domingo, 11 de diciembre de 2016

Trabajar en equipo es... ¡Aprender a cooperar!



Vuelvo de Zaragoza tras dos intensas jornadas de trabajo pivotando sobre la construcción de equipos como elemento transformador de las organizaciones. Vuelvo en coche y mentalmente escribo lo que al llegar a casa comparto...

Aragón era una tarta de niebla merengada. La niebla no escondía el bosque encantado del dar y recibir, enseñar y aprender en el "aula de innovación" del centro para el desarrollo empresarial de Ibercaja en el Monasterio de Cogullada, un lugar que he aprendido a amar por su belleza.


Es la cuarta edición en este lugar pero no dejan de maravillarme: el bosque, el lago, los nenúfares y el silencio solo alterado por ranas y pájaros. Cuarta en Ibercaja y décimo segunda edición desde que me afano en descubrir los secretos que propician el funcionamiento óptimo de los equipos de trabajo, algo tan complejo como se pueda imaginar y tan sencillo como "aprender a cooperar".

A cien kilómetros de San Sebastián los coches eran puntos rojos en la niebla densa del merengue dulce como la experiencia vivida con una decena de profesionales diversos y complementarios: investigadores, informáticos, expertos en riesgos laborales, entrenadores deportivos, bancarios, empresarios del sector alimentario, empresarios del sector deportivo... con corbata y sin ella, hombres, mujeres, de treinta y de cincuenta años... representación a escala y "prototipado" de un equipo de cualquier organización interesada en la eficiencia que asegure la sostenibilidad e incremente los resultados.

   

Genuinamente interesados en mejorar sus competencias de liderazgo estudian los libros que referencio, preguntan por otros títulos, profundizan en los casos empresariales que abordamos en aula, construyen un diagrama de afinidad, participan en la selección ponderada, musculan los hábitos de las personas altamente eficaces, preguntan por las diversas maneras de practicar el feedback: en abierto, en privado, colectiva o individualmente, pegado al presente o enfocado al futuro (feedback / feedfoward), reflexionan en voz alta y se acostumbran al arsenal de artilugios que me acompañan como parte de una pedagogía al servicio de la mente, el corazón y las manos que utiliza "cosificaciones" para alcanzar las neuronas más resistentes, fijar el recuerdo de lo aprendido y motivar el árduo aprendizaje teórico de los clásicos (Kurt Lewin, Meredith Belbin, Michael West, Stephen Covey ...).




Llego a casa. Atrás queda la tarta de niebla merengada de Aragón a la que volveré en unas semanas. Será en 2017 y si sopla el cierzo tendré que sujetar con fuerza los artilugios que -según dicen- inspiran y orientan en la dura realidad profesional del siglo XXI.