martes, 11 de marzo de 2014

LimorLE


Estoy construyendo mi primer manual de entrenamiento de equipos. Taaan contenta de tomarme ¡por fin! un poco en serio a mí misma...

No es que hasta ahora no tuviera una docena de cuadernos repletos de sintéticos resúmenes de los aprendizajes que más amo de los últimos doce años, pero están desordenados, amarillentos, arrugados, ilegibles y hasta con manchitas de café... ¡Vamos que las monjas de mi colegio me harían repetir curso en "urbanidad"! y claro... no quiero.

Es laborioso retomar todos los materiales, volver a leer todos los libros y manuales así como ciertos apuntes tomados en formaciones internacionales, además de mis propias reflexiones sobre la mismísima realidad con la que trabajo (el material más valioso porque el 3D aún tiene su encanto para mí).

La verdad es que una editorial me ha animado a poner orden en mi cabeza y mis anotaciones pensando en editar un libro y -aunque no estoy segura de conseguirlo- la mera propuesta me ha puesto en marcha. Aunque estoy al comienzo de lo que me temo sea un empinado sendero hacia el ansiado "orden mental", estoy segura de que el esfuerzo tendrá su dosis de belleza y recompensa. Claro que... ¡seré humilde porque puedo estar equivocada!

Mi parte creativa se ha puesto a diseñar titulares para algunos capítulos, metáforas para otros, diagramas, e incluso acrónimos como LimorLE que no es otra cosa sino una manera de explicar que al abordar el entrenamiento de un equipo empresarial conviene tener en cuenta algunos condicionantes de contexto. En primer lugar hemos de conocer algo de los líderes iniciales, promotores o fundadores a los que llamo LI. En segundo lugar, puede resultar interesante saber qué cultura o el modelo organizacional tienen: MO. También hemos de descubrir cuál es el sistema que la empresa utiliza para el reconocimiento (remuneración, recompensas, retribuciones o ascensos): R. Finalmente conviene saber si la organización ha alcanzado ya la segunda generación de líderes a los que llamo L.

Sólo entonces será prudente abordar el entrenamiento del equipo (E) porque podremos entender el tipo de procesos, dinámicas, valores y "juegos de poder" que hallaremos en el sistema productivo que nos disponemos a entrenar. LimorLE.

He probado a explicarlo a un grupo de aventajados profesionales -que se hacen pasar por alumnos- y lo han comprendido y apreciado de inmediato ¡seguramente porque son avezados directivos! En cualquier caso ¡estoy contenta!



Sigo construyendo mi manual sin prisa y sin pausa mientras mi mano derecha agota Pilots G-207 de todos los colores y juego explorando las fauces de un depredador que ha resultado ser inofensivo... como tantas cosas que tememos y jamás llegan a suceder...