sábado, 10 de noviembre de 2018

¿Dentro o fuera de la pantalla?



No es lo que acontece sino lo que hacemos con lo que acontece lo que transforma la vida. No importa si nos dan o nos quitan sino nuestra capacidad de reciclar lo que trae la marea.

Los seguidores del blog, algunos clientes y ciertos amigos me dicen que me notan "ausente" porque llevo unos días sin escribir en la bitácora. Lo cierto es que estoy totalmente "presente" recogiendo la cosecha de proyectos antiguos, sembrando semillas de proyectos nuevos y arrancando malas hierbas del sendero. En medio de ese trajín pasan los días enredada ahí fuera, en el lugar donde transcurre la vida -que no son las redes sociales ni el teclado del ordenador-.

Además de entrenar a profesionales y equipos y de diseñar jornadas formativas, la gestación de nuevos proyectos conlleva gran parte de mi tiempo y exige nutrientes de calidad: paseos por el hayedo, recogida de hongos, silencio, conexión con el cuco que habita al fondo del robledal, pintar acuarelas, coser algunas telas, visitar algunas bibliotecas, estudiar manuales y visitar ciertas exposiciones. 






En la sala Kubo de El Kursaal (San Sebastián) hay una curiosa exposición titulada "La idea en un signo" que muestra numerosas esculturas que provienen de Nigeria, Congo y otros países africanos. Las piezas carecen de sofisticación y esa frescura les confiere de un magnetismo que captura la mirada curiosa de la niña que fui: he disfrutado observando la variedad expresiva de las figuras, representación a escala de la multitud de vidas que encarnamos los humanos. 




La exposición me ha aportado nutrientes con los que preparo la esencia de algunos proyectos que irán emergiendo en el blog de una manera acaso más loca y creativa por su complejidad e impacto. 



¿Complejidad e Impacto?


No es lo que acontece sino lo que hacemos con lo que acontece lo que transforma la vida. No importa si nos dan o nos quitan sino nuestra capacidad de reciclar lo que trae la marea.



martes, 30 de octubre de 2018

Vivir y Morir, dos caras de una moneda


Cuando el final se acerca (cómo afrontar la muerte con sabiduría) es el libro escrito por Kathryn Mannix, experta británica en cuidados paliativos, para ayudarnos a planificar y hablar de la muerte (normalizando un proceso inevitable) y de ese modo ¡vivir mejor!


La autora entiende su libro
como una "ventana a la muerte".



Mannix cuenta una historia real de su etapa como estudiante de cuarto de medicina en prácticas hospitalarias cuando una enferma que sufría metástasis confesó al doctor su terror a sufrir dolor cuando llegase el momento de morir. El profesional miró a los ojos de la enferma y le dijo: "Irás durmiendo cada vez más. A veces ese sueño será que has perdido la consciencia, pero no lo notarás. Luego tu respiración empezará a cambiar. Se ralentizará hasta que se detenga suavemente del todo. No sentirás un dolor repentino, ni miedo. Solo una gran sensación de paz".


Resumen del libro (dieciséis páginas).
Vídeo (dura doce minutos).

viernes, 26 de octubre de 2018

Ocio y Negocio ¿en qué proporción?



Esté en mi ciudad o lejos de ella, nunca olvido la alternancia ocio-negocio. Siempre que sea capaz de mantener cierto equilibrio entre ambas se retroalimentan y sostienen mi vida con un flujo de actividad en el que no siempre está clara la frontera entre mi trabajo y mis hobbies a los que me entrego con vehemencia.

Compruebo que cuando me aventuro en una gran librería -y me permito vagabundear- algún libro interesante ¡me encuentra! 

Vivo ese momento con chispeante regocijo como si el volumen hubiese sido escrito para mí. Juego con el libro, lo acaricio y -finalmente- lo abro aleatoriamente en una página en la que encuentro un texto que clarifica algún dilema con el que me debato en ese momento...  




Aunque soy consciente de que se trata de un juego ¡me divierte! Comparto con ustedes un texto (que encontré la semana pasada) escrito por el monje budista japonés del Período Edo, Asai Ryoi, que pertenece al  Ukiyo monogatari (1662):




"... Vivir momento a momento, abandonarse por completo a la luna, a la nieve, a las flores de cerezo y a las hojas rojas de los arces, cantar canciones, beber sake, consolarse olvidando la realidad, no preocuparse de la miseria que tenemos delante, no dejarse desalentar, ser como una calabaza vacía que flota en la corriente del agua: a esto lo llamo ukiyo, el mundo flotante (*)...".




(*) "Mundo flotante" alude a la vida efímera de los placeres al entender que el verdadero mundo está más allá de las apariencias de acuerdo con el budismo que Asai Ryoi practicaba en un templo de Kioto (Japón). 

domingo, 21 de octubre de 2018

¿Para qué sirve un mentor?



Trabajo con un grupo nuevo de personas interesadas en liderar la propia vida, anhelo estimulante y ambicioso ¿no les parece? Nos reunimos los miércoles en el Palacio de Aiete, San Sebastián, rodeados de árboles centenarios, pájaros cantores, y un pequeño lago donde viven cisnes y tortugas.

Son ciudadanos que quieren cultivar su "jardín interior" -que dirían los filósofos- aunque personalmente pienso que en nuestro interior tenemos un "huerto" donde podemos plantar las semillas del mañana. Y en esas estamos dieciséis personas y yo en una aula donde el círculo late al ritmo del aprendizaje compartido.


Aula 4 del Palacio de Aiete, San Sebastián


De alguna manera encontramos huellas que orientan nuestros pasos: maestros anónimos y renombrados a los que descubrimos por azar o persistencia y que durante un tiempo nos inspiran en la búsqueda de nuestro destino. 

