestión inteligente de una carrera profesional (cuando no de una vida).

Entre los secretos que me mantienen "en forma" destacaría la dedicación de tiempo de calidad a la "cita con el artista", una propuesta de Julia Camerón que consiste en quedar contigo misma para hacer algo inspirador que te llene las arcas del alma. En las ciudades, los lugares más propicios que he encontrado para resetear el cuerpo, la mente y el espíritu son los museos, por su espacioso silencio y sus colores que incitan a crear... Uno de los museos que visito con frecuencia es el de Bellas Artes de Bilbao que contiene una poderosa colección permanente de obras maestras.


Obra de Miguel Barceló 


La obra del pintor neo-expresionista presenta pepitas de calabaza adheridas a la superficie del cuadro de gran formato en el cuya inscripción Barceló afirma: "... Pintar como cocinar, cocinar como pintar. Desde siempre me encanta esa idea...".

En la misma planta del museo está el "Gran Óvalo" de Antoni Tápies -que me gusta mucho-. Leo en la reseña: "... Un cuadro es una puerta que conduce a otras puerta..." ¡Como la vida interior! (pienso) y releo a Pablo dÓrs y cierro el círculo.

  

domingo, 12 de noviembre de 2017

Protegerse... ¡de la barbarie!



Construyo diques de contención a la barbarie. Cada vez con mayor frecuencia, mi oficio exige la construcción de muros que frenen las aguas de la inconsciencia que amenaza con anegar proyectos y personas sin contemplación alguna. 

Aunque la riada carece de intención destructiva, la realidad muestra la intensidad de los daños colaterales en los seres humanos que estamos hechos de materia blanda...




Como un castor -en compañía de otros roedores de miserias- transporto palitos, hojas, cortezas y hasta plantas acuáticas para frenar el imparable avance del sufrimiento innecesario en las organizaciones productivas. 

En las empresas se orilla a los tibios y se sobrecarga a los apasionados que tienden a coger todo lo que se les lanza educados en la disciplina, obediencia a la autoridad, aguante y ausencia de asertividad. ¿Qué es la asertividad? la expresión de una sana autoestima: saber decir no y argumentarlo, discrepar con elegancia, comunicar que algo no es adecuado para ti en este momento o te supera.

No se me escapa la percepción de injusticia que tienen los mejores profesionales de una empresa cuando (capaces y comprometidos) observan que se les carga ilimitadamente hasta acabar como aquellas mulas de los cómics que terminaban espatarradas contra el suelo. Tendría gracia... ¡si no fuese tan doloroso para mi!


Además observo que cuando los profesionales sufren burn out (el síndrome del quemado) tienden a pensar que han fracasado porque no han sido superhéroes del asfalto. Toda una trampa mental que está golpeando a ciertos profesionales que llegan al despacho sin conocer los rudimentos del auto-cuidado, ni cómo poner límites al exceso. La trampa consiste en la ausencia de diques de contención ante la voracidad de los negocios sometidos a una rapidez extrema, competencia global y presión de los accionistas.

En este marco de trabajo con valientes y heroicos profesionales que caen en el fulgor de la batalla, leo a Ramón Oliver -certero como un láser en su página del suplemento Negocios de El País-: "... La falta de apoyo de los directivos hacia sus empleados en momentos críticos de sus vidas es una de las mayores causa de fuga de talento...".

Considero que -junto con la seguridad física, la higiene y la ergonomía- los servicios de prevención de riesgos laborales tendrán que ocuparse (cada vez con mayor frecuencia) de la salud emocional de los profesionales sometida a imprevistos y vaivenes por razones inherentes a la empresa o a la vida...



lunes, 6 de noviembre de 2017

El líder impacta en la motivación del equipo



La empresa es uno de los nueve puntos de acupuntura que propone la Teoría U para sanar la tierra, abordar el punto de ciego del siglo XXI y liderar desde el futuro que emerge.

El punto ciego del liderazgo es la consciencia y el punto ciego de las empresas es liberar el potencial de los equipos  en cuyo entrenamiento estoy volcada desde hace quince años y constituye una sana obsesión. ¿Obsesión? ¿Sana Obsesión? Si, porque me permite constatar que la construcción de equipos transforma las organizaciones productivas.

La empresa como un punto de acupuntura que propicia liderar el futuro que emerge + la creación de equipos como palanca del cambio intencional, son los ejes sobre los que pivotan mi tiempo y energía ya que entroncan con mi vocación de "agente del cambio".

En este marco referencial entreno a lideres y equipos en las propias empresas, sobre las propias tareas que les atañen, acompañando procesos reflexivos que propician certeros diagnósticos de situación y toma de decisiones con un liderazgo compartido y transformacional que desarrolla a los profesionales y agiganta los resultados que se alcanzan "más rápido y mejor" en palabras de Joan Navarra -general manager en AISI- activo participante de uno de mis equipos. 


  



"Los profesionales dan más y más rápido"  -afirma Joan- y añade: "... he comprendido que los líderes nos convertimos en factores de motivación extrínseca para nuestros compañeros y estoy decidido a influir positivamente en el ánimo de los trabajadores porque yo me iré, pero ellos quedarán y la actividad de la fábrica seguirá adelante...".

