domingo, 12 de julio de 2009

Homenaje a los lectores

Gracias a mi asistente he podido descubrir hoy que -pinchando sobre la gotita azul que aparece abajo del todo en el blog- puedo conocer datos fascinantes. Por ejemplo, que hay tres personas que me leen habitualmente desde Punta Cana, otros tantos desde Miami y Chicago, alguien entra con frecuencia desde Israel y en Alemania hay una media de cuarenta ordenadores (IPs, Internet Protocols) que leen los post que artesanalmente voy depositando con primor ¡Es increíble!


Hoy este texto va por ustedes, como dicen los toreros ante "el respetable" antes de iniciar la faena. Es un homenaje porque sin su existencia mis escritos no tendrían sentido alguno. ¡¡Gracias por estar al otro lado del teclado!! ¡¡Gracias por su interés!! Saber que existen en remotos lugares del planeta estimula mi imaginación y deseo de compartir ;-D


Volcaré un mini-resumen de los datos más significativos que acabo de descubrir: entre febrero y julio de 2009 (cinco meses) el blog Coaching Estratégico ha recibido más de 4.000 visitas. El tiempo medio de estancia de cada visitante es de algo más de cuatro minutos lo que alcanza -por lo general- a leer un par de temas. Los días de la semana que reciben más visitas son -por este orden- los lunes, miércoles, jueves y viernes. Los fines de semana -cuando más escribo yo- ustedes se toman fiesta y hacen requetebien je je...


La mayoría utilizan Google como sistema buscador, aunque no único. Es emocionante descubrir en el reparto geográfico de visitantes que hay personas que siguen el blog desde Boston (Estados Unidos), Tijuana (México) o Benin (África) etc. El ochenta por ciento de los lectores del blog lo hacen desde España si bien hay una representación interesante de otros países como Estados Unidos, Alemania, Francia e Inglaterra además de varias nacionalidades hispanas. El idioma original de los lectores es en un noventa y dos por ciento el castellano, seguido del inglés estadounidense y del inglés británico.


Algo que me ha dejado perpleja es la distribución de los fans del blog por ciudadades españolas. Cabría esperar que al vivir y trabajar en San Sebastián la mayoría de los lectores fuesen de la capital guipuzcoana. ¡¡Resulta que no!! Sorprende que el 17% de los seguidores habituales de la bitácora vivan en Madrid, el 15% en Barcelona y el 12% en Bilbao, mi ciudad de origen y donde -al parecer- he dejado buen sabor de boca debido a la popularidad de mi anterior profesión como periodista y directiva de Radiotelevisión Española.


¡¡Brindo por todos ustedes!! Estén donde estén y sean quienes sean. Dan sentido a mi juguete favorito: el blog, un lugar en el que expreso -como diría la empresaria Ana Belén Juaristi-. Un lugar a través del que respiro y vivo -como le contesté en nuestro último encuentro en Adegi-.

Me gustaría sentir que están ahí. Les animo a realizar sus comentarios o críticas. ¡Crezcamos juntos! Es increíble tenerles localizados a través de los IPs. ¡¡Buena semana y mejor mes!!

sábado, 11 de julio de 2009

Verdades en la Playa

Acabo de llegar de Ondarreta: la playa que dista dos minutos caminando desde mi casa de San Sebastián. Tengo los pies, las sandalias, parte del bañador y la base de mi mochila llenos de arena. La urgencia de escribir me vence. Luego me ducho, cuelgo y limpio todo: ahora toca escribir al dictado de las yemas de los dedos que son las que mandan ¿o no? je, je.

Es sábado. El sedante sonido de las olas -durante buena parte de la mañana- el sol (risueño y generoso) el olor a crema solar de protección 30 y el inicio de la tercera lectura de The business and practice of Coaching han hecho maravillas en mi. Me siento bien. No es menos cierto que antes de ir a la playa he dormido más de diez horas ¡¡seguidas!!

Verán, tengo que preparar dos conferencias para el otoño ante un público empresarial versado que calibro en mi interior como un toro de seiscientos kilos (peso habitual de los morlacos que tanto gustan en Vistalegre la plaza de toros de mi Bilbao natal) así que ando re-absorbiendo todo el material teórico que encuentro de posible utilidad de manera que -llegado el momento- pueda incorporarlo como valioso mensaje para el empresariado vasco.