El tema surgió con fuerza en nuestro grupo y citamos el Efecto Pigmalion del que casi ningún participante había oído con anterioridad. Se trata de la profecía que se cumple cuando alguien cree en nosotros lo suficiente como para soplar las brasas de nuestro talento y coraje para persistir en el empeño de ser quienes somos. 

Podemos llamarles "mentores" que dejan marcas / huellas en el camino de un frondoso bosque en el que -quizá- de otro modo pudiéramos perder la orientación.


Bosque en Aia, Guipúzcoa. Otoño.


Tres personas ejercieron en mi infancia ese rol inspirador: la madre María, una monja de Las Esclavas del Sagrado Corazón (mi colegio) que me enseñó el trazo de las vocales y el don de la paciencia; mi padre, que se apresuró a transmitirme sus reflexiones y aprendizajes antes de morir a los 56 años y -finalmente- la abuela Julia, un silencioso modelo de bondad. ¿Por qué les cuento estos detalles íntimos de mi biografía? Porque todo lo que somos, sabemos, gozamos y conseguimos se lo debemos a otros que han dejado marcas / huellas / trazos en el sendero que podemos utilizar para liderar la propia vida.

En la edad adulta he tenido numerosos mentores y (en mi modestia) yo misma ejerzo como tal con las personas que entreno en un interminable ciclo de dar y recibir del bosque y de la vida.


miércoles, 17 de octubre de 2018

Vivir en Plenitud / Claves


Algunos sabios señalan en camino hacia una vida plena y sintetizan para nosotros las claves que aportan sentido a nuestro vivir y trabajar. Es el caso del cardiólogo Valentín Fuster (en la fotografía). 




Fuster habla de cuatro tes: tiempo para reflexionar, cultivo del propio talento, transmisión de positividad y tutoría (apoyo de algún maestro cercano). 

El prestigioso cardiólogo aporta también cuatro aes: actitud positiva, aceptación de quien eres, autenticidad y, finalmente, altruismo.  Poco que añadir a esta síntesis. Merece la pena que vean el vídeo completo (solo dura tres minutos y cuarenta y seis segundos): Claves para vivir en plenitud, por Valentín Fuster.



domingo, 14 de octubre de 2018

Observar al Comité de Dirección



La semana pasada asistí al primer comité de dirección de una empresa del sector del automóvil al que entrenaré durante los próximos dos años. 

El objetivo del encargo es que cada profesional siga brillando con luz propia en su especialidad y -al mismo tiempo- sepan (y quieran) "jugar en equipo" de manera que la empresa se mantenga en los niveles de excelencia alcanzados en cuanto a resultados y añadan cohesión (inexistente) y colaboración.

Como es habitual, el primer encuentro me sitúa en la posición de "observador" que permite captar interesantes detalles de fondo y forma que reverberan con el Modelo Iceberg de Kelvy Bird

Bajo la evidencia de los hechos hay patrones de comportamiento, estructuras organizacionales, modelos mentales y -finalmente- una visión del futuro deseado.




Lo que pude observar en el primer encuentro es solo el 10% que sobresale por encima del océano-mar de la realidad de ese equipo de fortísimas personalidades y talentos que, sin embargo, no atisban la visión compartida de un futuro que han de construir transitando con destreza entre la permanencia y el cambio. La permanencia de lo que les ha traído hasta el hoy (esencia del negocio), y el cambio de lo que no alcanzarán de otro modo en el mañana.

El muestreo es escaso (una sola jornada de observación) pero al término del encuentro me acordé de Maquiavelo quien en el siglo XV dejó escrito: "... No hay nada tan asimétrico como cambiar el orden de las cosas. Los que proponen un nuevo orden tienen la férrea oposición de los que les ha ido bien en el viejo y la tibia adhesión de los que les puede ir bien en el nuevo...".  Continuará.


miércoles, 10 de octubre de 2018

To break the rules, first master them!



Participo en algunos comités de dirección. También en algunos comités de estrategia. La mayoría son perfiles senior aunque también hay algún profesional júnior que proviene de las altas esferas europeas y sus escuelas de negocios.

Algunos de estos alevines quieren deshacerse del pasado de la organización de manera inmediata y radical. Exigen cirugía. Además no miden efectos colaterales indeseados, ni el riesgo de erosionar aquello que ha traído la empresa hasta el hoy, ni muestran cautela ante el puro core business o alma del negocio.


Le Brassus, localidad Suiza.


Improbable hallar sabiduría en los extremos: ni solo conservar, ni solo cambiar ¡cuestión de lucidez, mesura, mercado, momentum...!

Regreso a casa y ojeo la revista del avión donde el anuncio de un reloj suizo me cautiva con la frase: To break the rules, you must first master them (para romper las reglas, primero tienes que dominarlas). ¿Qué les parece?




domingo, 7 de octubre de 2018

La sociedad del descenso



Como una peonza me desplazo. Viajo todas las semanas a diversas ciudades y diríase que trabajo en tantas oficinas como días laborales hasta el punto de que mi despacho de San Sebastián mantiene el frescor de la vida gracias a las plantas que me esperan.

Desplazarme es una tendencia que incrementa su intensidad cada año con especial relevancia desde el 2012. Y -aunque soy un bonsái y mi margen de maniobra alcanza solo a un puñado de realidades empresariales de ámbito nacional- mis capturas de lo que acontece coinciden con las que refleja Oliver Nachtwey, prestigioso sociólogo alemán que imparte clases en la Universidad de Basilea.


Nachtwey ha creado el concepto 
"modernización regresiva".



Que coincidamos en nuestras observaciones de campo en fábricas, polígonos, despachos y corporaciones no consuela, aunque sorprende toda vez que mis incursiones laborales en el acompañamiento de líderes y equipos se circunscriben a España en tanto que las de Oliver Nachtwey acontecen en Alemania. 

