domingo, 3 de mayo de 2009

Las hijas de Elena.

Nueve grados en la bahía, cielo cubierto, las nueve de la mañana. Pelotones con decenas de ciclistas, cascos y maillots de todos los colores dispersos por la ciudad pedaleando a buen ritmo en todas las direcciones. Amigos que corren juntos cada domingo por Miraconcha -al borde de la playa- charlando mientras sudan, disfrutan, conectan consigo mismos y con la naturaleza.

Comienza mi jornada en el despacho de San Marcial 8: he de avanzar tres proyectos pendientes, pendencieros, peliculeros. La bicicleta Trek me espera atada al árbol más cercano: a las doce en punto las dos nos iremos raudas a tomar el cafecito del domingo en el Biarritz -lujo de lugar al alcance de cualquier bolsillo- allí leeré de cabo a rabo EL PAÍS -uno de mis vicios dominicales- y haré el crucigrama que últimamente me sale casi entero.

Tengo tres horas para construir por escrito los mimbres de tres proyectos apasionantes (pendientes-pendencieros-peliculeros) que quiero compartir:
  • La Asociación Española de Coaching a la que pertenezco celebrará en Bilbao una presentación de gala de las virtudes del Coaching en tiempos de crisis para el empresariado vasco. Hay que organizarlo ;-D
  • El llamado tripartito Hobetuz, con financiación europea, propicia un workshop sobre Creatividad e Innovación en el que impartiré una jornada de cinco horas vinculando el Coaching con el abordaje de los desafíos desde un ángulo diferente. Hay que diseñarlo, escribirlo, impartirlo y disfrutarlo ;-D
  • Y por último, un equipo de nueve personas a las que entreno y con las que estoy entusiasmada por su capacidad de reacción y puesta en marcha de lo que van decidiendo tienen un monográfico sobre comunicación interna en su organización este martes día 5 de mayo. Hay que orquestarlo para que brillen con luz propia y los cambios que introduzcan en su organización se queden con ellos muuuuuuuuuuucho tiempo ;-D

Tres eran tres las hijas de Elena y ninguna era buena, decía el cuento infantil. Hoy también es día 3. Tres proyectos y tres horas de creación durante la mañana de un domingo que amanece con movimiento armónico en la bahía: personas que corren, personas con perros, personas que pedalean, personas que acarician el teclado del ordenador. Personas, siempre, al comienzo y al final del mundo. ¡¡Buen día!!

2 comentarios:

Socrates dijo...

Personas...qué buena entrada. Qué seríamos sin las personas? a quien observaríamos? a quien criticaríamos? a quien enseñaríamos? quien nos enseñaría?etc, etc, etc.....................y como dice ese anuncio tan bonito - al menos para mí - "el ser humano es extraordinario".

Siga, por favor, acariciando el teclado, Azucena Vega. GRACIAS.

aitor dijo...

Suerte, o buena suerte mejor dicho, es la que tu te has forjado azucena.
3 , tres proyectos que suenan como "agua de gloria" .
Envidia, envidia sana es la que me das con esos 3 proyectos tan interesantes que tienes y que como siempre los haras realidad, realidad creativa, como a ti te gusta hacer y a nosotros nos gusta que hagas.
Animo...