domingo, 29 de noviembre de 2015

El Talento no se compra ¡se cuida!


La compleja tarea de desarrollar el talento en las organizaciones pasa por la simple tarea de escuchar las necesidades de los profesionales y propiciar un entorno de armonía, acaso de felicidad. 

No se trata de una estéril utopía, sino de proponérselo con honestidad radical acompañada de conocimientos y tesón-persistencia gasta el logro. Ahora bien, la condición imprescindible es que sintamos los anhelos de los demás como propios y -en este sentido- los responsables del desarrollo del talento encarnan una posición de privilegio ya que está en sus manos propiciar una vida plena ¡también en el entorno laboral! que incluya la búsqueda de equilibrio entre la poliédrica constitución humana como seres físicos, mentales, emocionales y espirituales. 


Retener el Talento =
= Desarrollar a los Profesionales


Los más escépticos optarán por desestimar la búsqueda y hallazgo de fórmulas que hagan posible un vivir y trabajar en plenitud. Sin embargo, la empresa Great Place to Work analiza anualmente más de cinco mil empresas de cincuenta y dos países para descubrir las mejores prácticas laborales, aquellas que consiguen al mismo tiempo resultados empresariales y satisfacción de los trabajadores. Bien mirado tiene lógica que exista una mimética relación entre trabajadores y clientes satisfechos ¿no les parece?


Cuando las personas ¡son personas!
Descubriendo ¡lo obvio! en las organizaciones


La teoría internacional de creación de equipos de trabajo denomina "factores situacionales" a un conjunto de elementos que propician la consolidación de equipos -donde solo hay grupos- cuyo objetivo es la mejora del clima laboral, la satisfacción y los resultados. Pues bien, uno de esos factores es el sistema de reconocimiento asentado sobre cuestiones "blandas" como los planes internos de carrera, las políticas de aprendizaje y desarrollo (coaching / mentoring) y, en general, lo que se conoce como el "salario emocional".

Finalmente, parte del atractivo de las empresas para reclutar y retener el talento consiste en cultivar una reputación atractiva en la que los valores sean una práctica cotidiana en la toma de decisiones y no una frívola definición de la misión-visión corporativa.

Más allá de las buenas prácticas y de la responsabilidad social, las personas anhelan un trabajo con sentido (propósito) que contribuya al bien común. En fin, parece que re-descubrimos lo obvio: que los humanos somos humanos, que tenemos motivaciones trans... ¡trascendentes! y que nos motiva hallar sentido a nuestra vida y trabajo. Volviendo al origen... ¡Bienvenido sea! gracias a investigaciones como las de Great Place to Work.