La sociedad del descenso fue editado el año pasado y está basado en la tesis del propio Nachtwey titulada "modernización regresiva". El libro profundiza en datos que reverberan como un hecho cierto sobre la precariedad y desigualdad en la era postdemocrática.  ¿Cuáles son las realidades que captura el ojo crítico de Nachtwey (y comparte mi propia mirada)?

La precariedad se refiere tanto a los salarios como a "... la inseguridad, la pulverización del concepto prosperidad, y al abismo entre las condiciones de trabajo de los empleados de una fábrica y las subcontratas de seguridad, limpieza o comedor que operan en ellas...". Inquietante a estas alturas de la Historia ¿no les parece?


Nachtwey es el primero por la derecha.


No consuela que un intelectual contemporáneo refleje en sus intervenciones lo que observo en Guernica, Beasain, Irún, Zamudio, Azpeitia, Granada, Zaragoza, Eibar, Tolosa,  Madrid o Bilbao: los profesionales viven con miedo -una emoción muy poco estimulante y creativa-. Nachtwey estira la percepción al limite y atestigua que muchos trabajadores alemanes viven aterrorizados ante la posibilidad de perder su empleo o status, razón por la que no cesan de autoexigirse en rendimiento y productividad alcanzando comportamientos patológicos.

Se puede decir en varios idiomas y dialectos pero no más claro: somos una sociedad en descenso y solo nos salvará la consciencia de la realidad que nos circunda. Yo apuesto por cambiarla. Comienza la semana ¡y la batalla!


lunes, 1 de octubre de 2018

Un refugio en el hayedo


Estoy en un aeropuerto esperando la llamada de embarque. Muchas ideas que compartir y poco tiempo para darles coherencia. Opto por rescatar una frase del libro que llevo en el bolso y recopila frases de Henry David Thoreau -al que admiro y con el que comparto pasión por la naturaleza-.

Ayer estuve sumergida entre árboles centenarios durante horas y me acordé de Thoreau: "... a menudo recorría ocho o diez millas a fin de acudir a una cita que tenía con un haya, con un abedul amarillo o con algún viejo conocido entre los pinos...".




Cuando llevaba caminando más de diez kilómetros me paré en este sitio. Durante media hora descansé sentada sobre el tronco de un árbol cubierto de musgo seco, bebí un poco de agua del termo y saqué mi desgastado "mala" de la mochila.




Se trata de una humilde pulserita que utilizo como rosario tibetano de meditación y me acompaña en trenes, aviones, hoteles, bosques y ciudades. Me ayudó a serenar el pensamiento y -de alguna manera- a orar. Pura simplicidad. Orden de embarque. Les dejo.


lunes, 24 de septiembre de 2018

Emprender, un verbo exigente y gozoso



Algunos emprendedores piden les acompañe en el desarrollo de su negocio y yo me enfrasco en los proyectos con el entusiasmo de un aprendiz. Por fortuna mi mente permanece atenta al conocimiento absorbido de algunos sabios, y avanza precavida orillando los errores que conoce quien se ha equivocado. Aunque ciertamente no hay una tipología de cliente emprendedor, observo algunas carencias que se repiten en los promotores de proyectos. Es algo que me desconcierta.


Quizá lo que más me sorprende es que no leen prensa económica, e incluso cuando lo sugiero se radicaliza en ellos una extraña "alergia" a las páginas sepia de los diarios on/off line. Sin ser una panacea, la información resulta esencial para la toma de decisiones en una economía global donde la cotización del barril de petróleo repercute en el precio de las alubias de Tolosa (Guipúzcoa). ¿Cómo tomar buenas decisiones sin información actualizada y relevante?

Un segundo factor que comparten algunos emprendedores es la ausencia del gen "servicio al cliente" entendido como una entrega incondicional y óptima de nuestro tiempo, conocimiento y experiencia a los usuarios de nuestros productos o servicios.


Recomendaciones a emprendedores:
Lectura de prensa económica
Entrenamiento en Habilidades Blandas 
Gen "servicio al cliente" 
Resiliencia. 


Un tercer (y por hoy último) factor que puede dificultar el éxito de cualquier proyecto emprendedor es el desconocimiento de las llamadas "habilidades blandas" vinculadas a la gestión eficaz de las personas. Algunos creen que hay que dar todo al empleado sin exigir casi nada a cambio. Otros, por el contrario, consideran que cada brizna de aportación al trabajador ha de ganársela con sangre, sudor y lágrimas. Casi todos desconocen el verbo negociar, huyen de los conflictos, y no saben facilitar una reunión.  Finalmente casi ninguno intuye la dureza del vaivén del mercado, sus rápidas y caprichosas tendencias, y la altísima capacidad adaptativa que exigirá una permanente reinvención del propio emprendedor y su negocio.


jueves, 20 de septiembre de 2018

Reuniones Eficaces, 28 septiembre Donostia



Estoy expectante ante el taller del próximo viernes 28 de septiembre que intuyo como un contenedor de experiencia y conocimiento.

Aunque soy la facilitadora, siento que la magia de lo inesperado se acerca si los asistentes y yo somos capaces de "sostener el espacio" en movimiento: dar-recibir, enseñar-aprender, teorizar-practicar...





Persuadida de que el entorno impacta en los resultados, he elegido un lugar lleno de luz, rodeado de naturaleza y con elementos disruptivos dentro y fuera de las instalaciones. Al mismo tiempo es un lugar de fácil acceso, con amplio parking gratuito y unos gestores (Javier y Alex) que son amabilidad en estado puro. Al mediodía comeremos todos juntos en una práctica fluida de conexión, comunicación e intercambio aliñado por el buen hacer de los cocineros del Colegio Mayor Olarain (San Sebastián, Guipúzcoa).

Entre las 9 las 19 horas vamos a poner el foco en las reuniones de trabajo, auténtico desvarió en las empresas al ser la punta de un iceberg que representa el poder, la calidad de la comunicación, el grado de confianza entre los profesionales, la transparencia en el uso de los datos, la opacidad en la toma de decisiones...