También he recibido el encargo de ejercer de mentora de diez personas de un curso de Coaching y de impartir clases magistrales (ellos las llaman así: yo no soy tan pedante) en tres escuelas de negocios a partir del mes de octubre. Lo que quiero transmitirles es que me encuentro en el proceso de absorber como una esponja conocimientos teóricos -ya incorporados en mi en primeras lecturas hace años- que por su uso cotidiano en mi trabajo doy por sentado que se conocen, entienden y distinguen cuando no es así para estudiantes o Coaches novatos. Deseo recuperar perspectiva-distancia que me permita hacer pedagogía desde la experiencia en ese cóctel teórico-práctico que puede resultar interesante y ameno.

El caso es que a las nueve y media de la mañana paseaba por la orilla de Ondarreta con mi cedido bañador rojo estampado (creo que tiene unas seis temporadas y muchos largos de cloro y piscina) diluyendo la mirada en el azul del cielo, en el azul del mar, en el verde de Igueldo, en la calidez del agua que me lamía los talones, cuando me he cruzado con mi amiga Isabel, un encanto de persona. Nos conocemos desde hace años y ambas estamos al corriente de las mutuas batallas ganadas-batallas perdidas.

Isabel es médico... y cuando llevábamos tres vueltas de playa (aquí se hace así: paseo va, paseo viene, charlando, mientras el sol asciende hacia la vertical y la orilla se cuaja de personas que realizan el mismo ritual). Cuando llevábamos tres vueltas completas yo ya le había contado que la sirena quiere quedarse a vivir en Alemania y que eso me tiene descompuesta. Ella no entendía muy bien mi desconcierto porque se trata de su felicidad, de su futuro, de su elección, de su brillantez (matrícula de honor), de su independencia y de su adultez (24 años). No entendía bien a qué santo ponerme trágica con eso ahora. Le he contado que he estado feliz mientras pensaba en su estancia y estudios de postgrado como un período transitorio: con billete de ida y vuelta, cerrado... como los que con frecuencia compro a Lufthansa para visitar a la sirena. Comprender casi de golpe (hace una semana) que es un viaje sin retorno me ha desbocado el corazón.

"Síndrome del nido vacío" ha explicado mi amiga Isabel mientras se reía con ganas un buen rato de la la pobre Azucena. Sí, no se ha cortado un pelo ante mis penas y dolores de parto. En la cuarta vuelta me ha dejado sola porque había quedado con su marido para ir a las rebajas.

-¡¡Espabila!!- me ha gritado cuando ya estaba a unos metros de mi desconcierto, de mi perplejidad, de mi bañador rojo estampado y cedido de mil largos de cloro y piscina. Vale, ya tenemos diagnóstico: "Síndrome del nido vacío". Se llama así a lo que sienten las madres (algunos padres también) cuando los hijos salen definitivamente de casa y se les queda el nido (guaggg cómo cuesta escribir esto) ¡¡vacío!! ¿Saben lo que les digo? Tengo que empollar -en mi propio nido- aunque sea The business and practice of Coaching.

Espero que este post tranquilice a los amigos preocupados que me escriben correos electrónicos con flotadores, yates, barcos, sirenas y hasta caracolas de mar. Gracias a todos ;-D

jueves, 9 de julio de 2009

La sirena

No veo a nadie en el horizonte. Desde hace días, semanas, meses, años, nado a veces con la corriente y otras contra ella. En muchas ocasiones contra la corriente. Quiero pensar que eso me hace más fuerte. Hoy estoy exhausta. Es cierto que algunos días he tenido la compañía de otros nadadores. No lo es menos que varios han desaparecido bajo la espuma de las olas. La vida no se anda con bobadas. Son cincuenta años de nadar. A ratos se me caen las lágrimas. Al comienzo distinguía con nitidez el salitre de mis ojos del salitre del mar. Ahora ya no puedo apreciar la diferencia: creo que me estoy fundiendo con el mar. Acaso confundiendo con el mar, la mar: nuestra mar.


No veo a nadie en el horizonte. Tal vez sea miopía de recursos o -sencillamente- astigmatismo. El caso es que me gustaría un poco de compañía y no estaría nada mal que un pesquero me permitiera descansar unos días en cubierta. ¡Tantas brazadas en dirección al amanecer! Es agotador.


Durante muchas semanas nadó a mi lado una pequeña sirena: era simpática, juguetona, brillante... Creció, llegó un momento en el que quiso protagonizar sus propias aventuras y -tras un remolino de agua y viento- desapareció. Eso me hizo sentir triste, apagada, gris, sola. Esa es la palabra terrible: sola.

