miércoles, 8 de julio de 2026

Más allá de las "Conversaciones Difíciles"


Mantener "conversaciones difíciles" es necesario pero no suficiente: llega un momento en el que hay que tomar "decisiones difíciles".

Proliferan cursos y manuales cuyo objetivo es enseñar a los profesionales a mantener conversaciones difíciles -precedidas de tensión y en el epicentro de conflictos soterrados-.

Por supuesto que cursos y manuales son bienvenidos -aunque sea de macramé-, pero hay una cuestión que me parece relevante ¡el timing! Todo tiene su momento.






Ante situaciones empresariales enrevesadas las "conversaciones difíciles" son la primera fase del abordaje de dilemas. Hay que plantearlas bien y persistir durante un tiempo, pero también reconocer con honestidad si son útiles o no para resolver la cuestión.

Si no ofrecen resultados satisfactorios creer que más de lo mismo ofrecerá resultados distintos (Einstein) es contraproducente ya que perpetúa la situación. Hay que abordar la segunda fase -acaso más energíca y directa- y tomar "decisiones difíciles". Las decisiones derivan en acciones, genuino motor del cambio.

Perdonen si insisto: en la empresa llega un momento en el que hay que tomar "decisiones difíciles" que son incómodas y casi siempre impopulares. Tomar decisiones desbloquea situaciones que llevan enquistadas meses o años con el correspondiente impacto negativo en el negocio. Esa es mi experiencia y me encantará conocer la suya.


2 comentarios:

Joseba dijo...

Difícil no estar de acuerdo con la Necesidad de tomar decisiones en momentos de dificultad y reiterados comportamientos de las personas.
Segun nuestro querido ensayista (byung chun lan), sería la.consecuencia de un exceso de positividad en nuestra sociedad.
Por sintetizar, el arte de las conversaciones previo a la toma de una decisión difícil y necesaria.
Esto es lo que no se enseña en esa miriada de cursos que mencionas.

Azucena Vega Amuchástegui dijo...

Mil gracias, Joseba. As usual... preciso, sintético ¡sabio! Un fuerte abrazo.