Aunque solo conozco a Joan desde hace unas semanas compruebo su rápido aprendizaje e integración conceptual de lo que abordamos. Por ejemplo: que si bien la aptitud (conocimiento) suma, la actitud (motivación) multiplica,  o también que la motivación puede ser intrínseca (depende 100% de uno mismo) o extrínseca (depende de factores diversos, entre los que se encuentra nuestro jefe directo).  Dado que ocupa un rango alto en la pirámide organizacional está decidido a ser un factor motivacional extrínseco positivo para sus compañeros.  

Cuando nos despedimos alguien recuerda que en liderazgo es realmente práctico aplicar un concepto que vimos hace un par de meses: primero hay que fluir (estar bien con uno mismo) para poder confluir (con los demás) e influir en la empresa. Fluir + Confluir + Influir. Hermoso mi oficio y ¡grandes mis compañeros de viaje!



miércoles, 1 de noviembre de 2017

¡Quiero que gane papá!


La festividad de Todos los Santos ha dejado en San Sebastián un día veraniego que he aprovechado para darme un baño en la playa de mi barrio y acercarme al Real Club de Tenis de San Sebastián.

La zona ajardinada del club ofrece una veintena de mesitas bajo las palmeras en las que los lugareños leemos el periódico, charlamos con los amigos o disfrutamos de un aperitivo o un café. En mi caso, un americano con azúcar moreno como siempre recuerda Iker, el camarero del turno de mañana en días festivos. 




Mientras disfrutaba de la lectura de mi última adquisición bibliográfica: Más allá de lo medible -escrito por Margaret Heffernan- dos hombres jugaban un partido de tenis y dos niños ejercían de recogepelotas. Estaban a dos metros de distancia al otro lado de la valla protectora de la pista, así que resultaba imposible no oírles. 

El más pequeño no dejaba de repetir "¡quiero que gane papá!" mientras su padre perdía 0/15, 0/30... Cuando el tono de la criatura (un par de años mayor que la niña de la fotografía) rozaba las lágrimas, he dejado el libro sobre la mesa boca abajo en la página que estaba leyendo, me he levantado, y le he dicho al más pequeño: la próxima vez que le pases la bola a tu padre piensa que va llena de magia para ganar ¿vale? El niño ha sacudido varias veces afirmativamente la cabeza y su padre ha empezado a ganar: 15/0... 30/0... Antes de que terminasen el punto me he ido sonriendo al pequeño que me ha hecho el signo de victoria con sus deditos... ¡Actos de psicomagia! que diría Jodorowsky.


domingo, 29 de octubre de 2017

Si no lo ves ¡no lo puedes cambiar!



No por mucho repetir que "hay que escuchar" se interioriza como una habilidad esencial de los humanos dentro y fuera del marco productivo, igual que no por mucho madrugar amanece más temprano.

Escuchar forma parte del conjunto de competencias vinculadas a la comunicación -que representa el 90% de todas las dificultades empresariales- que se alza como la competencia estelar de la gerencia. 

Superada la obviedad de que escuchar es algo más que oír, las consecuencias de una escucha deficiente son preocupantes porque detrás de la sordera directiva hay una negación de lo que no se quiere aceptar porque provocaría una zozobra ética que obligaría a una solidaridad que no siempre se quiere aportar.





Afirma en El País el arquitecto más famoso del planeta, Norman Foster, que en su estudio de Londres -en el que trabajan 1.300 empleados- lo que se hace es: "... escuchar, preguntar y comprender..." antes de diseñar, dibujar o proyectar cualquiera de los megaedificios que construyen en cualquier lugar del planeta.   

La activista y diseñadora británica Carry Somers lleva cuatro años poniendo conciencia en el proceso productivo de la moda después de que en el año 2013 se derrumbara una fábrica textil en Bangladés donde murieron más de mil personas. ¿Quién ha hecho tu ropa? es el slogan de la campaña por la transparencia en la creación de las prendas por personas explotadas de manera obscena. Somers viaja a las fábricas con frecuencia porque -según dice- si no lo ves ¡no lo puedes cambiar! 




Escuchar no es oír. Escuchar es ver. Escuchar es ver ¡lo que es! la realidad que -aun siendo poliédrica- presenta una silueta reconocible para todos. 

Si los líderes no optan con radical honestidad por escuchar, llevaran a sus naves contra las rocas siguiendo cantos de sirena. ¿Qué hay que escuchar? lo que acontece en sus empresas y los empleados transfieren, lo que los clientes comparten y lo que hace la competencia, lo que los proveedores alertan y lo que el mundo necesita...

Escuchar es algo más que un estribillo de moda. Escuchar es poner consciencia ante lo que acontece sin cerrar los ojos y taponar los oídos, es reconocer la necesidad de cambios urgentes, importantes y necesarios en las empresas. 


jueves, 26 de octubre de 2017

Ataque de pánico ¡Cuestión de percepciones!