Hoy escribo para ella: por si me lee entre las líneas del horizonte y -alguna vez- regresa por un tiempo (ver foto) ¡Nos reíamos mucho juntas! ¡Era tan estimulante y bello estar a su lado! Ningún otro humano tiene su encanto. Nadie alumbra tanto la existencia como ella: ni siquiera la medusa aurelia aurita (eléctrica y luminosa en la noche más oscura del alma).

Sigo nadando hacia el amanecer: esperando su regreso. Exhausta.

sábado, 4 de julio de 2009

Shopping virtual

Hay una firma sueca de ropa de mujer que me fascina www.gudrunsjoeden.de que edita unos catálogos flipantes en papel reciclado con modelos de entre 20 y 60 años y piezas de lino, algodones de alta calidad y lanas deliciosas. Envían sus muestrarios gratuitamente a cualquier lugar del planeta por lo que yo lo recibo con regularidad en mi domicilio de San Sebastián (España, Europa).

Desde hace meses alimentaba la ilusión de volver a Stuttgart (en época de rebajas) para llenar mi armario de colorido pensando en el gris otoño del Cantábrico. Si entran en el web site entenderán el porqué si no... les cuento: las ropas de esta firma tienen unos colores intensos, juguetones (casi infantiles) y unos precios también intensos y nada juguetones. Aunque la marca está en expansión, aún no ha abierto tiendas en España. Por el momento posee algunos locales en Hamburgo, Estocolmo, Goteborg, Kopenhamn y Stuttgart.

Desde que preparé mi maleta mimé unos recortes del catálogo que introduje en el interior de mi libreta Moleskine como si fueran el mapa del tesoro que pensaba hallar y adquirir tan pronto me resultase posible. Así pertrechada, hoy me he presentado en número 21 de la calle Nadierstrabe: tres pisos de lujo, encanto, plantas, unas bicicletas azules a la entrada (que te prestan para dar un paseo por la ciudad) y unas dependientas encantadoras que sonríen todo el tiempo y repiten sin cesar que "... no quedan colores, que no quedan tallas, que no quedan objetos en stock y que pidas lo que desees por Internet..." Guaggg ¡qué frustración! llevaba meses ilusionada con este momento y he salido de la tienda en vacío, con la sensación que corres el riesgo de vivir cada vez que alimentas expectativas (como repite sin cesar mi amigo José María Doria).



La verdad es que sólo había dos prendas que me quedaban bien: una gabardina tres cuartos de entretiempo sin forro y una chaqueta corta de verano estampada de flores. El resto de ropas -ideales, de ciencia ficción en el catálogo, me quedaban descolgadas por todas partes como si hubieran caído de un sexto piso y se me hubieran encajado de cualquier manera-. El truco -si es que lo hubiera- radica en las modelos ¡eso es! Poco importa que tengan 60 años y el pelo canoso: están delgadas, son muy altas, llevan adornos favorecedores y los fotógrafos deben de ser sus amantes, je je.


En fin... quienes me conocen saben cuán reaccia soy a la fiebre tecnológica que está devorando las relaciones humanas: escribimos Emails o sms pero no charlamos cara a cara con una taza de te ?? !! Que nadie trate de convencerme de que compre libro en Amazon aunque sea más barato y te los manden a casa o que encargue ropa glamourosa por internet ¡qué decadencia! No gracias.


Me he quedado plof: se me ha roto la pompa de jabón cuyo brillo he pulido durante semanas, meses. ¿Saben qué les digo? Hay que plegar a la evidencia: ahora mismo encargo mi gabardina roja por internet. Rectificar es de sabios -decía mi madre- que rectificaba poco y pregonaba mucho (espero no lea el post).

¡Ya lo he hecho! En menos de seis días tendré en casa mi gabardina roja talla XS (extraño tallaje el de esta marca sueca) y... ¿quieren que les cuente lo mejor? catorce euros más barato que en tienda. A este paso nos cargamos los establecimiento reales con dependientas reales, bicicletas reales y plofs de escándalo. Estoy encantada. Al final va a tener razón mi amiga Vir y su pasión tecnológica. Tengo que pensarlo. Hay algo que se me escapa ¿pueden ayudarme con esto?

viernes, 3 de julio de 2009

Nenúfares

Sólo durante unos meses los nenúfares muestran su máximo esplendor sobre el lago de Wilhelma, el zoo alemán en el que he pasado la mañana. Algunas de sus hojas flotantes superan los 70 centímetros y si las presionas sobre el agua ejercen una resistencia curiosa: un hada del bosque podría pasear un rato sobre cualquiera de ellas. Hoy los nenúfares estaban bellos y con flores tan exóticas que todos los visitantes nos hemos hecho fotos entorno al lago -ver álbum Picasa-.

