lunes, 25 de mayo de 2026

Cómo conservar a los mejores empleados


Cuando se publicó el libro "Cuatro Dias" (2023) Joan Sanchis tenía 33 años y su trayectoria profesional se limitaba a los sectores públicos (instituciones gubernamentales y universidad). Además su formación académica (Ciencias Políticas) quedó reflejada en el subtitulo del libro "... Trabajar menos para vivir en un mundo mejor...". Nuestros proyectos nos retratan y el caso de Sanchis no es una excepción.

Hace tres años el texto propició acalorados debates. Las posiciones se polarizaron: unos consideraban la propuesta un descabello,  otros la situaban en el reino de la utopía, y hubo quien aplaudió con las orejas.

Un puñado de empresas decidieron explorar la propuesta (Grupo Deluxe, Teclas, EMA Competition, Sputnik y Toldos Porriño...), otras voltearon la espalda y la mayoría no registró lo que en 2023 ya era tendencia en Reino Unido y Nueva Zelanda. Simplemente obviaron la idea.

Pero la manivela de la historia nunca se detiene. El debate trasciende el concepto conciliación y alcanza la orilla de los cuatro días.

 



Las empresas que lo han implantado aseguran que la medida atrae talento, fideliza y motiva, rebaja el absentismo e incrementa la productividad. ¡Bravo! Por contra, reconocen que exige una sofisticada coordinación del trabajo. 

Si traslado esta reflexión a la empresa en la que estuve hace unas semanas me salen algunas ampollas. Se trata de un equipo de profesionales cualificados y comprometidos. Sin embargo, se produjo una tensión similar a una descarga eléctrica cuando un directivo solicitó teletrabajar al menos dos días a la semana para poder solventar una complicada situación familiar. La gerencia aplastó la petición sin miramientos, así que el directivo (casi en lágrimas) expresó lo contento que se encuentra en la compañía y lo estimulante que es su trabajo, pero dejó caer casi en un susurro que si no puede teletrabajar dos días a la semana se irá de la compañía. Estupor en la sala. 

Me he acordado del caso al leer un artículo de Emilio Sánchez Hidalgo en El País. En la cuarta columna dice: "... Si obligas a alguien a elegir entre su familia y su trabajo, tarde o temprano perderás a esa persona...".  -Me temo que perderemos a ese profesional que es una joya-. 

Ni blanco ni negro, en la vida y los negocios importan los matices, contextos, etapas, épocas, situaciones...  Soy partidaria de apostar por la productividad que no es posible sin las personas clave de la organización: aquellos seres humanos cualificados y comprometidos que dan la milla extra. En el management (y en la vida) la rigidez propicia la ruptura, en tanto que la flexibilidad es un atributo del liderazgo.


viernes, 15 de mayo de 2026

El verde jardín del cerebro

 

Pasaré la próxima semana en Madrid. Voy con enorme ilusión por dos razones. La primera, el encargo: formación a directivos de una empresa con la que trabajo desde el año 2017 cuyos entresijos me fascinan. La segunda, el infinito atractivo de la capital donde todo es posible, a todas horas. 

Cada vez viajo más ligera de equipaje, como los hijos de la mar (Machado), así que me basta con la maleta de mano. Una vez en Madrid me dedicaré a trabajar hasta las 16:00 horas (las jornadas incluyen comida con el equipo) y a disfrutar de los encantos de la ciudad.




Al pensar en la capital mis sensaciones oscilan entre la adrenalina y el agobio. Quienes vivimos en provincias sentimos genuina fascinación por los museos, teatros y establecimientos de lujo de las grandes ciudades, pero nos horroriza la sobredosis de ruido-asfalto-velocidad-personas. En 2025, Madrid capital tenía un censo de tres millones y medio de habitantes, diez veces más que Bilbao. 

Cuando apenas llevo unas horas en una gran ciudad, ya echo de menos la naturaleza: salir de casa y atravesar un parque en el que las ardillas te miran y se alejan en busca de la siguiente bellota. 




Al cabo de tres días en una gran ciudad añoro el bosque, así que tan pronto termino mi jornada me dirijo al parque más cercano. No se trata de un impulso mental, sino orgánico: necesito sentir los árboles, dejar que la clorofila me inunde por dentro y por fuera. Siempre vuelvo renovada al hotel.

El Premio Nobel de Medicina Ramón y Cajal dejó escrito que "la naturaleza impacta positivamente en la biología cerebral y la psicología"; y un estudio reciente de la Universidad de Berlin concluye que pasar tiempo entre árboles reduce el estrés y la ansiedad. ¿Las razones? Restaura la capacidad cognitiva y emocional del cerebro. ¡Vaya! la neurociencia corrobora el anhelo verde de mi cerebro. Genial. 


