lunes, 27 de abril de 2026

Networking, una competencia de liderazgo

 

Me muevo entre San Sebastián y Bilbao, dos polos de actividad que se completan con otras ciudades españolas. Pero -como dejó escrito el poeta- "la infancia es la patria", así que vuelvo una y otra vez al Mercado de la Ribera y al puente de San Antón (en la fotografía) en mi Bilbao natal. Mi abuela vivía cerca y -aunque ya no está- todavía le oigo regatear con las aldeanas en los puestos de verdura.



Tiendo a pensar que todo proyecto que integre en su nomenclatura la palabra Bilbao está abocado al éxito, sin duda una exageración a la que no quiero renunciar. 

En los últimos años la capital vizcaína ha generado dos espacios de encuentro para mujeres profesionales: PWN y Women Lab Bilbao. En calidad de perejil de algunas salsas he participado en iniciativas organizadas por ambas. Quizá busquen objetivos comunes, pero lo hacen desde diferentes lugares lo que -a medio plazo- generará resultados distintos. Como siempre, el approach importa.


La promotora del Women Lab Bilbao es Laura Ruiz Andino quien un domingo a las siete de la tarde concitó a medio centenar de profesionales en una videoconferencia en la que desveló las claves del networking eficaz. 




La facilitadora del encuentro compartió con generosidad los aprendizajes que ha integrado desde que comenzó hace cuatro años con el proyecto Women Lab Bilbao (de cero a novecientas socias). El trayecto de la propia Laura es un prototipo de lo que se puede conseguir con la práctica del networking a la que hay que añadir mucho trabajo, entusiasmo, habilidades sociales y fluidez verbal, entre otras competencias. Ciertamente el networking no lo es todo, pero es una práctica relevante que impulsa la carrera profesional como insisto en el despacho a los clientes reacios a la exposición social.

Aunque la promotora del webinar volcó mucho contenido práctico, en esta bitácora selecciono tres ideas-fuerza que resuenan con mi propia experiencia. 

La primera, cada persona ha de tener una estrategia profesional (saber dónde está y a dónde se dirige) y el networking forma parte del camino. La segunda, conviene buscar mentores con seniority (conocimiento y experiencia contrastados) que eviten desvíos y aporten atajos  en el desarrollo profesional. La tercera, hay que ser proactivo: ponerse en marcha hacia aquello que se desea sin esperar a que te traigan tu tacita de plata (también llamado "síndrome de la tiara"). Continuará.



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