Contemplar animales templa el ánimo de cualquiera e inspira. Más en vacaciones: se lo recomiendo. ¡Hay tanto que aprender de ellos! No me extraña que el persistente Darwin dedicase la vida entera a su observación, aprendizaje y obtención de conclusiones que luego en parte proyectó a los humanos.

Les hablaba en otro texto de mi pasión por la sala de las mariposas. Hoy he gozado durante más de treinta minutos observando el aleteo jugetón de los bellísimos insectos. En el álbum Picasa hallarán una fotografía en la que pueden descubrir larvas de los más curiosos ejemplares: grandes, pequeños, con lunares, negras, rojas y de todos los continentes. Están en una urna de cristal a treinta grados y cuando rompen el capullo que las envuelve se quedan exhaustas del esfuerzo durante algunas horas al cabo de las cuales ¡alzan el vuelo! y se posan en las flores y arbustos de su gran recinto acristalado.


Incubación, espera, crecimiento, lentitud, proceso, paciencia, cambio a un nuevo estado, esfuerzo, logro y aleteo. Parecido a los sueños de los humanos ¿no les parece? Incubación (de un sueño), crecimiento en nuestra mente y corazón, proceso de mejora de esa idea/actividad/empresa/proyecto, lentitud muchas veces en todo ello seguida de espera para que se den los elementos que harán posible el cambio a un nuevo estado físico, económico, geográfico, profesional o de conciencia. Cambio.

Esfuerzo... desde luego ¡tendrían que ver el empeño que ponen las larvas para rompen las condiciones de estancamiento en que se encuentran! Y -por fin- logro y aleteo. Ya saben cuánto me gusta hablar de alas: incluso en el caso de los humanos...

Esta mañana -contemplando serena, lúdicamente, las mariposas- me he acordado de una reciente entrevista a la escritora y académica de la Lengua, Ana María Matute. Dice la genial novelista que "... a veces por la calle ves a una persona y enseguida descubres que es un hada... " Sí, eso dice la autora de Paraíso inhabitado. Hoy había hadas volando en el recinto -ver foto- y otras a pie, observando. No hablo por mí ¡cielo santo! mi ego no llega tan lejos... Me refiero a otras mujeres hermosas y jóvenes que -en este caso- son de mi familia: hadas, sobre todo una.

Tengo que poner la mesa para cenar en el jardín tras un tormenta de verano espectacular. Mañana toca shopping en la calle peatonal más larga y lujosa de Alemania (según dicen las guías de turismo). Ya les contaré, si quieren... ¡desde luego!

jueves, 2 de julio de 2009

De viaje

A bordo de un tren regional (rojo, limpio y de dos pisos) se llega en diez minutos a Ludwigsburg desde Stuttgart (Alemania), un lugar en el que el tiempo parece haberse detenido en favor de una vida auténticamente bella. No es sólo por el famoso palacio barroco y sus jardines -ver álbum Picasa- sino por la plaza del mercado con verduras de colores imposibles: acelgas con tronco rojo fuerte, amarillo intenso -ver foto-. No es sólo por las galletas gigantes redondas y blancas con tres círculos de mermelada roja que te sirven con el café en bandeja de plata con tapetito de puntilla. No es sólo que desde hace trescientos años (1709) las personas vivan allí con el glamour propio de la capital del ducado.

Ocurre que muchas tiendas venden teteras orientales, cerámica inimaginable, papelería imposible de soñar y juguetes de madera que ni Gepeto en sus mejores sueños hubiera podido crear. He comprado algunas cosas: una especie de mazo madera rústica para regular las intervenciones orales en los entrenamientos de los equipos de empresa (se pasa de uno a otro respetando escrupulosamente el turno de palabra); mermeladas artesanas que ni el mismísimo Kaiser y papelería de oficina propia de la amante del conde Ludwig- noble que mandó construir el vistoso monumento y que vivió con ella durante largas temporadas en las estancias palaciegas-.