Las reuniones de trabajo son un síntoma del "modus operandi" de una empresa pequeña (menos de 10 trabajadores) o grande (más de 250) y aunque es cierto que resulta complejo cambiar la cultura de una organización, hay métodos que contribuyen de manera relevante a mejorar las reuniones haciéndolas cortas y eficaces. 

Creo que una pregunta que debiéramos hacer ante cualquier propuesta formativa es si el docente ha puesto en práctica lo que enseña. En mi caso la respuesta es sí: he llevado mi conocimiento, experiencia, metodología y trucos a decenas de equipos. Ha ido bien. Ahora sintetizo todo lo aprendido sobre el terreno y lo comparto de una manera práctica, participativa y documentada. Dado que el día 28 es viernes también será juguetón e incluirá numerosas prácticas en aula donde el "ser" podrá extender alas y planear mientras se integra el "aprender".




Reuniones Eficaces, un taller de Azucena Vega Amuchástegui. Única edición en el País Vasco el 28 de septiembre de 2018. Ya hay un estupendo grupo de profesionales y quedan algunas plazas. Por favor, si tienes interés, escríbeme y te haré llegar toda la información: azucenavega_coach@yahoo.es 


Post relacionado: Reuniones Eficaces ¿cómo se hacen?
    

lunes, 17 de septiembre de 2018

Subida Salarial ¿Motiva?... ¿Cuánto?



¿De qué manera motivo a mis trabajadores? ¿Cómo les desarrollo? ¿Hasta qué punto el dinero les vincula a la empresa? ¿Qué otras estrategias de "engagement" puedo utilizar?

Estas son algunas preguntas recurrentes en las conversaciones de trabajo que mantengo con empresarios y directivos en fábricas y despachos de todos los sectores tanto en negocios diminutos (de los que hay en España más de un millón) como en grandes corporaciones, si bien es cierto que los gigantes tienen personal especializado tanto en los aspectos puramente legales como en los rudimentos motivacionales de los humanos. Aunque siempre se muestran deseosos de que aporte ideas y contraste.




A primera hora he contestado el último email de un empresario que se plantea la subida salarial de algunos profesionales e incluso (en dos casos) el cambio de categoría. Teniendo en cuenta que es el propietario del negocio -y en ultima instancia las decisiones le pertenecen-, le he aportado tres preguntas que completen la ecuación de su iniciativa y comparto por si pudieran ser de utilidad a otros líderes de pequeñas o medianas empresas que tanto abundan en el País Vasco...

¿Qué se pretende -exactamente- con las mejoras? ¿Qué "efectos colaterales negativos" pudieran provocar en su entorno cercano (compañeros)? y -sobre todo- ¿Qué margen de maniobra deja para seguir incentivando en el futuro? 


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Frente al capital, se impone ¡la destreza!



El consejero delegado de Everis, Fritz Hoderlein, ofrece una clase magistral de gestión en el suplemento Negocios de El País hasta el punto que me permito sintetizar en este post algunas de sus reflexiones. Personalmente me han servido para iluminar algunos dilemas próximos en dos proyectos multinacionales complejos que me inquietan.




Para empezar, es un líder que honra a su antecesor reconociendo que ha heredado un legado "espectacular" ya que Everis ha pasado de cinco a 21.000 empleados en dos décadas con una facturación de 1.173 millones de euros en su último año fiscal. En 2018 esperan un crecimiento del 20%.

La expansión pasa por adquirir empresas -preferentemente en Brasil y México- y el encaje de las distintas "culturas organizacionales" es algo que Hoderlein cuida con primor porque "si se hace mal, cada una de las empresas y el conjunto pierden valor".

Para seguir creciendo, el consejero delegado sabe que ha de preservar la esencia del negocio y -al mismo tiempo- poner en marcha cambios rápidos que rebasan los planes estratégicos a cinco años: "... Soy partidario de marcar tres grandes pilares como guía y después dejo hacer a los demás. No quiero que me sigan de una manera ciega, sino que encuentren maneras de lograr los objetivos...".  

La compañía planea contratar más de 3.000 personas en el año fiscal con perfiles clásicos como licenciados en económicas, empresariales y escuelas de negocios, pero también sociólogos y psicólogos que les ayuden a interactuar con los clientes y sus distintas sensibilidades según nacionalidad, contexto histórico etc. Muchas de las nuevas contrataciones serán jóvenes a los que la única manera de vincular al negocio -según Hoderlein- es con una exquisita y cercana comunicación interna. El capital -sentencia el consejero- será cada vez menos importante, lo que manda es la destreza.


lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Cómo encontrar trabajo a los cincuenta?



Cuantifico en un 5% los fracasos en mi trayectoria de entrenadora senior de líderes y equipos. Sería posible estar contenta con los resultados. No es así. Dos "espinitas" clavadas en mi corazón pinchan con vehemencia a mi pepito grillo interior que me atormenta preguntándome si hice todo lo que pude para recolocar a dos profesionales sénior en paro.

En ambos casos se trataba de ex-directivos de renombradas compañías de cuyos servicios habían decidido prescindir (por razones que no vienen al caso) tras décadas de aportación a la empresa y a su cuenta de resultados. Los dos con carreras universitarias y ambos habiendo cursado programas de postgrado. Diríase que cultos. Por supuesto, hábiles en el manejo de las nuevas tecnologías, con cargas familiares y una edad que apenas rozaba los cincuenta años.

Me alegra hoy la jornada un artículo publicado por el rotativo Expansión según el cual existen algunas compañías que valoran las aportaciones de los profesionales sénior y los incluyen en sus plantillas. Aunque el informe del Observatorio de Demografía y Diversidad Generacional de la Fundación IE afirma que solo el 17,39% de los empleados de las empresas españolas tiene 55 o más años, insisto en que me alegra lo que ahora descubro: 




Ocho empresas españolas han puesto en marcha programas específicos en favor del talento sénior: Altadis, Correos, DKV y Gas Natural Fenosa... y otras ocho compañías internacionales están en el informe: ABB, Axpo, Citibank, BMW, Loewe... Tal vez haberlo sabido entonces hubiera ayudado a la recolocación de mis clientes. ¡Quizá estemos a tiempo! 

