miércoles, 28 de enero de 2015

Equipo = Instrumento de Desarrollo Empresarial



Ni Amsterdam, ni Berlín ni Estocolmo... 
¡Bilbao, mi Bilbao natal! un día cualquiera de enero 2015.




Buscando la sede de Bilbao Berrikuntza Faktoria he descubierto un edificio vibrante, lleno de color y resonancia co-co-co: co-lab + co-working + co-creación de proyectos empresariales, embriones de negocios e incubadoras de think tanks. Me he colado hasta la segunda planta donde -tras los cristales- se escuchaba el murmullo juguetón de la creatividad, el amasijo de cables neuronales, el desgaste del teclado de los ingenieros informáticos, diseñadores y filósofos sociales sepultados bajo paraguas y bicicletas:



En todas partes hay pizarras para que no se escape ni el suspiro de una idea. También hay mucho color que alegra el ojillo de quien se acerca a curiosear, yo -sin ir más lejos- mientras hacia tiempo para la clase magistral del sabio programada para las 12.30 -hora estándar de Europa central, según la invitación de Innobasque, la Agencia Vasca de Innovación-.  Y en el ascensor una nota de humor con fundamento:



En el salón de actos una vez más Sabino Ayestarán ha sido la sal y la pimienta de uno de los martes de Innobasque -encuentro número 42- desarrollado en el número 6 de Uribitarte, sede de B.B. Faktoria. Ocupadas la totalidad de las butacas se han habilitado una veintena de sillas en el pasillo para propiciar el aprendizaje de los conocimientos, experiencias y humildad que imparte Ayestarán en todas sus intervenciones.

El catedrático emérito de la Universidad del País Vasco ha incidido en temas ya recopilados en sus tres investigaciones anteriores y añadido algunos matices nuevos sobre los equipos de innovación como instrumento de desarrollo organizativo. Entre lo conocido -y publicado- resumo conceptos esenciales para el buen funcionamiento de un equipo de innovación: la confianza entre los miembros del equipo + una plataforma on line que propicie una comunicación permanente y fluida + estructuración cognitiva que se alcanza con un modelo mental compartido y con la memoria transactiva. Además para alcanzar la eficiencia un equipo ha de utilizar metodologías como el diagrama de afinidad, la selección ponderada, los roles Belbín, la reflexividad etc.

La novedad presentada por el sabio es importante para quienes nos dedicamos al entrenamiento de lideres empresariales ya que las ultimas investigaciones realizadas por los equipos que coordina Ayestarán avalan una relación directa entre los resultados de un equipo y las habilidades y competencias del coordinador (entiéndase del líder, del jefe, del gerente, del encargado, del responsable del equipo etc.). Es un viejo dilema que ha centrado muchas de las conversaciones que hemos mantenido Sabino y yo en los últimos años. Finalmente las investigaciones han demostrado el vínculo entre resultados del equipo y habilidades/capacidades/competencias del líder por lo que al buscar la eficiencia en una organización conviene entrenar primero al líder y después al equipo.




Por último, un dato no menos relevante: si los objetivos empresariales han de conseguirse bajo presión y a corto plazo es mejor optar por el liderazgo unipersonal, según ha confirmado el catedrático emérito de la UPV. Sin embargo, si la organización puede ir al medio-largo plazo conviene forjar un liderazgo transformacional y compartido, propio de los equipos de innovación que tanto nos gustan a los dos. En cualquier caso -ha sentenciado el ponente- la empresa ha de clarificar qué quiere exactamente antes de realizar un encargo de consultoría. ¡Bien dicho, Sabino, porque nos meten en cada lío!


   
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