No es sólo eso. Tiene unos jardines -ajenos al recinto del palacio de Ludwingsburg- en los que puedes introducirte en un árbol vivo -ver foto-, jugar con trozos de madera de colores e inspirarte -pidiendo un deseo- en un tótem altísimo (unos... ¿cinco metros?) -ver álbum Picasa-


Resulta habitual que los alemanes hablen sólo alemán aún cuando sepan otro idioma y te dirijas a ellos en castellano o en inglés. Si insistes, ven tu desconcierto, y además tienen un día amable te hablan en un inglés bastante correcto. La vecina de al lado de mi hija ha venido hace media hora al jardín para felicitarle por su uno en la nota final del postgrado que cursa (aquí representa una matrícula de honor). Para integrarme en la conversación, las dos se han dignado a hablar en un perfecto inglés que si bien entiendo con facilidad no practico tanto como para hacer bromas. Ellas -jóvenes, hermosas, llenas de vida y de proyectos- coquetean con todo, se ríen de casi todo y estiman que pueden abordar el infinito. Yo sé que es cierto.



Tras una cautelosa y diplomática conversación de diez minutos me he retirado sigilosamente a mi lectura sobre "Constelaciones Organizacionales", un complemento teórico-práctico al trabajo que realizo con equipos de empresa desde el Coaching. Fíjense qué hermosa frase del libro de Guillermo Echegaray: "... generar las condiciones que permitan observar adecuadamente el asunto que inquiete al equipo en el marco empresarial..." ¡¡Qué interesante!! ¿No les parece? Voy a retomar la frase despacito: Generar las condiciones que permitan observar... y -desde ahí- pasar a la acción sin la cual casi todo método, herramienta o teoría resulta estéril.



Tres conclusiones rápidas de mi jornada vacacional: Uno, en Alemania -en julio- el tiempo es tan fabuloso como en España. Dos, los pueblecitos del entorno de las grandes ciudades han sabido conservar su encanto y tesoros aportando valor añadido al turismo cultural. Tres, tengo que mejorar mi inglés oral: en cuanto regrese al País Vasco me matricularé en la Escuela de Idiomas. En Europa, sin el manejo suelto, casi perfecto y risueño de la lengua de Shakespeare uno es analfabeto total.

miércoles, 1 de julio de 2009

Pasión por lo Bio

Se está bien "a la bartola": comer, beber, leer, tomar el sol, tomar helados, pasear, hacer compras, reír, charlar en el jardín hasta que la luna bosteza: dormir. Estoy pagando mi deuda de sueño, je-je, es decir que estoy recuperando poco a poco y en parte el déficit de sueño. Los taoistas dicen que los occidentales tenemos además de las deudas conectadas al euribor, una deuda de sueño y que eso repercute en nuestra consciencia, capacidad de concentración, creatividad, lucidez y felicidad posible... ¿será cierto?

He vuelto a reencontrarme con Fussel que está más gordo que hace unos meses cuando nos descubrimos el uno al otro en la plaza de Schiller. De hecho, le he encontrado gordísimo y mimoso (creo que se está haciendo mayor). Mayor y pendenciero porque no le he visto en toda la tarde ni aún ha regresado a casa a estas horas de la noche.

A lo mejor se está pegando con un tipo chulesco al que llaman Charlie que es más joven, fuerte, y pasea un ego desmedido aún fuera de su territorio. A veces se pelean y no es broma. Los machos son así: les salta la hormona, o desean cazar algo atractivo que se mueve entre la hojarasca.

Creo que ya les conté: Fussel es un gato precioso que cuida mi hija en la casita de cuento que tiene en Alemania, un lugar con encanto en el que reposo lejos del mundanal ruido. Mañana iré al zoo. Mi preferencia para la jornada es la sala de las mariposas ¡¡tan metafóricas para el hombre en su gestación, desarrollo y despegue (alas) hacia el infinito!! y el acuario de las medusas eléctricas. Espero que haya nuevos ejemplares. ¡Ah! Hoy he descubierto AlNature, una tienda gigantesta de productos biológicos -auténtica fiebre/religión en Alemania-. He comprado bastantes productos de cosmética y algunos tés para el despacho ¡¡bridaremos juntos!! a mi regreso... dentro de unos días.

Se está bien "a la bartola": comer, beber, leer, tomar el sol, tomar helados, pasear, hacer compras, reír, charlar en el jardín hasta que la luna bosteza. Ahora boooosteeeeeza: me voy a dormir. Mañana les cuento más.