Por otro lado, al cierre de este post el suplemento "Negocios" (El País) publica un artículo en el que recuerda que sólo el 2% de las ofertas de trabajo son para mayores de 45 años. Pese a estar altamente preparados y poseer experiencia, los prejuicios y estereotipos ponen difícil a los sénior la vuelta al mercado laboral, afirma el director general de la Fundación Adecco. Artículo completo y recomendaciones pinchando aquí.

Finalmente, el director del Observatorio de Demografía y Diversidad del Instituto de Empresa, Rafael Puyol, ha coordinado un informe sobre Los trabajadores séniores en la empresa española: retos y realidades que ofrece interesantes conclusiones-recomendaciones en la página 279 y una excelente bibliografía. Todo el informe pinchando aquí.


miércoles, 5 de septiembre de 2018

El precio del "pensamiento crítico"




The World Economic Forum señala diez competencias profesionales que necesitan los trabajadores que se encaminan hacia un futuro altamente competitivo, complejo y global. Ver el vídeo de 0,37 segundos pinchando aquí.




Siendo una síntesis valiosa y una brújula para navegantes, abre una enorme caja de Pandora para la reflexión... Entre las competencias cita: gestión de personas, orientación al servicio, flexibilidad cognitiva y "pensamiento crítico" mediante el cuestionamiento del status quo; sin embargo, en las fábricas y despachos que transito (2018) los "críticos" resultan impopulares, padecen exclusión y en ocasiones son expulsados del sistema productivo. ¿Entonces? toda brújula humana resulta imperfecta y muestra niveles de incoherencia. Ustedes... ¿qué piensan de estas competencias?


lunes, 3 de septiembre de 2018

La Inteligencia Emocional ¡no es suficiente!



La inteligencia emocional es necesaria pero no suficiente para levantar un equipo de trabajo sobre la columna vertebral de la eficiencia. 

Soy consciente de que mi afirmación resultará desconcertante para muchos e irritará a algunos. Sin embargo, persisto en el enfoque: la inteligencia emocional es necesaria pero no suficiente para conseguir que un equipo funcione en el seno de una organización productiva.





¿En qué baso mi rotunda afirmación? En la teoría y práctica de las enseñanzas de algunos de mis mentores, en sus libros y publicaciones, y en la transmisión directa de conocimiento de algunos sabios que han dedicado su vida al estudio de los equipos de trabajo: Michael West, Kurt Lewin, Stephen Covey, John Whitmore, Alain Cardon, Robert Dilts, Meredith Belbin, Otto Scharmer, Arawana Hayashi, Peter Senge, Claudio Naranjo... 

De hecho, un poco de persistencia y contraste en la vida real de fábricas y despachos nos llevará a descubrir que todo grupo humano se asienta sobre tres grandes ejes temáticos: cognitivos, afectivos y conductuales que a su vez se despliegan en los llamados "factores situacionales" entre los que se encuentran el modelo mental compartido, la cultura organizacional o la reflexividad por citar solo tres que nada tienen que ver con la inteligencia emocional y son relevantes por su impacto en resultados.  

La inteligencia emocional es necesaria en la construcción de equipos -como eje afectivo- pero... ¡no es suficiente! 



Formación relacionada con el coaching de equipos:
Zaragoza, programa seis meses de duración. 2018.
Jornada monográfica sobre el coaching de equipos:
Zaragoza, 21 de septiembre de 2018.

jueves, 30 de agosto de 2018

Me siento a salvo...


Me siento feliz cuando no atisbo amenaza alguna en mi horizonte existencial. A salvo de amenazas (reales e imaginarias) alcanzo estos días un estado de bienestar que me gustaría conservar. Es agradable, muy agradable, y me pregunto por qué no vivo siempre en este estado, toda vez que nada externo ha cambiado... ¿o sí?


Puerto de San Sebastián, Guipúzcoa.


Una atenta mirada me hace descubrir que las personas a las que más amo se encuentran reunidas estos días bajo el mismo techo, lo que me aporta un nivel "orgánico" de tranquilidad ajeno a la madeja del pensamiento y sus arañas colgantes.

Además duermo más horas y a un ritmo puramente fisiológico: me levanto cuando apetece y me acuesto cuando estoy cansada. Como más vegetales, fruta y verduras, bebo más agua, zumos y tisanas y me baño todos los días en el mar. Finalmente -aunque me costó- he conseguido frenar al "tirano laboral" que me habita y alterno las lecturas empresariales con textos ligeros como el libro de Yoshifumi Miyazaki que me regalaron en mi cumpleaños. 

El Shinrin-Yoku, o baños curativos de bosque, es un volumen ilustrado en el que el catedrático japonés de la universidad de Chiba comparte investigaciones según las cuales caminar, meditar o estar en bosques mejora nuestra salud física y mental. Por ejemplo: reduce notablemente los niveles de cortisol y la tensión arterial. En Japón los "baños curativos de bosque" forman parte de las terapias preventivas e incluyen contacto directo con la naturaleza, práctica de silencio y uso de aceites esenciales. 

Me siento a salvo, contenta y conectada a ese 99,99 de tiempo en el que la humanidad vivió en un entorno natural. Sencilla y mágicamente natural.


lunes, 27 de agosto de 2018

La pesadilla de la inteligencia artificial



No soy de susto fácil. Sin embargo, dos intelectuales de primer nivel alertan sobre el riesgo del uso indiscriminado de la tecnología y la aplicación de la inteligencia artificial sin código ético. Y -aunque no soy de susto fácil- "me inquieta el futuro cercano de las próximas generaciones.

