sábado, 6 de junio de 2026

Se desmorona el compromiso de los jefes

 

Mi asesor de banca personal siempre se ha mostrado enamorado de su trabajo, pero esta mañana me ha dicho que se quiere jubilar. Pablo es un profesional afable y optimista de apenas cincuenta años, así que el comentario me ha sorprendido. Como la cita siguiente se iba a demorar, hemos mantenido una breve conversación que conecta con un tema que me apasiona: el compromiso de los empleados con sus empresas.

Comenzó a trabajar tan pronto terminó la carrera y desde la atalaya de casi tres décadas en banca ha visto evolucionar el sector y transitado por diversas posiciones: ventanilla, gestor y director de sucursal. Tiene el pulso del negocio y la clientela. 

Por una vez nuestra conversación no ha pivotado sobre inversiones o fiscalidad sino que se ha centrado en nosotros como seres humanos sometidos a erosiones del entorno. Iré al grano...

Pablo ama su trabajo pero cuestiona algunas ordenes que impone la central "porque sí" y le entristece su responsable regional ya que nunca reconoce logros y exige hasta límites inalcanzables. En una palabra: Pablo ha comenzado a sufrir y practica cierta desafección con la entidad. 

Sabido es que la distancia emocional entre un profesional y su empresa impacta en merma del engagement que a su vez afecta a los resultados de negocio. 

Cuando los profesionales pierden el compromiso (mediador afectivo) se resiente el propósito con el que acuden cada mañana a trabajar, algo se rompe en su interior y entonces buscan vías de escape. La jubilación es una de ellas...




Ya en el despacho he analizado el informe Gallup titulado State of the Global Workplace 2026 cuyo alarmante titular es que solo el 22% de los managers empresariales sienten vinculación con su empresa, cinco puntos menos que en el informe anterior.

¿Cuáles son las causas de semejante descalabro? Entorno geopolítico, incertidumbre económica, exceso de reuniones, plantillas mal ajustadas, falta o mala gestión del teletrabajo, amenaza tecnológica, mucha presión con menos capacidad de decisión y -finalmente- ausencia de propósito. 

Todo ello resuena con cuestiones que yo misma encuentro en las organizaciones y con el sentir de Pablo que ama su trabajo pero no entiende algunas imposiciones irracionales de la central, sufre ante la incoherencia entre el digo/ hago de los jefes, y percibe una pérdida de sentido común y valores en la gestión del negocio. ¿Cuál es su experiencia o su visión de este tema?


lunes, 1 de junio de 2026

El triunfo de outsiders y extravagantes

 

Mi mente (el perímetro de mi consciencia) no siempre sabe lo que precisa, pero mi instinto me guía con precisión hasta el cofre de tesoros que necesito en cada momento. ¡Menos mal que algo trascendente se ocupa de mi!

Al terminar mi tercera jornada de trabajo en Madrid estaba un poco saturada, así que decidí caminar por el centro sin más expectativas que sentir el latido de la ciudad y el eco de sus tiendas y sus gentes. Me dejé llevar y en un plis plis estaba frente al escaparate de la librería Ecobook -especializada en libros de economía y empresa-. En la puerta se anunciaba el cierre a las 20.00 horas, miré el reloj y deduje que tenía treinta minutos para explorar títulos vinculados a proyectos en los que trabajo. Ya dentro del local, la amabilidad de Sergio hizo que me sintiera como en casa. Recomiendo esta librería por la cantidad y calidad de los volúmenes especializados en economía y empresa y la profesionalidad con la que atienden las consultas.

Cuando salí del establecimiento hacía mucho calor en la capital (34 grados) y la puesta de sol aún no era espectacular en los jardines del Templo de Debod. Desestimé caminar hasta allí por el peso extra de los libros adquiridos en Ecobook, entre otros "Los outsiders Ibéricos" escrito por Freischutz, Thorndike y Pablo Martínez. 

Se trata de un relato coral que narra las claves del éxito de ocho empresas. Las compañías analizadas son CIE Automotive, Barón de Ley, Vidrala, Viscofan, Miquel y Costas, Lingotes Especiales, Corticeira Amorim e Inditex. El volumen ha resultado ser una joya para mi trabajo con los Comités de Dirección. Al fondo del texto escuchamos un mensaje con sordina: evitar los trillados caminos del management, desoír algunas reglas del mercado, y desobedecer consejos estándar porque no siempre conducen al éxito. Les animo a leer el volumen. Mientras tanto, nos quedamos con el concepto "outsider" entendido como profesionales, equipos y empresas que encuentran la grieta del sistema, desoyen los cantos de sirena, deciden transitar rutas inexploradas y ¡se hacen con el éxito! 




El perímetro de mi consciencia (mi mente) no siempre sabe lo que necesita, pero mi instinto me conduce hasta el cofre de tesoros que preciso para avanzar en la vida y los negocios. 

Mi cuarta jornada de trabajo en Madrid terminó en el Museo del Prado. Tras el recorrido habitual por mis cuadros favoritos recalé en la tienda donde descubrí el libro "Las extravagantes" con Abramovic en portada.




El libro recoge el testimonio de nueve mujeres excepcionales que han sido catalogadas como "extravagantes". Otra vez el mismo mensaje soterrado: evitar los caminos convencionales y desoír las penalizaciones de teóricos y críticos cuyos consejos no siempre conducen al éxito. En esta ocasión no compré el libro -porque había excedido el límite de adquisiciones semanales que me marco- pero lo haré.

¿El mensaje de los títulos referenciados? Tener el coraje de transitar rutas inexploradas y la osadía de buscar grietas en el sistema. En una palabra: trazar nuestro camino, acaso nuestro destino. Otro día les cuento el exitoso caso de una donostiarra con la que trabajo que está entrando por la puerta grande en Consejos de Administración contra pronóstico de expertos, familiares y amigos... Es otra brillante outsider y -para la aristocrática clase social a la que pertenece- una extravagante. Con estrategia y paso firme avanzamos hacia el infinito y disfrutamos del camino.