El árbol de casa pierde sus hojas al viento del otoño que no afecta a otras plantas, porque cada uno vive la feria ¡según le va en ella! Y la magia siempre cae del lado de quien decide seguir adelante, contra viento, marea, otoño o primavera.

Ajenos al calendario, los llamados "pendientes de la reina" señorean a mi lado mientras bebo el primer termo de kukicha, brebaje que calma la adrenalina de la jornada vivida ayer en Bilbao.


El Gobierno Vasco organizó un encuentro en el Archivo Histórico de Euskadi (María Díaz de Haro, 3) en el que tres profesionales internacionales y cinco nacionales aportamos una ponencia sobre nuestra especialidad bajo el slogan "Responsabilidad Compartida" ante más de un centenar de expertos en seguridad vial.


El evento estuvo organizado con la exquisitez de una junta en la sede del parlamento europeo. Sin exagerar: impecables azafatas trilingües, cafés y bollitos, recepción de bienvenida, enormes pantallas y micrófonos de todos los estilos: diadema, solapa, de mano, de atril... ¡Seguro que en la encuesta de satisfacción obtuvieron un sobresaliente! 



La invitación a participar la recibí de Sonia Díaz de Corcuera, Directora de Tráfico del Gobierno Vasco, con excelente capacidad comunicativa y humanidad en todos sus gestos dentro y fuera de los focos...

Pese a mi ya larga experiencia como speaker, viví dos momentos de pánico que pasaron tan desapercibidos por el público como conscientes para mí. Uno, cuando ya me encontraba sobre el escenario y me presentaban -momento en el que tuve físicamente el impulso de huir (corriendo por el lateral derecho, exactamente igual que en los dibujos animados)-, y otro durante la comida en la que estaba sentada junto a un fiscal, un consejero del gobierno vasco, un doctor en psicología y un renombrado director creativo. Mientras me fundía con el queso de rulo del primer plato no podía dejar de preguntarme ¿qué hace aquí la hija de Miguel y Azucena (mis padres)? y todavía no he podido contestarme.  


El director creativo, David Caballero, (en el atril) compartió media docena de anuncios  de BMW diseñados bajo su supervisión entre los años noventa y 2017 en los que era posible descubrir el "juego de espejos" de las percepciones humanas en la toma de decisiones. Cabe otorgar a Caballero la credibilidad de quien ha recibido numerosos galardones en Cannes, San Sebastián y Nueva York por sus campañas para Ikea, el Corte Inglés o Coca Cola.

Durante mi ponencia martillee con mi copla sobre el "sufrimiento innecesario" en las organizaciones productivas y recuperé la estrofa que acompaña todas mis intervenciones: los enemigos de los equipos son el ego, los grupúsculos y la falta de honestidad. Después aposté por la Teoría U, la Economía del Bien Común y la Reinvención de las Organizaciones como luces al final del tenebroso tunel del tiempo que vivimos.

Al cierre de la jornada el publicista pidió un taxi que compartió con los invitados internacionales que se dirigían al aeropuerto de Loiu (Vizcaya). El resto les acompañamos hasta que llegó el coche y -en el último momento- Caballero me preguntó: Azucena ... ¿cómo se acaba con los grupúsculos...? el taxista puso en marcha el vehículo y arrancó. Yo me prometí escribir la respuesta otro día, en otro post. Continuará.



sábado, 21 de octubre de 2017

Desempeño = Potencial - Ruido





En la cima de su carrera, estos profesionales se afanan por seguir aprendiendo para mantener un as en la manga del futuro. Un arquitecto y dos ingenieros de tres empresas punteras en su sector (consultoría, telecomunicaciones y tics-electrónica) fortalecen competencias de liderazgo al frente de equipos de innovación. Ciertamente, en 2017 todos nos encontramos ante el desafío de inventar nuevas formas de vivir y trabajar que mejoren los resultados económicos y nos mejoren como personas al mismo tiempo. 



Desempeño = Potencial - Ruido


¿De qué hablan? Del "ruido" que lastra su enorme potencial como un freno de mano alzado en un ferrari. ¿Qué ruido? Las ideas limitantes, el miedo, el estrés, la soledad, la falta de reconocimiento, el ego, la vanidad... Todos podemos asumir ese listado porque estamos "en construcción" -como la página web que dí de alta hace tres años y cuya clave de acceso he olvidado-. Ruido es todo lo que empequeñece la línea del horizonte que nos pertenece y a la que somos llamados por el destino. Desempeño = Potencial - Ruido. Se trata de una fórmula que me enseñó un directivo de Aernova -experto en motores- quien explicó que el ruido también incapacita a las máquinas para alcanzar su máximo potencial.




Entre otros contenidos, la exploración de la "fórmula del desempeño" tuvo lugar ayer en Bilbao por parte de los dieciséis alumnos que integran la décimo segunda promoción del curso Construir Equipos para Transformar Organizaciones que he ido creando con primor -en los últimos quince años- como un experimento de alquimia, y cuya próxima edición en Zaragoza (quinta en la capital aragonesa) comenzará el 10 de noviembre de 2017. ¡Ojalá nos veamos allí!