Alterno mi tiempo libre entre el mar, los montes y el estudio de libros, artículos y manuales que refrescan la despensa de mi conocimiento al servicio de un oficio que amo y retomaré dentro de unos días. Digamos que profundizo en lecturas que exigen atención y energía de la que no siempre dispongo cuando me someto al ritmo de la agenda y que entre líneas capturo alertas que comparto...

El profesor del MIT, Max Tegmark, resume las consecuencias de la  inteligencia artificial aplicada indiscriminadamente: máquinas perfectas para perpetrar asesinatos anónimos e incremento de la desigualdad económica, ya que el control del planeta estará en manos de un pequeño grupo de gente. ¿Qué propone el experto para evitar esta catástrofe? que más grupos de interés participen en la conversación sobre inteligencia artificial: psicólogos, sociólogos y economistas... de manera que se establezcan las prioridades correctas. Tegmank afirma que hay mucha presión económica para hacer obsoletos a los humanos ya que las empresas hacen más dinero si reemplazan a humanos por máquinas.Ver artículo completo.


La inteligencia artificial 
ha de someterse a los humanos.


Hay una gran presión económica
para hacer obsoletos a los humanos.


Por su parte el historiador israelí, Yuval Noah Harari -autor del best seller Sapiens-, considera que "... el mayor problema político, legal y filosófico de nuestra época es la regulación de la propiedad de los datos. Noah Harari (Universidad Hebrea de Jerusalén) considera posible hackear a seres humanos y saber sobre ellos más que los propios individuos. Y aún detalla que el gran tema son los datos biométricos que revelan qué sientes / necesitas o cómo tomas tus decisiones...

Dentro de unos días saldrá al mercado su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI, una guía para afrontar las turbulencias del presente y en el que revela que en ciertos círculos de influencia "... no tener smartphone es símbolo de estatus porque la atención es un recurso disputado...".



jueves, 23 de agosto de 2018

Lánzate a lo que temes



Este verano he nadado en el Cantábrico en más ocasiones que en los años anteriores y -sobre todo- he ido a la isla de Santa Clara reiteradamente lo que no había hecho con semejante intensidad desde que vivo en San Sebastián (2002).

La primera vez fui sola. Descubrí un lugar tranquilo, silencioso, habitado por cangrejos y gaviotas y donde era posible ver peces de todos los tamaños y colores que no se inmutan cuando nadas a su lado. ¡Fascinante! Aquel día el cielo estaba cubierto y casi nadie se había animado a tomar el barquito que va a la isla. ¡Un lujo!

Después he viajado a la isla acompañada por personas queridas con quienes me ha apetecido compartir lugares secretos, gaviotas favoritas, peces silenciosos que me ignoran y hasta la ducha imperfecta de agua dulce que te reconforta y alivia del salitre. 

Quienes me han acompañado a la isla han disfrutado y descubierto la magia de ese lugar que he podido compartir porque primero me adentré sola en lo desconocido. Esta tontería y evidencia hoy se me revela como una lección de vida: primero lánzate a explorar aquello que te atrae, temes o te llama la atención y después -quizá- puedas compartirlo con otros: huellas, surcos, senderos ¡también en el cielo y en el mar!


lunes, 20 de agosto de 2018

Libros... ¡el mejor alucinógeno!



Otra vez sepultada de libros en el despacho de casa. Aunque estoy de vacaciones avanzo en la preparación de materiales que necesitaré a partir de septiembre. A media tarde oscilo entre la sensación de estar rodeada de tantos títulos cuyo repaso y síntesis me llevará muchas horas y el placer de haberlos leído con anterioridad dejando marcas en el camino de papel que con gusto transito. 



Siendo niña ya era gran lectora y cuando nos disponíamos a llenar el maletero del pequeño coche familiar mi padre siempre tenía la misma pregunta para mí: ¿es necesario que lleves todos estos libros y tebeos para dos semanas? Sí. La respuesta era siempre sí ¿cómo iba a dejar en tierra las aventuras de Los cinco junto al mar y otros títulos de Enid Blyton que me encantaban?

En 2018, el 57% de los españoles lee en verano a sus autores favoritos y muchos hacen caso a las recomendaciones de sus amigos, conocidos o mentores. Este verano he recomendado a mis directivos cinco títulos interesantes (y amenos) que reproduzco en este espacio por si pudieran resultar de interés: La empresa camaleón (Lid Editorial), Liderar para el bien común (Lid Editorial). Asegurar resultados en tiempos de incertidumbre (Paidós Empresa). Se más eficaz (Alienta Editorial) y Groups, teams and groupwork revisited (Ravenwood Press).

Si se anima a leerlos y le apetece comentar... ¡adelante! me gustará conocer su punto de vista, discrepancias y experiencias entorno a estos temas.


viernes, 17 de agosto de 2018

La nueva esclavitud



Hoy el café me ha sabido amargo. Fortuitamente he escuchado una conversación en la terraza en la que tomo café en verano. Se trata de un emblemático y prestigioso establecimiento de la ciudad.



A dos metros de mi mesa hablaban el jefe de cocina y otra persona. La conversación ha consistido en un cruce de monosílabos y ha durado menos de cinco minutos. El asunto era explorar la contratación de la persona para reforzar -de vez en cuando- el turno de cocina de los domingos por la tarde (horario de 15.00 a 23.00 horas). El salario neto ofrecido por jornada era de ochenta euros. Lo que se me ha hecho más duro ha sido que la persona tenía que estar pendiente de que le llamaran en algún momento de algún sábado por la tarde para trabajar al día siguiente...

También me ha parecido que el jefe de cocina estaba muy cansado y la otra persona muy desesperada. Aunque nunca pongo azúcar al café, hoy me ha sabido especialmente amargo.


miércoles, 15 de agosto de 2018

Mi encuentro con un pulpo



Decía la poetisa Gloria Fuertes que "... Los peces se juntan para morir y los hombres se juntan para matarse...". Pero hoy no se trataba de matar o morir sino de ¡otra cosa!