Artículo de Nazareth  Castellanos (El País) relacionado con el tema.

martes, 5 de mayo de 2026

Contratar seniority y asegurar resultados

 

El paso del tiempo tiene sus ventajas si eres propietario de una bodega -dice con sorna mi amigo Peio-. Por lo demás, el risueño diseñador considera que la edad conlleva dificultades añadidas, algo que en el ámbito profesional no es del todo cierto y ha propiciado animadas conversaciones.

Pensemos en los profesionales que ocupan cargos de prestigio como Consejero Delegado, miembro de un Consejo de Administración o presidente/a de fundaciones... La mayoría superan los cincuenta años y muchos peinan canas.

Así que los años son buenos para las bodegas y también para los profesionales que sabe reinventarse. Es es caso de algunos directivos con los que trabajo.

Tras exitosas carreras en la industria, llegados a la seniority, algunos se niegan a permanecer en el mismo puesto hasta la cada vez más lejana jubilación. Es entonces cuando comienza la aventura de buscar opciones apetitosas. Algunos vuelven a la universidad para hacer un máster que les prepare para liderar desde el consejo, otros saltan directamente a la opción "Interim Management", aún poco conocida en nuestro país pero bien asentada en Europa. ¿En qué consiste?




El Interim Management es una modalidad laboral interesante para profesionales con larga experiencia en dirección y gestión que se incorporan de forma externa a una empresa para llevar a cabo una misión ejecutiva concreta durante un plazo de tiempo determinado y con unos objetivos previamente definidos.

Las situaciones más comunes que afrontan son: el desarrollo de nuevos negocios o mercados, la profesionalización de una start up o la gestión de un cambio organizacional. 

¿Qué ventajas tiene la incorporación de estos profesionales? Desde el minuto uno aportan el conocimiento y la experiencia adquiridos durante décadas, trabajan por objetivos, evitan errores del pasado e impulsan cambios con rapidez y flexibilidad.

El día 12 de mayo de 2026 tendrá lugar en la Universidad Europea (Campus de Alcobendas, Madrid) -en la fotografía- el VII Congreso Nacional Interim Management que contará con diez ponentes senior. Abrirá el evento el profesor del IESE Guido Stein.


Más información sobre el VII Congreso Nacional Interim Management

Más información sobreAIME, Asociación Interim Management España

viernes, 1 de mayo de 2026

Ni duras ni blandas: competencias humanas


En 2026 la práctica de la empatía, el trabajo en equipo y la escucha activa son el core de los empleos de calidad, aquellos mejor remunerados en empresas bien estructuradas y con mayor flexibilidad horaria. Esta es la principal conclusión del último artículo de Sara de la Rica publicado por El País (Laboratorio de Ideas). 

La economista vasca es conocida por el rigor de sus publicaciones entorno al empleo y la pobreza, temas en los que se ha especializado. Merece la pena reflexionar sobre ideas que propone.




¿Cuál ha sido la evolución del peso de las habilidades blandas en los procesos de contratación? A la hora de encontrar un empleo, las habilidades blandas se consideraban un adorno en los años noventa. En la primera década del siglo XXI las llamadas soft skills pasaron a ser una exigencia en algunas ofertas de empleo. En 2026 la práctica de la empatía, el trabajo en equipo y la escucha activa son el core de los empleos de calidad.

En un titular: las habilidades sociales y comunicativas se imponen en el mercado laboral según el último estudio realizado por la Fundación ISEAK que preside Sara de la Rica desde el año 2018. La progresión es interesante: de "adorno" en la década de los noventa a "conveniencia" a comienzos de siglo y a "esencia" de las mejores ofertas de empleo en 2026.

Dada mi expertice en el entrenamiento de las habilidades blandas, me encanta sentir que -por una vez- voy acompasada a la marea; ahora bien, considero que hay que matizar las investigaciones según la jerarquía profesional. Pondré un ejemplo. Colaboro a diversa escala con una empresa industrial vasca: entreno a dos miembros del Consejo de Administración, seis profesionales del Comité de Dirección y cuatro mandos intermedios. Dado que llevo dos años en la empresa quiero pensar que tengo una cierta visión transversal del negocio y sus dinámicas internas. La plantilla supera los mil trabajadores y alberga catorce nacionalidades que se concentran en la parte baja de la pirámide productiva.

Si aplico la lupa que propone Sara de la Rica, compruebo su certero análisis de situación en la parte alta del organigrama: cuando se aborda la selección de perfiles directivos (mayor salario, poder e influencia) las habilidades sociales y comunicativas son una genuina barrera de corte para los candidatos. Ahora bien, en la selección de operarios de base (menor salario, poder e influencia) se impone el criterio técnico y el conocimiento puro y duro del sector. Será interesante que las futuras investigaciones otorguen relevancia al escalafón, quizá las conclusiones difieran...

Artículo relacionado en El País (Negocios). TL 3 minutos.