He llegado a casa con algas y salitre en el pelo después del buceo en el océano-mar. Con bajamar es delicioso bucear junto al puntal de rocas y -aunque es un poco peligrosa la bajada- varios de los habituales nos encontrábamos al mediodía sumergidos en el Cantábrico: todos hombres menos yo, todos con neopreno y fusil menos yo -vestida con mi modesto bañador rojo, tubo y gafas de aficionado-.

Desde el mirador los turistas trataban de capturar la belleza de la bahía. Afortunadamente no lo conseguían ya que por más que lo intentemos ¡es una utopía atrapar la belleza del planeta con artilugios digitales! 

Durante su paseo hacia el Peine del Viento, los turistas miran a los buceadores como a bichos raros sin saber que el cercano fondo marino está lleno de tesoros ciegos al ojo convencional pero visibles a la mirada atenta de un buceador.

Hoy había: muchas quisquillas en los pocillos que deja la pleamar, cangrejos que corren a esconderse de los humanos (sus razones tendrán), estrellas de mar, peces de todos los tamaños y colores y ¡un pulpo! que ante mi perpleja mirada ha danzado como un profesional del Bolshoi haciendo caso omiso a mi cercanía estática para no perder el espectáculo de su magia.


Algunos descubrimientos precisan de una segunda mirada


La belleza del planeta no puede capturarse en digital


Alrededor estaban los arponeros merodeando el manjar de un pulpo fresco para servir cocido con pimentón sobre una cama de patatas. Cuando he visto que algunos se acercaban, le he susurrado al pulpo: ¡escóndete, ya vendré otro día a saludarte! Creo que me ha entendido porque segundos después ha desaparecido bajo una roca cuya base estaba oscura como océano-mar del que habla en sus novelas Baricco.



sábado, 11 de agosto de 2018

¡Seguid alzando la voz!


Mi hija vive y trabaja en Londres y dado que tiene un buen currículum casi todas las semanas recibe propuestas laborales de algún cazatalentos. En nuestras conversaciones intercambiamos puntos de vista y -de vez en cuando- comparte algún email de respuesta tras haber rechazado alguna posición. 

El último terminaba con la frase: "...  Keep trying to get your current employer to go green, don’t give up!...". Le pregunté a qué se refería ese "green" y relató parte de la conversación en la que había mostrado su espíritu ecologísta: cero consumo de plástico y papel y cero uso de sprays contaminantes...




La economía circular -eje central de la cumbre organizada en Madrid el pasado 6 de julio de 2018 con presencia de Barak Obama- propone terminar con el modelo económico lineal: producir, consumir y tirar. Green, totalmente green, como el lema de la entidad organizadora Advanced Leadership Foundation (ALF) centrada en apoyar el desarrollo sostenible y fomentar la innovación. 

Aunque conseguir una entrada para el evento era un imposible, algunos amigos lo consiguieron, entre otros Cristina Garmendia, Beatriz Juez y Esther Torres con quien comí unos días después en el edificio de Iberdrola (Bilbao). Se mostró fascinada por el carisma del expresidente de Estados Unidos, su camaleónica capacidad de comunicar y de meterse al público en el bolsillo. De hecho, los observadores internacionales claman porque Obama figure en las antologías de la oratoria política de todos los tiempos ya que su brillantez se volvió a repetir en Sudáfrica (17 julio 2018) con un discurso en el que dirigiéndose a los jóvenes pidió que sigan alzando la voz. De la totalidad de su intervención rescato dos ideas:

"... La inteligencia artificial hará posible más servicios automatizados por lo que hemos de proteger la seguridad económica y la dignidad que va asociada al empleo, porque un trabajo no solo da dinero sino una posición en el mundo y un propósito..."

"... Nuestras escuelas han de enseñar pensamiento crítico para que nuestros jovenes sigan avanzando, construyendo y alzando la voz porque cada generación tiene la oportunidad de rehacer el mundo...".


martes, 7 de agosto de 2018

Paradojas de los amores intensos



Algunas tardes del verano no sofocan sentimientos que no son vainilla ni pistacho sino un churretoso cono de barquillo adherido a un corazón -ya viejo- que nunca ha sabido amar. 

Nunca he sabido amar a quienes me importan porque no he querido silenciar riesgos o decir medias verdades. Y ¡claro! esas manías tienen un precio en forma de erupción volcánica que alcanza el horizonte emocional.  

Después de dar un paseo en barco y de tomar algo en el náutico salimos a contemplar los peces desde la balconada cuando alguien (que prefiere permanecer el el anonimato) nos pidió posar para una fotografía y esta fue nuestra primera reacción.


                                       


La convivencia con adultos a quienes amas profundamente -y con quienes no vives el resto del año- comparte algunas exigencias con el mundo profesional donde también son necesarias: toneladas de paciencia, flexibilidad, resiliencia, imaginación y generosidad que no siempre estoy dispuesta (o puedo) dar a los demás, lo que me genera una amarga sensación de culpabilidad y me confronta con mis propios niveles de tolerancia y energía (limitada) y me obliga a elegir entre monte, compras, tenis, paseo en barco, ping pong, lectura, cocina, limpieza, natación...  Ni aún abandonando mi adicción a la lectura de ensayos y periódicos me alcanza el día para tanta actividad. 

Estos días -que cumplo sesenta- me acuerdo de mi amigo Chema quien afirma con sarcástica ironía que envejecer ¡es un deporte de riesgo! Pero... no solo en al ámbito profesional, sino también en cuestión de afectos...



jueves, 2 de agosto de 2018

A day without work panics me!



Varada tras el último naufragio. Acabo de iniciar mis vacaciones y me acuerdo de la novela escrita por Esther Tusquets que leí hace veinte años, cuando la editó Anagrama (1998). 

Me siento varada como una ballena que hubiera perdido su "sonar" o capacidad de emitir y escuchar sonidos que orientan en las profundidades marinas cuando la oscuridad hace imposible adivinar el horizonte.

Esta vez no se ha producido naufragio alguno, lo que no resta intensidad a mi desconcierto (casi malestar) al frenar mi actividad laboral tras siete meses de agenda imparable que me han hecho sentir como si hubiera cruzado a nado varios océanos.




Pasarlo mal tiene sus recompensas, por ejemplo: he descubierto algunas razones que me permiten entender mi desconcierto y poner rumbo a otros mares. En primer lugar, fui educada en una familia donde el trabajo imprimía carácter (según mi padre). En segundo lugar, he dedicado cuarenta años a oficios en los que he tenido el privilegio de disfrutar, aprender y crecer (además de pagar facturas). Por otro lado, mi actual profesión hace que me sienta útil, lo que alimenta mi ego. ¡Ay el ego! Y, por último, tener una agenda intensa me obliga a concentrar toda mi energía y atención "ahí fuera" (en el mundo) silenciando frustraciones o anhelos del alma que emergen cuando saco la cabeza a la superficie.

¡Vale! lo entiendo. El tercer día de vacaciones me siento mejor y soy capaz de escuchar el "sonar" del placer compartido con la familia en entornos bellos donde cada uno va encontrándose a sí mismo...




Finalmente hoy -leyendo la biografía de de George Lois- he descubierto un párrafo que me ha hecho sentir menos "bicho raro" ya que el famoso diseñador gráfico afirma"... A single day without work panics me..." (*) Puff... qué alivio.



(*) "Un día sin trabajar me hace sentir pánico",  George Lois. 

viernes, 27 de julio de 2018

Ventajas de la "diversidad generacional"



Trabajar en equipo es aprender a cooperar, esa es la principal transferencia de conocimiento de algunos de mis mentores internacionales. De sentido común y apariencia simple, esta verdad me acompaña desde que en 2002 opté por especializarme en los rudimentos de la construcción de equipos que transformen las organizaciones.

Cooperar es un verbo de mayor rango que coordinar y que colaborar que están en suspenso en la mayoría de los talleres, fábricas y despachos del entorno en el que me contratan. 

La cooperación pasa por la "negociación creativa de intereses", enfoque cercano a la mediación en el que resulta imposible avanzar si no hay un diálogo honesto y una puesta en práctica de comunicación no violenta.




Algunos factores propician el avance hacia la cooperación, otros lo dificultan. Entre los primeros: la generación de confianza en la potencia del equipo para solventar los desafíos que se presentan, la coherencia entre lo que se dice y se hace, la transparencia en la comunicación y el apoyo a las personas cuando lo necesitan... Entre las situaciones que impiden la cooperación se encuentran la sobrecarga laboral, el estrés emocional, malas relaciones interpersonales, desequilibrio entre el dar y el recibir...

Dado que los humanos vivimos cada vez más tiempo y que la jubilación se estira hacia los setenta, en algunas empresas conviven cuatro generaciones de profesionales con sus distintos momentos biológicos, conocimientos, experiencias, relación con las tecnologías y valores. Las empresas que apuesten por la creación de equipos como palanca del cambio harán bien en integrar el nuevo paradigma: la gestión de la diversidad generacional, como una nueva clave de éxito que se añade a las tradicionales de comunicar con eficacia, relacionarse con empatía, ser flexible... etc.  


lunes, 23 de julio de 2018

El liderazgo es una elección



Video de cinco minutos de duración de Simon Sinek escritor y motivador inglés conocido por su concepto del "círculo dorado".



 Pinchar aquí.

viernes, 20 de julio de 2018

Optimismo Realista Moderado



Tuve el honor de entrenar a algunos directivos de Michelín en las plantas de Lasarte y Vitoria (País Vasco). Sus competencias eran excepcionales y superaban el sueño de cualquier empresario. Solo les costaba (un poco) delegar funciones y transferir conocimiento. ¡Lo conseguimos! 




Hoy me alegra leer que en 2018 la planta de Michelin Vitoria batirá su record de producción. Ya en 2017 fabricaron 424.000 toneladas de neumáticos ¡sigamos pedaleando!


lunes, 16 de julio de 2018

De la utopía al pragmatismo



Desacelero. Esta semana y la siguiente he aceptado pocos encargos laborales ya que me encamino hacia un período de descanso que se prolongará hasta septiembre. 

Es cierto que atenderé algunas "urgencias" -que también se producen en mi oficio- y algún evento social-industrial de interés, como la XXVIII edición de los Premios Toribio Echevarría organizados por el Ayuntamiento de Eibar y Bic Gipuzkoa.




Desacelero, investigo y descubro a un hombre cuyo rostro me despierta ternura. Leo que comenzó a trabajar a los trece años como aprendiz y que a base de estudio, tesón y lucidez hizo historia en la villa armera impulsando el cooperativismo industrial del socialismo utópico al pragmatismo. 




Algo de ese espíritu heróico hay en los profesionales de una empresa en la que entreno a un equipo de directivos que encarnan a escala gigantesca el "orgullo de pertenencia" a Eibar, un pueblo (hundido entre montañas) que aman de manera salvaje. 

Los Premios Toribio Echevarria se entregarán el miércoles día 18 en la sede de IK4-Tekniker cuya dirección registro en el gps del coche ya que se encuentra en un parque tecnológico, lejos del casco urbano. Acudirán autoridades institucionales y Javier Fdez de Retama (*) pronunciará el discurso central sobre "Las startups y la industria 4.0, revolucionando el sector aeronáutico". Allí estaré para respirar un poco de la inspiración de Toribio, un hombre que supo dejar en Eibar un legado social que merece un lugar en la memoria.


(*)  Director de Relaciones Institucionales de Aernnova.